lunes, 23 de marzo de 2026

“Dos fiscales”: Una tragedia sobre la búsqueda de la verdad y la fe en el sistema

Un drama kafkiano de la burocracia estalinista”



Han transcurrido casi cien años y todavía produce escalofríos presenciar algunos de los refinados métodos empleados por aquel régimen siniestro que fue el estalinismo para acosar, perseguir y eliminar a quienes tuvieron la valentía de desafiarlo. Aunque fuera, como es el caso que relata la película “Dos fiscales”,  un desafío involuntario, producto de la ingenuidad de quienes prefieren ignorar la realidad. (1)

En 1937, en la Unión Soviética, las purgas estalinistas alcanzaron el paroxismo. Mientras que los miles de cartas escritas por detenidos con falsas acusaciones se quemaban sin la menor piedad en una celda de la cárcel, el hombre encargado de hacerlo, un preso también, salva del fuego una de las cartas y consigue hacer que llegue a manos del recién nombrado fiscal local, Alexander Kornyev.  Kornyev hace todo lo posible por reunirse con el prisionero autor de la carta, víctima de los agentes de la policía secreta, la NKVD.

El joven fiscal, un bolchevique íntegro, sospecha que se trata de un juego sucio. Su búsqueda de la verdad y la justicia lo lleva hasta una burocracia dispuesta a lo que sea necesario para que no se tambalee su legitimidad, recurriendo a procedimientos absurdos como hacerle esperar durante horas, con la esperanza de que decida abandonar. Finalmente, su paciencia le lleva hasta la oficina del Fiscal General en Moscú.

 “Dos fiscales”, ficción histórica sobre las purgas estalinistas de los años 1930 del realizador ucraniano Sergei Loznitsa (“Los puentes de Sarajevo”, “Austerlitz”, “Donbass”, “Funerales de estado”, “La historia natural de la destrucción”), es un thriller moral ambientado en la Unión Soviética de 1937, en el epicentro del terror de las purgas estalinistas, interpretado por Alexander Kouznetsov, reconocido  actor  del cine ruso hoy exiliado. 

 “Dos fiscales” ha participado en las últimas ediciones de los festivales de Cannes y Valladolid (Seminci)  donde un crítico especializado la describió como “una representación petrificante de la insurrección estalinista, un filme austero y absorbente que irradia un escalofrío de miedo y paranoia justificada” (The Guardian). 

Se trata de una adaptación de la novela homónima, prohibida durante cuarenta años,  del físico y escritor soviético Georgy Demidov, antiguo prisionero del Gulag, que sitúa al espectador  en pleno centro de la mecánica implacable de las purgas estalinistas, a través del destino de un joven fiscal idealista enfrentado a un régimen absurdo que devora a sus propios fieles. Es una película sobre el miedo, la lealtad y la sinrazón totalitaria que nos coloca, como ningún otro episodio histórico, frente a la actualidad de nuestros días.

“Dos fiscales” (2) denuncia sin ambigüedad, en forma de fábula cruel e implacable, la Rusia actual de Vladimir Putin, estableciendo un paralelismo con la URSS estalinista. Un cuento “circular que acaba exactamente sonde había comenzado, ante la puerta de una prisión que se abre y se cierra chirriando frente a  la mirada del espectador” (Le Monde). Y entre ambas puertas, el obstinado recorrido del protagonista en su descenso a los infiernos, caminando pasillos y laberintos de diversas oficinas de la Unión Soviética, en el momento más intenso de la represión estalinista cuando el NKVD, ancestro del KGB, encarcelaba arbitrariamente, torturaba y condenaba a muerte. La mayor de sus virtudes es haber conseguido crear un ambiente kafkiano que la recorre de principio a fin


“Dos fiscales’ es una película carcelaria cuyo primer objetivo es mostrar hasta qué punto, una vez instalada la dictadura es imposible cambiarla desde el interior” (troiscouleurs.fr).

