martes, 28 de abril de 2026

"Todo lo que fuimos”, recordatorio obligado de casi un siglo de apartheid palestino

Decididamente autobiográfica, el guión se construye como una parábola caminando hacia una conclusión esperanzadora, una especie de moralidad humanista en el centro de una realidad deletérea” (L’Obs) 

 


“Todo lo que fuimos”, largometraje de la cineasta estadounidense de origen palestino Cherin Dabis Dabis (“Amreeka”, “May in the summer”, “La belle promise”), cuenta la historia de tres generaciones de una familia palestina desde 1948 hasta 2022. Estrenada en el Festival de Sundance. ganadora de más de veinticinco premios internacionales, entre ellos una decena de Premios del Público y el de Mejor Dirección en el Festival de Cine de Sevilla 2025, “Todo lo que fuimos” es un fresco familiar, una saga que, apoyada en la historia real, nos habla de destinos personales.

 

Escrita, dirigida e interpretada por Cherien Dabis y por el actor palestino Saleh Bakri (“El caftán azul”) entre otros, la película “Todo lo que fuimos” comienza con la participación de Noor, un adolescente palestino que participa en una protesta frente al ejército israelí,  en el comienzo de la Intifada, en la Cisjordania de los años 1980 y que con su madre, Hanan –papel que interpreta la propia realizadora-  va reconstruyendo ochenta años de memoria y recuerdos familiares,  descubriéndonos cómo las diferentes tensiones políticas y emocionales de cada época les han llevado a ella y su familia a verse involucrados en un destino trágico. Un relato de supervivencia, empatía y humanidad, que –marcha atrás hasta la Nakba (1) de 1948- revisita momentos de amor, alegría, nostalgia y dolor, que ha marcado a tres generaciones, mezclando las esperanzas de un grupo familiar con las heridas de un pueblo.

 

 

Hanan, madre de un joven palestino, se sienta frente a Ari, un joven israelí con el que el destino de su hijo quedó profundamente entrelazado. Entre ambos no hay consignas ni discursos, solo el deseo de dar sentido a algo que nunca debió suceder.  Hanan necesita que Ari conozca quien fue su familia. Una historia de vidas cotidianas, de amores, celebraciones íntimas y decisiones difíciles, que se entrelazan con los acontecimientos históricos que marcan el paso del tiempo. Desde 1948 hasta 2022, tres generaciones de una misma familia conocen la desposesión de su casa y su patrimonio, el exilio y las sucesivas “metamorfosis de una tierra que siempre se les escapa a partir una materia muy simple: la frágil continuidad de los lazos familiares”.  

En 1948 Sharif, el abuelo de Noor –interpretado, en los acontecimientos de 1978 por el actor y ralizador palestino fallecido en diciebre de 2025 Mohammad Bakri (Hanna K.Jenin, Jenin), y en los de 1948 por  su hijoen la vida real Adam Bakri (“Omar”) - no pudo impedir que los soldados israelíes saquearan su casa, lo mismo que sus campos de naranjas en Jaffa, ni que le detuvieran y enviaran a un campo de trabajos forzados  mientras su familia, desarraigada y malviviendo en un campamento de refugiados de Nablus, territorio ocupado por el ejército israelí y por colonos judíos, se desesperada por carecer de noticias. Acababa el protectorado británico y el gobierno israelí ignoraba los compromisos adquiridos.

En 1978, el joven Noor asistió al momento en que los soldados israelíes humillaban a su padre, el profesor  Salim (el actor Saleh Bakri): “Tu humanidad es la resistencia. Nadie puede quitártela”, dice Hanna a Salim en un momento que la pareja tiene que tomar una decisión desgarradora. Ahora, el abuelo Sharif vive, deteriorado por problemas cardiacos y un principio de demencia, en casa de su hijo Salim: “Quizá Dios se apiade de él y le ayude a olvidar”, sentencia el médico.  

