jueves, 16 de abril de 2026

“Renoir” de Chie Hayakawa: la infancia en el Japón de los años ‘80


 “Renoir” (Runowaru), escrita y dirigida por Chie Hayakawa (“Bird”, “Niágara”, “Ten Years Japan”, “Plan 75”), , estrenada en el Festival de Cannes 2025, llega a los cines españoles tras un recorrido por los festivales internacionales de  Toronto International Film Festival (TIFF)Karlovy Vary, Chicago, Vancouver, Asia Pacific Screen Awards (donde consiguió los premios al Mejor Guión y la mejor Actriz Novel ), Melbourne, Busan, Sarajevo, Rio de Janeiro, Warsaw, Shanghai, New Horizons y Bangkok. 

Reflexión sobre la infancia, la enfermedad y la muerte, Fuki, una pequeña de 11 años con una imaginación desbordante y una sensibilidad especial,  que  vive entre un padre hospitalizado que lucha contra un cáncer y una madre sobrecargada y ausente que sostiene el hogar, empieza las vacaciones de verano entre momentos de soledad, extraños rituales que se inventa y recuerdos de infancia, en un intento por entrar en contacto con los vivos, los muertos e incluso ella misma  Entre juegos, fantasías y pequeños descubrimientos, emprende un viaje íntimo y luminoso para comprender la realidad cambiante que se despliega ante ella.

 

“Renoir” es una delicada película impresionista sobre la adolescencia y el duelo. Envuelta en una especie de aura melancólica que roza lo fantástico, “Renoir”  es un drama que nos habla de la pérdida de la inocencia a través de Fuki, interpretada por  Yui Sizuki, una niña de 11 años melancólica y solitaria que, en el Japón de 1987 –justamente el año que la realizadora cumplió la misma edad que la protagonista-   se ve confrontada a la muerte de su padre, a consecuencia de un cáncer que le había obligado a permanecer muchos meses en el hospital. Fuki se refugia en un mundo imaginario y optimista, inventando momentos que le hagan olvidar la indiferencia de los adultos con los que querría poder relacionarse. Junto a ella, el conocido actor japonés Lily Franky y la veterana actriz Hikari Ishida, en el papel de la madre desbordada.

Al situar la historia en el final de los años 1980, la realizadora ha querido no solo plasmar sus recuerdos de infancia sino dejar constancia de que en aquellos años en Japón, en pleno desarrollo económico fue también el momento “en que se impuso el modelo de familia nuclear y las relaciones humanas se volvieron más superficiales. Fue un momento en que todos sentíamos un difuso sentimiento de vacío “.

 

Abordando de manera clásica la crónica de una infancia, con escenas breves y entrecortadas, “Renoir” (1),  en cierta manera autobiográfica sobre la existencia de una soñadora estudiante de primaria, es como una selección de momentos seleccionados: el pastel en casa de una compañera, el fuego de campamento durante el verano, una tarde en el hipódromo acompañada de su padre en uno de los momentos que sale del hospital, la tarde en que una vecina se finge hipnotizada y recuerda el episodio de la muerte de su marido que cayó desde la terraza …todo como fragmentos de un puzle que compone la colección de recuerdos de una infancia.

 

(1) “Renoir” se estrena en la cartelera madrileña el viernes 17 de abril de 2026.


 


 

 


“La habitación de Mariana”, un relato intimista y emotivo sobre la Segunda Guerra mundial en Ucrania

 


 

Una historia del pasado que dialoga con el presente

 

 


Ambientada en la Ucrania de 1942 ocupada por los nazis, el multipremiado director Emmanuel Finkiel (“Los europeos”, “Nulle part, terre promise”, “La douleur”, “Impossible”) relata en “La habitación de Mariana” 8”La chambre de Mariana”) toda la tragedia del Holocausto a través de los ojos de un niño judío  al que una prostituta esconde en el armario de un burdel.

 

“Es el cuerpo, no la memoria, el que almacena los recuerdos de la infancia”. Con esta especie de mantra impregnándolo todo, “La habitación de Mariana” traslada a la gran pantalla, rodada en ucraniano,  la historia escrita por el novelista Aharon Appelfeld en su best seller Flores de sombra, un relato impactante y conmovedor que se inspira en buena parte en sus propias  vivencias de la infancia como superviviente del Holocausto, escondido en los bosques del territorio de la actual Ucrania.

