"Escucho tu voz que llora a través de la bruma sangrienta/Recordaremos los nombres de quienes han muerto en las calles de Minneapolis », canta Springsteen en su homenaje a los dos estadounidenses que han matado los agentes federales del CIE en esta ciudad.
« Escribí esta canción
el sábado, la grabé ayer y la publico hoy como respuesta al terror del Estado
que se abate sobre la ciudad de Minneapolis”, escribió Bruce Springsteen en su
página web la noche del miércoles 28 de enero de 2026. Titulada ‘ Streets of Minneapolis’, está dedicada
a los habitantes de esa ciudad, a nuestros inocentes vecinos inmigrantes y a la
memoria de Alex Pretti y Renée Good. Permaneced libres ».
Nunca Bruce
Springsteen es más boss que cuando se
refiere a esa ciudad de Minnesota epicentro de las tensiones que sacuden a
Estados Unidos desde que el pasado 24 de enero murió Alex Pretti, un ciudadano
de 37 años abatido fríamente con diez balas disparadas por unos agentes de la CBP,
policía estadounidense de fronteras, tan solo dos semanas después de la muerte,
el 7 de enero y en la misma ciudad, de Renée Nicole Good, madre de familia de
la misma edad asesinada por lo disparos del ICE (United States Inmigration and
Customs Enforcemnent), una agencia federal que pertenece al Departamento de la
Seguridad Interior de Estados Unidos (United States Department of Homeland
Security), que tiene como principal misión, luchar contra el crimen transnacional y la inmigración
irregular.
En esta canción que
recuerda tanto a los clásicos de Bob Dylan, Bruce Springsteen –implacable crítico
del actual inquilino de la Casa Blanca desde mucho antes de su primer mandato
presidencial (2017-2021)- denuncia a « los gansters federales de Trump » y las sucias mentiras de Miller
y Noem » (el consejero político de Trump Stephen Miller y la Secretaria de
Seguridad Interior Kristi Noem), habla de « una ciudad en llamas » y
de los ciudadanos que defienden la justicia luchando “aplastados por las botas del
ocupante: el ejército privado del rey Trump”.
"Oh nuestra Minneapolis, escucho llorar tu
voz a través de la bruma sangienta/ Recordaremos los nombres de quienes han
muerto/ en las calles de Minneapolis”, canta recordando “Streets of
Philadelphia”, uno de sus grandes éxitos planetarios compuesto
hace treinta y dos años para la película “Philadelphia”, dirigida en 1993 por
Jonathan Demme e interpretada por Tom Hanks, Denzel Washington y Antonio
Banderas; una de las primeras películas que abordaba el tema del Sida,
enfermedad que en aquellos años era letal: Hanks ganó el Oscar al Mejor Actor y
“Streets
of Philadelphia” el de Mejor canción original, además de cuatro Grammy Awards. También fue
elegida « Canción del año », « Mejor canción rock », « Mejor
interpretación vocal masculina de rock » y « Mejor canción escrita
especialmente para una película » En 2004, entró en el palmarés de
las Cien Mejores canciones del Cine estadounidense que establece el AFI
(American Film Institute) y, según el Rock and Roll Hall of Fame (el vestíbulo
de la Fama del Rock’n’Roll) se encuentra entre las quinientas canciones que
dieron forma al género.
Poco antes del
homenajes, el 18 de enero, durante un concierto benéfico celebrado en New
Jersey para denunciar al ICE y el asesinato de Renée Nicole Good, Bruce
Springsteen le dedicó la canción “The Promised Land” y se dirigió al público
asistente: “Escribí esta canción como una oda a las posibilidades de Estados
Unidos. Actualmente estamos viviendo un periodo de una gravedad extrema. Estados Unidos, los ideales y los valores que
ha encarnado durante doscientos cincuenta años, se están poniendo a prueba como
nunca antes en la historia moderna, no han estado nunca más amenazados que hoy
(…) Si creéis en el poder de la ley y en el hecho de que nadie está por encima
de ella, si os oponéis a que una ciudad estadounidense
pueda verse invadida poe tropas federales enmascaradas y fuertemente armadas;
si creéis que no merecéis que os asesinen por ejercer vuestro derecho a
manifestaros, entonces enviad un mensaje a este presidente, como ha dicho el
alcalde la ciudad: “Lo único que necesita el ICE es marcharse de Minneapolis”.
