domingo, 14 de marzo de 2021

Australia: vuelos sorpresa por 474 euros

imagen Juan Pablo Mascanfroni, Unplah

Hay 16.000 aviones parados en todo el mundo

Después de los cruceros que recorren la dársena del puerto y los vuelos a ninguna parte, el marketing turístico ha ideado los “vuelos misteriosos”.

La publicación estadounidense Business Insider, especializada en información financiera y de negocios, dedica un artículo a la compañía aérea australiana Qantas a la que, “como al resto de la industria le va mal por la pandemia del Covid-19”. Tras registrar una pérdida, que la publicación califica de “abismal”, de 707 millones de euros en el primer semestre de 2020, los responsables de Qantas dieron con una idea original: la compañía aérea ofrece a sus clientes  “vuelos misteriosos”.

Por 737 dólares australianos (474 euros) los pasajeros suben por la mañana a un Boeing 737 en Brisbane, Sydney o Melbourne, vuelan hacia un destino que no se les revela hasta que van a aterrizar, y por la noche regresan al punto de partida.  En principio, los vuelos estaban pensados para llevar a la gente a los países y regiones menos solicitadas por el turismo internacional pero, lamentablemente, el gobierno australiano ha cerrado las fronteras del país hasta el próximo 17 de junio de 2021, por lo que hasta esa fecha los vuelos con destino desconocido solo podrán ser interiores.

A pesar del secreto de los destinos, en la web de Qantas donde se cierran los billetes el pasajero encuentra algunas pistas, como que en el vuelo que sale de Sydney lo mejor es llevar un traje de baño porque en el destino habrá agua salada y almuerzo en la playa. O que el programa de la salida de Brisbane  promete  « la hospitalidad de los campesinos y buenos alimentos y vinos ».

En realidad, la compañía Qantas tuvo esta idea hace más de dos décadas, en los años ’90, pero la llegada de la pandemia ha hecho que volviera a convertirse en una oferta de actualidad y que los australianos, que tienen prohibido salir del país desde el comienzo de la crisis, agradezcan cualquier oferta que les proponga un cambio.

El objetivo de Qantas –dicen sus responsables-es no solo reanudar su actividad, convenciendo a la población de volver a volar, sino también estimular el turismo en las zonas del país más necesitadas, teniendo en cuenta que en el hemisferio sur está terminando el verano.

Por otra parte, una información del canal económico Bloomberg, se pregunta qué pasa con los 16.000 aviones que, según el gabinete de investigación aeronáutica internacional  Cirium, están pegados al suelo en todo el mundo desde  hace ya un año. “En todas partes, esos aviones que por regla general no se paran nunca, están durmiendo” en los hangares y en las pistas, y son un rompecabezas y unos costes importantes para las compañías aéreas. 

 

« Esos Boeing y Airbus necesitan un mantenimiento diario « del morro a la cola, de los neumáticos a la moqueta. Hay que lubricar los motores y protegerles de la humedad, vigilar los sensores, mimar los mandos de vuelo, evitar que les ataquen insectos o que se introduzcan pájaros…Las ruedas deben funcionar perfectamente, los depósitos estar cargados de keroseno y hay que limpiar las cabinas con frecuencia».

 

Además del mantenimiento “permanente y obligatorio”, hay que pagar el parking. Según Bloomberg, el coste es de 1.000 dólares (921 euros) diarios para un avión grande en un aeropuerto indio y “sin duda mucho más en otros lugares”.

 

Algunos aeropuertos –asegura la información de Blomberg- como el de Schipol, en Amsterdam, están llenos de aviones en reposo, repartidos por las puertas y alineados en las pistas que no se utilizan. Y algunas compañías aéreas han decidido utilizar las extensiones “infinitas y perfectamente secas” del desierto de Mojave, en Estados Unidos, o el outback  (interior remoto y desértico) de Australia, para aparcar sus aeronaves hasta que vengan tiempos mejores.

 

“El cierre de fronteras en muchos países, el confinamiento de más de cuatro mil millones de seres humanos, y el parón de la economía global ha supuesto un golpe terrible para el sector. Según la International Air Transport Association, las empresas de aeronáutica podrían perder hasta 25 millones de empleos, de los que 5,6 millones corresponderán a Europa”.