Melodrama familiar intenso sobre la transmisión de las heridas generacionales, “Todo lo que fuimos” (2) es, ahora tanto como entonces si no más, « un recordatorio necesario del apartheid que sufre Palestina desde hace casi ochenta años, ante la mirada distante del resto del planeta ».  Siguiendo la peripecia de un abuelo, un padre y un hijo, Cherien Dabis demuestra que los acontecimientos de 1948 se prolongan en las sucesivas vidas, “el patriarca tiene memoria de un mundo perdido mientras sus descendientes crecen a la sombra de esa catástrofe original”.

 

(1) Palabra que, en la memoria colectiva del pueblo palestino, se refiere al acontecimiento de  la expulsión y el éxodo de gran parte de la población árabe de Palestina, antes y durante la guerra árabo-israelí de 1948.

(2) A causa de las festividades de los días 1 y 2 de mayo, “Todo lo que fuimos”  se estrena en Madrid el miércoles 30 de abril de 2026.

 

 


viernes, 24 de abril de 2026

Eurovisión no puede servir para blanquear y normalizar el genocidio

Más de un millar de músicos llaman a boicotear el próximo Festival de Eurovisión 

 

Brian Eno, músico y productor británico

Massive Attack, Roger Waters o Brian Enbo entre otros han firmado una carta del movimiento No Music for Genocide llamando a boicotear el próximo Festival de Eurovisión, previsto para este mes de mayo en Viena, la capital de Austria, mientras se mantenga la participación en el concurso del representante de Israel, el cantante franco-israelí Noam Bettam, de 27 años, por estimar que la participación en el Festival es un asunto “con una fuerte dimensión patriótica”, en un país cuyos habitantes siguen mayoritariamente el concurso evidenciando su apoyo al candidato. Recordemos que en la pasada edición el representante de Israel –que a lo largo de su historia ha ganado el Festival en cuatro ocasiones- fue la cantante Yuval Raphael.

“En tanto que músicos y músicas, y trabajadores y trabajadoras culturales, que mayoritariamente vivimos en la zona cubierta por la Unión Europea de Radio-Televisión (UER) –se lee en la carta-  nos negamos a que se utilice al Festival de Eurovisión para blanquear y normalizar el genocidio, el asedio y la brutal ocupación militar de los palestinos por Israel”.

 

Según los responsables del movimiento, entre los firmantes figuran compositores y autores que llevan ya muchos años militando en el movimiento de boicot cultural de Israel, como Peter Gabriel, el músico y productor Brian Eno o el trío nordirlandés Kneecap, uno de cuyos miembros fue objeto de un procedimiento judicial por enarbolar una bandera del grupo Hezbollah, conocido también como el Partido de Dios. Actualmente Hezbollah, partido político y grupo paramilitar islamista chiita libanés., considerado organización terrorista por diversos países,  es el partido político más importante de Líbano.

El Festival de Eurovisión, que este año celebra su setenta aniversario, se ve sacudido por el mayor boicot de su historia en torno a la participación de Israel. Hace ya varios meses que las televisiones públicas de España, Irlanda, Islandia, Países Bajos y Eslovenia, anunciaron que este año no han enviado representante a Eurovision, como forma de denunciar la conducta genocida de Israel en Gaza en respuesta al ataque terrorista 7 de octubre de 2025, llevado a cabo por un comando del grupo armado palestino Hamas (1), durante la celebración de un concierto en el que causaron la muerte de al menos mil doscientas personas y secuestraron a doscientos cincuenta y un ciudadanos israelíes: entre ellos cerca de cuarenta adolescentes, niños y un bebé. Ciento once de ellos han quedado en libertad en el transcurso de diferentes negociaciones, mientras se sigue ignorando cuántos de ellos han fallecido en los últimos tres años. La cantante Yuval Raphael, representante de Israel en el Festival de Eurovisión de 2025, es una superviviente del “ataque del 7 de octubre”.  

 

(1) Hamas (que en árabe significa fervor, celo), acrónimo parcial de Harakat al-muqāwma al-ʾislāmiyya,  Movimiento Islámico de Resistencia, es una organización islamista y reformista palestina formado por una rama política y un brazo armado (las brigadas Izz al-Din al-Qassam, relativamente independientes).

