jueves, 6 de agosto de 2026

“El síndrome Rembrandt”: el despertar de la conciencia de una científica nuclear

 


« 
‘El Síndrome Rembrandt” recuerda a los espectadores la actualidad (los problemas climáticos, el resurgimiento nuclear francés, la guerra en Ucrania, la desaparición de los glaciares…) (Pierre Schoeller)

Confieso que, en las primeras imágenes de “El síndrome Rembrandt”, me parecía estar viendo uno cualquiera de los telediarios de las últimas semanas: un fuego canalla y destructor que ha llenado literalmente las pantallas y se la considerado una advertencia sobre los problemas que van a tener que enfrentar nuestros descendientes en lás próximas décadas. Más o menos porque, al tratarse de una película científica que describe el mundo y sus agujeros –tempestades, incendios, destrucción- desde la imparcialidad de las páginas de un libro o la severidad de una pizarra, no puede ser otra cosa que relativa, como sabemos desde que en la cadena genética apareciera el eslabón de un tal Einstein

Los actores Camille Cottin (“Tres amidas”, “El imperio”), Romain Duris (“Una hija en Tokio, “Los tres Mosqueteros: Milady”) y los hermanos Denis Podalydès (“Maigret y la muerte del embajador”) y Bruno Podalydès (“Paris, je t’aime) protagonizan “El síndrome Rembrandt”, versión neerlandesa del síndrome de Stendhal (1), un drama que aborda la crisis del cambio climático. Una confrontación entre el rigor científico encarnado por un grupo de físicos especializados en energía nuclear y la emoción que despierta el arte realizada por el  director y guionista francés Pierre Schoeller (“Un pueblo y su rey”, “El ejercicio del poder”), a partir de la obra del pintor neerlandés Rembrandt.

La pareja que forman Claire e Yves llevan más de veinte años compartiendo la vida, tanto personal como profesionalmente, en el exigente mundo de la industria nuclear francesa. Formados en la lógica científica, los cálculos y la precisión, ambos parecen tener una existencia construida sobre certezas en el convencimiento de que la energía nuclear es la única alternativa satisfactoria a las energías fósiles. Pero todo cambia durante una visita en Londres a la National Gallery,  cuando Claire sufre una conmoción, psíquica y física, contemplando  tres pinturas de Rembrandt.

A partir del momento en que Claire está a punto de perder el conocimiento rodeada por turistas, visitantes, ujieres y personal de seguridad de uno de los museos más importantes del mundo, algo se quiebra en su mundo racional. La inesperada conexión de Claire con la obra del maestro holandés despierta en ella una percepción nueva, inquietante y casi profética, que le lleva a cuestionar la convicción que tenía hasta entonces en la seguridad de los reactores EPR (2) y el sentido de todo aquello a lo que ha dedicado la mitad de su vida.

Enfrentándose a un marido que no la escucha, como tampoco la escuchan sus colegas y amigos, y provocando una reacción hostil en sus superiores, Claire renuncia a  la vida que ha llevado hasta entonces y empieza a aislarse hasta perder el contacto con la realidad. Desconcertado ante la transformación de la mujer con la que ha compartido tantos años, Yves empieza a percibir la sombra de un desastre inminente.

“Esta historia está intrínsecamente ligada a mi deseo de filmar a una heroína contemporánea- confiesa el realizador- Tras la épica histórica ‘Una nación, un rey’, quise retomar el estilo de ‘El ministro’. Quería sumergirme una vez más en una película contemporánea, incluso hiper contemporánea. Una historia, unos personajes, totalmente inmersos en el presente. ‘El Síndrome Rembrandt” recuerda a los espectadores la actualidad (los problemas climáticos, el resurgimiento nuclear francés, la guerra en Ucrania, la desaparición de los glaciares) (…)  Claire e Yves viven el presente, preocupados por los desafíos a medio plazo (2030). Incluso contemplan escenarios futuros.”

