En el Festival de Venecia hay películas pero
también hay estrellas. Desde hoy, 2 de septiembre, y hasta el próximo día 12,
la 83 edición de la Mostra del Cinema di Venezia va a reunir generaciones y
diversas forma de celebridad, empezando por George Clooney, último
representante del divismo clásico de Hollywood, al que seguiran Penélope Cruz y
Javier Bardem, una de las escasas parejas que duran en el variopinto panorama cinematográfico
del “universo occidental”.
Robert Pattison, más interesante a medida que
cumple años, y los hermanos irlandeses Liam y Noel Gallager, músicos que tienen
poco de estrellas de Hollywood y acudirán para presentar unel documental
“Oasis. Son’t look back in anger”, sobre su reconciliación al cabo de quince
años y la gira mundial que realizaron en 2025.
Liam Gallagher, de 53 años, el menor de los hermanos, es un reconocido
hooligan del Machestter City Football Club que
en 2019 se dedicó a dar, en las redes sociales, consejos sanitarios
durante la pandemia de covid-19. La veterana y prestigiosa revista inglesa NME
(abreviatura de New Musical Express) se refiere a él como “el mejor cantante
británico del primer cuarto del siglo veintiuno”.
La
Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica, , a la que van a acudir también
Pamela Anderson, Dakota Johnson y lo más representativo del cine italiano. Este
año, sin embargo, no contará con grandes producciones de Hollywood, la edición
de 2026 parece construida con otras intenciones, la de distribuir las estrellas
por el mapa de la ciudad: un gran divo aquí, una pareja allá, dos rockeros donde menos te lo esperas sin
excluir que “por lo demás, basta una lancha que se detiene frente al Excelsior,
alguien que baja con gafas oscuras, un vestido que minutos más tarde ya está en
todas partes” (Stefania Saltalamacchia. Vanity Fair).
Durante
la ceremonia inaugural de este 2 de septiembre 2026, la actriz Laura Dern entregará a George Clooney –que representa a
los divos más tradicionales- el León de Oro a toda una carrera. Un premio a su
trayectoria que en realidad podría ser también un premio a la fidelidad.
Clooney y el Lido se frecuentan desde hace años: allí ha presentado película
tras película, allí hizo campaña para los Oscar, posó con Brad Pitt y eligió
Venecia para casarse con Amal Alamuddin en 2014. El año pasado presentó la
película “Jay Kelly”.
Para el
día 5, el Festival prepara algo totalmente distinto, el documental “Son’t Look
Back ub Anger”, sobre el reencuentro de los hermanos Liam y Noel Gallagher –“Oasis”
en los escenarios y las rave- tras más de veinticinco años de desencuentros, la gira
que efectuaron el año pasado y las primeras entrevistas otra vez juntos.
A los 93 años y después de haber
aparecido en más de ciento cincuenta películas, la actriz estadounidense Ellen
Busrtyn, una de las últimas representantes de lo que ya consideramos “cine
clásico” (en este caso sinónimo de antiguo), recibirá también otro León de Honor por el
conjunto de una carrera que abarca más de cincuenta años.
Ellen
Burstyn, ganadora de un Oscar en 1975, es, según el director de la Mostra
Alberto Barbera “intérprete de una rara intensidad y una gran exactitud que ha
insuflado profundidad y complejidad a personajes femeninos inolvidables,
capaces de encarnar las contradicciones y las transformaciones de las mujeres
contemporáneas”.
Desde “La
última sesión” de Peter Bogdanovich, retrato crepuscular de un Estados Unidos
provincianos, consagrada por el éxito mundial en 1973 de “El exorcista” de
William Friedkin, Ellen Burstyn ganó el Oscar de Mejor Actriz en 1975 por su
papel de madre soltera que lucha por su independencia en “Alicia ya no está
aquí”, de Martin Scorsese, un Globo de
Oro un premio Tony por “ El año que viene a la misma hora” de Robert Mulligan,
y un Independent Spirit en 2000 por “Requiem por un sueño”, de Darren Aronofsky.
Sin grandes producciones hollywoodienses, la
83 edición de la Mostra presenta a una mayoría de realizadores italianos y
franceses: “El programa de este año –según la dirección del festival- refuerza
la idea de que el cine es una extraordinaria herramienta para conocer la
realidad. Todos los grandes problemas de nuestra época encuentran un eco, o se
han visto reflejados en las películas”. Problemas como “las guerras, el cambio
climático, las migraciones, las fracturas y los conflictos familiares, así como
las esperanzas y los miedos de los adolescentes.
Entre las películas que compiten por el León
de Oro, cinco largometrajes de realizadores italianos como “Sucederá esta noche”
de Nanni Moretti o “Il fuoco che ti porta dentro” de Edoardo De Angelis y “Ritorno a Buenos Aires” de Marco Bechis.
En cuanto al cine francés está representado
por “Un bon petit soldat” de Stéphane Vrizé, “15/18” de Cédric Kahn y “Un peu
avant minuit” de Nicolas Pariser, mientras
que Javier Bardem y Penélope Cruz figuran en el reparto de “Bunker”, de Florian
Zeller.
La Mostra de Venecia, decana de los festivales de cine, cuya programación
incluye todo tipo de géneros, del drama coreano a la comedia francesa, se
inaugura esta noche con la proyección de “Ink”de Danny Boyle, realizador de
éxitos como “Trainspotting” y “Slumdog Millionaire”, que cuenta la historia de
la compra, en 1969, del diario “The Sun” por el magnate de la prensa Rupert
Murdoch y el actor Larry
Lamb. Para la sesión de clausura se ha elegido “Dio ride” (Dios se rie) de
Giovanni Favino, que habla de un fraile, interpretado por Pierfrancesco Favino,
que en la Toscana del siglo diecisiete cuestiona la fe desafiando el poder de
la iglesia.
Entre los veinte largometrajes que compiten por el
León de Oro solo figura uno dirigido por una mujer: “Woman Unknown” dirigido
por la danesa May el-Toukhy. También es una mujer, la guionista estadounidense
Maggie Gyllenhaal, quien preside un jurado de siete miembros encargado de entregar los premios León de Oro
y León de Plata, y la Coppa Volpi.
Y un par de curiosidades para terminar: la única ópera prima presente en la sección
oficial de la 83 edición de la Mostra di Venezia es la película “Primetime” del
realizador estadounidense Lance Oppenheim, interpretada por Robert Pattinson;
mientras que la Agencia Ejecutiva para la educación, el audiovisual y la
cultura (EACEA) de la Unión Europea ha retirado la subvención de dos millones
de euros, que habitualmente destinaba a la Biennale de Venecia –en cuyo marco
se celebra el festival de cine- a causa de la participación de Rusia.
Siguiendo una recomendación de la Comisión Europea
los responsables estiman que "Los acontecimientos
culturales financiados por el dinero de los contribuyentes europeos tiene que
preservar los valores democráticos y favorecer el diálogo, la diversidad y la
libertad de expresión, principios que actualmente no se respetan en Rusia”.