lunes, 30 de marzo de 2026

“Calle Málaga”: Carmen Maura en una oda a la libertad de los mayores

Me parece importante comentar que en unas advertencias escritas, que aparecen en la pantalla como prólogo a la película “Calle Málaga”, se lee algo así como que en 1930 llegaron a


nger “cientos de españoles que se refugiaron allí para huir de Franco”, y recordarpor si hay quien no lo sepa- que el franquismo fue un régimen dictatorial, fascista y asesino que empezó casi una década más tarde, en 1939, cuando “los nacionales” pusieron fin a la guerra civil que desencadenó su golpe de estado de 1936, dando paso a un tiempo de censura, persecuciones, detenciones, torturas y asesinatos, que se prolongó durante los treinta y cinco años siguientes.

Y ahora vamos con “Calle Málaga”, una buena película dirigida por la cineasta hispano-marroquí Maryam Touzani (“El caftán azul”, “Adam”) que protagonizan Carmen Maura y Marta Etura, y llega a las pantallas tras ganar el Premio del Público en los festivales de Venecia, Denver y Mar del Plata. En este último festival argentino consiguió también los Premios a la Mejor Película y a la Mejor Actriz para Carmen Maura.

Maria Angeles es una española de 79 años que vive en Tánger desde siempre, sola desde la muerte de su marido y el traslado de su hija Clara, enfermera, a Madrid. Su tranquila vida está hecha de amistades del barrio, visitas a la tumba de su marido, confidencias con Sor Josefa, una monja amiga, y plácidas siestas en la mecedora escuchando sus discos de vinilo.  Una vida que se ve brutalmente interrumpida por la llegada de su hija que tiene serios problemas económicos y ha decidido vender el piso, que figura a su nombre, y llevarse a su madre a vivir con ella en España.

Tras una resistencia numantina, Maria Angeles accede a los deseos de su hija aunque se niega a marcharse de Tánger, vende todos sus muebles a un anticuario, regala la paella a su vecina y accede a ingresar en una residencia para mayores. Pero no lo soporta, de forma que se marcha y regresa a su casa, donde empieza a vivir como un fantasma, escondiéndose cada vez que la visitan posibles compradores.

 Una vez más Carmen Maura demuestra que es una de las mejores –si no la mejor- de las actrices españolas. En “Calle Málaga” es una mujer divertida y  libre que decide lo que quiere hacer con su vida y rechaza cualquier injerencia, aunque se trate de su hija y parezca que le preocupa lo que pueda ocurrirle. Es una mujer capaz de hacerse un lugar en el mundo, a despecho de lo que pueda sucederle, de apreciar las cosas que le pertenecen y de estar dispuesta a luchar para recuperarlas.

 

 “Calle Málaga” (1) es naturalmente una película sobre la vejez y la forma en que la tratamos en las sociedades occidentales. Al contrario que otras historias donde las personas mayores tienen papeles poco gratificantes, la mujer de “Calle Málaga” es una auténtica protagonista, a la que se ha encomendado un papel lleno de humor  y humanidad, que se niega a ignorar que también hay un espacio –sí, a pesar de la edad- para el  amor y la sexualidad.

 

 Entre comedia familiar, drama vitalista y oda a la vida, Carmen Maura es una vez más una excelente actriz en la interpretación de esta mujer mayor que se niega a renunciar a una vida de recuerdos y tampoco quiere resignarse a prescindir de un futuro.  

 

(1) « Calle Málaga » se estrena en Madrid este miércoles 1 de abril de 2026.




“La Grazia”, más dudas que certezas en la última obra maestra de Paolo Sorrentino

"El dilema moral es un formidable motor narrativo, más poderoso que cualquier otro procedimiento narrativo generalmente utilizado en el cine” (Paolo Sorrentino)

 

 


“La Grazia”, otra obra maestra escrita y dirigida por Paolo Sorrentino (“La Gran Belleza”, Oscar a la Mejor película internacional en 2014, “Il divo”,  “Youth”, “Berlusconi y los otros”, “La mano de Dios”) -película que inauguró la 82 Mostra d’Arte Cinematografica di Venezia (2025), donde el sorprendente y brillante intérprete actor que es Toni Servilio ganó la Copa Volpi al Mejor Actor- es una exploración del deber y la libertad personal encarnados en el personaje de Mariano de Santis, un presidente de la República Italiana que tiene que enfrentarse a dilemas morales y personales.

