domingo, 15 de febrero de 2026

Alexei Navalny murió « envenenado » según la investigación efectuada por cinco países europeos

Una foto de Navalny rodeada de velas y luces

El opositor ruso Alexei Navalny, fallecido mientras cumplía condena en una colonia penitenciaria el 16 de febrero de 2024, fue envenenado por Rusia con lepibatidina, una toxina que se extrae de una “rana-dardo” originaria de Ecuador, según ha revelado este sábado, 14 de febrero de 2026, su viuda Yulia Navalnaya coincidiendo con la Conferencia sobre la seguridad que se está celebrando en Munich.

  El envenenamiento de Navalny ha dejado de ser presunto: lo han confirmado los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Reino Unido, Alemania, Suecia y Países Bajos de acuerdo con la investigación independiente que encargaron tras la muerte del militante.  
 “Hace dos años –ha dicho la viuda de Navalny que se ha exiliado de Rusia- vine para deciros que Vladimir Putin había matado a mi marido. Hoy, mis palabras se han convertido en un  hecho probado por la ciencia”. En una declaración común, los representantes de Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos afirman que la investigación que han llevado a cabo confirma que “Alexei Navalny fue envenenado con una toxina letal (…) Un trabajo constante y colaborativo ha confirmado, mediante análisis en los laboratorios, que la toxina mortal presente en la piel de las “ranas-dardo” originarias de Ecuador ( la epibatidina) se ha encontrado en las muestras tomadas del cuerpo de Alexei Navalny”. 

 En el momento de su inesperado fallecimiento a los 47 años Alexei Navalny se encontraba internado, en condiciones muy difíciles, en una colonia penitenciaria del Artico: “Solo el gobierno ruso tenía los medios, el móvil y la oportunidad de utilizar esta toxina letal contra Alexei Navalny mientras se encontraba encarcelado en Rusia”, afirma en un comunicado Yvette Cooper,  ministra británica de Asuntos Exteriores, tras asegurar que la toxina utilizada no se encuentra “naturalmente” en Rusia: “Rusia afirma que Navalny murió por causas naturales. Pero, dada la toxicidad de la epibatidina y los síntomas encontrados, el envenenamiento fue muy probablemente la causa de su muerte”, continúa el comunicado, que señala “el desprecio y las repetidas violaciones que Rusia efectúa del derecho internacional, el Convenio sobre armas químicas y, en este caso, el Convenio sobre armas biológicas y toxinas”.

El mismo comunicado recuerda que, ya en agosto de 2020, los mismos países que lo hacen ahora denunciaron que Alexei Navalny había sido envenado con “Novitchok”, un agente tóxico creado en los laboratorios rusos durante la guerra fría que le provocó una pérdida de conocimiento  cuando regresaba en avión de hacer campaña en Siberia.  En la ropa interior de Navalny encontraron rastros de Novitchok cuando fue trasladado de urgencia a un hospital alemán, donde permaneció en tratamiento los cinco meses que duró su convalecencia.  Cuando regresaba a Rusia, en enero de 2021, fue detenido en el mismo aeropuerto.

Los diplomáticos de los cinco países han manifestado también su inquietud por el hecho de que Moscú “no ha destruido su stock de armas químicas”. Para el ministro francés Jean-Noël Barrot, Vladimir Putin está dispuesto a utilizar el arma bacteriológica contra su propio pueblo con tal de mantenerse en el poder”.

Abogado y conocido militante contra la corrupción en Rusia, considerado “el enemigo número uno de Putin”, contrario a la invasión rusa de Ucrania iniciada en 2022, Alexei Navalny falleció a los 47 años mientras cumplía una condena de diecinueve años de cárcel por acusaciones denunciadas por varios gobiernos europeos como “un montaje político”.

Tras su muerte, las autoridades rusas tardaron varios días en entregar el cuerpo a la familia: recordemos que su madre permaneció varios días en las puertas del centro penitenciario siberiano donde falleció, hasta que consiguió que le entregaran el cuerpo, y que los amigos y partidarios de Navalny consideraron la demora como un intento de las autoridades de ganar tiempo para hacer desaparecer los rastros del envenenamiento y “maquillar” el cadáver.

La versión oficial mantenida por las autoridades rusas es que Navalny falleció a consecuencia de un conjunto de patologías, entre ellas una arritmia cardiaca provocada por la hipertensión.