 La actriz Mélanie Thierry (“Un  día perfecto”, “Babylon AD, “Un hombre decente”, “Marguerite Duras.París 1944”) realiza un espléndido trabajo metida en la piel de Mariana, la prostituta que sortea el horror de la guerra en un burdel de la ciudad de Chernivtsí, al suroeste de la actual Ucrania. Allí tendrá que cobijar y proteger a Hugo, el hijo de sus amigos, la pareja de farmacéuticos que han huido de los alemanes. La crítica internacional ha reconocido en Mélanie Thierry un trabajo "descarnado, impresionante y de una humanidad salvaje".

1942. En la Ucrania soviética Hugo tiene 12 años cuando el nazismo invade su tierra. Para salvarlo de la deportación, su madre lo confía a su amiga de la infancia, Mariana, una prostituta que vive en un burdel en las afueras de la ciudad. Escondido en el armario de la habitación de Mariana, toda su existencia está pendiente de los ruidos que lo rodean y de las escenas que adivina a través de la puerta del  armario. Mientras la guerra continúa fuera, Hugo y Mariana forjan un vínculo íntimo y complejo de amor, lealtad y devoción mutua, que cambiará sus vidas para siempre.

 

El director  Emmanuel Finkiel admite que "el libro de Appelfeld toca temas que son muy personales, vinculados a mi propia historia familiar. Mariana es una especie de representación simbólica de la niñera que me crió, pero fue mientras trabajaba en la adaptación cuando poco a poco el personaje central de la novela, el joven Hugo (interpretado por el actor novel Artem Kyryk) , se fue asemejando a mi propio padre, un adolescente que se quedó huérfano tras la guerra y marcado para siempre. De repente, para aquel niño surge un sol en la figura de Mariana. Appelfeld convierte a este personaje en la encarnación misma de la posibilidad de la voluntad de vivir. Y eso es precisamente lo que impulsó mi deseo de hacer esta película,  ese don que Mariana le lega al niño, la voluntad de seguir viviendo. Una vía de escape mental".

Sensible y con la guerra, un tema universal y terriblemente actual como argumento, “La habitación de Mariana” (1) es una película de aprendizaje, del paso obligado de la adolescencia a la madurez precoz de un niño de 12 años que va intuyendo de que va la vida contemplando por una rendija el comportamiento de  los clientes –soldados alemanes-  que acuden a beber, divertirse y mantener relaciones sexuales  con Mariana.

 

 

(1) “La habitación de Mariana” llega a las pantallas madrileñas este viernes 17 de abril de 2026.




miércoles, 15 de abril de 2026

“Un poeta”, tragicomedia en cuatro actos con mucho humor

“Medio tonto, medio torpe, mal poeta…un problema ambulante”

 


“Un poeta”, tragicomedia con mucho humor negro del colombiano Simón Mesa Soto (“Amparo”, Palma de Oro en Cannes 2914  por el cortometraje “Leidi”)), consiguió el Premio Especial del Jurado en la sección Un certain regard del Festival de Cannes 2025. También   ha concursado en los Festivales de San Sebastián y Munich y ha conseguido cuatro premios en el reciente Festival de Lima, Perú.

Ambientada en Medellín y rodada en película de 16mm, “Un Poeta” retrata en tono de comedia social la vida de Óscar Restrepo, un autor que tiempo atrás publicó dos libros, que no le dieron la gloria que esperaba encontrar en la poesía, y que ahora –en la cuarentena, divorciado, padre de una chica que no quiere verle y viviendo en casa de  su madre- ha perdido el gusto por la vida, y también por la escritura, aunque mantiene un cierto idealismo artístico, desmejorado por el paso de los años.

Alcohólico y agrio, frustrado, melancólico y errático intenta una forma de redención personal al conocer a Yurday, la adolescente de origen humilde con talento en la escritura de poesía y prosa poética que, junto a sus dibujos, llenan el cuaderno que le acompaña siempre.  