Hamas –considerado organización terrorista por casi todos  los países occidentales más Japón, y movimiento de liberación nacional por algunos dirigentes, como el presidente turco Erdogan- fue fundado en 1987, tras la primera Intifada, como rama política y militar de los Hermanos Musulmanes palestinos, para luchar contra la ocupación israelí. En sus estatutos, que abogan por la destrucción de Israel, redactados en 1988 y revisados en 2017, se define como un grupo de resistencia creado para liberar Palestina de la ocupación israelí.

 



jueves, 23 de abril de 2026

« La risa y la navaja », paseo comprometido por Guinea-Bisau, un país que es una síntesis de muchos otros

“Los colonialistas tiene la costumbre de decir que ellos nos han metido en la historia. Nosotros demostraremos hoy que no: ellos nos han hecho salir de la historia, de nuestra propia historia, para forzarnos a seguirles en su tren, en el último asiento, en el tren de su historia” (Amilcar Cabral, político portugués fundador del Partido africano para la liberación de los pueblos de Guinea Bissau y de las islas de Cabo Verde, PAIGC,  asesinado el 20 de enero de 1973 en Conakry, la capital guineana)

 

 


“La risa y la navaja” (“O riso e a faca”),  segundo largometraje  de Pedro Pinho (“La fabrica de Nada”, Premio de la Federación Internacional de la Prensa en la Quincena de Realizadores de Cannes), tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes 2025 dentro de la sección Un Certain Regard, donde la actriz Cleo Diára se alzó con el galardón a la Mejor actriz, y el estreno nacional en la pasada edición de la Seminci de Valladolid, donde consiguió el Premio Punto de Encuentro

En una ficción con acentos documentales, y en una Guinea-Bisau donde siguen manifiestas las relaciones de poder y se mantiene vivo el recuerdo de las luchas coloniales, el realizador portugués Pedro Pinho nos invita, con una obra ambiciosa y radical, a pararnos un momento a reflexionar: “Creo que hemos perdido la costumbre de tomarnos nuestro tiempo, la vida se ha vuelto muy rápida. Pero hay cuestiones, realidades, que necesitan tiempo para ser abordadas ».  

“La risa y la navaja” -película imprescindible para entender las complejas identidades culturales, sexuales y sociales en Guinea-Bisau, un país que nos resulta completamente desconocido y que no consigue desprenderse del todo de un siglo de colonización portuguesa-  está protagonizada por Sergio Cotagem (“Nights Passengers”, “Feu Follet”), Cleo Diára (European Shooting Star Award 2026, premio concedido por la red European Film Promotion a jóvenes promesas cinematográficas), y Jonathan Guilherme (“Arte Journal”).

 

“En Guinea-Bisau todo está en Bisau: para estudiar, te vas a Bisau, para trabajar, te vas a Bisau… La gente no quiere vivir aquí”

 

En “La risa y la navaja” seguimos el recorrido que hace Sergio, un joven ingeniero medioambiental portugués que llega a una metropoli africana lleno de buenos deseos para reemplazar a otro ingeniero italiano que ha desaparecido sin dejar rastro, encargado por una ONG  de evaluar el proyecto de una nueva carretera entre el desierto y el bosque.

 

Una vez sobre el terreno, atraído y desconfiado a la vez, conoce a los miembros de una comunidad queer (1), a los campesinos que perciben la nueva carretera como una oportunidad o una amenaza, a los obreros extranjeros que esperan aburridos el comienzo de las obras, a una burguesía local que no encuentra motivos para el cambio y a distintos voluntarios que, como él, a pesar de toda su buena voluntad no pueden hacer nada contra la historia precedente.

 

Como dice el realizador Pedro Pinho, sus viajes alimentan sus obras con la “obsesión de Europa como ideología que se impone al resto del mundo”. Desde esa perspectiva,   “La risa y la navaja” –película que dura tres horas y media-  es “un film polifónico que explora la frontera neocolonial”.