Una guión algo confuso que, entre crisis existencial y angustia por la emergencia climática, entre el misterio injustificado que rodea a la protagonista y los secretos que esconde la energía nuclear, reflexiona acerca de nuestra relación con el progreso y con el arte, al tiempo que cuestiona la ceguera de los negacionistas de todo pelaje. “La película deja una impresión casi contraria a lo prometido al comienzo de la historia: a saber, el poder evocador del arte para despertar conciencias » (France Télévisions). En este caso a partir de la emoción suscitada por la pintura de  Rembrandt.

 

 

(1) Stendhal es el seudónimo de Marie-Henri Beyle, famoso novelista francés del siglo XIX y hombre de extrema sensibilidad, quien en 1817 visitó la capilla de la Santa Croce en Florencia. Allí, donde se encuentran maravillosos frescos y pinturas además de las tumbas de sabios y artistas de gran relevancia como Maquiavelo y Galilei, experimentó un fenómeno que describió en rl libro Nápoles y Florencia: Un viaje de Milán a Reggio”: Había llegado a ese punto de emoción que cumple con las sensaciones celestiales que brindan las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Al salir de Santa Croce, tenía un latido irregular, la vida se me estaba acabando, caminaba con miedo a caerme”.

 

El síndrome de Stendhal, también conocido como síndrome de Florencia, estrés del viajero, mal del viajero o "Stendhal syndrome" en inglés, consiste en una descompensación mental aguda caracterizada por fuertes emociones y manifestaciones psicosomáticas, tanto cognitivas como afectivas y fisiológicas. Fue acuñado por la doctora italiana Graziella Magherini quien distinguió tres presentaciones clínicas: el 66% de los pacientes refirieron principalmente síntomas que afectaban al pensamiento (delirios, alucinaciones, despersonalización), el 29% presentaron predominantemente síntomas relacionados con la afectación del estado de ánimo (alteraciones emocionales, depresión, manía) y el 5% síntomas de ansiedad característicos del ataque de pánico (episodio agudo de ansiedad).

Las causas del síndrome de Stendhal o de Florencia parecen ser los viajes de tipo cultural y artístico debido a la saturación de la capacidad humana para recibir impresiones de gran belleza artística en poco tiempo.

El síndrome de Stendhal se relaciona con los viajes turísticos a ciudades llenas de arte e historia como Florencia, París, Atenas, Tokio y Roma.

 

(2) Los reactores reproductores rápidos (EPR) son reactores nucleares que generan más combustible fisible del que consumen, utilizando neutrones rápidos y generalmente refrigeración por metales líquidos.

 

(3) “El síndrome Rembrandt” se va a estrenar en los cines de Madrid el próximo viernes 7 de agosto de 2026.


 


“El Último mono”: sobre mujeres y hombres por separado


  

“El último mono”, comedia dirigida por  Joaquín Mazón Lacasa (“La familia Benetón”, “El casoplón”, “La vida padre”) y protagonizada por el reconocido actor de monólogos y series, ex policía municipal,  Juan Dávila (“Sabuesos”, “Las chicas del cable”)  y Susana Abaitua (“Un fantasma en la batalla”, “Valle de sombras”, “Patria”) aborda, según la promoción de la película, “con una mirada divertida, provocadora y actual las relaciones entre mujeres y hombres en tiempos de redes sociales”; también leo que “combate con humor el machismo y la machosfera”.


Con un guión de Joaquín Oristrell y Yolanda García Serrano -ganadores de sendos Premios Goya al Mejor Guión Adaptado por la excelente “La cena” (2025) y “Todos los hombres sois iguales” (1994), ambas dirigidas por Manul Gómez Pereira- el reparto de “El último mono”, película que “combina comedia, crítica social, tensión romántica y humor provocador”, se completa con Óscar Lasarte (“¿Es el enemigo? La película de Gila”), Conchi Espejo (“Valenciana”)Xavi Francés (“La cena”) y Paula García Sabio (“Sin gluten”).