Dos actores no profesionales, Ubeimar Ríos, profesor de filosofía en la vida real y con un aspecto perpetuo de perro apaleado, y Rebeca Andrade, dan vida a la pareja que protagoniza esta nueva versión de la fábula griega de Pigmalión y Galatea: con la mejor de las intenciones, ni seductor ni tampoco muy espabilado, el maestro intenta arrastrar  a la estudiante dotada al Olympo de los elegidos –y de paso intentar dar un sentido a su vida recobrando la estima de su hija- cuando la chica solo aspira a ser feliz, convertida en manicura junto a su numerosísima familia.

 “Un poeta” explora la compleja relación que se crea entre el mentor fallido y la desinteresada adolescente y, solo en última instancia, repasa la mirada de todos los que la han presenciado, desde los organizadores del concurso de poesía siempre a la búsqueda de valores nuevos, hasta las familias de ambos: la hermana del poeta no pierde ocasión de recordarle que cuando se muera la madre tendrá que trabajar necesariamente, mientras que el mundo que gira en torno a la abuela de la chica oscila de la indolencia a la utilidad, cuando piensa que “el don” de la niña podría representar una fuente de ingresos.

 “(…) una de la cualidades de la película reside en la opción del cineasta colombiano de desdramatizar con humor las relaciones fuerza (artistas/burgueses blancos versus pueblo racializado (1) y la violencia capitalista ( todos los problemas, más temprano o más tarde, se reducen al dinero; todo se puede comprar, incluso el silencio (…) La película es también una crónica perturbadora del contexto social en Colombia, donde algunos se pueden permitir hacerse los autores incomprendidos, mientras que otros tienen que abandonar sus quimeras para ocuparse de las necesidades de su familia” (www.critikat.com).

Más allá del retrato de un pobre desgraciado que persigue el éxito literario, “Un poeta” (2), comedia dramática protagonizada por un irritante antihéroe, es también una reflexión sutil sobre el carácter anacrónico de algunos sueños, improcedentes en este momento, aquí y ahora, entre los que sin duda se encuentra la aspiración de vivir de la poesía,  

 

(1) El término subraya que la raza es una construcción social, no biológica, usada para justificar desigualdades. 

(2) “Un poeta” se estrena en los cines de Madrid el viernes 17 de abril de 2026




jueves, 9 de abril de 2026

“La buena hija”, el drama de los hijos en las separaciones

“La buena hija’ nace de ese instante en que decidimos dejar de mirar hacia otro lado” (Julia de Paz)



“La buena hija”,
  segundo largometraje de Julia Paz (“Ama”),  basado en desarrollo de su  cortometraje “Harta” –Premio Gaudí y Premio del Público en el Festival de Málaga- , trata la violencia en la familia, la violencia machista exactamente, y la extrema sensibilidad con la que los menores pueden verse afectados cuando el entorno se vuelve desigual, poniendo el acento en sus emociones, su confusión y en su capacidad para encontrar la luz en los momentos difíciles.

La película, un drama familiar que ha participado en la Sección Oficial del Festival Black Nights de Tallinn (Estonia), donde ganó el Gran Premio del jurado a la  Mejor Película en Selección Oficial; así como el Premio del Público y el galardón de Mejor Actriz para su protagonista, Kiara Arancibia,en el papel de la adolescente Carmela.  Le acompañan en el reparto Julián Villagrán (“Tratamos demasiado bien a las mujeres”), Janet Novas (“O corno”) y Petra Martínez (“La vida era eso”).

Tras la separación de sus padres, Carmela y su madre se trasladan  a casa de su abuela. Mientras trata de adaptarse a su nueva situación, Carmela –que anhela pasar más tiempo en casa de su padre, un artista plástico a quien admira e idolatra- acude con su madre a un centro de encuentro, donde le facilitan, al tiempo que controlan, los encuentros con su progenitor. La sombra de este llevará a las tres generaciones de mujeres de la familia a decidir el futuro que merecen.