Las nuevas conclusiones confirman la tesis defendida por la viuda, Yulia Navalnaya, quien ya en septiembre de 2025 había asegurado, en un vídeo publicado en X, que a su marido le habían envenenado: “Mi marido, Alexei Navalny, ha sido envenenado. No son palabras al viento. Tengo toda la razón para decirlo”.

miércoles, 11 de febrero de 2026

“No hay otra opción”, una historia social de nuestros días

 

Entre Hitchcock, Bong Joon Ho, Tarantino y Jacques Tati, este nuevo largometraje del director surcoreano disecciona el tormento de un hombre empujado al crimen por la degradación social”.

 

 

 


Ganadora de un premio0 Bafta británico y representante de Corea del Sur en los próximos Oscar, la película “No hay otra opción”, mordaz y “oscuramente crítico” thriller, cuya realización lleva la firma de Park Chan-wook  (“La doncella”, “Olsdboy”) –quien también es autor del guión junto a  Lee Kyoung-mi Don McKellar y Jahye Lee
está protagonizada por Lee Byung-hun (“Vi al diablo”) y Son Ye-jin (“La última princesa”) junto a Park Hee-soon (“Mi nombre”), Lee Sung Min (“El espía que se fue al norte”), Yeom Hye-ran (“La gloria”), Cha Seung-won (“Believer”) y Yoo Yeon-seok (“Mr. Sunshine”). Lee

Estrenada en el pasado Festival de Venecia y pasada por el Festival de Cine de Londres, “No hay otra opción”, basada en la novela “El hacha” del estadounidense Donald E. Westlake –del que Costa-Gavras hizo una versión en 2005, “Le couperet”-, uno de los grandes de la novela negra, sigue a un hombre de edad mediana llamado You Man-su, un feliz ingeniero de una empresa papelera que ama a su mujer, a sus hijos, a sus perros y a su casa, hasta el día que pierde su empleo y no soporta la idea de perder su estatus social ni la vida que llevaba hasta entonces.

 

Intentando recobrar la felicidad perdida, busca desesperadamente otro empleo y no encuentra opcion más opción que eliminar a todos sus competidores;  "Si no hay una vacante para mí, tendré que crear una. No tengo otra opción" dice Man-su.
 

Para confeccionar la película –que comienza de manera muy convencional con Man-su preparando, en el jardín de la casa, una barbacoa para su mujer y sus dos hijos- Park Chan-Wook echa mano de todos los elementos habituales del thriller, a los que insufla una buena dosis social y una pizca de humor negro.  

 

Man-su disfruta de su felicidad. Tiene un buen trabajo en una fábrica de papel, una hermosa mujer a la que ama, dos niños guapos y dos perros de los que presume.

 

Hasta que, pocos días después, se entera de que se ha vendido la empresa y le han despedido. Destrozado, no escatima esfuerzos para encontrar otro trabajo, sin conseguirlo, mientras no deja de preguntarse cómo va a poder pagar las clases de tenis de su mujer, o las de violín de su hija: como va a evitar que su mujer se ve4a obligada a trabajar, que su hijo caiga del lado malo, que tengan que vender la casa donde creció, que ha comprado con tanto sacrificio y a base de muchos años de trabajo.

 

Desengañado y dispuesto a todo para encontrar un trabajo que le asegure seguir con el mismo nivel de vida para toda la familia, se le ocurre que no le queda otra opción que suprimir a sus competidores, para lo que inventa una falsa oferta de empleo y se propone eliminar a todos cuantos acudan al señuelo. Aunque resulta que sus intenciones resultan bastante más complicadas de lo que había imaginado.

 

Autor de thrillers como “Old Boy”, ganadora del Gran Premio en el Festival de Cannes 2004, y “Decision to Leave”, Premio a la Mejor escenografía en Cannes 2022, Park Chan-Wook continua practicando el género en “No hay otra opción”. Al centrarse en un hombre afectado por el paro la película retrata la brutalidad de las relaciones sociales en una sociedad sudcoreana educada para triunfar, y en la que la pérdida del trabajo significa también la pérdida de la dignidad. Mientras otros que se encuentran en su misma situación se hunden en la depresión y el alcoholismo, él decide no caer de ese lado, al tiempo que se plantea quitar de en medio a quienes pudieran competir con él, ignorando que, en la vida real,  cometer asesinatos resulta bastante más complicado que en las películas: el realizador se divierte presentando las inevitables dificultades materiales que se plantean para cometer un asesinato, junto a la torpeza de Man-su, su falta de profesionalidad –para todo hay que saber- y sus incertidumbres, y todo con una estética, un montaje y una banda sonora “digna de los grandes clásicos del género”.