 

El último mono” es – según su director Joaquín Mazón Lacasa- una comedia que se ríe de la fauna que se alimenta en las redes sociales del universo "Machosfera".  La película observa con ironía los discursos enfrentados de hoy, pero sobre todo celebra la posibilidad de entendernos desde el humor”, 

En “El último mono” –película de la que se podrán criticar muchas cosas pero nunca la falta de actualidad- su protagonista  Alejandro, un hombre en torno a la cuarentena que triunfa en internet con su encendida defensa del macho ibérico y sus polémicos consejos para llegar a ser “hombres mejores”,  se compromete, ante sus fanáticos seguidores, a conquistar en tres días a Mariela, soltera, comediante autora de un manual feminista y su máxima rival en las redes quien, aprovechando las celebraciones del 8 de marzo (jornada internacional dedicada a la mujer trabadora) se encuentra haciendo una gira promocional del libro con ayuda de su cuñada, quien se ocupa de gestionar las citas y las entrevistas.

Mientras, en el domicilio conyugal, un abnegado marido  se ocupa de cubrir las necesidades y los caprichos de los dos hijos pequeños de la pareja (a los que, seguramente, en cuanto alcancen la edad de razonar, será imposible explicar las “las tensiones ideológicas” y las evidentes contradicciones del comportamiento de sus mayores, fiel reflejo de lo que ocurre al otro lado de la puerta, en la “sociedad  hiperconectada” que les ha tocado en suerte vivir”).

Si la comedia es, según su protagonista Susana Abaitua, la manera más bonita de explicar las cosas, “El último mono” (1)  tiene que ser  una película bonita que, sin ninguna duda, será un éxito veraniego destinado a espectadores capaces de captar todo lo que tiene de ironía, parodia y provocación.

Y ahora viene lo más difícil: pese a entender las buenas intenciones de guionistas y director, a mi no me gusta escuchar tópicazos como que “todas las mujeres sin lesbianas”, no disfruto asistiendo a una reunión de feministas rabiosas que odian a la otra mitad de la humanidad, ni me siento capaz de reírle las gracias a un tipo que –eso sí, con mucho humor inteligente- juega a acosar a una mujer para ganar una apuesta. Deben ser cosas de la edad.

(1) “El último mono” estará en la cartelera madrileña a partir de mañana, viernes 7 de agosto 2026.




viernes, 26 de junio de 2026

Los últimos días de María Antonieta”

 

 

“Todos los hombres nacen iguales y tienen derecho a ser felices”

 

 


Drama histórico sobre la suerte corrida por Luis XVI, el último rey de Francia, y sus familia, “Los últimos días de María Antonieta” (“Le déluge”), es una película  del cineasta italiano Gianluca Jodice ( “Napoli 24”, “El poeta y el dictador”) interpretado por los franceses Mélanie Laurent (“Malditos bastardos”) y Guillaume Canet (“No se lo digas a nadie”, “Acabaremos juntos”).

 

 

El drama palaciego premiado con tres David de Donatello (mejor vestuario, maquillaje y peluquería, equivalentes italianos de nuestros premios Goya), es una agradable adaptación histórica de uno de los hechos más conocidos de la revolución francesa; una fábula sobre los  meses en que el rey Luis XVI y la reina María Antonieta, junto con sus dos hijos pequeños, permanecieron recluidos en la Torre del Templo, una fortaleza medieval en pleno corazón de París, en espera de su ejecución. El momento en que desaparecieron todos los símbolos del poder y del pasado encarnados en la figura del monarca y empezó su humillación, ese instante en que por fin cayó en la cuenta de que había triunfado la revolución popular y estaba solo, abandonado por todos.