“La historia de “La buena hija” (1) comienza –ha explicado Julia de Paz en una entrevista- porque una de mis mejores amigas trabajaba en un punto de encuentro familiar. A partir de ahí, con Nuria Dunjó (coautora de la película), empezamos a ir a puntos de encuentro y a entrevistar a mujeres víctimas de violencia machista. La mayoría compartían un sentimiento de miedo por sus hijos, a los que no se consideraba víctimas porque sobre ellos no se ejercía violencia física, y la psicológica no se tenía en cuenta (…) También nos entrevistamos en una cárcel catalana con presos que estaban allí por violencia machista”.

 

(1) “La buena hija” se estrena en Madris este viernes 10 de abril de 2026.

 




lunes, 30 de marzo de 2026

“Calle Málaga”: Carmen Maura en una oda a la libertad de los mayores

Me parece importante comentar que en unas advertencias escritas, que aparecen en la pantalla como prólogo a la película “Calle Málaga”, se lee algo así como que en 1930 llegaron a


nger “cientos de españoles que se refugiaron allí para huir de Franco”, y recordarpor si hay quien no lo sepa- que el franquismo fue un régimen dictatorial, fascista y asesino que empezó casi una década más tarde, en 1939, cuando “los nacionales” pusieron fin a la guerra civil que desencadenó su golpe de estado de 1936, dando paso a un tiempo de censura, persecuciones, detenciones, torturas y asesinatos, que se prolongó durante los treinta y cinco años siguientes.

Y ahora vamos con “Calle Málaga”, una buena película dirigida por la cineasta hispano-marroquí Maryam Touzani (“El caftán azul”, “Adam”) que protagonizan Carmen Maura y Marta Etura, y llega a las pantallas tras ganar el Premio del Público en los festivales de Venecia, Denver y Mar del Plata. En este último festival argentino consiguió también los Premios a la Mejor Película y a la Mejor Actriz para Carmen Maura.

Maria Angeles es una española de 79 años que vive en Tánger desde siempre, sola desde la muerte de su marido y el traslado de su hija Clara, enfermera, a Madrid. Su tranquila vida está hecha de amistades del barrio, visitas a la tumba de su marido, confidencias con Sor Josefa, una monja amiga, y plácidas siestas en la mecedora escuchando sus discos de vinilo.  Una vida que se ve brutalmente interrumpida por la llegada de su hija que tiene serios problemas económicos y ha decidido vender el piso, que figura a su nombre, y llevarse a su madre a vivir con ella en España.

Tras una resistencia numantina, Maria Angeles accede a los deseos de su hija aunque se niega a marcharse de Tánger, vende todos sus muebles a un anticuario, regala la paella a su vecina y accede a ingresar en una residencia para mayores. Pero no lo soporta, de forma que se marcha y regresa a su casa, donde empieza a vivir como un fantasma, escondiéndose cada vez que la visitan posibles compradores.

 Una vez más Carmen Maura demuestra que es una de las mejores –si no la mejor- de las actrices españolas. En “Calle Málaga” es una mujer divertida y  libre que decide lo que quiere hacer con su vida y rechaza cualquier injerencia, aunque se trate de su hija y parezca que le preocupa lo que pueda ocurrirle. Es una mujer capaz de hacerse un lugar en el mundo, a despecho de lo que pueda sucederle, de apreciar las cosas que le pertenecen y de estar dispuesta a luchar para recuperarlas.

 

 “Calle Málaga” (1) es naturalmente una película sobre la vejez y la forma en que la tratamos en las sociedades occidentales. Al contrario que otras historias donde las personas mayores tienen papeles poco gratificantes, la mujer de “Calle Málaga” es una auténtica protagonista, a la que se ha encomendado un papel lleno de humor  y humanidad, que se niega a ignorar que también hay un espacio –sí, a pesar de la edad- para el  amor y la sexualidad.

 

 Entre comedia familiar, drama vitalista y oda a la vida, Carmen Maura es una vez más una excelente actriz en la interpretación de esta mujer mayor que se niega a renunciar a una vida de recuerdos y tampoco quiere resignarse a prescindir de un futuro.  

 

(1) « Calle Málaga » se estrena en Madrid este miércoles 1 de abril de 2026.




