lunes, 3 de febrero de 2014

Egipto: periodistas juzgados y la libertad de prensa amenazada



Las autoridades tienen que retirar las acusaciones contra tres periodista del canal Al Jazeera English, que el 29 de enero de 2014 fueron llevados ante un tribunal para responder del cargo de «ayuda a una organización prohibida dedicada a cometer actos terroristas», ha manifestado Amnistía Internacional (AI) en un comunicado dirigido a los medios de comunicación europeos y de Oriente Medio. Según la organización internacional, esta decisión de las autoridades egipcias significa una nueva adversidad para la libertad de prensa en Egipto, bastante degradada ya desde 2011.

“La medida envía a la sociedad un mensaje inquietante: hoy, en Egipto, solo se acepta un único punto de vista, el que aprueban las autoridades”, ha dicho Salil Shetty, secretario general de AI.

Los tres periodistas – Peter Greste, Mohamed Fahmy y Baher Mohamed – fueron detenidos el 29 de diciembre de 2013. Si se les considera culpables, pueden condenarles a penas que van desde tres años hasta cadena perpetua. AI les considera presos de opinión, encarcelados únicamente por ejercer sin violencia su derecho a la libertad de expresión y pide que sean puestos inmediatamente en libertad, sin condiciones.

“Para los periodistas, es imposible trabajar libremente en un clima de miedo. Los últimos acontecimientos son un descarado intento de amordazar el periodismo independiente en Egipto. Ahora que se acercan las elecciones, es más fundamental que nunca la libertad de prensa”, ha insistido Salil Shetty.

Desde julio de 2013, desde el golpe de estado militar y la destitución del anterior presidente elegido democráticamente, Mohamed Morsi, se viene produciendo una alarmante escalada de ataques a la libertad de prensa en Egipto y los periodistas se arriesgan a ser detenidos por difundir las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad. Este mismo 29 de enero, otros diecisiete trabajadores de Al Jazeera comparecieron también ante los tribunales, acusados de pertenencia a grupo terrorista y difusión de informaciones falsas sobre la situación política en el país. Según el fiscal, cinco de ellos continúan encarcelados y de acuerdo con la información recogida por AI, las acusaciones tienen el objetivo de castigar a los periodistas por la línea editorial del medio para el que trabajan. En repetidas ocasiones, las nuevas autoridades golpistas egipcias han acusado al canal qatarí de parcialidad a favor de los Hermanos Musulmanes.

En julio de 2013 fueron detenidos Mohamed Badr, camarógrafo, y Abdallah El Shamy, corresponsal de Al Jazeera Arabic, según AI por cubrir violaciones de los derechos humanos cometidas por las autoridades. Ambos continúan en la cárcel.

AI pide a las autoridades egipcias que respeten la libertad de expresión y permitan que los periodistas puedan hacer su trabajo con independencia, incluso cuando critiquen al gobierno, y sin temor a verse intimidados y acosados.

Autoridades egipcias de caza en las redes sociales

Las autoridades egipcias detuvieron el jueves 30 de enero de 2014 a diez opositores, acusándoles de usar las redes sociales para incitar a la violencia contra la policía, según publica el digital francés Aufaitmaroc.com

El propio Ministerio de Interior egipcio ha reconocido las detenciones en un comunicado y, siguiendo con su táctica de considerar terroristas a todos cuantos no apoyan al gobierno militar, ha asegurado que “las autoridades competentes utilizan ahora todos los medios tecnológicos modernos para rastrear a quienes incitan a la violencia contra la policía, y a quienes expliquen en línea como se pueden fabricar explosivos”.

El ministerio ha enviado a los medios de comunicación públicos las fotografías de los diez detenidos, afirmando que son miembros de los Hermanos Musulmanes, partido que apoyaba al derrocado presidente Mohamed Morsi, manteniendo, dice la publicación, “la lógica en que se asientan la represión implacable” que están llevando a cabo contra los seguidores, reales o supuestos, del único presidente egipcio elegido democráticamente en toda la historia del país.

La represión contra los fieles a Morsi ha causado, desde julio de 2013, más de mil muertos y varios miles de detenciones. “Desde hace poco, el gobierno militar egipcio ha abierto un nuevo frente, deteniendo a militantes de los movimientos progresistas (lo que, no nos confundamos, no es el caso de los Hermanos Musulmanes) y a figuras de la revolución popular de 2011, y mirando detenidamente lo que ocurre en Twitter y Facebook, dos redes sociales que jugaron un importante papel en la rebelión que derrocó al corrupto Hosni Mubarak tras treinta años de poder absoluto.

domingo, 2 de febrero de 2014

Giovanni Cafaro, desempleado “para todo” contra la crisis




Natural de Salerno y residente en Milán, Giovanni Cafaro tiene 42 años, está licenciado en Ciencias de la Comunicación y se define como “desocupado para todo”, informa el diario romano La Repubblica. Tras quedarse sin trabajo en julio de 2013, después de prestar largos y leales servicios como director de marketing en una empresa de moda , Giovanni ha decidido desafiar la crisis ofreciéndose como “hombre para todo” a hacer lo que la gente no tiene tiempo o ganas: desde la compra de la semana a la cola en las ventanillas. Cuando no le contratan, recorre las calles de la capital de la moda repartiendo pasquines que llevan escrito: '' ¿Tu cola en la ventanilla? A partir de hoy la hago yo por 10 euros a la hora''.