 

Mariano de Santis no es ningún presidente conocido, el personaje – aunque la Constitución italiana quiere que el de Presidente sea un cargo más bien honorífico, sin embargo está encargado de una serie de funciones – entre otras, la posiblidad de disolver el Parlamento, nombrar altos funcionarios, adjudicar condecoraciones, recibir a los representantes diplomáticos, promulgar las leyes, firmar decretos y conceder indultos- pero sobre todo es él quien garantiza la unidad nacional- es fruto de la fantasía de Sorrentino, Cerca del crepúsculo de su vida, este hombre apodado “hormigón armado” que ha sido uno de los juristas italianos más importantes, autor de un ensayo de más de dos mil páginas sobre el código penal, en cuyas palabras y posturas se confunden los perfiles de distintos Presidentes de la República, tanto del presente como del pasado, es un viudo que no ha conseguido superar la pérdida de Aurota, su pareja, católico, demócrata cristiano  y amigo del Papa (el actor  de Costa de Marfil Rufin Doh Zeyenouin, una bomba, negro con coleta, se desplaza en scooter por los jardines del vaticano, “Zero”, “Quo vado?”, “Tu la conosci Claudia?”).

 

 El Presidente tiene una hija que se llama Dorotea (la actriz Anna Ferzetti, “Diamantes”, “BFF Best Friends Forever”, “Domani è un’altro giorno”), es jurista como él y su confidente en este final de mandato, cada vez más cercano, cuando tiene que enfrentarse al dilema moral de dos peticiones de indulto, para dos condenados por homicidio –un hombre que mató a su mujer con una patología neurodegenerativa y una mujer que mató al marido violento mientras dormía- así como las modificaciones que quiere introducir en  el borrador de un proyecto de ley sobre la eutanasia. Dos decisiones que, de manera inexplicable, tienen influencia en su vida privada porque, más allá de sus responsabilidades oficiales, hay una cuestión que no consigue descubrir: la verdad sobre el supuesto engaño de su difunta esposa, una verdad que al parecer  conoce solo Coco Valori, extravagante crítica de arte amiga del Presidente desde los bancos de la guardería (. Milvia Marigliano , “En mi piel”, “El huésped”, “Silvio y los otros”).

 

Elegante, melancólica y misteriosa, como misteriosas son siempre las razones personales que pueden tener un peso mayor que el de un código penal aprobado en tiempos de Mussolini, “La Grazia” (el realizador se permite dejar que el espectador baraje los diferentes sentidos que puede tener la palabra grazia), es una película sobre el tiempo que pasa, la fuerza de los recuerdos y la duda. “…Una introspección depurada de la soledad del poder que resulta refrescante (…)devuelve a Paolo Sorrentino a una forma esencial donde los personajes se debaten con sus estados de ánimo, sus emociones, sus contradicciones y sus dudas” ( ecranlarge.com)

 

La historia del final del mandato –“el semestre blanco”- del presidente Mariano de Santis es la de un hombre que ha triunfado –y reconoce que ahora se siente “superfluo”-, que se enfrenta a la duda que le obliga a salir de su zona de confort, al dilema moral de los que van a ser sus dos últimos actos oficiales, dos cuestiones sobre las que pesan la moral, la religión y las convicciones personales (debate intelectual consigo mismo que aporta el necesario toque contemporáneo al inmovilismo del presidente democristiano). Tiene que tomar una (dos) decisión política, cuando lo suyo ha sido siempre el compromiso.

 

Un presidente impecable por fuera y dubitativo por dentro (el tipo de político que, según Sorrentino, “todavía existe pero cada vez menos”), que  se atreve a escuchar e interpretar rap en la soledad del salón del Palazzo del Quirinale que abandonara en breve, mientras fuma un cigarrillo clandestino escapando a la vigilancia de Dorotea (“Tienes un pulmón solo …”).

 

“La Grazia” (1) es una oda al amor y a la amistad, un fresco grandioso sobre la estética, la belleza, Roma, la compasión  y los restos de la humanidad perdida.