 

La película, una tragedia en tres actos libremente inspirada en los carnets de notas de Clèry, el ayudante de cámara del rey que permaneció junto a él hasta su muerte es, según su director Gianluca Jodice, “una película apocalíptica que aborda el momento en que se despojarán de todos los velos y todas las máscaras. Su ambición es más metafísica que histórica, y explora también el apocalipsis personal de los protagonistas:  la caída de María Antonieta y Luis XVI, representantes de un poder cuyo fin resultaba inimaginable. Una caída que, por primera vez, los dejó al descubierto ante sus súbditos, ante sí mismos y ante la humanidad

 

1792 en París, donde el Antiguo Régimen (1) toca a su fin. Ha triunfado la revolución popular. El rey Luis XVI es detenido junto a su esposa e hijos y todos permanecen, en espera de juicio, encarcelados en la siniestra Torre del Templo de París. Encerrados en salones fríos y desérticos, los monarcas permanecen en todo momento vigilados por representantes de los nuevos « ciudadanos » republicanos. Víctima de un exagerado infantilismo, el ex rey conserva la esperanza de que pase todo, mientras que su esposa teme lo peor.  Lejos del esplendor, las riquezas y los privilegios, la familia real se encuentra aislada y vulnerable viviendo los últimos días de su vida, antes de que sus cabezas caigan seccionadas por la guillotina.

 

La belleza de las imágenes, las luces y los colores de una hermosa reconstrucción de época, e incluso las valiosas  interpretaciones de sus protagonistas  no ocultan que en “Los últimos días de María Antonieta” (2) se ha optado por hacer un relato novelesco más que por presentar un ejercicio de verdad histórica.

 

(1) La expresión Ancien Régime se refiere a la organización política, social y económica de Francia hasta la Revolución de 1789, un sistema basado en la existencia de una monarquía absoluta de derecho divino, y una sociedad dividida en tres órdenes jerarquizados: el clero, la nobleza y el tercer estado que agrupa a la inmensa mayoría de la población, hasta un 98% según los historiadores, que no goza de ningún privilegio y se compone de burgueses, artesanos, obreros y campesinos.    

(2) “Los últimos días de María Antonieta” está en los cines de Madrid a partir de este viernes 26 de junio de 2026.




jueves, 25 de junio de 2026

“La mujer sin nombre”, un crimen en el país de Alá


La cineasta saudí Haifaa al-Mansour regresa a su país para rodar  “La mujer sin nombre”
(“Unidentified”), seis años después de competir en Venecia con “La candidata perfecta” y cuando han pasado más de veinte años desde que iniciara su carrera con la emocionante “La bicicleta verde”, primera película dirigida por una mujer saudí que también fue la primera vez que una película de esa nacionalidad competía en los Oscar..

 

“La mujer sin nombre” es un apasionante thriller policiaco dirigido por Haifaa al-Mansour, también autora del guión junto a su marido Brad Niernemm, y  protagonizado por Nawal (Mila Al Zahrani, “La candidata perfecta”) , divorciada y muy afectada por la pérdida de una hija recién nacida, aspirante a policía apasionada de los podcasts (1)  que ofrecen información sobre asuntos criminales junto a consejos de belleza, se erige en investigadora, persiguiendo que se haga justicia y desafiando a la sociedad conservadora al mostrar como las obligaciones sociales impuestas a las mujeres saudíes complican las nociones de víctima y culpable. Nawal se propone identificar y descubrir al autor del asesinato de una joven adolescente, cuyo cadáver ha  aparecido abandonado en el desierto.  Nawal  irá remontando paso a paso los obstáculos que acabarán por llevarle a resolver el caso.

 

El cuerpo sin vida de una colegiala aparece en el desierto. Nadie lo reclama por temor  a la vergüenza que va a suponer para la familia. De confirmarse este aspecto, será enterrada en una fosa común junto a otras mujeres por las que nadie se interesa. Nawal, becaria en una comisaría donde su papel se reduce a escanear antiguos expedientes,  se involucra obsesivamente con el caso y defiende continuar la investigación hasta que se identifique el cadáver y se descubre qué pasó realmente, y  a pesar de que sus superiores quieren darle carpetazo, y a pesar de tener que enfrentarse a la resistencia de una sociedad, en la que las mujeres han aprendido a esconderse para garantizar su seguridad.

