viernes, 3 de junio de 2016

Las Mil y Una Noches (de Miguel Gomes) en los tiempos de crisis


“Ha llegado a mis oídos, oh Rey bienaventurado, que en el más triste de los países donde los hombres sueñan con ballenas y sirenas, el paro se extiende. En algunos lugares, los bosques se queman por la noche a pesar de la lluvia, y en otros hay hombres y mujeres que patalean de impaciencia por arrojarse al agua en pleno invierno. A veces, los animales hablan, aunque no es probable que nadie les escuche. En ese país donde las cosas no son lo que parecen, los hombres poderosos se pasean a lomos de camello y esconden una erección permanente y vergonzosa; esperan que llegue el momento de la colecta de impuestos para poder pagar a un brujo que…” (Scherezade).

Siguiendo el esquema de los cuentos inventados por Scherezade, y mezclando reportaje y relato, el portugués Miguel Gomes (“Tabú) ha pintado en “Las Mil y Una Noches. Volumen 1. El inquieto” (As Mil e Uma Noites: Volume 1, O Inquieto) un fresco “del marasmo de la vida cotidiana a base de ficciones fabulosas” que escenifican las inquietudes que traspasan su país de punta a punta. Primera entrega “de un tríptico demente que pretende contar los tumultos políticos y sociales del mundo contemporáneo”.

Mezclando fantasía y realidad, Gomes cuenta los acontecimientos que acaecieron en Portugal entre junio de 2013 y septiembre de 2014, “en pequeños capítulos tragicómicos independientes como los cuentos de Scherezade”. En tres volúmenes, con una duración total superior a las seis horas de proyección cuajadas de metáforas “que unen el documento social y la fiebre poética, el realismo y lo maravilloso” (Didier Peron, Libération), describe el Portugal empobrecido y moribundo que se vio brutalmente afectado por la crisis y el fracaso de las leyes de austeridad de un gobierno, ridiculizado por Gomes, quien los considera crueles e irresponsables, en las interpretaciones de Crista Alfaiate, Chico Chapas, Luisa Cruz…Desde el cierre de los Astilleros de Viana do Castelo, 600 trabajadores en la calle, y la desaparición de las abejas víctimas de una plaga de avispas, hasta del gallo que grita demasiado al cantar al alba, el bombero pirómano y la anécdota de los representantes de la Troika (“los empalmados”), llegados a Portugal para explicar a los ciudadanos la felicidad que les van a proporcionar los nuevos recortes sociales, afectados por una crisis de virilidad provocada por la poción que les pulveriza un brujo africano en el pene…

Cine dentro del cine, docu-ficción, en las primeras escenas de la película, el propio Miguel Gomes aparece angustiado, con la cabeza entre las manos, confesando en voz en off que está empeñado en un proyecto casi imposible y que durante seis meses ha filmado una ficción a base de hechos locales, sin saber realmente lo que estaba haciendo. En un relato fílmico que tiene múltiples connotaciones con el trabajo de cineastas italianos (Moretti, Fellini, Pasolini…), el realizador decide escapar perseguido por la coguionista, el ingeniero de sonido, el cameraman…; otra metáfora más de una sociedad dominada por la escasez de trabajo y en la que difícilmente las personas encuentran el lugar que les corresponde, que da paso a la aparición de esa nueva Scherezade que va narrando noche a noche las historias, y cuando llega el día se interrumpe en lo más interesante, para ganar así otras 24 horas de vida. Otra forma de borrar la frontera que existe entre el documental y la ficción. “Las incesantes referencias a los cuentos de las Mil y una Noches se dan la mano con éxitos del pop internacional de una horterada emocionante, Ros Stewart o Lionel Ritchie. Las voces en off intentan imponerse sobre los textos en sobreimpresión. Los mismos actores interpretan papeles sucesivos, en ocasiones de distintos sexo. Las historias encajan unas con otras, se responden, se multiplican”.