 

 

 

 

(1) (Mirar con ojo crítico un pasado deleznable no impide hacer lo mismo con la realidad actual del régimen autoritario, dictatorial y asesino que preside Vladimir Putin, y denunciar cada una de las muertes “naturales” de sus enemigos, el último que sepamos Alexei Navalny , asesinado con una toxina letal  ante la mirada atónita del mundo el 16 de febrero de 2024, en la colonia penitencia donde cumplía una condena de diecinueve años, oficialmente por “fraude”, tras fracasar en un intento anterior de  envenenamiento durante un vuelo. Una muesca más en la empuñadura del arma del dueño del Kremlin, cuya alargada sombra ha llegado, en anteriores ocasiones, hasta las calles y los parques de las capitales europeas, donde intentaban vivir un exilio de sobresaltos algunos discrepantes como las periodistas Natalia Arno, Elena Kostyuchenko e Irina Bablojan, el oligarca Roman Abramovich, el ex agente doble ruso Serguei Skripal y su hija Yulia, el ex presidente ucraniano Víktor Yúshchenko o el ex espía ruso Alexander Litvinenko).

(2) “Dos fiscales” estará en los cines de Madrid a partir del próximo viernes 27 de marzo de 2026.




Por favor: que alguien, o el destino, se encargue de quitarnos de encima al presidente USA

Robert Mueller

Quiero pisar a fondo (jusq’au bout) el pedal de mi libertad de expresión para pedir a gritos que se cumplan los deseos manifestados en el titular que encabeza este artículo, del que soy la única responsable,  para llamar criminal a ese engendro egocéntrico, misógino  y amoral que es el presidente de Estados Unidos Donald Trump, un retrasado  insufrible y malcriado de 79 años que divide al género humano en “los buenos”, los palmero que jalean sus gilipolleces a los que nombra Secretarios (ministros) para que le ayuden a invadir Venezuela, Groenlandia, Canadá y México (ahora se ha encaprichado con Cuba), y “los malos”, todos los que no tragan sus ocurrencias de secuestrar  al presidente de una nación que no es la suya,  y de alentar los bajos instintos del primer ministro israelí, el otro asesino del siglo, quien ha puesto  en marcha media docena de guerras en Oriente Medio donde lo menos que puede pasar es que se incendie una reserva de gas que surte a medio mundo.  Un enfermo de infantilismo patológico que le impulsa a  deshacerse de “enemigos”, que ni siquiera son enemigos, como si jugara a aplastar inocentes hormigas con el pulgar, y que este domingo nos ha despertado con la última de sus hazañas.

Ayer hizo un alto jugando al golf en su imperio, donde no se pone el sol,  para  “alegrarse” de la muerte del fiscal Robert Mueller. Se alegra porque Mueller  “ya no podrá seguir haciendo daño a inocentes”, explica  en Truth Social (“Robert Mueller acaba de morir. Bien. Me alegro…”), una red social a su imagen y semejanza propiedad de Trump Media & Technology Group, y de paso intenta colarse  fraudulentamente en este lado de la historia.

Se alegra porque Mueller –exdirector del FBI, nadie sospechoso de zurdo, como dice Milei (el de la motosierra, uno más para mi lista)-  era “el malo” que se atrevió a investigar su campaña de la presidencial de 2016, aunque lamentablemente no pudo demostrar que hubiera existido contubernio con el amo del Kremlin (otro que estaría mejor lejos, a ser posible entre las estrellas). Se alegra porque Mueller  no pudo confirmar sus sospechas de que el inquilino de la Casa Blanca y su pandilla de seguidores delincuentes se dedican a obstaculizar continuamente la acción de la justicia. En resumen, se alegra porque Mueller se ha muerto antes que él, y ahora le queda un “enemigo” menos.

Robert Mueller, famoso por su papel de fiscal especial en el «Rusiagate », la delicada investigación que envenenó el comienzo del primer mandato de Trump, falleció ayer a los 81 años. Nombrado fiscal especial en 2017 durante la presidencia de Obama, este antiguo director de la policía federal supervisó durante cerca de dos años la investigación de una posible colusión entre las autoridades de Moscú y el candidato Donal Trump, durante la campaña de 2016.  