 

Nawal conoce la cultura de las mujeres saudíes mucho mejor que los policías, sabe cosas que ellos ignoran lo que facilita su trabajo de investigación. “En Arabia Saudí –dice la cineasta Haifaa al-Mansour- los hombres y las mujeres crecen por separado. En las fiestas, las mujeres se reúnen entre ellas. Ahora, hombres y mujeres pueden trabajar juntos, ya no están separados como antes”. Entre las últimas conquistas de las mujeres saudíes está el derecho a conducir y disponer de vehículo propio. Hasta hace pocos años, no podían salir solas, debían ir siempre acompañadas de un hombre que podía ser su marido, un familiar o incluso el chofer del taxí.

“La mujer sin nombre” (2) completa la trilogía que la cineasta Haifaa al-Mansour inició con “La bicicleta verde”, historia de una niña que desea tener una bici a pesar de estar explícitamente prohibido por el régimen saudí,  y continuó con “La candidata perfecta”, que sigue a una doctora que es la primera mujer que se presenta a elecciones municipales en su pueblo..

“Siempre- explica la realizadora- he querido contar historias de mujeres que son víctimas y que, esperemos, servirán de inspiración a otras mujeres para ocupar el lugar que les corresponde”.

A pesar de que se lo han prohibido, Nawal continúa investigando. A través de un pintor callejero descubre que la joven asesinada pertenece a una acomodada familia de Ryad. Con el contraste entre los personajes de las dos mujeres, la directora pone de relieve los diferentes aspectos de la condición femenina en el país.

Sin embargo, el último giro del guión nos deja un poco perplejos, intentando averiguar que es lo que realmente ha querido contar Haifaa al-Mansour.  En la duda, nos quedamos con lo más evidente: el choque entre la sociedad tradicional saudí y el despertar digital, del que participa su protagonista

.

(1) Hace unos años, la fórmula del poscast se hizo enormemente popular gracias precisamente al periodismo de investigación. Después aparecieron los podcasts que combinan el true crime con otros centros de interés –en el caso de esta película. consejos de belleza que la protagonista escucha mezclados con el relato de escenas de crímenes sangrientos- para fidelizar la audiencia y garantizar los ingresos del presentador

(2) « La mujer sin nombre » estará en los cines madrileños a partir del próximo viernes 26 de junio 2026.




miércoles, 24 de junio de 2026

“NINO” sobre el impacto emocional del cáncer en personas jóvenes

 


 


Tras el estreno mundial en la Semana de la Crítica de Cannes, donde fue calificada como “uno de los grandes descubrimientos” del festival, la película “Nino”, primer largometraje de la cineasta francesa Pauline Loquès sobre un tema de rabiosa actualidad –por lo menos hasta el día en que se descubra el medicamento milagroso- : ese tiempo que parece suspendido  en que a un joven le comunican que padece cáncer. La película  se llevó dos galardones del Festival: el Premio Fondation Louise Roederer para Théodore Pellerin, como actor revelación; y el Premio del Público de Valbonne, que confirma el fuerte impacto emocional que causó entre los espectadores.

 

“Nino” tendrá su estreno en España en la 69ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI) –a celebrar entre el 23 y el 31 de octubre de 2026- donde competirá en la Sección Punto de Encuentro, consagrada a ficciones que ofrecen un diálogo abierto con los espectadores, narrativas fluidas y miradas personales que componen una cartografía urgente del cine y el mundo contemporáneos.

“Nino” – que también ha recibido el Premio Ornano-Valenti a la mejor ópera prima francesa del año- son los tres días que le quedan al protagonista para enfrentarse al combate contra el cáncer, es el tiempo de que dispone antes de pasar la primera gran prueba.

Es, sobre todo, una película que recorre París acompañando al joven Nino en el carrusel de emociones, trampas y obstáculos    que la vida  le va  poniendo cuando tiene que enfrentarse a la realidad del cáncer, una enfermedad que cada vez afecta a un mayor número de jóvenes,  según el estudio publicado en el pasado mes de marzo por el British Medical Journal Oncology, reproducido por el digital francetelevisions.fr, una de cuyas conclusiones es que en treinta años habrá aumentado en un 79%  la incidencia de cáncer precoz en adultos de menos de 50 años.