 

sábado, 13 de marzo de 2021

Estados Unidos: la familia de George Floyd obtiene 27 millones de dólares a cambio de retirar la querella civil

El policia Derek Chauvin asfixiando a Floyd

Cuando faltan dos meses para el aniversario de la muerte del afroamericano de 46 años George Floyd, asfixiado por un policía blanco que le aplastó la garganta con su rodilla durante varios minutos el 25 de mayo de 2020, su familia ha obtenido una indemnización por daños y perjuicios de 27 millones de dólares, a cambio de retirar la demanda civil contra los responsables del gobierno de la ciudad de Minneapolis. 

 

En un comunicado, Ben Crump, abogado de la familia Floyd, quien ha recordado que sigue su curso la querella por la vía penal, se ha mostrado “satisfecho” con la cantidad que  pagará el Ayuntamiento de Minneapolis, según el acuerdo conseguido con el Consejo municipal, responsable de la policía local: “Se trata del acuerdo amigable más importante de la historia de Estados Unidos en un procedimiento relativo a los derechos fundamentales por una muerte imputable a una falta. El acuerdo confirma que la vida de George Floyd cuenta para algunas cosas, que la vida de los negros también cuenta”. Y que, según el alcalde, Jacob Frey, significa algo más “que la contrición” de las autoridades, “la ocasión única en una generación de aportar realmente un cambio efectivo”. 

 

La familia de George Floyd presentó en junio pasado una demanda civil contra la municipalidad y otra penal contra los cuatro policías implicados en su muerte. El proceso de uno de ellos, Derek Chauvin, que fue quien mantuvo a Floyd en el suelo, aplastándole la garganta con su rodilla durante cerca de nueve minutos, comenzó el pasado 9 de marzo.  

 

El asesinato de George Floyd generó un movimiento histórico de protesta en Estados Unidos, contra el racismo y la violencia policial, que durante varios meses tuvo repercusiones en el mundo entero, y fue el origen del movimiento « Black Lives Matter » que sigue protagonizando manifestaciones de protesta en todo el país.

 

Una información del diario francés Libération recuerda que, contando este acuerdo de 27 millones, en los diez últimos años la ciudad de Minneapolis  lleva desembolsados 71 millones de dólares en indemnizaciones a las victimas de atropellos policiales. La anterior, en 2019, fue de 20 millones para el marido de Justine Rudszczyk Damond, una mujer blanca a la que mató por error un policía negro de la ciudad.  

 

En los seis meses siguientes al asesinato de George Floyd, 130 ciudadanos negros murieron en Estados Unidos cuando la policía iba a detenerles. Una información de junio de 2020 daba cuenta de que , en la última década, los ayuntamientos  estadounidenses habían pagado más de tres mil millones de dólares en indemnizaciones del mismo tipo, y que dos tercios de esa cantidad correspondían a pagos efectuados en las tres mayores aglomeraciones: Nueva York, Los Ángeles y Chicago. “A pesar del impacto que estas indemnizaciones tienen en el presupuesto de las ciudades pequeñas, su eficacia no se ha podido demostrar todavía”.

 

Los mármoles del Partenón que se exhiben en el Museo Británico embarran una vez más las relaciones entre Inglaterra y Grecia

 


« Esculturas adquiridas legalmente » para el gobierno británico, y « robadas » según el de Atenas, los frisos del Partenón, conocidos también como mármoles Elgin (del nombre del aristócrata inglés que los envió a Inglaterra), se encuentran entre las principales piezas que exhibe el British Museum y que Grecia lleva décadas reclamando.

 Según declaraciones del premier británico Boris Johnson en la entrevista que publica la edición de este viernes, 12 de marzo de 2021, el diario griego Ta Nea, las esculturas « fueron adquiridas legalmente » durante el Imperio Otomano y pertenecen al British Museum.  La entrevista se ha realizado cuando faltan trece días para que Grecia celebre el bicentenario de su independencia, el 25 de marzo de 1821, y cuando el primer ministro griego, Kyriakos Miysotakis, había pedido oficialmente que el gobierno británico “prestara” los frisos del Partenón para las celebraciones.

 Según la información publicada en el boletín cultural digital de France Télévisions, Boris Johnson, que habitualmente pasa las vacaciones en la casa que su padre tiene en Grecia, ha dicho que « entiende los sentimientos de los griegos y del Primer Ministro », pero no ha dado ninguna esperanza respecto a la devolución de los frisos, arrancados literalmente del Partenón y enviados a Londres en los primeros años del siglo XIX por el diplomático británico Lord Elgin. “El gobierno británico mantiene la misma posición férrea sobre las esculturas desde hace mucho tiempo: fueron legalmente adquiridas por Lord Elgin, de acuerdo con las leyes en vigor de la época. Los comisarios del British Museum son legalmente sus propietarios”.  "

 Las autoridades de Atenas siempre han mantenido que se trató de un robo, mientras que las británicas argumentan que los frisos se exportaron con autorización de los dirigentes otomanos que entonces ocupaban Grecia.