 

(1) “La Grazia” se estrena en Madrid mañana, miércoles 1 de abril de 2026.




domingo, 29 de marzo de 2026

“Laponia”: el peso de la verdad y la mentira en la educación emocional

 


 


Comedia perteneciente al género “festividad familiar con cuñados”, la película “Lapönia”, basada en la obra teatral  escrita por Cristina Clemente y Marc Angelet, autores también del guión cinematográfico, plantea rencillas familiares almacenadas en el baúl de los recuerdos, distintas opciones educativas en la primera infancia –entre ellas la educación emocional-  y las habituales contradicciones que aparecen “en torno a los cuarenta”.

Todo sucede  en un cruce de confesiones de dos parejas con niño sentadas en los funcionales sillones del salón de una envidiable casa en Rovaniemi, la capital de la Laponia finlandesa, donde la imaginación popular ha acordado situar a Papá Noel, sus renos y su trineo, en el que caben los regalos para todos los niños del mundo.

Otra cosa muy distinta es que esos regalos no lleguen a todos los niños, pero eso pertenece al asunto de las clases sociales, las tradiciones y las costumbres, y no tiene nada que ver con esta historia de clase media universal donde  la magia impregna algunos de los mejores momentos de una infancia relativamente acomodada y moderadamente feliz, que el paso del tiempo termina por transformar en recuerdos imborrables.

En un escenario de tarjeta postal navideña que se adivina tras los enormes cristales (las paredes son ventanas), “Lapönia”, dirigida por David Serrano (“Voy a pasármelo bien”, “Días de futbol”, Goya al mejor director novel en 2003), y con Natalia Verbeke (“El otro lado de la cama”, “El método”), Julián López (“Los destellos”, “Dolor y gloria”), Ángela Cervantes (“La furia”, “El mal invisible”) y Vebjørn Enger (“En busca del palacio dorado”) interpretando a dos hermanas y sus parejas que se reúnen para celebrar las fiestas navideñas. Lo que empieza como una intrascendente comedia -que, como recuerda la promoción “es una película sobre la familia, pero no apta para toda la familia, que no querrás ver con tus hijos pequeños”- va ganando intensidad hasta convertirse  en una discusión irónica y agria sobre la forma en que se transmiten los valores fundamentales, y entre ellos el de la verdad así como “el uso de la mentira como mecanismo de protección dentro del núcleo familiar”.

Después de varios años sin celebrar las fiestas juntas, Nuria (Ángela Cervantes), asentada en Laponia junto a su marido Olavi (Vebjørn Enger) y su hija, decide invitar a su hermana Mónica (Natalia Verbeke), a su marido (Julián López) y al hijo de ambos a celebrar una Navidad de ensueño en su casa de Rovaniemi. El plan se presenta perfecto hasta que la hija de Nuria le cuenta a su primo pequeño que ese hombre vestido de rojo y con barba blanca que supuestamente deja regalos a los niños que se han portado bien no existe; que Papá Noel es solo un personaje que los padres se han inventado para manipular a sus hijos. La que estaba destinada a ser la más especial de las navidades en “Lapönia” (1)  se convierte de golpe en una batalla campal entre hermanas, cuñados y primos. Una noche que sacará a relucir secretos inconfesables en medio de un debate sobre si es más adecuado contar la verdad a toda costa o mantener la ilusión, aunque sea a base de mentiras.

 

(1) “Lapönia” se puede ver en Madrid a partir del miércoles 1 de abril de 2026
 




viernes, 27 de marzo de 2026

Paul McCartney : « Days We Left Behind », un aperitivo de su 18 álbum en solitario

Paul McCartney (imagen Wikipedia)

Anunciado para el próximo 29 de mayo y titulado “The Boys of Dungeon Lane” (Los chicos de Dungeon Lane), a los 83 años el exBeatle Paul McCartney – Sir Paul McCartney- revela que en su álbum número dieciocho en solitario revive los recuerdos de sus años de juventud en Liverpool, en el nordeste de Inglaterra, recién terminada la Segunda Fuerra Mundial.

