martes, 1 de septiembre de 2026

“Dulce sabor a muerte”: niños sádicos, zombis y el carrito del helado

“La misma broma sangrienta en bucle » (lapresse.ca)

 


El otoño, esa estación que la naturaleza colocó entre el verano y el invierno, más que nada para que fuéramos pasando dulcemente del calor al frío -aunque ahora haya perdido una gran parte de su estrategia- es propicio a los thriller.

Esa manera que tiene la oscuridad de ir ganando minutos sirve de apropiada introducción a las historias de miedo, los cuentos de terror junto a una chimenea encendida…Pero eso era antes, ahora las chimeneas con sus falsos carbones, siempre encendidos por un fuego también falso, son solo un decorado que nos saca de casa y nos dirige a los cines que son el refugio de los auténticos relatos de horror y miedo.

Todo un idílico pueblo veraniego se vuelve loco cuando un misterioso vendedor de helados que llegaba en un atractivo vehículo azul y blanco  sirve a los niños azucarados cornetes desatando una maldición que les convierte en sádicos asesinos, por lo que recomiendo vivamente que no se le ocurra a nadie compartir la experiencia con un niño, preadolescente o adolescente propiamente dicho. Tres amigos que logran escapar a la condena, se proponen descubrir el origen del horror y detenerlo antes de que el verano que se prometían se transforme en una pesadilla y todo el vecindario sucumba al caos.

“Dulce sabor a muerte” (“Ice Cream Man”), la propuestas del guionista, productor y director Eli Roth (“La cabaña sangrienta”, Hostel”, “Black Friday”), mezcla humor negro y violencia extrema cuando los niños empiezan a mostrar sádicos instintos asesinos y  deseos de acabar con todos los adultos, una situación de la que es culpable el señor que conduce la caravana de los helados.

 

No hay nada que me aterrorice más que una historia de asesinos protagonizada por niños. En “Dulce sabor a muerte” son Ari Millen, Charlie Zeltzer, Shiloh O'Reilly, Kiori Mirza Waldman, Sarah Abbott y Benjamin Byron Davis, entre otros, quienes interpretan esta decepcionante historia para amantes del horror gore, en la que se suceden las escenas de matanzas sangrientas y los inocentes niños se divierten con los cadáveres como si fueran juguetes que se pueden romper, torturar o tirar.

Los lectores disculparán  que mi escaso sentido del humor me impida ser más precisa, estoy segura de que les bastará saber que en « Dulce sabor a muerte » (1) no hay nada prohibido para los pequeños zombis con la barbilla cubierta de helado que van a acabar con la vida de padres, profesores y vecinos, llenando la pantalla de sangre gratuita.

 

(1) Los irreductibles pueden ver  “Dulce sabor a muerte” en los cines de Madrid a partir del viernes 4 de septiembre de 2026.




Mostra de Venezia: el primer festival de cine del calendario escolar

 


En el Festival de Venecia hay películas pero también hay estrellas. Desde hoy, 2 de septiembre, y hasta el próximo día 12, la 83 edición de la Mostra del Cinema di Venezia va a reunir generaciones y diversas forma de celebridad, empezando por George Clooney, último representante del divismo clásico de Hollywood, al que seguiran Penélope Cruz y Javier Bardem, una de las escasas parejas que duran en el variopinto panorama cinematográfico del “universo occidental”.

Robert Pattison, más interesante a medida que cumple años, y los hermanos irlandeses Liam y Noel Gallager, músicos que tienen poco de estrellas de Hollywood y acudirán para presentar unel documental “Oasis. Son’t look back in anger”, sobre su reconciliación al cabo de quince años y la gira mundial que realizaron en 2025.  Liam Gallagher, de 53 años, el menor de los hermanos, es un reconocido hooligan del Machestter City Football Club que  en 2019 se dedicó a dar, en las redes sociales, consejos sanitarios durante la pandemia de covid-19. La veterana y prestigiosa revista inglesa NME (abreviatura de New Musical Express) se refiere a él como “el mejor cantante británico del primer cuarto del siglo veintiuno”.

La Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica, , a la que van a acudir también Pamela Anderson, Dakota Johnson y lo más representativo del cine italiano. Este año, sin embargo, no contará con grandes producciones de Hollywood, la edición de 2026 parece construida con otras intenciones, la de distribuir las estrellas por el mapa de la ciudad: un gran divo aquí, una pareja allá, dos rockeros donde menos te lo esperas  sin excluir que “por lo demás, basta una lancha que se detiene frente al Excelsior, alguien que baja con gafas oscuras, un vestido que minutos más tarde ya está en todas partes” (Stefania Saltalamacchia. Vanity Fair).

Durante la ceremonia inaugural de este 2 de septiembre 2026, la actriz Laura Dern   entregará a George Clooney –que representa a los divos más tradicionales- el León de Oro a toda una carrera. Un premio a su trayectoria que en realidad podría ser también un premio a la fidelidad. Clooney y el Lido se frecuentan desde hace años: allí ha presentado película tras película, allí hizo campaña para los Oscar, posó con Brad Pitt y eligió Venecia para casarse con Amal Alamuddin en 2014. El año pasado presentó la película  “Jay Kelly”.