 

Considerado “discreto y taciturno”, diagnosticado de Parkinson hace algunos meses,  en abril de 2019 presentó sus conclusiones en un documento de más de cuatrocientas páginas, donde describía los malabarismos rusos para “ayudar” a Trump, pero añadía no haber encontrado suficientes pruebas del complot existente entre Putin y el multimillonario estadounidense republicano, al tiempo que denunciaba las inquietantes presiones que había recibido y se manifestaba incapaz de “exculparle de las sospechas de obstrucción de la justicia”.

 

 

 

viernes, 20 de marzo de 2026

“Elegir mi vida” como un karaoke retro


Comedia ligera y musical francesa con la duración justa (1h 35’), “Elegir mi Vida”  (“Partir un jour”) fue la película inaugural del Festival de Cannes el pasado año. Para su primer largometaje, la  cineasta Amélie Bonnin ha alargado el cortometraje con el que ganó un Cesar en 2022 (premio de la Academia francesa equivalente a nuestro Goya), y ha recuperado a sus intérpretes,  para reescribir una historia con grandes dosis de nostalgia y recuerdos de los años del pop,  que tiene como escenario la campiña francesa.  

 

Con un título que, en la versión original francesa, nos recuerda que así se llamaba una maravillosa (como todas) canción del belga Jacques Brel, “Partir un día” –que es como un instante suspendido en el tiempo- es una comedia musical que respeta los convencionalismos y nos cuenta la historia de Cécile, ganadora de un “masterchef” televisivo, a punto de cumplir su sueño de abrir un restaurante en París. Pero el destino tiene otros planes para ella. Un embarazo con el que no contaba y el infarto sufrido por su padre le llevan a regresar al pueblo donde nació y creció para hacerse cargo del restaurante de carretera familiar  y donde, como no podía suceder de otra manera, se encuentra con Julien, su amor de adolescencia. Un encuentro que pone patas arriba sus recuerdos y hace que vacilen algunas de sus certezas.

 

Comedia sentimental agridulce cuyo guión, un poquito cursi y muy previsible,  que firman la propia directora y el también realizador Dimitri Lucas, profundiza en los personajes que interpretan  la cantautora y actriz Juliette Armanet (“L’Arrachement”, “La casa de las mujeres”, “Los chicos están bien”), Bastien Bouillon “La noche del 12” César  2022 a la mejor esperanza, “Monsieur Aznavour”, “El conde de Montecristo”),  François Rollin (“Años veinte”), Tewfik Jallab (“Bastion 36”, Né quelque part”) y Dominique Blanc (“Indochina”, “La Reina Margot”, “El origen del mal”), y presenta algunos cambios en relación con el corto: es una cocinera de éxito, en lugar de un joven escritor, quien regresa a casa de sus padres, y la canción “Partir un jour” –perteneciente al álbum de 1997  “2Be3” de Jacques Brel-, que en el corto se escuchaba al comienzo, en “Elegir mi vida” lo interpreta la propia Cécile, una sonriente mujer que parece muy feliz  mientras, desde la ventanilla del autobús que la devuelve a la capital, contempla los “caballitos” que, en una carretera paralela,  hace sobre la moto su amor de juventud.

 

« Elegir mi vida » habla, con una estética de marketing,  de las raíces, geográficas y sociales, y de lo que puede suceder cuando las dejamos atrás, u peor aún si queremos olvidarlas; compara también “dos visiones de la restauración”: los actuales  restaurantes famosos, dirigidos por aplaudidos chefs que exhiben almidonados gorros cada vez más altos e idean platos como si fueran bodegones renacentistas, con los salones caseros de las cantinas de carretera, donde  una cocinera o cocinero con el pelo recogido en una redecilla prepara diariamente cantidades ingentes de tortillas de patatas, guisos de carne con guisantes  y porciones de merluza rebozada

 

Las canciones que salpican la trama –música popular que va desde « Alors on danse » de Stromae hasta « pour que tu m’aimes encore » de Celine Dion, pasando por « Femme Like U »  de. Maro, « Parole » y « Mourir sur scene » de Dalida, « Des soirées là » de Yannick », « Le Loir-et-Cher » de Michel Delpech y « Cécile » de Claude Nougaro- son una mirada atrás, a la asentada tradición francesa de comedias musicales como « Les demoiselles de Rochefort », de Jacques Demy, u « On connait la chanson » de Alain Resnais.

