“Sunny Sancer” es una historia juvenil que transforma el drama de la enfermedad en una celebración de la amistad, el amor y las ganas de vivir cada momento intensamente.
Del joven actor y director británico George Jaques ( “Black
Dog”), “Sunny Dancer” es un relato iniciático del paso a la edad
adulta con Bella Ramsey (“The Last of Us”,
“Juego de tronos”), Daniel Quinn Toye, Patrick Harris, James Norton, Jessica
Gunning y Ruby Stokes. Es la historia de Ivy (Bella Ramsey), una joven de 17 años convaleciente de leucemia,
enfermedad que poco a poco la estaba convirtiendo en una persona solitaria,
retraída y resentida, cada vez más encerrado
en ella misma. En un intento de sus padres por ayudarla, la envían a un
campamento especial para jóvenes convalecientes, en situación parecida a la
suya. Una idea que en principio la joven acoge con muchas reservas.
En “Sunny Dancer” la adolescente Ivy se enfrenta a
un verano diferente, con retazos de humor, esperanza y tristeza, hasta que
finalmente encuentra un grupo de compañeros, tan frágiles como encantadores,
con los que compartirá un tiempo inolvidable bajo la orientación de Patrick
(Neil Patrick Harris, “Dad’s”, “Group Therapy”), un padre que perdió a un hijo
con cáncer y dedica su vida a facilitar la de otras familias que luchan contra
la enfermedad.
En lo que llama despectivamente “campamento de
quimioterapia”, Ivy conocerá personas estupendas –obsesionadas, tímidas,
rebeldes y soñadoras, todo el abanico de posibilidades de un grupo-, descubrirá
la manera de ser ella misma y no solo una adolescente enferma, y sabrá lo que
son los primeros escarceos amorosos. Junto a Harris, completan el casting de
adultos Jessica Gunning (La escandalosa
Lady W”, “The Christophers”) y James Norton (“La apariencia de las cosas”, “Joy”, “Ex maridos”), intérpretes
de los padres de Ivy.
Ejemplo de cine independiente británico, aplaudido con
entusiasmo por el público asistente al último Festival de Berlín en febrero
2026, “Sunny Dancer”, comedia
dramática que evita caer en el drama lacrimógeno y el miserabilismo, revela a
un realizador sensible y un inteligente director de actores en un largometraje
que encuentra el equilibrio necesario entre la emoción sincera y la forma de
abordar un tema sensible, optando deliberadamente
por tratar la situación que enfrenta a una adolescente con un futuro más que
incierto como un relato ligero lleno de humor, en el que la enfermedad no es el
centro de todo sino el decorado de una historia sobre la adolescencia, el temor
a exponerse a la mirada de los demás y la consistencia de las amistades con las que se comparte la
adversidad.
“Sunny Dancer” se apoya en una cuidada dirección de
actores, muchos de ellos debutantes, a
la que el director George Jacques ha conseguido imprimir la química necesaria
para que pueda hablarse de ellos como de un grupo de “jóvenes talentos”, cuya
espontaneidad proporciona a la película una energía poco común, una complicidad
que se siente y que seguramente ha ido más allá del trabajo que podemos ver en la
pantalla.
Desde una perspectiva optimista, positiva, emocional y todo lo alejada del cinismo que es posible, “Sunny
Dancer” es una manera refrescante de
enfocar la terapia, la educación y la forma de encontrar las herramientas
necesarias para salir del miedo y el aislamiento. Habla sobre todo de gente sugestiva,
de emociones y de amistad
El director
George Jacques ha explicado la génesis de “Sunny Dancer”(1): “Mi madre tuvo
cáncer cuando yo era pequeño. Fue una vivencia que marcó mi desarrollo como
escritor. Su enfermedad ha definido mi forma de ver el mundo. Sabía que quería
contar una historia sobre lo que supone vivir con esta enfermedad”.
(1) “Sunny Dancer” se puede ver en los cines de Madrid
a partir del viernes 2 de octubre 2026.

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