Minneapolis, que se ha
convertido en el epicentro de la lucha contra la policía anti-inmigración, un
movimiento al que cada vez se suman más personas. Minneapolis, blanco
de una vasta operación lanzada por Washington desde diciembre pasado, un
bastión demócrata en el que ha nacido un movimiento de ciudadanos que se
organizan para detener las actuaciones dirigidas contra los inmigrantes, un
colectivo del que formaban parte. Alex Pretti y Renee Good,
asesinados por agentes federales.
Se escucha “el ruido estridente de los pitidos, seguidos inmediatamente de bocinas y gritos: “No salgáis, Están llegando” –escribe la periodista Marie-Violette Bernard en la edición digital de France Télévisions- Este tipo de advertencias se han hecho banales en las calles de Minneapolis que, día tras día, recorren los manifestante para alertar a la población de la presencia de la policía anti-inmigración, agentes federales que, desde diciembre de 2025, llevan a cabo una operación de detenciones masivas en la mayor ciudad de Minnesota, y su entorno”. Tom Homan, el “zar de las fronteras de Donald Trumpo” presentó un plan para aliviar las tensiones. Y en efecto, en apenas un par de meses, el despliegue de tres mil miembros del ICE y del CBP han transformado Minneapolis, y su vecina Saint-Paul, en el epicentro de la protesta contra la política anti-inmigración de Donald Trump. Las “ciudades gemelas” no son el primer objetivo de la Administración –recuerda Hans Noel, profesor de ciencias políticas en la Universidad Georgetown-, pero fue en esas “ciudades gemelas” de la región del Medio Oeste (Midwest) donde la presidencia puso en marcha su “mayor operación” contra los inmigrantes en situación original: “Y, sobre todo, son donde la resistencia al ICE se hace más visible”
Oficialmente, la operación
Metro Surge está destinada a identificar y detener a los extranjeros ilegales
en una zona urbana que cuenta con más de tres millones de habitantes: “Nos aglutinamos
en Minneapolis porque allí se concentra la mayor cantidad de personas que
violan nuestras leyes sobre la inmigración”, manifestaba el 22 de enero el vicepresidente
J.D. Vance. En realidad, según varias estimaciones citadas por la publicación
PolitiFact (politifact.com) y reproducidas en el artículo de France Télévisions,
el índice de inmigrantes en situación irregular en las « ciudades gemelas »
es inferior a la media nacional. Minneapolis cuenta en cambio con una
importante diáspora somalí, uno de los principales blancos de los ataques
xenófobos de Donald Trump que les considera “desperdicios” llegados de un “país
de mierda”; y, a pesar de que la inmensa
mayoría de los miembros de esa comunidad tienen nacionalidad estadounidense, según
la televisión árabe Al-Jazeera les acusa
sin ninguna prueba de estar en el centro de varios casos de fraudes en Minnesota.
"Minneapolis es una ciudad demócrata con tradición de oposición a
la Administración –señala el politólogo Hans Noel de la Georgetown University- La Administración utiliza la inmigración como
pretexto pero en realidad lleva seis
meses apuntando a las grandes ciudades demócratas para dar ejemplo y sofocar
cualquier atisbo de disidencia política” (…)
Los asesinatos de Alex
Pretti y Renee Good, dos estadounidenses de 37 años a los que portavoces de la
Administración Trump han llamado « terroristas » y « asesinos »
sin ningún tipo de prueba, alegando que los disparos policiales fueron en
legítima defensa, se ven desmentido por lo vídeos grabados por testigos presenciales
de ambos dramas: “Es repugnante que maten a
manifestantes como Renee Good y Alex Pretti, que no amenazaban a nadie –constata
Hans Noel- los falsos relatos que se van añadiendo están empezando a resultar
incómodos incluso para algunos partidarios de Trump”.

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