“La Grazia”, más dudas que certezas en la última obra maestra de Paolo Sorrentino

"El dilema moral es un formidable motor narrativo, más poderoso que cualquier otro procedimiento narrativo generalmente utilizado en el cine” (Paolo Sorrentino)

 

 


“La Grazia”, otra obra maestra escrita y dirigida por Paolo Sorrentino (“La Gran Belleza”, Oscar a la Mejor película internacional en 2014, “Il divo”,  “Youth”, “Berlusconi y los otros”, “La mano de Dios”) -película que inauguró la 82 Mostra d’Arte Cinematografica di Venezia (2025), donde el sorprendente y brillante intérprete actor que es Toni Servilio ganó la Copa Volpi al Mejor Actor- es una exploración del deber y la libertad personal encarnados en el personaje de Mariano de Santis, un presidente de la República Italiana que tiene que enfrentarse a dilemas morales y personales.

 

Mariano de Santis no es ningún presidente conocido, el personaje – aunque la Constitución italiana quiere que el de Presidente sea un cargo más bien honorífico, sin embargo está encargado de una serie de funciones – entre otras, la posiblidad de disolver el Parlamento, nombrar altos funcionarios, adjudicar condecoraciones, recibir a los representantes diplomáticos, promulgar las leyes, firmar decretos y conceder indultos- pero sobre todo es él quien garantiza la unidad nacional- es fruto de la fantasía de Sorrentino, Cerca del crepúsculo de su vida, este hombre apodado “hormigón armado” que ha sido uno de los juristas italianos más importantes, autor de un ensayo de más de dos mil páginas sobre el código penal, en cuyas palabras y posturas se confunden los perfiles de distintos Presidentes de la República, tanto del presente como del pasado, es un viudo que no ha conseguido superar la pérdida de Aurota, su pareja, católico, demócrata cristiano  y amigo del Papa (el actor  de Costa de Marfil Rufin Doh Zeyenouin, una bomba, negro con coleta, se desplaza en scooter por los jardines del vaticano, “Zero”, “Quo vado?”, “Tu la conosci Claudia?”).

 

 El Presidente tiene una hija que se llama Dorotea (la actriz Anna Ferzetti, “Diamantes”, “BFF Best Friends Forever”, “Domani è un’altro giorno”), es jurista como él y su confidente en este final de mandato, cada vez más cercano, cuando tiene que enfrentarse al dilema moral de dos peticiones de indulto, para dos condenados por homicidio –un hombre que mató a su mujer con una patología neurodegenerativa y una mujer que mató al marido violento mientras dormía- así como las modificaciones que quiere introducir en  el borrador de un proyecto de ley sobre la eutanasia. Dos decisiones que, de manera inexplicable, tienen influencia en su vida privada porque, más allá de sus responsabilidades oficiales, hay una cuestión que no consigue descubrir: la verdad sobre el supuesto engaño de su difunta esposa, una verdad que al parecer  conoce solo Coco Valori, extravagante crítica de arte amiga del Presidente desde los bancos de la guardería (. Milvia Marigliano , “En mi piel”, “El huésped”, “Silvio y los otros”).

 

Elegante, melancólica y misteriosa, como misteriosas son siempre las razones personales que pueden tener un peso mayor que el de un código penal aprobado en tiempos de Mussolini, “La Grazia” (el realizador se permite dejar que el espectador baraje los diferentes sentidos que puede tener la palabra grazia), es una película sobre el tiempo que pasa, la fuerza de los recuerdos y la duda. “…Una introspección depurada de la soledad del poder que resulta refrescante (…)devuelve a Paolo Sorrentino a una forma esencial donde los personajes se debaten con sus estados de ánimo, sus emociones, sus contradicciones y sus dudas” ( ecranlarge.com)

 

La historia del final del mandato –“el semestre blanco”- del presidente Mariano de Santis es la de un hombre que ha triunfado –y reconoce que ahora se siente “superfluo”-, que se enfrenta a la duda que le obliga a salir de su zona de confort, al dilema moral de los que van a ser sus dos últimos actos oficiales, dos cuestiones sobre las que pesan la moral, la religión y las convicciones personales (debate intelectual consigo mismo que aporta el necesario toque contemporáneo al inmovilismo del presidente democristiano). Tiene que tomar una (dos) decisión política, cuando lo suyo ha sido siempre el compromiso.