Fueron los años de la amistad pasados junto a John Lennon y Georfe Harrison en Dungeon Lane, un lugar cercano a la casa e su infancia en los suburbios de la ciudad, mucho antes de que los Beatles, creados en 1960, alcanzaran la celebridad mundial y dieran lugar a la aparición de la “beatlemanía”, una locura que coincide con la irrupción del Pop en Europa y Estados Unidos, protagonizada por adolescentes –chicas y chicos- capaces de esperar durante horas en un aeropuerto o en la entrada de un auditorio o un hotel, con bueno y mal tiempo,  la llegada de sus “héroes”.  

La crítica especializada ya ha definido el álbum  “The Boys of Dungeon Lane” –que incluye varias canciones de amor y algunas reflexiones del artista sobre los años en que era cuatro músicos jóvenes en busca de alguien que quisiera contratarles- como ecléctico y melancólico: En él, Paul McCartney toca varios instrumentos y explora diferentes estilos: “A menudo me pregunto- dice  en su página web-.si no hago otra cosa que escribir sobre el pasado, pero enseguida me contesto  que cómo podría escribir sobre otra cosa. No teníamos casi nada pero eso carecía de importancia”.

Paul McCartney publicó su primer álbum en solitario –« McCartney »- en 1970, tras la separación de los Beates. Después grabó siete álbumes de estudio con el grupo Wings, al que pertenecían su esposa Linda y Denny Laine, antiguo guitarrista del grpo Moody Blues. Un período retratado en el documental “Man On The Run”.  

 

jueves, 26 de marzo de 2026

“ Maigret y la muerte del embajador”: regresa a la pantalla el más célebre de los investigadores belgas


Tres años después del Maigret interpretado por Gerard Depardieu,  dirigido por Patrice Leconte, una vez más regresa el personaje creado por el escritor belga Georges Simenon, en una adaptación muy fiel de la saga policiaca que se titula “Maugret y la muerte del embajador” (1) y  lleva la firma del realizador Pascal Bonitze (“Looking for Hortense”, “Pequeñas heridas”, “El cuadro robado”).

 

En este caso, el ama de llaves del señor Berthier-Lagès, un embajador jubilado, le encuentra muerto a tiros en el despacho de su domicilio. A causa de la profesión de la víctima, el comisario Maigret es solicitado en el Ministerio de Asuntos Exteriores para que se haga cargo del caso. Desde el principio le explican que el asesinato no tiene que ver con ningún asunto de estado.

El reconocido  actor Denis Podalydès (“El último suspiro”, “El barco del amor”), de la Comedie Française,  un Maigret más moderno que el de las novelas descubre, en casa del embajador fallecido, un armario lleno de cartas con la correspondencia amorosa que, durante medio siglo, testimonia la apasionada relación, aunque platónica, que el embajador mantuvo con la princesa de Vuynes. La casualidad quiso que el marido de la princesa falleciera también  dos días antes.

Con una factura muy clásica y fiel al espíritu de las novelas de Simenon, Maigret, siempre con pipa y sombrero,  comienza una investigación en los medios aristocráticos y decadentes de la capital francesa. En su interrogatorio a  los miembros de las dos familias, el comisario va de sorpresa en sorpresa enfrentándose a la princesa, un sobrino del embajador que regenta una tienda de antigüedades, su ex mujer y el hijo de la princesa, además naturalmente del ama de llaves del embajador, Mademoiselle Larrieu, una mujer enigmática que pasa del medio siglo y guarda un sospechoso silencio, austera y sorda, quien asegura que una vez que se quita el aparato  por la noche no se entera de nada.

La mujer del comisario Maigret, Louise, personaje central de las novelas de Simenon interpretado en este caso por Irene Jacob, comparte como siempre con su marido los avances de la investigación. Completan el reparto Anne Alvaro, en el papel de la ambigua y misteriosa  domestica del muerto, y Manuel Guillot como el policía Janvier que acompaña al comisario en sus pesquisas.

El personaje del comisario Jules Maigret, creado por Georges Simenon entre 1929 y 1972, protagonista de más de setenta novelas, muy pronto se convirtió en un héroe del cine, y posteriormente de la televisión, interpretado por actores franceses, pero también alemanes, italianos, estadounidenses, rusos y japoneses.