Según la información de Ta Nea, Boris Johnson ya se manifestó en contra de restituir los mármoles hace siete años, cuando era alcalde de Londres, durante un altercado con el actor estadounidense George Clooney, quien reclamaba que las esculturas regresaran a Atenas.  

 El gobierno griego, apoyado por numerosas personalidades de los medios culturales de todo el mundo, ha dicho siempre que quería resolver este conflicto por vía diplomática. Llegó incluso a proponer una mediación de la Unesco, la agencia de la ONU encargada de la cultura y la educación, oferta que fue rechazada por el British Museum.

Hace un año, en mayo de 2020, la ministra griega de Cultura, Lina Mendoni, pidió “un retorno definitivo de los mármoles a su patria”, consideran que habían sido objeto de “pillaje”. En espera de que algún día se cumpla el deseo de los griegos, el Museo de la Acrópolis –erigido en 2009 en una extensión de 15.000 metros cuadrados al pie de la roca sagrada perteneciente al siglo V antes de nuestra era-, uno de los lugares más visitados del mundo, tiene reservado un lugar especial para los frisos del Partenón.

 

UN MILITAR SIRIO CONDENADO EN ALEMANIA POR CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD

Eyad al-Gharib se esconde al conocer la sentencia

El Alto tribunal regional de Coblenza (Alemania) ha condenado a cuatro años y medio de cárcel a Eyad al Gharib, de 44 años, un ex sargento de las fuerzas de seguridad sirias, considerado culpable de crímenes contra la humanidad por su complicidad en la tortura de manifestantes detenidos en Damasco, según informa el boletín semanal de la sección francesa de Amnistía Internacional (AI).

Para la organización humanitaria, se trata de « un juicio histórico contra el régimen sirio”  del dictador Bachar al-Assad·, el primero por crímenes que condena el derecho internacional cometidos por un representante del gobierno sirio “y una victoria clamorosa para las decenas de miles de personas supervivientes de la tortura y las desapariciones forzosas” en Siria. Es también una victoria para las organizaciones sirias e internacionales que desde hace años luchan incansablemente por el restablecimiento de la verdad y la justicia. Sin ellas, sin su contribución para que se conozcan los crímenes y se acuse a los responsables,  este proceso no habría sido posible”

En febrero de 2020, las policías alemana y francesa  detuvieron a  Anwar Raslan y Eyad al Gharib, antiguos representantes del gobierno sirio, acusados ambos de crímenes contra la humanidad en relación con la tortura de personas detenidas en los departamentos 251 de la Seguridad del Estado y al Khatib de Damasco. La condena se ha dictado cuando hace casi diez años de las primeras manifestaciones pacíficas contra el régimen dictatorial de Siria, un tiempo durante el cual las autoridades del país han hecho alarde de todo tipo de crueldad con sus ciudadanos.

« Hace una década –leemos en el comunicado de AI- que venimos recibiendo informaciones sobre la aplicación sistemática de torturas y malos tratos en lso centros de detención de Siria, y entre ellos al Khatib. Esas violaciones, cometidas en el contexto de guerra civil que arrasa el país, son crímenes de guerra, y puesto que se trata de ataques generalizados y sistemáticos contra la población civil, son también crímenes contra la humanidad ».

AI pide al resto de  estados de la comunidad internacional que sigan el ejemplo de Alemania investigando, y cuando sea necesario procesando a las personas sospechosas de haber cometido crímenes de guerra en Siria, llevándolas ante los tribunales nacionales en virtud del principio de competencia universal. Y, una vez más, se dirige al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pidiéndole que recurra urgentemente al Tribunal Penal Internacional en relación con la situación en Siria, con el fin de garantizar que los presuntos autores de delitos contemplados por el derecho internacional, incluidos los « más altos responsables”, respondan ante la justicia.

viernes, 12 de marzo de 2021

Hollywood se traslada a Australia a causa de la pandemia


Australia, donde hay un bajísimo índice de contagios de Covid-19, lo que  tiene como consecuencias que también existen  pocas restricciones para la concentración de personas, se ha convertido en el escenario ideal para el cine. Según publica en diario New York Times (NYT), en este momento se están rodando, o se prepara el rodaje de al menos de una veintena de producciones.