 

( !) « Elegir mi vida » se estrena cuando empieza la primavera, este viernes 20 de marzo de 2026. .




jueves, 19 de marzo de 2026

“Tafiti y sus amigos”: los amigos de mis amigos son mis amigos

 


Deliciosa película de animación infantil que ningún adulto lamentará haber visto,  “Tafiti y sus amigos” ( “Tafiti across the desert”) - premio de la audiencia en la sección infantil (CineKind) del Festival de Cine de Múnich, consiguió dos nominaciones en el Festival Internacional de Cine Infantil y Jóvenes Audiencias SCHLiNGEL - dirigida por la alemana  Nina Wells ( “Knight Rust”,  “Coco el pequeño dragón”, “Latte y la piedra mágica”), tiene su origen en los cuentos de Tafiti, escritos por Julia Boehme e ilustrados por Julia Ginsbach, sobre una valiente suricata que traviesa el deierto de Namib, el desierto más antiguo del planeta (1).

 

Fábula sobre la amistad, la generosidad y la autenticidad,  en un viaje de ida y vuelta “Tafiti y sus amigos” nos convence de que explorar el mundo es algo que, como muchas otras cosas, se consigue mejor en compañía de amigos.

 

Suricata adolescente en un medio ambiente hostil que vive con su abuelo, su madre y dos hermanos más pequelos, Tafiti, iggnora las recomendaciones del abuelo (“Las suricatas se quedan con los suticatos”), quien insiste en que todos los animales de la sabana –incluso los más pequeños, los que parecen más inocentes como las mariposas- son en principio peligroso.

 

Una vez que sale del refugio para beber conoce a Púas, un simpático y exuberante cerdo salvaje al que ayuda cuando es atacado por un águila. Cuando le lleva a la guarida para que su madre le cure la herida del lomo, aparece una serpiente venenosa que consigue atacar al abuelo. Tafiti decide entonces aventurarse sola en el desierto, efectuar un peligroso viaje  para encontrar la mágica flor azul que podría curarle. Pero no contaba con que Púas, decidido a convertirse en su mejor amigo, la va a acompañar en el viaje. Poco a poco su relación irá evolucionando hasta convertrse en amistad. Juntos  van a vivir acontecimientos inesperados, a los que también se suma una musaraña encontrada por el camino

 

 

Perteneciente al tipo de cuentos clásicos de iniciación, “Tafiti y sus amigos” (2) es también un camino, a veces incómodo, hacia uno de los graves desafíos contemporáneos: el reconocimiento y el respeto  del otro y de la diferencia. Aquí el desierto no es solo un telón de fondo lleno de potenciales peligros, es también una metáfora del aislamiento y la necesidad de supervivencia. Tafiti aprende lo que son la empatía, la tolerancia, la solidaridad y la confianza –en suma, la necesidad de entendernos-,  bases de una amistad sin fisuras que desafía el individualismo contemporáneo. Comprenderá que, para entendernos,  incluso para ser amigos, no estamos obligados a pensar todos exactamente lo mismo.

 

“Tafiti y sus amigos”, que a su manera explica de manera sencilla hasta qué punto  crecer es cuestión de ir tomando decisiones que significan elegir, aborda también las cuestiones de la herencia y el peso de las tradiciones.

  

 

 (1) Una serie de más de veinte cuentos, muy populares en Alemania, que narran las aventuras de esta curiosa y audaz suricata oriunda de Namibia. Cuentos que ayudan a los más pequeños a empezar a leer solos, y que recogiendo los conflictos propios de esa edad, sin aleccionar, enseñan la colaboración, el respeto, la igualdad y el valor de las diferencias. Todo ello sin olvidarse del humor, como comenta la directora: "Los niños quieren reír. A pesar de toda la tensión, a pesar del peligro, la risa es fundamental, especialmente en estos tiempos”.