Poética y política. La primera entrega de estas Mil y Una Noches del siglo XXI se cierra con una escena de fraternidad emocionante: los obreros en huelga que el día de fin de año se lanzan a nadar en las heladas aguas del Atlántico.

jueves, 2 de junio de 2016

DSK indemnizado por una novela sobre el “caso Sofitel”


El jueves 2 de junio de 2016, el tribunal correccional de Paris ha dado la razón a Dominique Strauss-Kahn (DSK para los amigos, conocidos y la prensa en general), ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) y antiguo ministro socialista francés, en su denuncia por difamación de Régis Jauffret, autor de "La Ballade de Rikers Island", una novela sobre el “caso Sofitel” (la denuncia de una camarera del hotel neoyorkino por acoso sexual e intento de violación), que truncó la carrera del político, informa Culturebox, suplemento digital cultural del canal internacional France 24.

El tribunal ha condenado al escritor a una multa de 1.500 euros (que no tendrá que pagar) así como a la indemnización de 10.000 euros al demandante, por daños y prejuicios, y otros 5.000 en concepto de multa por declaraciones efectuadas en la radio con motivo de la promoción de su libro. La justicia prohíbe también cualquier nueva edición de la novela que no retire los fragmentos considerados “difamatorios” de DSK, pero exonera a Editions du Seuil, y a su director, Olivier Bétourné, contra quien se había querellado también DSK.

La novela de Régis Jauffret cuenta la caída del presidente de una institución financiera internacional, acusado de violación por una camarera africana, sin citar en ningún momento el nombre de DSK. Aunque sí aparece con su nombre Nafissatou Diallo, la limpiadora del Sofitel de Nueva York que consiguió que Dominique Strauss-Khan ingresara en la prisión de Rikers Island, en mayo de 2011. Un asunto que, aunque terminó con un acuerdo económico, costó la carrera a un político y economista brillante que, en aquel momento, era el “tapado” socialista para la elección presidencial de 2012. Para el demandante, el relato de la violación contradice la sentencia judicial estadounidense, que sobreseyó el caso una vez conseguido el acuerdo entre los abogados de las partes.

Los abogados del autor y la editorial defendieron en el juicio la “libertad total de la creación literaria, libertad de mentir e inventar”; y el propio autor escribe en la introducción del libro que “esta novela es la realidad aumentada”. Por su parte, el tribunal ha estimado que “la semántica utilizada, y la propia utilización del término violación en tres ocasiones, excluyen la hipótesis de la simple narración de una relación sexual consentida”; por ésta, y otras consideraciones, la sentencia dice que “no es suficiente, para intentar escapar a una condena, parapetarse en la calificación de novela”.

miércoles, 1 de junio de 2016

Los gigantes de Internet firman un código de buena conducta con la UE


La Comisión Europea anunció el martes 31 de mayo de 2016 la firma de un “código de buena conducta” con Facebook, Twitter, YouTube (Google) y Microsoft, para aplicar medidas de lucha contra el incremento de los contenidos que incitan al odio en sus plataformas, indica la página web del canal internacional de información continua France 24.

Los gigantes estadounidenses de Internet, a quienes las autoridades europeas han acusado frecuentemente de laxismo, en relación con la propaganda terrorista y los comentarios de incitación al odio, se han comprometido a examinar “la mayoría de las señalizaciones válidas” en menos de 24 horas, y a suprimir los comentarios si fuera necesario.

La moderación “24 horas crono” es la principal medida del código de conducta aceptado. Las mayores compañías de Internet van a “identificar” y potenciar los “contra-discursos”, especialmente en lo que se refiere a la propaganda yihadista. Un método, que recuerda el diario Le Monde, se ha convertido en Francia en uno de los pilares de la lucha contra la radicalización a través de Internet.

El acuerdo, añade la fuente, tiene como objetivo reforzar las relaciones entre las multinacionales estadounidenses y las autoridades de los países miembros de la Unión Europea, para conseguir respuestas rápidas y eficaces a la propagación de contenidos de incitación al odio. “El texto del acuerdo hace referencia a personas “contactos” específicos y «redes de confianza» en cada uno de los países».

