“Una crónica de la maternidad tan impecable como conmovedora”
El cine, como el resto de manifestaciones artísticas, y como muchas otras actividades y comportamientos humanos, está sometido, en mayor o menor medida a la tiranía de la moda, a los vaivenes de “lo último”, “lo que se lleva”. A medida que la sociedad va consiguiendo ampliar el espectro de sus libertades, el cine lo incorpora dándole carta de naturaleza.
En este sentido, lo que lleva en los últimos meses son películas con protagonistas
lesbianas. Nada sorprendente, tampoco nada peyorativo. A la sociedad le está
costando más reconocer que puede existir, y de hecho existe, amor entre dos
mujeres, una vez que ya ha aceptado plenamente la existencia del amor entre dos
hombres. Sobre todo porque ellos salieron –o les sacaron- del armario antes que
ellas; porque la relación sentimental,
amorosa y sexual entre dos mujeres se ha mantenido durante siglos en el terreno
de la ambigüedad, cuando no de la negación, camuflada en forma de amistad.
Desde siempre las mujeres han podido amarse,
acariciarse, besarse, compartir vivienda y cama, sin que el juicio de su comportamiento
llegara más allá de la excentricidad.
Volviendo al comienzo de este comentario, la película “15 pruebas de amor
(“Des preuves d’amour” en Francia y “Love Letters” en el universo anglosajón),
ópera prima de la cineasta francesa Alice Douard, es “un relato profundamente
íntimo, romántico y cercano –asegura la propia realizadora- una crónica
de la maternidad tan impecable como conmovedora” (1), sobre la relación de dos
mujeres que se quieren, comparten sueños y planes de vida, y están esperando el
nacimiento de su primera hija. Evidentemente, lo esperan ambas pero solo una de
ellas está embarazada. Además, para llevar a cabo la inseminación, se
trasladaron a un país nórdico, donde es posible conocer la identidad del
donante, “por si algún día, la niña pregunta por su padre”.
Nadia y Céline viven en pareja desde hace más de
diez años, ahora se han casado porque van a tener una niña. Céline (la actriz
franco-suiza Ella Rumpf, « Grave », « Couture »), disc-jockey, y Nadia (Monia Chokri,
actriz y realizadora canadiense, “Laurence Anyways””, “Love Me Tender”),
dentista, esperan el feliz acontecimiento. Nadia está embarazada, Céline tendrá
que adoptar a la pequeña una vez que nazca, para que se le reconozca como un
segundo padre/madre. Para llevar a cabo el laborioso trámite burocrático, que
en Francia dura entre 8 y 18 meses, Céline tiene que presentar los testimonios
escritos de quince personas que atestigüen que realmente está presente en la
vida de Nadia, y de la niña que va a nacer. Testimonios que, como le dirá la
funcionaria que le pide 2.500 euros para el papeleo, “no sean solamente de
vuestras amigas lesbianas”.
Céline va a convencer a su madre, Marguerite (Noémie
Lvovosky, “La grande Magie”, “L’envol”, una pianista famosa, intensa y
torturada), con la que mantiene una relación complicada, para que le escriba uno de los testimonios.
Cuando se cumplen los seis meses de embarazo, Nadia está muy cansada mientras
Céline reflexiona sobre el lugar que ocupará en la familia que están creando.
Conocedora del asunto gracias a la experiencia
que ha vivido durante el embarazo de su mujer, la realizadora Alice Douard quiere, en “15
pruebas de amor”, explicar las diferentes etapas que tiene que superar una
pareja homosexual cuando quiere adoptar en Francia (supongo que la norma será
más o menos parecida en el resto de países occidentales). Porque ser madre biológica es algo evidente,
pero no resulta fácil ser reconocida como madre de un niño que no se ha llevado
dentro.
Estrenada en la Semana de la Crítica del
Festival de Cannes, Mención especial en el Festival
de Cine de Zurich, Premio del Público en el Festival de Cine de Hamburgo y en
el Festival Cinemania de Montreal, y elegida Mejor Película y ganadora
del Premio Europa Film Festivals en la muestra de Gijón, “15 pruebas de amor”
(2) es una comedia romántica que explora “las relaciones personales, la maternidad y los
desafíos emocionales contemporáneos” (mundiario.com)
(1) La legislación francesa, y más concretamente la « ley
Taubira » (bautizada con el apellido
de quien era Ministra de Justicia en
2013, Christiane Taubira, que fue quien
la presentó y defendió ante el Parlamento, compuesto por el Senado y la
Asamblea Nacional), más conocida como la “ley del matrimonio para todos”,
modificó el código civil que ahora reconoce que dos personas del mismo sexo pueden
contraer matrimonio, así como adoptar
(2) “15 pruebas de amor” estará en los cines de Madrid a
partir del próximo viernes 19 de junio de 2026.


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