Nino es jóven y acaban de diagnosticarle un cáncer de laringe . La doctora que se lo comunica le anuncia también que en tres días deberá comenzar el tratamiento y le explica un par de cosas que debe hacer para prepararse antes de la primera sesión de quimioterapia. Una serie de acontecimientos que, de manera caótica, se suceden en esos tres días le colocan, como en un sueño,  frente a la realidad de su existencia

 

En esas pocas horas en que se mezclan la noche y el día de forma que parece que el tiempo se suspende, Nino celebra su cumpleaños con su madre, a la que al final no le habla del cáncer, pero sí de su padre, pierde una vez más las llaves de su casa, visitará a su expareja, intentará, sin conseguirlo, hablar de su problema con las personas más cercanas y, finalmente, se encontrará con un antiguo compañero de colegio, al que no recuerda pero que le ayudará a hacer aquellas dos cosas que le había recomendado la médico.  

 

La historia de este Nino está inspirada en la de Romain, un conocido de la directora, Pauline Loqués, fallecido de cáncer a los 37 años. Para escribirla, la realizadora estuvo investigando sobre la enfermedad y sus protocolos, se entrevistó con oncólogos y enfermos. El resultado es un relato dramático, tierno, delicado, y no exento de algunas gotas de humor, del momento crítico en que la verdad sobre su estado de salud afecta al  equilibrio emocional de “Nino” (1), un personaje que borda el joven actor canadiense Théodore Pellerin.

 

(1) « Nino » llegará a la cartelera madrileña el próximo viernes 26 de junio de 2026.




lunes, 22 de junio de 2026

“Viaje al país de los blancos”, una historia de dignidad sobre el drama de la migración

«Necesito contar mi historia hasta que no haya más historias como la mía por contar»

(Ousman Umar)


 


“Viaje al país de los blancos”, primer largometraje de ficción del director Dani Sancho, es la adaptación  cinematográfica  del libro de Ousman Umar, quien se interpreta a sí mismo en la película en la edad adulta. Le acompañan. en las etapas de adolescencia y niñez, los debutantes Benjamin Kakraba y Victor Sey,

La historia, que conmueve e inspira, basada en la vida del ugandés Ousman Umar,  cuenta también con Emma Vilarasau en el papel de Montseque es la persona buena, la mano tendida a la que Ousman se agarró para llevar a cabo la transformación que acabó convirtiéndole en el divulgador y activista por los derechos humanos que es hoy.

 

Con solo 14 años, Ousman Umar abandonó su aldea en Ghana para emprender un largo y peligroso viaje hacia Europa, atraído por la idea del “país de los blancos”, un lugar lejano que alimentaba su curiosidad. A diferencia de los miles que se quedan por el camino, tras un interminable viaje por tierra y mar, logró llegar a Barcelona, donde descubrió que la vida no se parecía en nada a la que había imaginado. Tras vivir en la calle, y pasar el día huyendo de la policía vendiendo en el top-manta, un buen día conoce a Montse, quien le acoge en su casa y le ofrece la posibilidad de labrarse un futuro.

 

 Ousman aprovecha la oportunidad y la convierte en algo realmente importante. Actualmente, es un famoso activista por los Derechos Humanos, divulgador, escritor y empresario. Autor de dos libros (“Viaje al País de los Blancos” y “Desde el País de los Blancos”),se ha convertido en una figura pública al asistir a medios de comunicación y eventos internacionales para dar a conocer su impactante historia, dar a conocer Nasco Foundation y concienciar a la sociedad actual sobre lo que, para él, es una de las grandes problemáticas del tercer mundo: la falta de información.

 

 Nasco Foundation, fundada en 2012 por Ouman Umar, es una ONG que busca cambiar el paradigma de la ayuda humanitaria tradicional, apostando por la educación digital y el emprendimiento, como motores para frenar la migración forzada, permitiendo que el talento local genere sus propias oportunidades de negocio y empleo. La fundación consolida un modelo de cooperación horizontal, a partir del empoderamiento tecnológico y la libertad de elegir el propio camino.  