 

 ‘El libro –ha explicado el realizador- no era cómico, pero yo pensé que exagerando la estupidez de Man-su podía reforzar el mensaje. Lo que realmente quería destacar es lo trágicamente absurdo de sus ideas, y la manera en que intenta llevarlas a la práctica’ (…)”Esta escenografía con humor permite que el personaje no caiga en el estereotipo del asesino y le devuelve a su condición de hombre, miserable y patético, dispuesto a rodo, incluso a ignorar la moral, para recuperar su felicidad y la de su familia” (France Télévisions).

 

Mezclando los géneros de manera inteligente Park Chan-Wook ha conseguido hacer, en “No hay otra opción” (1),  una película que será éxito de público al tiempo que, de manera seria y profunda, nos habla una vez más de la condición humana y la brutalidad de un mundo que pasa por su peor momento.  

 

(1) “No hay otra opción” se estrena en los cines de Madrid el viernes 13 de febrero de 2026.

 



lunes, 9 de febrero de 2026

Hong Kong : Jimmy Lai, empresario periodístico y activista, condenado a veinte años de cárcel por sedición y colusión con el extranjero

 


Este lunes, 9 de febrero de 2026, el tribunal de primera instancia de West Kowloon de Hong Kong ha condenado a veinte años de cárcel a Jimmy Lai, de 79 años y el empresario periodístico más importante y activista pro-democracia de Hong Kong, por « complot de sedición y colusión con potencias extranjeras ». Para la organización Human Rights Watch la condena equivale a una « sentencia de muerte ». En la lectura de la sentencia estuvieron presentes Teresa Lai, esposa del condenado, y el cardenal emérito Joseph Zen Ze-kiun.

Han sido inútiles todas las presiones efectuadas por los gobiernos del Reino Unido y Estados Unidos, así como las ejercidas por diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos.  « Tras examinar la grave conducta delictiva de Lai –dice el documento judicial que resumen una vista que apenas ha durado unos minutos- (…) el tribunal ha estimado que la pena total para Lai en este caso debe ser de veinte años de cárcel”.

 

 Se trata de la condena más grave pronunciada en base a la Ley de Seguridad Nacional impuesta en 2020 por China a la antigua colonia británica, retrocedida el 1 de julio de  1979 a China, con una cláusula de salvaguarda de los derechos de sus habitantes, que no debía finalizar hasta 2047 y que ya hace años que el gobierno dictatorial de Xi Jinping no respeta

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En un comunicado, Sebastian, hijo de Jimmy Lai, ha confesado sentirse aterrorizado. “Condenar a mi padre a esta pena draconiana es devastador para nuestra familia y pone su vida en peligro. (la sentencia) marca la destrucción total del sistema judicial de Hong Kong y el final de la justicia”.

Presente en el box de los acusados durante la lectura de la sentencia, Jimmy Lai ha permanecido impasible según testigos presenciales. Cuando se lo llevaban saludó con un gesto a quienes se encontraban entre el público: su esposa Teresa y algunos antiguos periodistas del Apple Daily, el periódico pro-democracia que fundó y que hoy permanece cerrado por orden gubernamental.

El pasado 15 de diciembre de 2025, tras un proceso que los defensores de los derechos humanos aseguran que significó “el final de la libertad de prensa que durante mucho tiempo enorgulleció al territorio de Hong Kong”, Jimmy Lai fue acusado de tres cargos. En la sentencia dictada hoy el tribunal ha dicho que tiene en cuenta los dos años de otra condena anterior por fraude, lo que de hecho supone que estará encarcelado los próximos dieciocho años.

Acusado de “querer derrocar al Partido Comunista chino », la condena se basa en la Ley de Seguridad Nacional impuesta por China a raíz de las manifestaciones prodemocracia que se produjeron en Hong Kong en 2019. En el escrito de acusación, los jueces aseguraban que Jimmy Lai “ha alimentado rencor y odio hacia China durante gran parte de su vida de adulto”, y le presentaban como el cerebro de complots destinados a fomentar actuaciones hostiles de países extranjeros contra Hong Kong y China, y de la puesta en práctica de diversas sanciones e incluso un bloqueo.