Para el día 5, el Festival prepara algo totalmente distinto, el documental “Son’t Look Back ub Anger”, sobre el reencuentro de los hermanos Liam y Noel Gallagher –“Oasis” en los escenarios y las rave- tras más de veinticinco años de desencuentros,   la gira que efectuaron el año pasado y las primeras entrevistas otra vez juntos.

A  los 93 años y después de haber aparecido en más de ciento cincuenta películas, la actriz estadounidense Ellen Busrtyn, una de las últimas representantes de lo que ya consideramos “cine clásico” (en este caso sinónimo de antiguo),  recibirá también otro León de Honor por el conjunto de una  carrera  que abarca más de cincuenta años.

Ellen Burstyn, ganadora de un Oscar en 1975, es, según el director de la Mostra Alberto Barbera “intérprete de una rara intensidad y una gran exactitud que ha insuflado profundidad y complejidad a personajes femeninos inolvidables, capaces de encarnar las contradicciones y las transformaciones de las mujeres contemporáneas”.

Desde “La última sesión” de Peter Bogdanovich, retrato crepuscular de un Estados Unidos provincianos, consagrada por el éxito mundial en 1973 de “El exorcista” de William Friedkin, Ellen Burstyn ganó el Oscar de Mejor Actriz en 1975 por su papel de madre soltera que lucha por su independencia en “Alicia ya no está aquí”, de Martin Scorsese,  un Globo de Oro un premio Tony por “ El año que viene a la misma hora” de Robert Mulligan, y un Independent Spirit en 2000 por “Requiem por un sueño”, de Darren Aronofsky.

Sin grandes producciones hollywoodienses, la 83 edición de la Mostra presenta a una mayoría de realizadores italianos y franceses: “El programa de este año –según la dirección del festival- refuerza la idea de que el cine es una extraordinaria herramienta para conocer la realidad. Todos los grandes problemas de nuestra época encuentran un eco, o se han visto reflejados en las películas”. Problemas como “las guerras, el cambio climático, las migraciones, las fracturas y los conflictos familiares, así como las esperanzas y los miedos de los adolescentes.

Entre las películas que compiten por el León de Oro, cinco largometrajes de realizadores italianos como “Sucederá esta noche” de Nanni Moretti o “Il fuoco che ti porta dentro” de Edoardo De Angelis  y “Ritorno a Buenos Aires” de Marco Bechis.

En cuanto al cine francés está representado por “Un bon petit soldat” de Stéphane Vrizé, “15/18” de Cédric Kahn y “Un peu avant minuit” de Nicolas Pariser,  mientras que Javier Bardem y Penélope Cruz figuran en el reparto de “Bunker”, de Florian Zeller.

La Mostra de Venecia,  decana de los festivales de cine, cuya programación incluye todo tipo de géneros, del drama coreano a la comedia francesa, se inaugura esta noche con la proyección de “Ink”de Danny Boyle, realizador de éxitos como “Trainspotting” y “Slumdog Millionaire”, que cuenta la historia de la compra, en 1969, del diario “The Sun” por el magnate de la prensa Rupert Murdoch y el actor Larry Lamb. Para la sesión de clausura se ha elegido “Dio ride” (Dios se rie) de Giovanni Favino, que habla de un fraile, interpretado por Pierfrancesco Favino, que en la Toscana del siglo diecisiete cuestiona la fe desafiando el poder de la iglesia.

Entre los veinte largometrajes que compiten por el León de Oro solo figura uno dirigido por una mujer: “Woman Unknown” dirigido por la danesa May el-Toukhy. También es una mujer, la guionista estadounidense Maggie Gyllenhaal, quien preside un jurado de siete miembros  encargado de entregar los premios León de Oro y León de Plata, y la Coppa Volpi.

Y un par de curiosidades para terminar: la única ópera prima presente en la sección oficial de la 83 edición de la Mostra di Venezia es la película “Primetime” del realizador estadounidense Lance Oppenheim, interpretada por Robert Pattinson; mientras que la Agencia Ejecutiva para la educación, el audiovisual y la cultura (EACEA) de la Unión Europea ha retirado la subvención de dos millones de euros, que habitualmente destinaba a la Biennale de Venecia –en cuyo marco se celebra el festival de cine- a causa de  la participación de Rusia.

Siguiendo una recomendación de la Comisión Europea los responsables estiman que "Los acontecimientos culturales financiados por el dinero de los contribuyentes europeos tiene que preservar los valores democráticos y favorecer el diálogo, la diversidad y la libertad de expresión, principios que actualmente no se respetan en Rusia”.   

“Enjambre”: Quién pone en peligro a la comunidad lo paga

En la oscuridad de la colmena, las normas que rigen la sociedad de las abejas son inflexibles. Todas trabajan para todas, todas tienen una labor asignada, todas se ayudan entre sí. Juntas forman el enjambre, un ente superior que las protege. ¿Cuánto vale la vida de una abeja obrera? Quien pone en peligro a la Comunidad, lo paga” (RTVE.es).