 

Y cuenta que, hace quince años, estando en Guinea-Bisau para un proyecto de documental, presenció un acontecimiento que le afectó especialmente: la “escena de las letrinas”, en la que los miembros de una ONG entran en una casa de la zona para ver las letrinas que han financiado. Pedro Pinho explica que fue testigo de una situación conocida como “walk of shame (paseo de la vergüenza), consistente en entrar en las casa de la gente y humillarles explicándoles que tienen que cambiar sus costumbres sanitarias”. Un episodio similar es una de las secuencias de la película que aborda temas delicados como “la industria de la cooperación” que es el trabajo de la ONG.

 

« La solidaridad es fácil cuando no hay carencias estructurales »

A través del personaje de Sergio , la película « intenta equilibrar las relaciones entre deseo y poder » : « Es un relato de las contradicciones, pero también de la manera en que los personajes las viven en la intimidad. Hay escenas de amor, de ternura, de momentos en los que parece que es posible una suerte de redención ».

Sergio no es ni un turista ni un aventurero, es empleado de una ONG que acude a Guinea-Bisau para ayudar, para hacer un trabajo concreto, un “trabajo humanitario” que consiste en redactar un informe sobre la viabilidad de una carretera y en explicar a los lugareños que tienen que querer ser autónomos, gestionar sus propias infraestructuras, no seguir dependiendo de la ayuda occidental. La película es una crítica a “lo absurdo de esa responsabilidad impuesta, que disimula mal el distanciamiento estructural de las instituciones occidentales”.
 
“La risa y la navaja” – título inspirado en “una canción que desvela las paradojas del lenguaje y las situaciones de la vida cotidiana”- alterna las secuencias de trabajo de experto de Sergio, las reuniones con los compañeros de la ONG, con los aldeanos, con campesinos que van a resultar perjudicados, la redacción del informe… y las escenas con personajes totalmente ajenos al proyecto, festivas, de descubrimiento, de descanso. Entre todas las personas que conoce se impone la presencia de la joven Diara, a la que conoce en un mercado engañando a los vendedores. Diara es el centro de la comunidad queer: libre,  fascinante, imprevisible, transgresora. Su insolencia seduce a Sergio, sus pelucas de colores son un gesto político de rechazo, una forma de supervivencia .
 

Las mañanas de trabajo, las noches de alcohol y sexo gay, los domingos de comida familiar, son todos momentos en los que Sergio intenta aprender las costumbres del país que está descubriendo. “Pero los intereses ecológicos no siempre están de acuerdo con las necesidades de los habitantes que no consiguen salir de la pobreza endémica que convive con sus prácticas animistas y la devastación que ha dejado el legado colonial.  

La crítica internacional aplaudió en Cannes « La risa y la Navaja » (2) como una obra “necesaria, audaz y lúcida  capaz de afrontar el hecho colonial sin ingenuidad, asumiendo un posicionamiento político y estético que muchos han considerado ejemplar »

 

 

(1) El término « queer » designa una persona cuya identidad de género u orientación sexual no corresponde a las normas heterosexuales y  cisgénero dominantes. personne dont l'identité de genre ou l'orientation sexuelle ne correspond pas aux normes hétérosexuelles et cisgenres dominantes. La palabra, que empezó siendo un insulto inglés que significa « extraño », se la ha apropiado la comunidad LGTBQIA+ incluyéndola en su vocabulario militante, abogando por una identidad  fluida, no binaria y fuera de la norma.  

 

(2) « La risa y la navaja » está en la cartelera madrileña a partir de este viernes 24 de abril de 2026.




miércoles, 22 de abril de 2026

“Maracuda” crecer en la prehistoria

 


 

“¡Bienvenidos al paleolítico! (con alguna que otra licencia, es lo que tiene la magia...) La tribu está en plena migración. Son cazadores - recolectores y las tres reglas son: no te metas en la boca todo lo que encuentres, aprende a hacer nudos y no dejes que la hoguera se apague en ningún momento. Nos encontramos en el hogar de Maracuda”.