 

(2) “Tafiti y sus amigos” –una buena manera de pasar la tarde en las próximas fiestas- estará disponible en la cartelera madrileña a partir del viernes 20 de marzo de 2026.





martes, 17 de marzo de 2026

“La sonrisa del mal”, un cuento fantástico de iniciación y terror


 


“Se trata de una película de horror  folklórico que no reposa en maldiciones antiguas, sino en algo inquietante y moderno: una cultura tan aterrorizada por el dolor que prefiere la externalización emocional a la resiliencia emocional”.  (https://mulderville.net/)

 


Tercer largometraje del realizador italiano Paolo Strippoli (“A classic Horror Story”, “The Spiral”), “La sonrisa del mal” (“La valle dei sorrissi”), estrenada en los países de habla inglesa como “The Holy boy”,  es un inquietante thriller que mezcla drama psicológico y terror religioso que tiene como leit motiv central el dolor,  cuestionando la manera de librarse de él.  El elenco incluye a Michele Riondino (“El conde de Montecristo”), Romana Maggiora Vergano (“Siempre nos quedará mañana”), Roberto Citran (“Cónclave”) y Giulio Feltri en su debut cinematográfico como el adolescente Matteo.

Estrenada fuera de concurso en la Mostra de Venecia, donde recibió el Premio de la Federación Italiana de Cineclubs (FEDIC), que reconoce un alto nivel de calidad artística y sensibilidad temática. Participó también en el Festival Europeo de Cine Fantástico de Estrasburgo, donde consiguió el Mèlies de Plata a la Mejor película fantástica Europea y el Premio del Público.

Remis es un pequeño pueblo, “el más feliz de Italia,  escondido en un valle aislado entre las montañas. Sus habitantes son todos inusualmente felices. Parece el destino perfecto para el nuevo profesor de educación física, Sergio Rossetti, antiguo campeón de judo atormentado por un pasado misterioso del que intenta huir. Gracias al encuentro con Michela, la joven propietaria de la posada del pueblo, el profesor descubre que detrás de la aparente serenidad de todos los habitantes se esconde un inquietante ritual: una noche a la semana, los habitantes se reúnen para abrazar a Matteo Corbin, adolescente de quince años capaz de absorber el dolor de los demás: basta que los abrace para que empiecen a sentirse mejor. Una especie de “don” que explota el padre del chico.

Matteo es adorado por el pueblo, programado por su padre y presentado por el cura del pueblo  como alguien « a mitad de camino entre un ángel y una mercancía ». Su abrazo tiene el poder de calmar el dolor, un milagro para una población que no consigue olvidar la catástrofe ferroviaria del pasado. Pero Matteo no es solamente un sanador, es también un adolescente solitario y confuso que no entiende porque tiene una responsabilidad que no ha elegido y “empieza a plantearse cuestiones como el consentimiento, la dependencia y el precio de la adoración”. Cuando se encuentra con Sergio, lo que comienza como agradecimiento cuando le defiende de los compañeros que le acosan, acaba por convertirse en la conexión emocional de dos marginados, una especie de relación padre-hijo de sustitución. A medida que Sergio se recupera intenta salvar al chico de la locura de su comunidad, lo que despertará el lado más oscuro de aquel a quien todos llaman el ángel de Remis.

Combinación perfecta de traumas que atraviesan generaciones, cuentos de sectas y pueblo alpino aislado entre montañas, “La sonrisa del mal” (1) es una parábola melancólica, moralmente compleja, que habla del dolor del protagonista desde las primeras imágenes, cuando llega al Valle de las sonrisas (título original en italiano), y el trágico destino de un adolescente al que han robado la infancia. La suma de muchos pequeños detalles (vecinos que se espían, extrañas reacciones entre los alumnos de la escuela, grupo de mujeres que rezan mirando a una ventana…) consigue mantenernos en vilo asistiendo a una historia de  dolor, fe y decadencia escondidas tras la fachada sonriente de una extraña utopía que tiene el rostro del adolescente Matteo, aplaudida por la crítica internacional de los festivales como “una ambiciosa e innovadora película de terror italiana  que combina elementos de suspense psicológicos y sobrenaturales” (abusdecine.com).  

