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"MGM representa casi un siglo de historia
cinematográfica y completa el trabajo de
Amazon Studios, que se ha concentrado principalmente en la producción de
programas de televisión –añade el comunicado. “El auténtico valor financiero
del acuerdo es el tesoro de la propiedad intelectual del catálogo completo que
tenemos previsto reinventar y desarrollar con el talentoso equipo de MGM”,
ha comentado Mike Hopkins, vicepresidente senior de Prime Video y Amazon
Studios, quien ha añadido que Amazon ayudará a preservar la herencia de MGM.
Se
trata de la segunda compra más cara llevada a cabo por Amazon después de que en
2017 se hiciera con la cadena de supermercados de Estados Unidos Whole Foods,
por la que pagó 13.700.000 millones de dólares.
Como
muchos otros estudios de Hollywood, MGM es una víctima más de
la pandemia y del cierre de las salas cinematográficas en todo el mundo. El
estreno de la última de sus producciones, el último episodio de la saga de
James Bond, « No Time To Die » (Morir puede esperar), estaba previsto
para marzo de 2020 y después de varios aplazamientos parece que la fecha
definitiva será el próximo 6 de octubre de 2021.
El acuerdo con MGM
refuerza la posición de Amazon Prime Video, que compite en el mercado con
Netflix y otras plataformas, al hacerse con la propiedad de unas 4.000
películas y 17.000 programas de televisión. A mediados de abril de este año
Amazon tenía 200 millones de usuarios en todo el mundo del servicio Prime.

Roman Protassevitch con señales de tortura
En Varsovia, la capital de Polonia, donde viven
exiliados los padres del periodista disidente
bielorruso Roman Protassevitch, de 26 años, detenido en un avión de la compañía
Ryanair obligado a aterrizar en Minsk, la madre del joven, Natalia
Protassevitch, no abandona un momento su teléfono móvil con la esperanza de recibir
noticias de su hijo, según cuentan hoy las agencias internacionales: “Pido,
suplico, hago un llamamiento a toda la comunidad internacional para salvarle (…)
No es más que un periodista, es un niño todavía, por favor, por favor, pido
ayuda. Salvadle, le van a matar”.
Natalia, de 46 años,
y su marido Dmitry, ex militar de 48, creen
que su hijo podría estar en una cárcel de los servicios secretos bielorrusos (KGB) y no
tienen ninguna duda de que le han torturado, a juzgar por las señales en su
rostro que se aprecian en el vídeo que ha difundido la televisión oficial de
Bielorrusia. “Su abogada ha intentado verle pero no le han dejado. No sabemos
cómo está (…) El vídeo es claramente una puesta en escena. Lo han hecho
presionándole y no hay que creer lo que dice. Aunque por lo menos demuestra que
sigue vivo”.
El vídeo, en el que el joven periodista disidente con
la cara tumefacta reconoce haber
organizado las manifestaciones del verano pasado y dice querer colaborar con la
policía bielorrusa, “es una puesta en escena siniestra” para el secretario general
de Reporters sans Frontiéres (RSF), Christophe Deloire: “A primera vista, el asunto
puede parecer rocambolesco pero en realidad es gravísimo, porque
demuestra que un depredador de la libertad de prensa puede llegar siempre más
lejos”.
Los medios de comunicación occidentales han
recordado que la líder de la oposición
bielorrusa, Svetlana Tikhanovskaya, Premio Sajarov del Parlamento Europeo a la
defensa de los derechos humanos y a quien la oposición considera ganadora de la
elección presidencial, poco antes de huir del país en agosto pasado también
apareció en un vídeo haciendo una confesión poco convincente, que posteriormente declaró
que habían obtenido los servicios
secretos amenazándola con represalias contra su familia.
Hace ocho meses, los padres de Roman Protassevitch se trasladaron a vivir a
Polonia, tras ser testigos de la represión de los opositores que participaron
en las manifestaciones sin precedentes que siguieron a la controvertida elección
presidencial de agosto de 2020, que de nuevo ganó Lukachenko por sexta vez consecutiva y que la oposición
denuncia como fraudulenta.