 

Al contrario de lo que ocurre en la mayoría de países, donde la industria cinematográfica, confinada como el resto de la actividad económica,  protesta y se manifiesta contra el parón que ha supuesto la pandemia, hace ya meses que la industria cinematográfica ha elegido Australia para continuar su actividad. Ya en mayo de 2020, “el folletón ‘Neighbors’ se convirtió en una de las primeras series televisivas en retomar su producción”.

El gobierno australiano no es ajeno a todo esto. Para atraer a los cineastas de Hollywood deseosos de reanudar los rodajes interrumpidos, ha destinado más de 400 millones de dólares a apoyar producciones internacionales que se rueden en el país, lo que sumado a las subvenciones ya existentes supone una rebaja de hasta el 30% del presupuesto de los rodajes de películas y series.

« El resultado es que más de veinte películas internacionales –entre ellas ‘Thor: Love and Thunder’, con  Chris Hemsworth, Matt Damon et Natalie Portman como protagonistas, ‘Three Thousand Years of Longing’, un romance fantástico con Idris Elba y Tilda Swinton, y ‘Ticket to Paradise’ con Julia Roberts y George Clooney- se encuentran actualmente en producción o en preparación para ser rodadas en Australia en 2022 ».

 

Para algunos de los actores, rodar en Australia es al mismo tiempo una forma de « escapar a la pandemia. Tengo la impresión de estar en una máquina del tiempo », declaró Natalie Portman diciembre pasado, en una entrevista con el presentador de televisión Jimmy Kimmel. Según el profesor de Cultura Popular en la Universidad de  Syracuse, de Nueva York, en declaraciones al NYT, « Las estrellas de Hollywood han sido transportadas a otro mundo donde no existen los problemas de este mundo ».

 

Sin embargo, añade el diario neoyorquino, no todos los australianos están contentos con la presencia de personalidades cinematográficas en su territorio. A causa del cierre de las fronteras internacionales, y las estrictas medidas de control , son muy pocos los australianos que pueden regresar a su país, como ha podido constatar el periódico canadiense La Presse, donde un australiano llamado Daniel Tusia ha contado cómo el año pasado se vio obligado a permanecer confinado con su familia en un país extranjero, durante varios meses: “Queda todavía mucha gente que no ha podido regresar a su casa, que continúan bloqueados en algún lugar al que fueron de vacaciones, o por motivos de trabajo”.

 

En una declaración enviada por correo electrónico al NYT, la Australian Border Force (policía de fronteras), ha precisado que los permisos de entrada para las producciones cinematográficas y televisivas se conceden « cuando existen pruebas del beneficio económico que aportarán a Australia y siempre que cuentan con el apoyo de las autoridades competentes del estado ».

 

Cine francés en Madrid: historia del niño que de mayor quería ser niña

“ Petite fille” no es una película militante, pero trata  muchos problemas sociales (…) “Petite fille” no es un reportaje periodístico, sino cine…”. (Les Inrocks)

 


“Luminoso, conmovedor y necesario” documental sobre la disforia de género (lo que coloquialmente llamamos trans), “Una niña” (Petite fille), dirigido por el francés Sébastien Lifshitz (“Adolescentes”, “Les invisibles”, “Plein sud”), que se estrena en España este viernes, 12 de marzo de 2021, de momento lleva acumulados el Premio al mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de Chicago, el de la Mejor Película en el Festival de Gante, el de Mejor Película de No ficción en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, y opta al de Mejor documental Europeo del año pasado.

A Sasha, de 7 años, que vive en una localidad pequeña del mapa de Francia, la inscribieron como niño cuando nació. Desde los 3 años manifiesta querer ser una niña y vive rodeada de amor y comprensión  en una familia que ha aceptado rápidamente que se trata de un caso de disforia de género. (Llegados a este punto conviene resaltar que Sasha ha tenido mucha suerte con la familia que le ha tocado; en muchos casos, es precisamente la familia del niño trans la principal causa de malestar y sufrimiento, al menos en los primeros años).

Sasha es una niña tímida que habla poco y juega mucho. La cámara ha seguido durante un año su vida diaria –la familia, la escuela, la clase de ballet- que se divide entre quienes la quieren, respetan y tratan como ella quiere ser tratada, y quienes se lo niegan todo, la acosan en la escuela  y siguen llamándola con artículos y pronombres masculinos; y sigue también el combate de unos padres, especialmente una madre coraje, para hacer entender al resto de la sociedad su diferencia.