(1) “La sonrisa del mal” se estrena en los cines de Madrid el viernes 20 de marzo de 2026.

 



lunes, 16 de marzo de 2026

Oscar’s 2026 sin sorpresas: « Una batalla tras otra » y « Sinners » se han repartido los premios

 


En esta madrugada de lunes 16 de marzo de 2026 sin sorpresas, durante la 98 ceremonia de los premios Oscar –que vienen a ser como el premio de los premios concedidos en una gran mayoría de los países que hemos convenido en llamar  occidentales, y cada vez más territorios asiáticos junto a un par de africanos-, el escaso público que puede asistir a la gala en directo y los cientos de millones que la seguimos en pijama por televisión, hemos asistido a “un duelo histórico entre dos visiones del cine estadounidense” (Libération); de una parte “Sinners” (“Pecadores”) de Ryan Coogler, con el record histórico de dieciséis nominaciones, y de otra “Una batalla tras otra” de Paul Thomas Anderson, con trece nominaciones para un fresco sobre los actuales excesos de Estados Unidos en la lograda adaptación libre de la novela “Vinelands”, de Thomas Pynchon, que llegaba avalada por lo galardones conseguidos en los Golgen Globes, los BAFTA del cine británico y los Producers Guild Awards (PGA) –termómetros casi infalibles que avanzan el resultado de los Oscar-, con un Leonardo di Caprio en su mejor momento como protagonista, acompañado de una estrella en ascenso llamada Teyana Taylor. En resumen, dos blockbusters en liza.

Ya en la víspera, era ésta segunda  la película la preferida tanto por los distintos “gremios” que componen la ficha técnica de una película como por la crítica especializada, mientras unos y otros se disponían a asistir a una ceremonia  en Hollywood –que algunos han calificado de “doporífera”- con protección de “alta seguridad” porque no hay que olvidar que Estados Unidos está en guerra con Irán y el FBI temía que los drones “enemigos” sobrevolaran California.

Al final, “Una batalla tras otra” se ha llevado seis estatuillas bañadas en oro de 24 quilates, y “Sinners” cuatro. En la celebración posterior a la gala se han servido treinta kilos de caviar, 100 kilos de costillas de cerdo, decenas de kilos de trufas, salmón ahumado y pollo a discreción; de postre, los tradicionales Oscar de chocolate, elaborados por el chef francés Garry Lardionat, una tarta strudel de manzana, helados e “inmensas pirámides de macarons y madalenas coloreadas”, todo bañados con vinos, champagne, sake y tequila. (Existía la posibilidad de  optar por un menú vegetariano).

 

 

Palmarés Oscar’s 2026

 

Mejor película ; « Una batalla tras otra »

 

Mejor actriz ; Jessie Buckley por “Hamnet” 

Mejor actor: Michael B. Jordan por  “Sinners” 

Mejor actor secundario : Sean Penn Por “Una batalla tras otra” 

Mejo actriz secundaria :Amy Madigan por  « Évanouis »

 

Mejor realizador: Paul Thomas Anderson, por «Una batalla tras otra »

 

Mejor música: Ludwig Göransson  por “Sinners” 

 

Mejor decorado: Tamara Decerell por “Frankenstein”

 

Mejor guión original:  Ryan Coogler por “Sinners” 

 

Mejor guión adaptado: Paul Thomas Anderson por “Una batalla tras otra”

 

Mejor película internacional: “Valeur sentimental” de Joachim Trier.  

