“Mientras amenazas reales emergen alrededor del mundo, proyectos políticos testarudamente intentan arrastrarnos hacia atrás; necesitamos más películas y, sobre todo, necesitamos más coraje”.(Marcelo Martinessi)
A fines de los años cincuenta el rock and roll irrumpía en la tranquila ciudad de Asunción, Paraguay, al mismo tiempo que se gestaba en el país la dictadura más larga de América del Sur
“Narciso” la nueva película del cineasta
paraguayo Marcelo Martinessi
(“Las herederas”, ganadora
de dos Osos de Plata en el
Festival Internacional de Cine de Berlín, la Berlinale), que revisita
un episodio siniestro de la historia de
Paraguay, tuvo su estreno mundial en la sección Panorama de ese mismo festival,
donde recibió el Premio FIPRESCI de la crítica internacional.
Martinessi viene
de Paraguay, un país “en el que una larga historia de autoritarismo
obligó a generaciones a permanecer en
silencio. Nuestra película ‘Narciso’ habita en ese tiempo oscuro y difícil,
respira su miedo”. Juan Carlos Lemus, representante del jurado de Fipresci señaló entonces
que “Narciso” es una película “que no explica el autoritarismo, pero que lo
hace escuchable y respirable a través de la radio, en los interiores de una
ciudad alterna. La gramática de este paranoico thriller convierte a la cultura, a lo que se transmite, a lo que
se escucha, en un campo de batalla donde el deseo, el prestigio y el miedo
silenciosamente reorganizan la vida pública”.
Efectivamente, la palabra es miedo, también nosotros
sabemos bastante del miedo. "Narciso"
es una coproducción entre Paraguay, España, Brasil, Portugal, Alemania, Framcia
y Uriguay : “seis monedas, siete países y cinco años de preparación…. Esta película es paraguaya, es memoria, es
arte, pero sobre todo es política””, explicó Martinessi en Berlín.
Es también un relato histórico, un sofocante thriller político sobre la
modernización de una sociedad, la visibilidad queer y el autoritarismo, que llega a las pantallas españolas tras su paso
por el Festival de San Sebastián protagonizada por el debutante Diro Romero y con un reparto
encabezado por Manuel
Cuenca, Nahuel Pérez Biscayart (20
pulsaciones por minuto, Persépolis), Mona Martínez (Adiós, La novia gitana), Margarita Irún (Las
herederas) y Arturo
Fleitas.
Cuando
la televisión solo era un objeto que decoraba los salones del sueño americano,
en el resto de los países la radio era el catalizador de las aspiraciones
populares: la mayoría de los programas se realizaban cara al público y el
público asistente participaba coreando y bailando en la liturgia de los
musicales (entre nosotros, personajes como Ana Belén, Miguel Ríos o Ramoncín
pueden recordar sus comienzos en los concursos de “voces nuevas” de Radio
Madrid).
Paraguay
1959. Bajo un régimen militar sofocante, Narciso regresa de Buenos Aires fascinado
por el rock and Roll. Carismático, enigmático y deseado por hombres y mujeres,
pronto se convierte en una estrella de la radio y en un símbolo de libertad. Pero
tras un último show apareció sin vida. En un país donde el silencio domina y el
miedo asfixia la verdad… ¿quién mató a Narciso?
Basada en la novela homónima de Guido
Rodriguez Alcalá, cuenta la historia de un joven cantante convertido en locutor
de radio paraguayo que, en los años de 1950 introdujo el Rock’n’Roll en su
programa, causando gran conmoción en una audiencia no solo joven, lo que el asfixiante
régimen imperante interpretó como un desafío a los convencionalismos de la
época, y muy especialmente a la temible dictadura de Alfredo Stroessner, que había
acabado con todos los derechos
fundamentales. Como ocurre siempre en este tipo de situaciones, Narciso
pagó su rebeldía con la vida.
“Más que concentrarse en los posibles culpables del crimen, Martinessi sitúa
la historia en un momento crucial en el que el pop extranjero vino a chocar con
el folclore local, y donde una generación joven entreveía la perspectiva de una
movilidad social y un cambio cultural » (Cineuropa). Entre los personajes
que destacan en “Narciso” (1) figuran Lulú, el director de la radio (Manuel
Cuenca) que acepta la introducción de la música nueva alternando con el
folklore local (y la retransmisión novelada de un “Drácula” que muy bien puede
ser una síntesis de ese miedo ambiental), y el embajador estadounidense Mister
Wesson (Nahuel Pérez Buscayat), cuya implicación en la historia real fue, al
parecer, más allá de la importación de
discos y otros elementos culturales.
(1) “Narciso” estará en los cines madrileños a partir del viernes 2 de
octubre 2026.

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