lunes, 2 de febrero de 2015

Yo soy Syriza, tu eres Varoufakis…



Los políticos españoles –los de siempre, los de toda la vida modelo vieja guardia, y los de la nueva hornada- debieran tener como asignatura obligatoria revisar y aprender de memoria el vídeo de la rueda de prensa protagonizada el domingo 1 de febrero de 2015, en París, por los ministros de finanzas de Francia y Grecia, a saber Michel Sapin y Yanis Varoufakis, un nombre difícil que convendría aprender, como convendría aprender su estilo y sus maneras “relajadas” (lo que no va a ser posible aprender es su atractivo, ni ese punto canalla que le hace irresistible).

Para abrir boca, el ministro francés -en su estilo de economista y político socialista a la vieja usanza, traje oscuro, camisa blanca y corbata roja- dejó bien claro ( y supongo que Angela Merkel debió tomarlo como algo personal) que el gobierno que preside François Hollande va “a acompañar, va a facilitar a Grecia, a este gobierno actual de Grecia” en sus gestiones con los acreedores de todo el mundo para conseguir condiciones razonables de la liquidación de una deuda “imposible de pagar” en las actuales. Además reiteró que a los griegos, al pueblo griego, le humilla profundamente seguir oyendo hablar de “la troika” y, como el lenguaje es importante, para hablar y negociar con el beneplácito de los electores que han dado la victoria a Syriza habrá que sustituir al trío infernal por las denominaciones que les definen uno a uno; a saber, Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Unión Europea/Comisión Europea (y nada de Merkel, ni nombrarla).

Sin perder un minuto los papeles, con los periodistas alemanes tirándosele a la yugular y media sonrisa permanente, el griego Yanis Varoufakis, 53 años, traje azul marino y camisa abierta azul, economista contestatario, dijo que necesitaba tiempo para que un gobierno recién aterrizado prepare la salida de la austeridad letal en que ha estado encerrada Grecia desde 2007 (y que es “como una droga a la que el pueblo se ha hecho adicto. En los últimos cinco años Grecia ha vivido a cuenta de la siguiente franja del préstamo. Como toxicómanos, solo pensábamos en la subsiguiente dosis. Ahora hay que desengancharse”); tiempo para explicar sus planes a los diferentes socios de Atenas, tiempo para poner sobre la mesa propuestas detalladas.

Yanis Varoufakis, el hombre que sonríe y pide tiempo para planificar con serenidad mientras la bolsa griega se desploma un 5% porque, evidentemente, “los mercados no se ven compatibles con el perfil del nuevo ministro griego de finanzas”, es un economista según el diario británico The Guardian “cercano a las ideas keynesianas con un punto de marxismo” y según Courrier International “un economista rebelde”, grandilocuente, iconoclasta, que prefiere la camiseta y el vaquero al traje y corbata, magnético y que no deja indiferente a casi nadie: “Muy diferente de sus antecesores”, asegura el Financial Times.

Formado en el Reino Unido, Varoufakis, que tiene la doble nacionalidad griega y australiana, ha sido profesor en Cambridge, Australia y Estados Unidos, y se ha forjado una cierta fama con un blog en el que ha publicado regularmente opiniones sobre la crisis financiera y críticas sobre la gestión europea de la misma, cuyo plan de salvación de 2011 considera “estúpido”; lo que según The Guardian “le ha conseguido miles de seguidores en Twitter y el respeto de Syriza”. En 2011 publicó, en colaboración con el economista estadounidense James K. Galbraith (crítico despiadado de las “finanzas depredadoras”) un libro titulado “Modesta propuesta para resolver la crisis de la zona euro” que, sin duda, alguien ahora se apresurará a traducir a todas las lenguas y convertir en best-seller editorial.

Varoufakis fue consejero del ex Primer ministro George Papandreu, al que propuso “no aceptar el plan de salvación, tendrá consecuencias catastróficas. Más vale dejar que el estado entre en quiebra. A partir de entonces, en Grecia empezaron a considerarme un agente del mal”, explicaba en marzo de 2014 al semanario conservador francés L’Express. Desde Estados Unidos siguió criticando la política de austeridad de los gobiernos de Atenas, denunciando que los planes de salvación “solo sirven para alimentar la corrupción financiera, con la bendición de la troika”.

Poco antes de ser nombrado Ministro de Finanzas, y cuando todavía trabajaba como consejero del gigante multinacional Valve, que gestiona Steam, el principal servicio de venta digital de juegos de vídeo y objetos virtuales, como armas y equipamientos, Varoufakis declaró que las prioridades del nuevo gobierno debían ser perseguir financieramente a los oligarcas griegos, combatir la crisis humanitaria engendrada por las políticas de austeridad y renegociar la deuda del país. Y en eso está.





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