 


Lluc lo ha perdido todo cuando llega a Malpàs, una aldea aislada donde un grupo de desheredados convive en una comunidad utópica. Lluc aún puede perder más: su libertad. Esto, muy esquemático, es la sinopsis-resumen del thriller rural  “Enjambre” (Eixam), primer largometraje de ficción del realizador –también guionista y productor-  mallorquín Óscar Bernàcer. Los cinéfilos le conocen por la dirección de algunas series y los documentales “La receta del equilibrio”, estrenado en Culinary Zinema en el Festival de San Sebastián, “Los que buscamos” y  “El hombre que embotelló el sol”, presentado en la Seminci, Valladolid.

En tiempos convulsos de incertidumbre y miedo al futuro, “Enjambre”, película que según su director pretende reflejar las luces y sombras de nuestra sociedad –que, en realidad, es lo que persiguen la mayor parte de los trabajos artísticos, aunque el resultado dependa mucho del enfoque ideológico que hayan elegido sus autores-  nos traslada hasta el pequeño universo de Malpàs, una utopía con la que todos hemos soñado alguna vez. En palabras de su guionista Joana M. Ortueta (que lo ha escrito a cuatro manos con Jorge Juan Martínez) es: "un paraíso tentador en el que vivir de espaldas al mundo, pero que poco a poco va mostrando su reverso oscuro. La historia se va oscureciendo imperceptiblemente hasta que la necesidad de huir lo impregna todo".

Fanatismo, poder y libertad forman parte del mensaje de “Enjambre” –rodada en distintas localizaciones de la Comunidad Valenciana, principalmente en Bejis, pueblo de la provincia de Castellón, que acaba de festejar su estreno mundial en  Atlántida Mallorca Film Fest-, protagonizada por Pablo Molinero (“Chinas”, “Nosotros”, “La viuda negra”), que es Lluc, el perdedor dispuesto a apostar su vida para conseguir libertad, y Cristina Fernández (“Kepler”, “Sexto B”, “La promesa”), Alba, quien le engaña con la promesa de que la encontrará en una especie de comuna redentora, que no es tal.

 

Les acompañan en esta fábula coral sobre una sociedad alternativa los actores María Maroto (“Los años nuevos”, “La boda de Rosa”), Pablo Derqui (“Los sin nombre”, “Su majestad”), Marta Belenguer (“La casa”, “Camera Café la película”), Jordi Aguilar (“La casa”, “El bar”), Gloria March (“Después de Kim”, La boda de Rosa”), Angel Figols (“Coses a fer abans de morir”, “La forastera”), Abdelatif Hwidar (“Raqa”, “Bird box: Barcelona”), Elías Hwidar (“Cuéntame cómo pasó”) Y June Barnàcer en su primer trabajo cinematográfico, además de las colaboraciones especiales de Nuria Herrero (“4 estrellas”, “Eva & Nicole”), Neus Asensi (Campanas de bosa”, “Los del túnel”) y Sergio Caballero (“Després de tu”,  serie “La promesa”), y el “valor añadido” de la compositora y cantante valenciana La María.

 

En “Enjambre” (1) las cosas no son lo que parecen ni tampoco lo que fingen ser. La comunidad de Malpás –-Mal paso en román paladino- donde Alba promete a Lluc que encontrará seguridad y  libertad al entrar en contacto con la naturaleza y un puñado de seres privilegiados,  alejada del ruido que hacen la competitividad y  las frustraciones de las ciudades  del neocapitalismo oculta, en el aparente “orden” regulador que predica, un férreo sistema de control físico y psicológico; sus amables y sonrientes pobladores, un grupo de desheredados que conviven en aparente armonía arrastran  secretos de una vida anterior, que a veces les vuelve violentos. En realidad, dice el director Oscar Bernàcer- se trata de “seguridad a cambio de libertad”.

 

Mientras intenta “adaptarse”, Lluc se enamora de Silvia, lo que desequilibra los códigos que mandan en la comunidad autogestionada de Malpás,  y cuestiona la posibilidad de establecer formas alternativas de vida.

En la oscuridad de la colmena, las normas que rigen la sociedad de las abejas son inflexibles. Todas trabajan para todas, todas tienen una labor asignada, todas se ayudan entre sí. Juntas forman el enjambre, un ente superior que las protege. ¿Cuánto vale la vida de una abeja obrera? Quien pone en peligro a la Comunidad, lo paga” (RTVE.es).

 

 Según el realizador  Barnácer, a los habitantes de Malpàs les une la necesidad de volver a empezar y cuentan, aparentemente, con todo lo necesario para ser felices. Pero el precio a pagar por vivir en un espacio más justo, equitativo y seguro es demasiado elevado. Esta es una historia universal sobre el poder y la libertad.

 

(1) “Enjambre” llega a los cines de la Comunidad de Madrid el viernes 4 de septiembre 2026.