 

Para el afortunado protagonista de esta historia, verla convertida en película “es un sueño que trasciende lo personal: es la voz de miles de jóvenes que, como yo, emprenden viajes imposibles en busca de oportunidades. Este proyecto no solo visibiliza nuestra resiliencia, sino que invita al mundo a mirarse en el espejo de las migraciones con humanidad y esperanza. Es un llamamiento al mundo entero a acompañarnos en nuestra misión de alimentar mentes en origen, mediante la educación digital. La solución de la migración forzada pasa por crear  oportunidades de trabajo en  origen, tal como lo hacemos a través de los proyectos de “Nasco Foundation”.  

En palabras del director, Daniel Sancho dirigir “Viaje al País de los Blancos” (1) ha sido mucho más que hacer una película, ha sido sumergirme en una historia real que interpela, conmueve y emociona. Un viaje físico y emocional entre Ghana y España.
Durante años he acompañado a Ousman Umar para entender no solo sus orígenes y  recorrido migratorio, sino también la culpa, la esperanza y la fuerza incansable que lo impulsa a ayudar a los demás. Esta película nace del deseo profundo de contar con verdad una realidad que a menudo no conocemos —o no queremos ver."


(1) “Viaje al país de los blancos” estará en los cines madrileños a partir del viernes 26 de junio de 2026.




viernes, 19 de junio de 2026

Bajo el mismo sol"

 « Cuestiona las relaciones de poder en una dimensión eminentemente política de explotación del otro(…) en este sentido podría ser considerado como una reflexión filosófica, económica y política a partir de la lectura de “Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano” (Alfonso Rivera, Cineuropa).



“Bajo el mismo sol”
, película escrita y dirigida por el cineasta catalán Ulises Porra (“Tigre”, Carajita”, Mención Especial dl Jurado en el Festival de San Sebastián,  es un drama histórico sobre la supervivencia, el choque cultural y la dignidad humana en el Caribe colonial protagonizado por David Castillo (“Aida”, “Qie nadie duerma”, “Los favoritos d Midas”), junto a la debutante Valentina Shen Wu (Premio a la Mejor Actriz en el Havana Film Festival in Dew York) y l actor dominicano Jean Jean (“Carpinteros”). .

“Bajo el mismo sol”, estrenada en la sección Centerpiece del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), y exhibida en el Festival Biarritz Amérique Latine —donde se alzó con el Premio del Jurado, el Premio de los Biarritz y el Premio del Sindicato Francés de la Crítica de Cine –, ambientada a principios del siglo diecinueve, es un relato de gran sutileza e intensidad que explora las complejidades del mestizaje, el arraigo y la ambición humana a través del cruce de tres identidades despojadas de su tierra natal que se ven obligadas a construir un espacio común para sobrevivir.  

1819. La película cuenta la historia de Lázaro, un joven heredero español, que viaja a La Española (actual república Dominicana) con el objetivo de culminar el proyecto fallido de su padre: establecer una fábrica de seda en el Caribe, para lo que cuenta con la ayuda de Mei,  una experta tejedora china y de Baptiste, un desertor del ejército haitiano. Los tres luchan por encontrar su lugar y su humanidad en el tenso cruce de culturas del Caribe colonial.

Para su director, “Bajo el mismo sol” se despliega como una contemplación del drama y la belleza de la hibridez cultural en tiempos del colonialismo caribeño, al mismo tiempo que cuestiona el papel de los colonos de segunda generación. En el fondo, sin embargo, es una historia de personajes que, a mi parecer, nos devuelve la mirada desde el presente. La película cuenta la historia de tres figuras anónimas que luchan por sobrevivir y ser tenidas en cuenta. Un relato sobre el deseo de progresar, de amar, de ser mejores. Es también el retrato de un mundo que, por primera vez, se vuelve pequeño: un mundo marcado por la desigualdad y la codicia, al filo de un cambio radical. Un mundo que, de muchas formas, se parece al nuestro."

 

(1) “Bajo el mismo sol” se puede ver en los cines de Madrid a partir de este viernes 19 de junio de 2026.