Jimmy Lai se encuentra encarcelado desde 2020 “aislado a petición propia” según las autoridades carcelarias. Su familia está preocupada porque su salud no es buena. "La pena de cárcel pronunciada contra Jimmy Lai es un ataque a sangre fría contra la libertad de expresión que ilustra perfectamente el sistemático desmantelamiento de los derechos que caracterizaban a Hong Kong en otros tiempos », ha escrito Amnistía Internacional en un comunicado.

“La grave condena que recae sobre Jimmy Lai, de 79 años y con pasaporte británico, equivale de hecho a una sentencia de muerte”, ha repetido Human Rights Watch, mientras que las autoridades de la isla aseguran que este caso “no tiene nada que ver con la libertad de expresión, o de prensa”. El gobierno dictatorial de Pekín ha manifestado apoyar « firmemente a Hong Kong en la defensa de la seguridad nacional conforme a la ley, y en la represión de los actos criminales que la ponen en peligro”.

Iniciado en diciembre de 2023, el proceso del magnate de la prensa y militante pro-democracia hongkonés Jimmy Lai debía terminar el jueves 14 de agosto de 2025 con las últimas intervenciones de la fiscalía –que ha pedido para él cadena perpetua-  y la defensa pero, a última hora, tuvo que suspenderse a causa de un tifón que amenazaba a  Hong Kong.

Jimmy Lai, de 79 años, ex fundador, propietario y director del diario Apple Daily–hoy cerrado por las autoridades de Hong Kong, fieles a las órdenes del gobierno chino- estaba acusado de « conspiración para coludir con fuerzas extranjeras » y « conspiración para publicar documentos sediciosos » -dos cargos que contempla la liberticida Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong, aprobada en junio de 2020 y reforzada en marzo de 2024.

 

“Jimmy Lai podría morir en la cárcel”. En declaraciones a la BBC, Sebastian Lai, hijo del empresario en posesión de las nacionalidades china y británica, se une a las organizaciones internacionales que, como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Reporteros sin Fronteras,  llevan años apoyando la inocencia del acusado y pidiendo su puesta en libertad, entre otras cosas por su preocupante estado de salud tras  permanecer tanto tiempo  en régimen de aislamiento.

 

Sebastian Lai ha recorrido el mundo denunciando la detención de su padre y condenando a las autoridades e Hong Kong por castigar “actuaciones que deberían aplaudirse. Mi padre está en la cárcel por decir la verdad, tener un corazón valiente y un espíritu libre (…) Su muerte demostraría que no hemos defendido a uno de nuestros ciudadanos más valientes”.

Desde su detención junto a otros seis miembros directivos del Apple Daily en diciembre de 2020, Jimmy Lai - que padece diabetes y  es  propietario también de la cadena de tiendas de la marca de ropa Giordano y de la sociedad de comunicación NextDigital- está sometido a un estricto régimen en la cárcel, donde prácticamente no le da la luz natural y solo dispone de cincuenta minutos diarios para hacer ejercicio“. Está “detenido en condiciones inhumanas, privado de toda dignidad y libertad”, denuncia Reporteros sin Fronteras (RSF),  que pide su libertad y la de los otros seis miembros del Apple  Daily que continúan detenidos

 

Al contrario de otros empresarios que se han plegado a las pretensiones del dictatorial gobierno chino sobre la isla –cuya soberanía fue traspasada  por el Reino Unido a  China el 1 de julio de 1979- Jimmy Lai se ha convertido en uno de los críticos más feroces del estado chino y en un acérrimo defensor de la democracia en el antiguo territorio británico. “Soy un rebelde nato” declaró a la BBC en 2020, en una entrevista celebrada pocas horas antes de ser inculpado.

Durante los cinco años de su detención se le ha negado sistemáticamente la posibilidad de elegir abogados, de un juicio con jurado, y de contar con un testigo, al que habrían torturado. Anteriormente, Jimmy Lai ya fue condenado a cinco años y nueve meses de cárcel por una acusación de fraude fiscal –un « montaje » denunciado por las organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos- y cumplió una pena de veinte meses de cárcel por su participación en manifestaciones pro-democracia “no autorizadas”. En noviembre de 2024, le grupo de trabajo de Naciones Unidas sobre detenciones arbitrarias, concluyó que la detención de Jimmy Lai es arbitraria e ilegal.