Roman Protassevitch, nacido en 1995, un año después de
la llegada al poder del dictador bielorruso Alexandre Lukachenko , “no parece
realmente que pueda ser una amenaza para el último dictador europeo”, escribe
en el digital The Conversation la
profesora de política internacional Jennifer Mathers, de la Aberystwyth University,
del País de Gales: “Nunca ha ocupado un puesto en la función pública ni se ha
presentado como candidato. Lo único que este periodista y bloguero ha hecho es
contribuir a que el mundo conozca el movimiento pro-democracia en Bielorrusia”.
Nexta, el canal de la plataforma de medios sociales
Telegram a cuya fundación colaboró Protassevitch, se ha convertido en una de
las principales herramientas del movimiento de resistencia bielorruso; en él,
los militantes informan de los detalles de las manifestaciones y publican informaciones
e imágenes de los ataques de los servicios de seguridad contra los
manifestantes.
“El hecho de que Nexta tenga sus oficinas en Polonia –sigue
la profesora Mathers- significa que, hasta el momento, las autoridades de Minsk
no han podido cerrarlo. Pero, como Protassevitch ha descubierto el domingo
pasado, el régimen de Lukachenko está dispuesto a romper los acuerdos
internacionales para atrapar, castigar y silenciar a quienes le desafían. Su detención
demuestra que los desplazamientos, incluso entre países democráticos, presentan
riesgos considerables para los personajes de la oposición bielorrusa. La forma
en que le han detenido es una advertencia brutal de que no hay ningún refugio
seguro para quienes se oponen a Lukachenko ».
En el exilio en Lituania desde 2019, Protassevitch
ha seguido comentando a diario en las redes sociales las « hazañas »
del régimen dictatorial de Lukachenko y participando en el movimiento de
oposición, especialmente durante la campaña electoral de agosto de 2020,
denunciando el fraude constatado.
Militante desde los 16 años, los servicios secretos
herederos de los de la época soviética, que en Bielorrusia conservan el antiguo
nombre de KGB, en el pasado mes de noviembre añadieron su nombre a la lista de « personas
implicadas en actividades terroristas », lo que ahora puede ser utilizado
para condenarle a muerte.
En septiembre de 2020, Protassevitch se fue de
Nexta para trabajar en Telegram Belamova, un canal fundado por Igor Losik, un
bloguero que actualmente se encuentra detenido en Bielorrusia. En un vídeo del
pasado 6 de marzo que recibió más de 15.000 visitas, Roman Protassevitch
discutió durante hora y media con los abonados del canal sobre el futuro del
movimiento: “¿Qué nos falta para ganar? ¿Qué nos espera para el día de la
libertad?”
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| Roman Protassevitch con signos de tortura |
Sobre las
sanciones de la Unión Europea a personalidades y entidades bielorrusas, a las
que hay que añadir la prohibición de que los aviones de los 27 países europeos
de la UE sobrevuelen el espacio aéreo bielorruso y no efectúen ningún viaje con
destino a ese país, Svetlana Tikhanovskaya cree que “hay que
aislar económica y políticamente a Luchakencho, nadie debe hablarle, hay que
hablar con los personajes de la sociedad civil y democrática”.

Detención de Protasevich en Minsk
En su primera reunión presencial
celebrada en varios meses, los 27 países
miembros del Consejo de Europa reunidos en Bruselas ayer lunes, 24 de mayo de 2021, decidieron
cerrar su espacio aéreo a los aviones bielorrusos como sanción al régimen
dictatorial de Alexandre Lukachenko, responsable de desviar el día anterior un
vuelo de la compañía irlandesa Ryanair -que hacía el trayecto Atenas- Vilna- al
aeropuerto de la capital, Minsk, con la excusa de que había una bomba a bordo y
el único objetivo de proceder a la detención del periodista bielorruso disidente
Roman Protasevich,de 26 años, exiliado en Lituania desde 2019 y acusado en su
país de ser uno de los organizadores de las manifestaciones de agosto de 2020,
en las que se rechazó la elección de Lukachenko, en el poder desde 1994, para un sexto mandato.