Entre los franceses, el primero fue Pierre Renoir –hermano del realizador Jean Renoir e hijo del pintor Auguste Renoir- que en 1932 dio vida al comisario en « La nuit du carrefour », adaptación de la novela epónima. Jean Renoir, gran admirador del escritor belga, dijo al presentar  la película que “quería que el comisario quedara en la pantalla igual de bien que en los libros ».

Pero el más famoso es Jean Gabin quien interpretó en tres ocasiones al comisario, entre 1950 y 1963, aunque antes que él ya lo habían hecho otros seis actores. De todos ellos, el actor suizo Michel Simon fue el Maigret preferido por Simenon, en una película de sketches dirigida por Henri Verneuil en 1952.

Maigret ha sido también el personaje de dos series de televisión. La primera interpretada por Jean Richard, actor de cine y teatro, artista de cabaret y opereta y director de circo; la segunda, una coproducción franco-belga-helvética-checa, fueron cincuenta y cuatro episodios de noventa minutos, interpretados por el gran actor Bruno Crémer.

(1) « Maigret y la muerte del embajador » se estrena en Madrid este viernes 27 de marzo de 2026.




“Yo te creo”: historia real de un juicio por la custodia de los hijos

 



 

Giraldilllo de Oro, premio al Mejor Guión y a la Mejor actriz  en el Festival de Cine de Sevilla y Mención especial del jurado Perspectives  para primeras obras en la 75 edición de la Berlinale, además de conseguir ocho premios  en los René du Cinéma concedidos por la Academia belga -entre ellos los de Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz para su protagonista, Miryem Akheddiou, “Yo te creo” es un alegato a favor de una mujer y sus dos hijos víctimas de un marido y padre machista, incestuoso y embustero, centrado en un juicio por la custodia.

Alice y sus hjos, Etienne y Lila, asisten –en calidad de víctimas y testigos- a la vista en la que una jueza tiene que decidir su futuro- Junto a ellos, el exmarido y padre, se presenta como perjudicado porque entiende que la madre de sus hijos está influyéndoles para quedarse con ellos. Por si parte, el niño y la adolescente, no solo aforman que no quieren volver a ver a su padre, sino que con su actitud ponen de manifiesto que en el pasado les hizo daño y ahora le temen  le temen.

La jueza de menores escucha al fiscal, al abogado defensor, a la abogada contratada por la mujer y a los tres denunciantes, considera los diferentes puntos de vista y las emociones que afloran en distintos momentos del juicio, y se prepara para dictar una sentencia que no solo establezca la verdad, en la medida en que es posible, sino que sobre todo tenga en cuenta lo mejor para los niños. Cualquiera que sea su decisión, el futuro de los dos menores está en sus manos

Girando en torno a un reiterado primer plano de la madre, Alice, la película “Yo te creo” –que personalmente me ha sabido a poco-  coloca al espectador en situación de testigo de unos hechos que primero se insinúan y terminan con manifestarse en toda su crudeza: el padre es mentiroso, infiel, ha abusado sexualmente del pequeño dejándole secuelas no solo psicológicas, ha abandonado a la familia y no cumple las  obligaciones  que le impusieron en el juicio del divorcio, relativas al régimen de  a visitar y la manutención.

Aunque, según él es la madre quien, por celos, porque él ha creado otra familia y acaba de tener un niño, está haciendo de todo para cortar la relación con sus hijos.

 “Auténtica, contundente y sensible”, “Yo te creo” - primer largometraje de los belgas Charlotte Devillers y Arnaud Dufeys-  es también una película realista, la fotofija de una historia que por desgracia sucede cada día en los tribunales de justicia de medio mundo (para el otro medio, las mujeres siguen siendo un estorbo y propiedad de distintos hombres-padre, esposo, hijos…). Los realizadores no vacilan ni un instante en manifestar de parte de quien están al confrontarlos con la dolorosa realidad de una ingente cantidad de mujeres, muchas más de las que podríamos suponer, que luchan para proteger a sus hijos de padres sospechosos de estar abusando de ellos.