Varias asociaciones francesas de lucha contra el racismo y el antisemitismo hicieron público, el 11 de mayo de 2016, un escrito criticando severamente a Facebook, Twitter y YouTube tras efectuar, durante una semana, un estudio sobre sus prácticas de moderación y denunciar los contenidos condenables. La conclusión a la que llegaron fue que las redes sociales no penalizaban con rigor los excesos registrados: en una semana, YouTube solo había suprimido el 7% de los vídeos que le señalaron y Facebook solo borró un tercio de los mensajes que incitaban al odio.

En Alemania, la propia canciller Angela Merkel ha acusado a Facebook de laxismo frente al aumento de mensajes racistas sobre los refugiados. Y su ministro de Justicia, Heilko Maas, ha calificado de “farsa” la política de moderación de la principal red social.

Consciente de las limitaciones de este tipo de acuerdos, la Comisión Europea ha previsto realizar una primera evaluación de la eficacia del “código de buena conducta” antes de finalizar el año.

Steve McQueen: The Man & Le Mans


“Si tenemos que hacerlo, lo haremos. Sin tonterías, sin dar vueltas. Con toda la pureza y en una sola vez -“Le Mans.””

The Man & Le Mans es un documental que retrata la pasión y obsesión del legendario actor Steve McQueen por las carreras automovilísticas de competición.

Dirigido por Gabriel Clarke (The Fight of Their Lives) y John McKenna (When Playboys Ruled the World),el documental presenta material de archivo y testimonios de primera mano sobre la historia del rodaje de "Le Mans" en 1971, y de cómo una de las estrellas más carismáticas de su generación persiguió su sueño hasta el final, un sueño por el que sacrificó otras cosas que quedaron por el camino.

En 1970, Steve McQueen era uno de los reyes de Hollywood. Tras el éxito de “El caso de Thomas Crown” (The Thomas Crown affair) y “Bullitt”, este amante del automovilismo creyó que había llegado el momento de hacer una película sobre su pasión y financió el rodaje de “Le Mans”. Fue un rodaje desastroso que además encontró una enorme competencia en la película “Grand Prix”, rodada pocos años antes y ganadora de tres Oscar. Toda la aventura tuvo un resultado decepcionante.

Contando con la complicidad del hijo del actor, Chad McQueen, los dos realizadores han entrevistado a diferentes actores y técnicos que de alguna manera participaron en la producción de «Le Mans», o conocieron íntimamente al actor (fallecido a los 50 años en México, lugar al que acudió -como cuenta su viuda, Barbara, en el libro “La última milla”- en busca de un curandero para su mesotelioma (cáncer de pleura) provocado, según algunos biógrafos, por una prolongada exposición al amianto, ya que este material se encuentra en los trajes ignífugos usados por los pilotos de carreras. Otras fuentes, atribuyen la enfermedad de McQueen a distintos factores, que incluyen los mencionados trajes pero también sus trabajos de mecánico y estibador (antes de ser actor). Eso, como en todos los casos de cáncer, unido al tabaco (fumaba cuatro cajetillas diarias).

El documental es tanto una elegía del gran actor, cuyo destino estuvo íntimamente ligado al circuito de Le Mans, como el relato de un proyecto desastroso, una pesadilla según la definición de su primera esposa, Nelie, y su guionista preferido, ambos testigos de aquel rodaje en el que se sucedieron traiciones, droga, sexo, accidentes…, y que insisten en los triste y doloroso que fue. Pese a que todo parecía estar reunido para hacer de aquel rodaje una obra maestra, la falta de planificación, la ausencia de un guión definitivo, el desperdicio de metros y metros de película rodados sin orden ni objetivo, las peleas del actor con sus socios productores… Todo contribuyó a que “Le Mans” fuera un fracaso y el retrato trágico de un hombre vanidoso y perfeccionista que atravesaba la tradicional crisis de la mediana edad.

“Igual que Brando, McQueen detestaba su fama de niño bonito”. Quizá por eso buscó, como Brando también, otras vías de escape lejos del estrellato hollywoodiense.