En las mismas fechas, el Parlamento Europeo adoptó cuatro resoluciones exigiendo la libertad del empresario y denunciando la degradación de la prensa en Hong Kong.  En abril de 2024, una delegada de RSF fue detenida e interrogada en el aeropuerto internacional de Hong Kong, y después expulsada del territorio.

Desde hace más de treinta años, Jimmy Lai defiende la libertad de prensa. En 1995 fundó  Apple Daily, uno de los últimos medios de comunicación críticos del régimen chino, cerrada en 2021 al tiempo que sus trabajadores eran perseguidos y detenidos.  Desde 2020, el gobierno hongkonés ha acosado al menos a 28 periodistas, ocho de los cuales permanecen detenidos.

Jimmy Lai nació en Guangzhu, una ciudad del sur de China, en una familia rica que perdió todo cuando los comunistas llegaron al poder en 1949. Tenía doce años cuando escapó de su pueblo y llegó a Hong Kong como grumete clandestino en un barco de pesca. Aprendió inglés mientras desempeñaba diversos trabajos precarios y fundaba la firma de ropa Giordano, que se convirtió en un éxito sin precedente.  Pero, cuando en 1989 el gobierno chino sacó sus tanques para reprimir las manifestaciones pro-democracia en la Plaza de Tiananmen, en Pekín, Jimmy Lai se convirtió en un militante  comprometido, escribiendo crónicas que denunciaban la masacre y fundando una editorial.

 

Mientras las autoridades chinas reaccionaban amenazando con cerrar sus empresas en el continente, Lai decidió venderlas y fundó una serie de cabeceras populares en Hong Kong, entre ellas el digital Next y el diario Apple Daily lo que, en un paisaje mediático  local cada vez  más timorato, le convirtió para muchos hongkoneses en un héroe que se arriesgaba criticando a las autoridades, quienes empezaron a considerarle un traidor que amenazaba la seguridad nacional.  

 

En los últimos años, asaltantes enmascarados prendieron fuego al domicilio y la sede social de las empresas de Lai, quien también fue víctima de un complot para asesinarle.  Cuando, en junio de 2020, el gobierno chino aprobó la Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong, Lai declaró a la BBC que « significaba  la sentencia de muerte del territorio autónomo “que acabaría siendo tan corrupto como China”..

Irán : condenada a seis años de cárcel Narges Mohammadi, Premio Nobel de la Paz 2003



Narges Mohammadi (Imagen Wikipedia)

Un tribunal iraní ha condenado, el sábado 7 de febrero de 2026,  a seis años de cárcel a  Narges Mohammadi, militante en favor de los derechos humanos de 53 años, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2003, detenida el pasado 12 de diciembre en la ciudad de Madhhad, en el noreste del país, tras haber pronunciado unas palabras en la ceremonia de homenaje a un abogado que había aparecido muerto.

Según la fundación que lleva su nombre Narges Mohammadi, quien llamó por teléfono a su abogado para comunicarle la sentencia,  se negó a contestar a los jueces: Era la segunda vez que se comunicaba con el exterior desde que fue detenida en diciembre.

“Considera este procedimiento como una farsa”, ha escrito su marido, Taghi Rahmani, exiliado en París junto con los dos hijos de la pareja, a quienes la condenada no ha visto desde 2015.

Según su abogado, Mostafa Nili, la condena ha sido por « reunión y colusión con el objetivo de cometer delitos, y lleva añadida la prohibición de abandonar el país durante dos años.

La misma fuente ha denunciado a la prensa internacional que el estado de salud de Narges Mohammadi se ha deteriorado notablemente debido a que ha llevado a cabo una huelga de hambre desde el pasado 2 de febrero hasta este domingo 8, en señal de protesta por las condiciones de su detención y por la prohibición de telefonear a su familia y a su abogado. En la llamada, Narges Mohammadi explicó a su abogado que había pasado tres días hospitalizada y que, posteriormente, fue devuelta al centro donde se encuentra internada.

En otro asunto, Narges Mohammadi está condenada a un año y mdio de cárcel por « actividades de propaganda », y a dos más de exilio en la ciudad de Khosf, en la provincia oriental de Khorasaan del Sur. El abogado Nili ha recordado que en la ley iraní las condenas de cárcel no son acumulables.