 

Mejor sonido: “F1”

 

Mejor casting. Cassandra Kulukundis por « Una batalla tras otra »

 

Mejor fotografía : Autumn Durald Arkapaw por « Sinners » 

 

Mjor vestuario: Kate Hawley por “Frankenstein”

 

Mejor montage: Andy Jurgensen por “Una batalla tras otra”

 

Mejor maquillage y peluquería: “Frankenstein”  

 

Mejor película de animación:  KPop Demon Hunters »  de  Maggie Kang y Chris Appelhans

 

Mejores efectos visuales: “Avatar : De fuego y cenizas »

 

Mejor cortometraje de ficción: Ex aequo: «Dos personas intercambiando saliva” de Natalie Musteata y Alexandre Singh  y “The Singers” de Sam A. Davis 

 

Mejor cortometraje de animación: « La joven que lloraba perlas » de Maciek Szczerbowski y Chris Lavis

 

Mejor canción original: “EJAE y Mark Sonnenblick”

 

Mejor cortometraje documental: Joshua Seftel por “Todas las habitaciones vacías”

Mejor documental: “Mr. Nobody Against Putin” de  David Borenstein y Pavel Talankin

 

viernes, 6 de marzo de 2026

“América Hispana. El legado de las olas”, un viaje para revisar la conquista de América

Las olas funcionan como metáfora del intercambio constante entre continentes: transporte de personas, mercancías, ideas y creencias” (Mundiario)

 


Un documental  de corte clásico –con entrevistas, voz en off y  reconstrucción histórica dramatizada- realizado por Javier Linares y Javier Linares Sabater, que recorre la historia de la conquista a través de la historia de Cartagena de Indias, una de las ciudades más fascinantes y decisivas del continente. .Un viaje al siglo XVI para revisar el descubrimiento de América, su proceso de evangelización y el impacto cultural europeo al otro lado del Atlántico. 

En 1942, tras ocho siglos de luchas, los Reyes Católicos logran la unificación de la mayoría de los reinos peninsulares y se lanzan la más ambiciosa aventura de la historia: el descubrimiento de un Nuevo Mundo. España pasará así a dominar durante tres siglos un vasto territorio de chamanes y caciques  que se extiende desde la Columbia Británica hasta la Tierra del Fuego, donde surgirá una sociedad más próspera que la existente en la propia Europa.

El documental “América Hispana. El legado de las olas” muestra, a través de Cartagena de Indias, cómo fue aquella empresa: el ansia de tesoros, los ataques de corsarios y piratas, las flotas de galeones y el trasiego de esclavos. Pocas ciudades en la América virreinal ofrecen un caso tan singular como el de Cartagena de Indias. Desde la presencia de los indígenas calamari hasta la fundación en 1533 por Pedro de Heredia –figura representativa del conquistador eficaz y símbolo de la lógica imperial-  y hasta la independencia de la ciudad, en 1811: fue el primer territorio que se independizó de la corona española.  

 

El narrador hace un recorrido cronológico de la historia de la ciudad, estructurado en seis capítulos, en los que entrevista a diversas personalidades que esclarecen los hechos. Entre ellas destacan Jorge Dávila-Pestana, presidente de la Academia de Historia de Cartagena de Indias o la historiadora española Elvira Roca, además de otros académicos, historiadores, estudiosos y especialistas como Alberto Samudio Trallero, Ximena Avilán Díaz, María Saavedra Inaraja  y Niko Roa Cilla.

Cartagena de Indias fue también el principal puerto negrero de la América española, al que llegaban los barcos cargados de “esclavos” africanos, el núcleo fundamental de una economía basada en la explotación humana.  Allí vivió Pedro Claver, «el apóstol de los esclavos», que entregó su vida en defensa de la población africana y se venera con categoría de santo.

También fue el escenario de figuras como Pedro de Heredia, arquetipo del conquistador español —ambicioso pero justo y valiente —, y  el inglés Francis Drake, el más célebre de los corsarios. Igualmente, Blas de Lezo, quien en combate singular despertó al almirante Vernon de su ambicioso sueño sobre las tierras hispanoamericanas. Por el documental desfilan estos y otros muchos personajes de la historia,  cuyos nombres se han perdido pero sin cuyo esfuerzo sería imposible conocer el inmenso legado que las olas dejaron en la América Hispana.

 

(1) “América Hispana. El legado de las olas” se estrena en Madrid este viernes 6 de marzo de 2026.