En el documental están las dudas, las miradas, las esperanzas y los momentos de desánimo, e incluso de lágrimas indeseadas, de la niña y sus padres, filmado todo con una sensibilidad encomiable y una cámara discreta que no se entromete, que considera que no hay tabúes y que la verdad es la única manera de hablar de un problema que afecta a una parte de nuestra sociedad: no importa el volumen, no importa a cuantas personas, que haya una sola cuyos derechos no se respeten es más que suficiente para no ignorarlo.

Por eso “Una niña” es una película emocionante, pedagógica, valiente, que vá más allá de cualquier intento moralizante, de una niña que tiene una infancia difícil y una familia valiente, con las que podemos empatizar enseguida: el amor que se respira en los padres y los tres hermanos, y los esfuerzos de comprensión y paciencia para conseguir que el resto de la sociedad aparque el tabú y acepte a la niña como es, colorean la historia de Sasha, tan real como ella misma, guapa y alegre desde la altura de sus siete años cuando nadie cuestiona su identidad; triste, llorosa, cuando la psicóloga inquiere cómo le tratan quienes en la escuela  no son capaces de entender  la falta de adecuación que hay entre el sexo que le asignaron al nacer y su identidad de género, quienes no comprenden que Sasha solo quiere que la acepten como es. “Cada gesto de la niña nos toca, cada una de sus lágrimas nos desgarra” (Libération).

Es la madre de Sasha quien mejor lo explica todo, en un desahogo de sinceridad, casi gritando a la cámara: “Sasha no tendrá nunca la mochila que quiere, el estuche que quiere, el vestido que quiere, no vive su infancia, ¡mi hija no tiene infancia!…”.

Felizmente, este fragmento de la historia de Sasha es también el de una metamorfosis. Al final del documental, las alas rosas que la niña lleva en la espalda de su camiseta mientras baila, y que evidentemente nos remiten a las mariposas que tanto le gustan, que decoran su habitación y lleva estampadas en su ropa, son el emblema de una liberación que llegará más tarde. Como dice su madre: “Creo que todos tenemos una misión en la vida y Sasha está aquí cambiar las mentalidades ».    

jueves, 11 de marzo de 2021

“Los inocentes”, caleidoscopio milenial


Se celebra un concierto en un centro social. La policía llega para disolverlo, los jóvenes reunidos la reciben a pedradas, con tan mala suerte que uno de los proyectiles alcanza y mata a un agente.

La película “Los inocentes”, con la que debuta en la realización  el madrileño de 37 años Guillermo Benet, uno de los directores licenciados en guión por la ECAM (Escuela del Audiovisual y el Cine de la Comunidad de Madrid), que está llenando el paisaje cinematográfico de nombres nuevos, llega a las salas este viernes, 12 de marzo de 2021, acompañado de sendos premios conseguidos en los festivales Márgenes y Cine europeo de Sevilla. Benet es autor de los cortometrajes “Kisses” y “Les vimos reír y creímos que era de felicidad”.

Protagonizada por  Pablo Gómez-Pando, Violeta Orgaz, Pilar Bergés, Raúl de la Torre, Susana Abaitua y Olivia Delcán, es una historia coral narrada desde los puntos de vista de todos sus personajes sobre el silencio, el dilema moral, la cobardía y la culpa.

 Unos saben y otros intuyen quien tiró la piedra. El director, Guillermo Benet, asegura que, al escribir el guión, su intención era “entender al ser humano en un contexto en que se mezclan la culpa, el fracaso y la negación”. No sé si lo ha conseguido. Yo no les he entendido muy bien, pero lo achaco al aspecto formal de la película, esa especie de rompecabezas cuadrado a base de primerísimos planos medio en penumbra.

 Por eso, por mi ignorancia, acepto que lo que le ha salido es un “retrato agónico” de su generación, y una fotografía múltiple de “la soledad del ser humano”. Aquí coincidimos: si es cierto que todos nacemos y morimos solos, también lo es que permanecemos solos la mayor parte de nuestra vida, solos en soledad y también solos en sociedad. Y no le ocurre solo a la generación de los milenials, los que ya no  ocultamos las canas ni con todo el tinte del mundo también padecemos esa soledad que nos viene de fábrica.