En los últimos veinticinco años  Narges Mohammadi  ha sido juzgada y encarcelada varias veces por su compromiso en contra de la prenda de muerte y en protesta por las estrictas reglas que rigen la manera en que deben vestirse la mujeres en Irán. En diciembre de 2024 salió en libertad durante tres semanas por “razones médicas” relacionadas con “su estado físico tras serle extirpado un tumor y haberle efectuado un injerto óseo”.

Incluso durante sus estancias en la cárcel Narges Mohammadi ha seguido manifestando sus opiniones, organizando concentraciones en el patio del establecimiento penitenciario en defensa de los derechos de los presos políticos, y efectuando varias huelgas de hambre.

Nacida en 1972 en Zanjan, en el noroeste de Irán, Narges Mohammadi cursó estudios de Física ; posteriormente se licenció en Ingeniería al tiempo que comenzaba a escribir artículos en los periódicos reformistas. Desde 2000 es miembro del Centro de Defensores de los Derechos Humanos, fundado por la abogada iraní Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz 2003.  

Obtuvo el Premio Nobel de la Paz 2023 por su « combate contra la opresión de las mujeres en Irán y por la promoción de los derechos humanos y la libertad para todos”.

Según Amnistía Internacional y otros grupos de  defensa de los derechos humanos, Irán ocupa el segundo lugar en el ranking de ejecuciones anuales, después de China.




domingo, 8 de febrero de 2026

"Bertolucci. Nuestra magnífica obsesión", crónica de medio siglo de cine y de vida

 


 


Documental que se adentra en la figura de Bertolucci como uno de los grandes autores del cine italiano e internacional, cuya visión transformó la cultura cinematográfica mundial y ha influido en varias generaciones de directores de todo el mundo, “Bertolucci. Nuestra magnífica obsesión” Utiliza material de archivo inédito para retratar el ambiente artístico, las complicidades, las discusiones y la pasión desbordante por el séptimo arte que marcaron a un grupo único de jóvenes cineastas italianos que, bajo el liderazgo de un director tan talentoso como precoz, no solo acumularon premios y críticas favorables sino que llegaron a escribir algunas de las páginas más memorables de la historia del cine.

 

A partir de las voces y miradas de figuras estrechamente vinculadas al cine de Bertolucci. Entre ellas se encuentra Stefania Sandrelli, actriz que más veces trabajó con Bertolucci y fue  protagonista de hitos como Partner (1968), El conformista (1970), Novecento (1976)- estas últimas posiblemente dos obras maestras del cine italiano del siglo veinte- o Belleza robada (1996), junto a las intervenciones de Wim Wenders, Dario Argento, Pupi Avati, Vittorio Storaro, Gato Barbieri, Marco Bellocchio, Lllina Cavani, Vittorio Cecchi Gori Marisa Paredes, entre otros

 

Dirigido por Marco Spagnoli, “Bertolucci. Nuestra magnífica obsesión” (La nostra magnifica ossessione. Bernardo Bertolucci e la sua generazione”) son escritos, recuerdos, intervenciones del propio Bertolucci que, en una especie de resumen heterogéneo, cuenta la vida, la carrera y la herencia artística del célebre realizador italiano que ha dejado una huella indeleble en la historia del cine –no solo italiano-  así como sus obsesiones artísticas, reflejadas en la elección de los personajes, mayoritariamente individuos en busca de identidad.

 

El documental es un viaje de medio siglo sobre una figura irrepetible capaz de trascender diversas manifestaciones artísticas –en una obra marcada por un barroquismo fácilmente soportable y muy influida por la ópera-, y todo un elenco de cineastas, una auténtica familia cinematográfica que, en torno y alrededor de Bertolucci y unidos por una gran amistad, se ganaron  a los jurados de los festivales más reconocidos conquistando premios y llevando su influencia hasta generaciones no solo de colegas de Martin Scorsese a Coppola, de Woody Allen a Pau Thomas Anderson-  también de espectadores. Medio siglo de obstáculos, éxitos y una pasión sin fisuras por la Séptima de las Artes, la última de las incorporadas al elenco, y de los cambios y las transformaciones sociales y culturales que, especialmente a partir de los años ’60-  han ido acompañando, y también marcado, su evolución. Años en los que también el cine, pero sobre todo el cine, fue “un vehículo de cambio privilegiado y Berbardo Bertolucci – un hijo del siglo, desde aquel controvertido “Ultimo tngo en París” hasta “Los Inocentes”, realizada en 2003- uno de sus referentes más apreciado a nivel internacional”.