 

 


“Maracuda” (“The Myth of Maracuda”), la película de animación infantil (y también para el niño que acompaña, escondido, a los adultos) dirigida por el cineasta ruso Viktor Giukhushin (“Nutcracker and the magic flute”, “Mi querido monstruo”), a partir de un guión firmado por el también productor Aleksandr Arkhipov –ganadora del premio a la Mejor Animación en el Silk Road Film Festival de China- nos cuenta el largo viaje hacia la madurez de un  joven prehistórico.

 

“Maracuda” es una reflexión “sobre la identidad y la búsqueda de un lugar en el mundo”, y anima a acercar a las distintas generaciones, estrechando lazos entre padres e hijos. “Maracuda” es una hora y media de película, aderezada con magia y un poquito de ciencia ficción,  en torno a situaciones banales protagonizadas por  padres e hijos, con sus correspondientes dosis de humor, aciertos y desilusiones.

 

Maracuda, hijo de un respetado jefe tribal en un momento en que el ecosistema se ve amenazado, Tendría que convertirse en un guerrero pero como no sabe cazar no consigue estar a la altura de las expectativas de su padre. Cuando se aventura solo en un bosque misterioso se encuentra con Tink, un pájaro extraterrestre mágico y sagrado que le otorga el don de entender el lenguaje de los animales.  Juntos vivirán aventuras increíbles en una selva de la edad de piedra, poblada por ardillas de puntiagudos dientes, adorables suricatos y hasta dinosaurios

 

A lo largo de sus aventuras, Tink acaba transformando involuntariamente al padre de Maracunda en una criatura minúscula que se esconde en el corazón de una manzana. Enfrentado a los desafíos de un mundo desconocido “Maracuda” (1) –en el viaje iniciático que acaba compartiendo con su padre-  aprende lo que es la responsabilidad, mientras el adulto va ganando en comprensión

 

 

 (1) “Maracuda” estará en los cines de Madrid a partir del próximo viernes 24 de abril de 2026.




lunes, 20 de abril de 2026

« Turno de noche », comedia de horror de Jonny Campbell sobre un hongo zombie

« Una mezcla no siempre lograda de horror, acción y humor. »

 


“Turno de noche”, adaptación cinematográfica de la novela de David Koepp- guionista de “Parque Jurásico”, “Misión imposible”, “La guerra de los mundos” o “Spider Man” entre otras muchas-  que en España se ha publicado con el título “Bajo cero”, es también su debut en la producción y dirección cinematográfica junto a Jonny Campbell (“Autopsia de un Extraterrestre”).

La actriz británica Georgina Campbell (“El Rey Arthur: la leyenda de Excalibur”, “Bird Box”, conocida por su papel en la serie “After Hours”), el músico y actor estadounidense Joe Keery (“Spree”, “Free Guy”) y el famoso actor irlandés Liam Neeson (“La lista de Schindler”, “Taken I,II y III”, “Love Actually”, “Blacklight”) encabezan el reparto de una aventura salvaje y aterradora sobre tres desconocidos que deben trabajar juntos para contener un parásito altamente contagioso y mortal que las autoridades pensaban que se había extinguido. A destacar el cameo de la actriz británica Vanessa Redgrave, con 89 años cumplidos impresionante como siempre.  

Treinta y dos años atrás,  Robert Diaz (Liam Neeson, en otros países se apellida Quinn), un agente científico que formaba parte de un equipo secreto del Pentágono, viajó al desierto australiano para investigar un posible ataque bioquímico. Lo que encontró era mucho peor: un hongo con capacidad para mutar con un poder destructor epidémico. Entonces se las arregló para contenerlo en una cámara de frío subterránea, en el interior de unas instalaciones militares altamente protegidas.