 

Un presidente impecable por fuera y dubitativo por dentro (el tipo de político que, según Sorrentino, “todavía existe pero cada vez menos”), que  se atreve a escuchar e interpretar rap en la soledad del salón del Palazzo del Quirinale que abandonara en breve, mientras fuma un cigarrillo clandestino escapando a la vigilancia de Dorotea (“Tienes un pulmón solo …”).

 

“La Grazia” (1) es una oda al amor y a la amistad, un fresco grandioso sobre la estética, la belleza, Roma, la compasión  y los restos de la humanidad perdida.

 

(1) “La Grazia” se estrena en Madrid mañana, miércoles 1 de abril de 2026.




domingo, 29 de marzo de 2026

“Laponia”: el peso de la verdad y la mentira en la educación emocional

 


 


Comedia perteneciente al género “festividad familiar con cuñados”, la película “Lapönia”, basada en la obra teatral  escrita por Cristina Clemente y Marc Angelet, autores también del guión cinematográfico, plantea rencillas familiares almacenadas en el baúl de los recuerdos, distintas opciones educativas en la primera infancia –entre ellas la educación emocional-  y las habituales contradicciones que aparecen “en torno a los cuarenta”.

Todo sucede  en un cruce de confesiones de dos parejas con niño sentadas en los funcionales sillones del salón de una envidiable casa en Rovaniemi, la capital de la Laponia finlandesa, donde la imaginación popular ha acordado situar a Papá Noel, sus renos y su trineo, en el que caben los regalos para todos los niños del mundo.

Otra cosa muy distinta es que esos regalos no lleguen a todos los niños, pero eso pertenece al asunto de las clases sociales, las tradiciones y las costumbres, y no tiene nada que ver con esta historia de clase media universal donde  la magia impregna algunos de los mejores momentos de una infancia relativamente acomodada y moderadamente feliz, que el paso del tiempo termina por transformar en recuerdos imborrables.

En un escenario de tarjeta postal navideña que se adivina tras los enormes cristales (las paredes son ventanas), “Lapönia”, dirigida por David Serrano (“Voy a pasármelo bien”, “Días de futbol”, Goya al mejor director novel en 2003), y con Natalia Verbeke (“El otro lado de la cama”, “El método”), Julián López (“Los destellos”, “Dolor y gloria”), Ángela Cervantes (“La furia”, “El mal invisible”) y Vebjørn Enger (“En busca del palacio dorado”) interpretando a dos hermanas y sus parejas que se reúnen para celebrar las fiestas navideñas. Lo que empieza como una intrascendente comedia -que, como recuerda la promoción “es una película sobre la familia, pero no apta para toda la familia, que no querrás ver con tus hijos pequeños”- va ganando intensidad hasta convertirse  en una discusión irónica y agria sobre la forma en que se transmiten los valores fundamentales, y entre ellos el de la verdad así como “el uso de la mentira como mecanismo de protección dentro del núcleo familiar”.

Después de varios años sin celebrar las fiestas juntas, Nuria (Ángela Cervantes), asentada en Laponia junto a su marido Olavi (Vebjørn Enger) y su hija, decide invitar a su hermana Mónica (Natalia Verbeke), a su marido (Julián López) y al hijo de ambos a celebrar una Navidad de ensueño en su casa de Rovaniemi. El plan se presenta perfecto hasta que la hija de Nuria le cuenta a su primo pequeño que ese hombre vestido de rojo y con barba blanca que supuestamente deja regalos a los niños que se han portado bien no existe; que Papá Noel es solo un personaje que los padres se han inventado para manipular a sus hijos. La que estaba destinada a ser la más especial de las navidades en “Lapönia” (1)  se convierte de golpe en una batalla campal entre hermanas, cuñados y primos. Una noche que sacará a relucir secretos inconfesables en medio de un debate sobre si es más adecuado contar la verdad a toda costa o mantener la ilusión, aunque sea a base de mentiras.

 

(1) “Lapönia” se puede ver en Madrid a partir del miércoles 1 de abril de 2026