Mujeres que se enfrentan a largos procedimientos para establecer los hechos denunciados sin infringir la presunción de inocencia del denunciado, procedimientos que trastornan su vida y sus planes, además de suponer un desembolso importante en la mayoría de los casos. Mujeres frente a una sociedad que de entrada no suele creerles, a posibles represalias judiciales e incluso al riesgo de perder la custodia de sus hijos.  

« ¿Quién querría mantener una relación con su violador ? Nadie. Entonces ¿por qué se obliga a los niños a hacerlo? », suplica Alice, la madre. en su intervención durante el juicio. Unas palabras que dirige tanto a la jueza como a los espectadores y a toda la sociedad, recordando que en estos casos suele tratarse de la palabra de un niño frente a los adultos, que de entrada no suelen creerle.

 Una madre que ha denunciado a su exmarido por comportamiento incestuoso con el hijo menor pero que, a lo largo del tiempo que dura la audiencia, acaba convertida en culpable, teniendo que refutar las acusaciones de madre sobreprotectora y paranoica de parte de quien fue su pareja y es el padre de sus hijos, así como de sus abogados, y subrayando la falta de apoyo y acompañamiento encontrados.

Para construir el relato, los realizadores se han apoyado en testimonios que coinciden en la denuncia de que los procedimientos judiciales suelen ser largos y sinuosos, obligando a la víctima a revivir los detalles traumáticos de las agresiones recibidas.

En el espectador queda una duda razonable respecto al funcionamiento de todo el aparato judicial y el futuro de esos niños que ahora están atravesando una realidad difícil de ignorar,  y puede que algún día sean adultos arrastrando una carga demasiado pesada

 

(1) “Yo te creo” se estrena en los cines madrileños mañana, viernes 27 de marzo de 2026.

 


 

martes, 24 de marzo de 2026

“Shelter: El Protector”: Jason Statham igual a sí mismo


Michael Mason, un hombre que vive apartado del mundo rescata a una niña en un peligrosa tempestad –la pequeña acaba de perder a su tío, única persona en el mundo que se ocupaba de ella- y juntos emprenden una huida desesperada. Al tiempo que intenta proteger a la pequeña tiene que enfrentarse a los enemigos que regresan de un pasado empreñado en no desaparecer.

 

El actor de Hollywood Jason Statham (“Beekeeper: El protecto”; “Operación Fortune: El gran engaño”), que lleva más de veinte años interpretando películas de acción,  regresa a la pantalla grande, convertido en un atractivo hombre maduro con barba, con “Shelter: El Protector”, un thriller de acción que es también una historia de supervivencia, persecuciones y redención, dirigida por Ric Roman Waugh (“Greenland: El último refugio, Objetivo: Washington D.C.”), un reputado  “especialista” que hace ya muchos años decidió pasarse al otro lado de la cámara.    Junto a Statham intervienen Boshi Rae Breathnach, Bill Nighy, Naomu Ackie y Daniel Mays.

 

En una remota isla, Mason, un ex asesino de los servicios de inteligencia del gobierno británico que vive aislado ern un faro abandonado frente a la costa de Escocia, en medio de una peligrosa tempestad rescata a Jesse, una niña sobrina del hombre que semanalmente se encargaba de llevarle víveres en su barca. Juntos vivirán acontecimientos que pondrán a ambos en peligro. Obligado a abandonar su soledad tiene que enfrentarse a un pasado que creía haber dejado definitivamente atrás. Siempre intentando protegerla, emprenderá una peligrosa huida, intentando sobrevivir y redimirse perseguido por el omnisciente sistema de vigilancia del M16 mientras, en Londres, sigue sus movimientos el antiguo director del servicio secreto, al que la primera ministra ha destituido por un asunto relacionado con unos mercenarios.

 

Estamos acostumbrados a ver a Jason Statham interpretando a hombres solitarios que son ex soldados, mercenarios, agentes secretos o directamente asesinos. En el caso de “Shelter: El protector” (1) es un poco de cada cosa, va a lo seguro interpretando un tipo de personaje cuya eficacia está más que probada. Como dice un crítico británico “prefiere la familiaridad a la originalidad”.

 

(¡) “Shelter: El protector” estará en las pantallas madrileñas a partir del viernes 27 de marzo de 2026.