Ahora, el gobierno ha desmantelado esas instalaciones y las ha vendido a una empresa de almacenamiento que ha convertido el complejo en una serie de trasteros. El cambio climático y el nuevo destino del edificio han despertado al organismo, olvidado durante décadas, que parece haber encontrado una salida y está mutando más rápido que nunca. Diaz, ya jubilado, tiene que incorporarse de urgencia para ayudar a dos vigilantes nocturnos encargados de la seguridad del hangar de almacenamiento, héroes involuntarios: un exconvicto y una madre soltera que intentan recomponer sus vidas.  Diaz sabe perfectamente lo que está en juego, y sus dos nuevos compañeros irán aprendiendo sobre la marcha, enfrentando cara a cara los espantosos efectos del organismo. El objetivo, una vez más, parece simple: acabar con el horror que transforma a cualquier criatura viva –mosquito, gato, ciervo o humano- en un zombie que después explota para contribuir a su propagación,  y salvar a toda la humanidad.

Es siempre estimulante asistir al desarrollo de cualquier guión en el que miden sus fuerzas actores de dos generaciones distantes. Liam Neeson, al que en los últimos años hemos visto en papeles de mafioso albanés o de secuestrador reincidente, se presta sin complejos, con la misma intensidad y con su voz “grave y autoritaria” al personaje de “Turno de noche” (1),  la historia de serie B que combina humor, horror y gore, una comedia desigual con efectos especiales de bajo coste, mucha hemoglobina, y un guión con altos y bajos como una grotesca montaña rusa.

(1) “Turno de noche” estará en los cines de Madrid el miércoles 22 de abril de 2026.

 



jueves, 16 de abril de 2026

“Renoir” de Chie Hayakawa: la infancia en el Japón de los años ‘80


 “Renoir” (Runowaru), escrita y dirigida por Chie Hayakawa (“Bird”, “Niágara”, “Ten Years Japan”, “Plan 75”), , estrenada en el Festival de Cannes 2025, llega a los cines españoles tras un recorrido por los festivales internacionales de  Toronto International Film Festival (TIFF)Karlovy Vary, Chicago, Vancouver, Asia Pacific Screen Awards (donde consiguió los premios al Mejor Guión y la mejor Actriz Novel ), Melbourne, Busan, Sarajevo, Rio de Janeiro, Warsaw, Shanghai, New Horizons y Bangkok. 

Reflexión sobre la infancia, la enfermedad y la muerte, Fuki, una pequeña de 11 años con una imaginación desbordante y una sensibilidad especial,  que  vive entre un padre hospitalizado que lucha contra un cáncer y una madre sobrecargada y ausente que sostiene el hogar, empieza las vacaciones de verano entre momentos de soledad, extraños rituales que se inventa y recuerdos de infancia, en un intento por entrar en contacto con los vivos, los muertos e incluso ella misma  Entre juegos, fantasías y pequeños descubrimientos, emprende un viaje íntimo y luminoso para comprender la realidad cambiante que se despliega ante ella.

 

“Renoir” es una delicada película impresionista sobre la adolescencia y el duelo. Envuelta en una especie de aura melancólica que roza lo fantástico, “Renoir”  es un drama que nos habla de la pérdida de la inocencia a través de Fuki, interpretada por  Yui Sizuki, una niña de 11 años melancólica y solitaria que, en el Japón de 1987 –justamente el año que la realizadora cumplió la misma edad que la protagonista-   se ve confrontada a la muerte de su padre, a consecuencia de un cáncer que le había obligado a permanecer muchos meses en el hospital. Fuki se refugia en un mundo imaginario y optimista, inventando momentos que le hagan olvidar la indiferencia de los adultos con los que querría poder relacionarse. Junto a ella, el conocido actor japonés Lily Franky y la veterana actriz Hikari Ishida, en el papel de la madre desbordada.

Al situar la historia en el final de los años 1980, la realizadora ha querido no solo plasmar sus recuerdos de infancia sino dejar constancia de que en aquellos años en Japón, en pleno desarrollo económico fue también el momento “en que se impuso el modelo de familia nuclear y las relaciones humanas se volvieron más superficiales. Fue un momento en que todos sentíamos un difuso sentimiento de vacío “.