 

(1) “Bertolucci. Nuestra magnífica obsesión”, se encuentra  en los cines de Madrid desde el viernes 6 de febrero de 2026,

 

 

 


jueves, 5 de febrero de 2026

“La tarta del Presidente”, una fábula infantil inteligente y universal


“La tarta del Presidente” (“Mamlaket al-qasab »),, primera película iraquí que ha encontrado un hueco en la restringida lista de  los filmes que aspiran al Oscar a la Mejor Película Internacional de 2025, es una deliciosa fábula sobre la pequeña Lamia -una niña de nueve años que tiene como compañero de juegos un gallo a quien llama Hindi- a quien su maestro encarga la confección de una tarta para el presidente Sadam Hussein en el día de su cumpleaños.

Ganadora de la Cámara de Oro a la mejor ópera prima y el Premio del Público en la Quincena de Cineastas del Festival de  Cannes 2025, “La tarta del Presidente” es una sátira sombría que denuncia la dictadura en el “Irak de los años ‘90”: aunque no se precisa exactamente el año está claro que ya han tenido lugar la Gurrra del Golfo y la  inolvidable “Tempestad del desierto”.

Lo que si conocemos es la fecha: el 26 de abril, dos días antes del cumpleaños de Saddam Hussein cuando, a pesar de la represión generalizada y la miseria imperante en todo el país –con excepción de las élites del entorno presidencial que se han preocupado de exportar todas las riquezas del país y colocarlas en cuentas, fondos y bancos exteriores- el Presidente ordena que todo el pueblo se sume a la celebración de la fecha con la mayor pompa posible, y muy especialmente los niños de la escuelas.

 

La conmovedora  anécdota es absolutamente verídica, forma parte de los recuerdos de infancia del realizador Hasan Hadi (“Ebb & Flow”): « Todos los años era lo mismo en la escuela. El profesor llegaba, metía nuestros nombres en una caja e iba sacando los nombres de los elegidos. Una vez me tocó llevar las flores, para alivio de mis padres ya que no costaban poco. Algunos escapaban gracias a la corrupción. El niño decía al profesor: mi padre te arregló la bici…mi padre te hizo unos pantalones nuevos…”.

En un país donde el maestro puede sumarse a la infinita lista de los corruptos sorteando  un pastel relleno de crema, es la pequeña Lamia quien resulta “agraciada” con el encargo de confeccionar “la tarta del presidente” que, a mayor gloria del dictador, será el maestro quien disfrute lo que considera “el mejor invento del ser humano”.

Y en este punto comienza la aventura de Lamia –una huérfana que vive con su abuela Bibi (Waheed Thabet Khreibat), anciana y enferma, en una casa de ramas y paja en una zona pantanosa, quien diariamente asiste a la escuela remando sola en la barcaza familiar - para conseguir, sin dinero y en periodo de hambruna, los ingredientes –harina, azúcar, huevos, leche  y levadura- que le van a permitir confeccionar el pastel que celebre el aniversario del Presidente, para lo cual deberá echar mano tanto de su inteligencia como de su imaginación.

 

 Con su compañero de escuela Said (Sajad Mohamad Qasemen), la pequeña Lamia –interpretada por una deliciosa preadolescente  Baneen Ahmad Nayyef - protagoniza toda una odisea recorriendo Bagdad y viviendo una serie de peripecias, imprevistos y dramas,  en busca de los ingredientes: los niños nos irán descubriendo el absurdo y la crueldad del día a día de sus compatriotas, pertenecientes a distintos estratos sociales,  mientras recurren una comisaría de policía, un hospital, una mezquita, varios negocios de comerciantes y, sobre todo, las calles de la ciudad en unos años difíciles para la mayoría de la población, como el padre de Said que se encuentra en la cárcel.