El
dictador bielorruso Lukachenko desvía un avión para detener a un periodistas disidente

Roman Protasevich
Roman Protasevich, periodista y bloguero bielorruso
de 26 años , firme opositor al régimen dictatorial del presidente Alexandr
Lukachenko desde que era un adolescente, volaba en un avión de Ryanair de Atenas a Vilna, la capital de Lituania, cuando al
atravesar cielo bielorruso fue obligado
a desviarse, con la excusa de que había una bomba a bordo, y aterrizar en Minsk, donde fue detenido el
periodista. Tras una prodia de registro, en el que naturalmente no se encontró
ninguna bomba, el avión llegó a su destino en Vilna con seis horas de retraso, escoltada por un jet Mig-29 del ejército bielorruso.
Ultima víctima del autoritarismo de Lukachenko, quien gobierna el país desde 1994, Protasevich fue director de los canales Telegram Nexta y Nexta Live que, según
informaciones de las agencias internacionales, fueron claves en la organización
de
las protestas de la oposición contra Lukachenko tras las fraudulentas
elecciones presidenciales de agosto de 2020. También ha denunciado la represión
policial del régimen y ha organizado marchas pacíficas de protesta.
Ryanair ha notificado el
incidente a las agencias de seguridad, nacionales y europeas, y se ha disculpado con los
pasajeros “afectados por esta lamentable demora que estaba fuera del control de
Ryanair”.

John Le Carré
« Silverview », la novela que el escritor
británico John Le Carré dehó terminada cuando falleció en diciembre de 2020, se
publicará el próximo otoño, cuando habría celebrado su 90 cumpleaños, según ha anunciado el agente literario del
más célebre de los autores de novelas de espionaje.
John Le Carré, pseudónimo
literario de David Cornwell, en los años 1950/60 perteneció al Foreing Office
(cuerpo diplomático británico), donde fue reclutado por el servicio de
inteligencia, trabajando en los famosos departamentos MI5 y MI6 que aparecen en
muchas de sus novelas inspiradas en su vida de agente secreto, lo que sin duda
influyó para que se especializara en relatos de suspense y espionaje. La
tercera de sus obras “El espía que surgió del frío », publicada en 1963,
se convirtió inmediatamente en un best-seller
internacional catapultándole a la fama que no ya no le abandonó nunca.
Muchas de las novelas
de John Le Carré transcurren en el contexto de la guerra fría, en especial las
que tienen protagonista a George Smuiley (“El topo”, “El honorable colegial”,
“La gente de Smiley”). A diferencia de James Bond, los personajes de Le Carré
son más discretos y complejos. La última novela publicada, en 2018, fue “La
herencia de los espías”.
Cualquiera de sus obras era inmediatamente
traducida a varias lenguas. En total vendió más de 60 millones de ejemplares de
más de una veintena de novelas, una obra de teatro y dos libros de ensayos.
Muchas de sus novelas han sido adaptadas al cine
Según el comunicado
publicado por el editor, Penguin Viking, Julian Lawndsley, el personaje
principal de “Silverview” -que hace el número 26 de las novelas de Le
Carré- ha dejado un trabajo de prestigio
en Londres para hacerse cargo de una pequeña librería en una estación balnearia
inglesa.
Allí, un emigrado
polaco que vive en una gran mansión llamada Silverview, parece saber mucho
sobre la familia de Julian y se interesa demasiado sobre sus nuevas
actividades. “A medida que avanza la intriga –ha dicho el agente literario del
escritor, Jonny Geller, en declaraciones a la BBC-se descubre, como en todos
los libros de Le Carré, que los servicios de inteligencia están implicados.
Toda la novela está centrada en estos dos personajes”.
Jonny Geller ha dicho
al diario The Guardian que Le Carré autorizó a sus hijos para que publicaran la
novela y para que, con ayuda de un archivero, cataloguen las que dejó inéditas.