 

Abordando de manera clásica la crónica de una infancia, con escenas breves y entrecortadas, “Renoir” (1),  en cierta manera autobiográfica sobre la existencia de una soñadora estudiante de primaria, es como una selección de momentos seleccionados: el pastel en casa de una compañera, el fuego de campamento durante el verano, una tarde en el hipódromo acompañada de su padre en uno de los momentos que sale del hospital, la tarde en que una vecina se finge hipnotizada y recuerda el episodio de la muerte de su marido que cayó desde la terraza …todo como fragmentos de un puzle que compone la colección de recuerdos de una infancia.

 

(1) “Renoir” se estrena en la cartelera madrileña el viernes 17 de abril de 2026.


 


 

 


“La habitación de Mariana”, un relato intimista y emotivo sobre la Segunda Guerra mundial en Ucrania

 


 

Una historia del pasado que dialoga con el presente

 

 


Ambientada en la Ucrania de 1942 ocupada por los nazis, el multipremiado director Emmanuel Finkiel (“Los europeos”, “Nulle part, terre promise”, “La douleur”, “Impossible”) relata en “La habitación de Mariana” 8”La chambre de Mariana”) toda la tragedia del Holocausto a través de los ojos de un niño judío  al que una prostituta esconde en el armario de un burdel.

 

“Es el cuerpo, no la memoria, el que almacena los recuerdos de la infancia”. Con esta especie de mantra impregnándolo todo, “La habitación de Mariana” traslada a la gran pantalla, rodada en ucraniano,  la historia escrita por el novelista Aharon Appelfeld en su best seller Flores de sombra, un relato impactante y conmovedor que se inspira en buena parte en sus propias  vivencias de la infancia como superviviente del Holocausto, escondido en los bosques del territorio de la actual Ucrania.

 La actriz Mélanie Thierry (“Un  día perfecto”, “Babylon AD, “Un hombre decente”, “Marguerite Duras.París 1944”) realiza un espléndido trabajo metida en la piel de Mariana, la prostituta que sortea el horror de la guerra en un burdel de la ciudad de Chernivtsí, al suroeste de la actual Ucrania. Allí tendrá que cobijar y proteger a Hugo, el hijo de sus amigos, la pareja de farmacéuticos que han huido de los alemanes. La crítica internacional ha reconocido en Mélanie Thierry un trabajo "descarnado, impresionante y de una humanidad salvaje".

1942. En la Ucrania soviética Hugo tiene 12 años cuando el nazismo invade su tierra. Para salvarlo de la deportación, su madre lo confía a su amiga de la infancia, Mariana, una prostituta que vive en un burdel en las afueras de la ciudad. Escondido en el armario de la habitación de Mariana, toda su existencia está pendiente de los ruidos que lo rodean y de las escenas que adivina a través de la puerta del  armario. Mientras la guerra continúa fuera, Hugo y Mariana forjan un vínculo íntimo y complejo de amor, lealtad y devoción mutua, que cambiará sus vidas para siempre.

 

El director  Emmanuel Finkiel admite que "el libro de Appelfeld toca temas que son muy personales, vinculados a mi propia historia familiar. Mariana es una especie de representación simbólica de la niñera que me crió, pero fue mientras trabajaba en la adaptación cuando poco a poco el personaje central de la novela, el joven Hugo (interpretado por el actor novel Artem Kyryk) , se fue asemejando a mi propio padre, un adolescente que se quedó huérfano tras la guerra y marcado para siempre. De repente, para aquel niño surge un sol en la figura de Mariana. Appelfeld convierte a este personaje en la encarnación misma de la posibilidad de la voluntad de vivir. Y eso es precisamente lo que impulsó mi deseo de hacer esta película,  ese don que Mariana le lega al niño, la voluntad de seguir viviendo. Una vía de escape mental".

Sensible y con la guerra, un tema universal y terriblemente actual como argumento, “La habitación de Mariana” (1) es una película de aprendizaje, del paso obligado de la adolescencia a la madurez precoz de un niño de 12 años que va intuyendo de que va la vida contemplando por una rendija el comportamiento de  los clientes –soldados alemanes-  que acuden a beber, divertirse y mantener relaciones sexuales  con Mariana.

 

 

(1) “La habitación de Mariana” llega a las pantallas madrileñas este viernes 17 de abril de 2026.