“La tarta del Presidente” (1) es una película inolvidable. Con la excusa del encargo de confeccionar una tarta, nos va contando muchas cosas sobre el Irak de aquellos años y sobre una población que a duras penas conseguía malvivir afectada por las sanciones occidentales, una población afectada por la precariedad e incluso la miseria, obligada a rendir un culto sin fisuras a un tirano apoyado en instituciones gangrenadas por la corrupción, donde había que sobornar desde el médico hasta el policía y donde los maestros chantajeaban a sus alumnos. Una población educada en un patriarcado y una misoginia brutal, en la que los hombres eran “propietarios” de los cuerpos de las mujeres y los niños. Un país al borde del caos donde la gente, que a duras penas consigue alimentarse, continúa celebrando el cumpleaños del dictador. Y todo sobre el fondo de los repetidos bombardeos estadounidenses y las penurias generalizadas. Una especie de road-trip alimenticio que es también un viaje iniciático que conduce a la pérdida de la inocencia.

El realizador de este delicioso cuento de supervivencia, comedia dramática –amarga y dulce- sobre la que planean los ataques militares y la sombra de la muerte visto a través de los ojos de la infancia,  ha tenido el buen gusto de aderezarlo, pese a las inevitables gotas de crueldad que acompañan cualquier  aprendizaje a vivir, con una poesía casi desesperada y un humor de los que despiertan sonrisas. Salimos del cine con el corazón encogido y la certeza de haber visto una película de las que “entran pocas en la docena”.

 

(1) “La tarta del presidente”, altamente recomendable para espectadores adolescentes,  estará en la cartelera madrileña a partir de mañana, viernes 6 de febrero de 2025.

 

 

 


miércoles, 4 de febrero de 2026

Irán: detenido Mehdi Mahmoudian, guionista de « Un simple accidente », Palma de Oro en Cannes 202

 

Imagen Instagram

Mehdi  Mahmoudian, conocido defensor de los derechos humanos iraní y guionista junto con el realizador Jafar Panahi de la película  « Un simple accidente » que consiguió la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2025, ha sido detenido en Irán el lunes, 2 de febrero de 2026, según ha confirmado a Radio France la sociedad Les Films Pelléas, una de las productoras del filme premiado.

Jafar Panahi, quien se encuentra en Los Angeles participando en la promoción de la película “Un simple accidente”, que representa a Francia en la 98 edición de los Oscar –cuya ceremonia tendrá lugar en la noche del próximo 15 de marzo de 2026-, en los que aspira a los premios a la mejor película y el mejor guión, ha explicado que la detención se ha producido pocos días después  de que Mehdi Mahmoudian firmara una declaración condenando al Guía Supremo de la República islámica y la represión de respuesta al amplio movimiento de contestación ciudadana y de las manifestaciones que se están sucediendo en Irán desde el pasado mes de diciembre.

"Mehdi Mahmoudian –ha dicho Jafar Panahi, quien compartió con él siete meses de cárcel- no solo es un militante a favor de los derechos humanos con nueve años de historia carcelaria : es un testimonio, un oyente y una rara presencia moral, una presencia cuya ausencia se siente inmediatamente, tanto dentro de los muros de la cárcel como fuera de ella. Pasamos juntos siete meses entre rejas. Cuando yo estaba escribiendo el guión de ‘Un simple accidente’ le pedí que me ayudara con los diálogos. Su experiencia de nueve años de cárcel, su conocimiento directo de los sistemas judicial y penitenciario, así como sus amplia actividades en el terreno de los derechos humanos, le convierten en una fuente inestimable”.  

Según un mensaje publicado en su cuenta de Instagram, el realizador iraní se muestra muy preocupado por la detención de su colega: “Cuarenta y ocho horas  antes de su detención estuvimos hablando por teléfono, y después hemos intercambiado varios mensajes. Yo le mandé  un texto a las cuatro de la mañana, que  no tuvo respuesta. Me preocupé  y contacté con varios amigos comunes. Ninguno tenía noticias”. Una hora más tarde, el servicio persa de la BBC anunciaba oficialmente la detención.

Coguionista de « Un simple accidente », periodista y militante en favor de los derechos humanos, Mehdi Mahmoudian fue detenido por firmar una declaración en la que se afirma que « la primera responsabilidad de estas atrocidades incumbe a Alí Jamenei, el dirigente de la República islámica, y a la estructura represiva del régimen”.

Junto a él han detenido a Abdullah Momeni y Vida Rabbani, otro dos firmantes de la carta abierta que acusa al régimen de Teherán de « crímenes contra la humanidad ».  

 



 

 

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