No es una idea totalmente original, en los países del bloque soviético, durante los años de la guerra fría y el Muro, los ancianos que teóricamente no tenían nada que hacer sustituían a toda la familia en los almacenes y las interminables filas de espera en las ventanillas de la administración, por las que había que pasar tanto para recibir la cartilla de racionamiento como para renovar el contrato de trabajo o solicitar una semana de vacaciones en algún balneario del Mar Muerto.

Soltero, Giovanni no quería regresar al profundo Sur a volver a vivir con sus padres, ni le tentaba la idea de buscar otros horizontes en el extranjero. “Mandé más de 500 curricula, recibí menos de diez respuestas y solo en cinco empresas me llamaron para una entrevista. Cuando tienes más de 40 años piensan que eres ya demasiado viejo, o muy caro”. Y parece que Giovanni ha acertado en la elección de su nuevo trabajo anticrisis, que ha tenido una idea genial para un país donde –como en otros- siempre hay que hacer cola para arreglar asuntos administrativos (pagar los impuestos, recurrir una multa o enviar una carta certificada, por ejemplo); colas que en ocasiones duran varias horas.

Tiene una media de dos clientes diarios y está funcionando el boca a boca. Cuando ve que le quedan pocas personas delante, Giovanni telefonea al cliente que llega en el último minuto y resuelve el trámite. Le factura 10 euros por hora y le da un recibo, porque declara sus ingresos al fisco: ”Me han llamado incluso de Nápoles. Si las cosas siguen así de bien, abriré sucursales en otras ciudades”.

Un católico vale por tres musulmanes, según el arzobispo de Colonia






Para el muy xenófobo, nazi y reaccionario cardenal-arzobispo católico de Colonia (Alemania) Joachim Meisner, “una familia católica vale por tres musulmanas”. Lo ha dicho en su último sermón público y lo recoge el digital Myeurop en un artículo firmado en Berlín por la periodista Delphine Nerbollier.

Esas manifestaciones forman parte del discurso con que se dirigió a los miembros del movimiento católico conservador Camino neocatecumenal, una secta creada en 1964 en Palomeras, Madrid (por la pareja de laicos, Kiko Argüello y Carmen Hernández, quienes dirigen el equipo internacional en 120 países junto al cura italiano Mario Pezzi), a la que en 2008 el papa reconoció como “itinerario de formación católica”.

Amigo del anterior papa Benedicto XVI (dimitido y hoy retirado en un monasterio en el Vaticano), Meisner tiene un tanto alterados a los musulmanes de Alemania mientras que los fieles de Colonia no ven el momento de que deje su puesto de máxima autoridad religiosa (está previsto que se jubile en este febrero de 2014): “Lo que necesitamos en Alemania son mediadores entre las dos culturas y no personas que provoquen divisiones”, ha lamentado Bekir Alboga, de la organización turco-islámica Ditib. Igualmente, el presidente del Consejo Central de Musulmanes de Alemania, Aiman Mazyek, acusa a Meisner de “alimentar un clima de resentimiento contra los musulmanes” contrario, dice, a las intervenciones del nuevo papa Francisco.

Por su parte, el autor de las manifestaciones -que tiene 80 años, preside una de las diócesis católicas más ricas del mundo y no es la primera vez que levanta una polémica en el país- ha lamentado “las palabras” pronuncias, a las que ha calificado “mal elegidas”, aunque en absoluto se ha desdicho de ellas. Como nunca ha escondido sus tendencias fundamentalistas, sobre todo en relación con las mujeres. En 2013, en una entrevista publicada en el diario Stuttgarter Zeitung declaraba, a propósito del acuerdo recién firmado por Angela Merkel y el gobierno español para la acogida de jóvenes aprendices en Alemania: “Lo que debería hacer es animar a las mujeres a quedarse en casa y tener tres o cuatro hijos en lugar de presentar la inmigración como la única solución a nuestros problemas demográficos”.

Como no le parecía suficiente, añadió: “Somos un pueblo en peligro de muerte y sin embargo tenemos una de las legislaciones que más incitan al aborto. ¿No es el suicidio de nuestra sociedad?”. El del aborto es uno de sus temas recurrentes, y hace años “lo comparó con el holocausto y el ateísmo del nazismo”. Corriente ideológica de cuyo vocabulario no duda en apropiarse, cuando le viene bien para mantener sus posiciones: cuando se inauguró un museo en su ciudad, entre otras perlas dijo que “el arte que se ocupa demasiado de la religión se convierte en un arte degenerado”. Para el diario berlinés Tagesspiegel, Joachim Meisner es “un perro guardián de la iglesia católica”.