martes, 22 de mayo de 2018

Michelle y Barack Obama van a producir para Netflix


Higher Ground Productions  es el nombre elegido por el ex presidente estadounidense Barack Obama, y su esposa Michelle, para la productora que acaban de fundar tras llegar a un acuerdo de distribución con la plataforma de vídeo a la carta Netflix.  Los Obama van a producir películas, series y documentales, según un comunicado que ha difundido la plataforma el 21 de mayo de 2018.

En el comunicado, Netflix no precisa en qué consisten los proyectos del matrimonio Obama, aunque indica que puede elegir entre series dialogadas, series de tele-realidad, series documentales, documentales propiamente dichos y largometrajes de ficción.  Según el New York Times, Barack Obama ha dicho que no piensa utilizar la plataforma como instrumento político.

El comunicado cita también una declaración del ex presidente: «Esperamos cultivar y ayudar a la emergencia de talentos, fuentes de creatividad e inspiración que promuevan la empatía y comprensión entre los pueblos»; y unas palabras de Michelle : “Barack y yo seguimos creyendo en el poder de los relatos para inspirarnos y reflexionar de otra forma sobre el mundo que nos rodea, y ayudar a que abramos a los demás nuestros espíritus y nuestros corazones”.

Hace poco más de un año, en marzo de 2017, el matrimonio Obama firmó un contrato con la editorial Penguin Random House, para la edición de un libro de cada uno, por valor de 60 millones de dólares, según el diario francés L’Obs que cita a la Agencia France Presse.


lunes, 21 de mayo de 2018

Sweet Cuntry”, Australia y sus vaqueros


Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia 2017 y Premio a la Mejor Película en el Toronto, “Sweet Country”, de Warwick Thorton (“Sansón y Dalila”, Premio Cámara de Oro  en el Festival de Cannes 2009), es un western que expone el racismo y las divisiones sociales en la Australia de los años 1920. Y es también una grata sorpresa.

En las grandes extensiones donde conviven, bien que mal, aborígenes y blancos, aparece asesinado un granjero blanco lo que exacerba las tensiones habituales, provocadas por el racismo y la esclavitud. Un grupo de granjeros busca al sospechoso, un aborigen liberado, y le sienta ante el juez.

Con unos escenarios que no tienen nada que envidiar a los de Sergio Leone y una historia que tanto se parece a la Estados Unidos, con unos blancos que se apropian de los territorios de los aborígenes, “Sweet country” es, sin género de dudas, un western al uso, con sus ranchos, cowboys, fusiles, caballos y venganza. Un western que denuncia el racismo que se encuentra en el trasfondo del paso de la Australia rural al país moderno que es hoy.

Evidentemente, ni todos los blancos son seres abyectos ni todos los aborígenes almas cándidas con comportamientos ingenuos. Lo que sí queda claro es que la justicia no es a palabra de los jueces sino el plomo de las pistolas.

Sam es un aborigen de mediana edad que trabaja para un predicador en el Territorio Norte de Australia. Cuando Harry, un veterano de guerra, se va a vivir a un puesto fronterizo cercano, el predicador envía a Sam y su familia para ayudarle a reparar los corrales. Las relaciones entre los dos hombres empeoran progresivamente hasta llegar a un intercambio de disparos, en el que San mata a Harry en defensa propia. Convertido en criminal, Sam huye con su esposa por el desierto. La utoridad militar local, el sargento Fletcher, organiza una batida de caza para encontrar a Sam.

Inspirada en hechos reales, el australiano Waewick Thorton ha realizado una película muy bella apoyada en el sólido trabajo de sus actores –Hamilton Morris, Bryan Brown, San Neill, entre otros-, un drama emocionante que denuncia la perversión de la dominación de los blancos y la injusticia de la explotación, en lo que finalmente se convierte en  una requisitoria contra la injusticia.






domingo, 20 de mayo de 2018

Rusia presenta la primera central nuclear flotante


En una ceremonia en el estuario de la ciudad de Murmansk, y a los sones alegres de una fanfarria, donde ha quedado  amarrada de momento, el gobierno ruso presentó el sábado, 19 de mayo de 2018, la “Akademic Lomonosov”,  la primera central nuclear flotante del mundo un proyecto que preocupa y mucho a los ecologistas y que está destinado a abastecer en energía a 200.000 personas que habitan las regiones más recónditas de la Federación y a las plataformas petroleras, dentro del plan ruso de desarrollo d la producción de hidrocarburos
La  "Akademik Lomonosov", fabricada en San Petersburgo –donde debió ser cargada con combustible nuclear para cruzar después las aguas cercanas a varios países europeos, lo que provocó las protestas de gobiernos y ONG’s de los países escandinavos, por lo que se decidió cargarla en Murmansk-, mide 144 metros de largo y 30 de ancho, la ha construido el conglomerado público Rosatom, y tiene dos reactores de 35 MW, similares a los que se utiliza en los rompehielos. El ingenio, que no tiene motor propio y pesa 21.000 toneladas, será remolcado en el verano de 2019 hasta el puerto de Pevek, en el distrito autónomo de Chukotka, en el extremo oriente de la Siberia, a unos 350 kilómetros al norte del círculo polar ártico, donde reemplazará a una central nuclear y una planta de carbón, que se han quedado obsoletas.
Distintas  asociaciones ecologistas europeas se refieren ya al “Akademic Lomonosov” como el “Tchernobyl sobre hielo” y, 36 años después de aquella catástrofe, piden que se establezca una vigilancia internacional.
Para Green Peace es un “Titánic nuclear”: “Toda central nuclear – ha explicado Rashid Alimov, del departamento de energía de la organización- produce deshechos nucleares, y los accidentes son posibles. Una central nuclear flotante estará particularmente expuesta a los fenómenos meteorológicos, y a amenazas como el terrorismo. Imaginemos que el pontón se desata de los barcos que lo remolcan, las consecuencias pueden ser muy graves”. “Su instalación en el crudo medio ambiente del Ärtico ruso será una amenaza constante para los habitantes del Norte y para la naturaleza virgen de la zona”, ha añadido Jan Haverkamp, experto nuclear de Greenpeace.
Las informaciones servidas por las grandes agencias internacionales, finalizan asegurando que China también construirá una central nuclear flotante.



Los países musulmanes quieren una fuerza de protección internacional para los palestinos

Consultorio de Médicos sin Fronteras en Gaza

El baño de sangre en Gaza, que el 14 de mayo de 2018 causó cerca de sesenta muertos cerca de la frontera israelí en las protestas por el traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén, provocó que una mayoría de gobiernos árabes firmaran un comunicado condenando el comportamiento del ejercito israelí.

Después de eso, y a instancias del presidente turco Recep Tayyip Erdogan,  el viernes 18 se ha celebrado una cumbre de la Organización de Cooperación Islámica (OCI) en la que los representantes de los 57 países asistentes han pedido, en el comunicado final, la puesta en marcha de “una protección internacional para el pueblo palestino que incluya el envío de una fuerza de protección internacional”, informa hoy el diario francés Le Monde.

Tras condenar enérgicamente “las acciones criminales de las fuerzas israelíes en los Territorios Palestinos ocupados”, la OCI ha pedido a la ONU la creación de una “comisión de investigación internacional” para aclarar lo ocurrido en Gaza y ha acusado a la administración estadounidense “de apoyar los crímenes de Israel, a quien se protege en el Consejo de Seguridad” y de haber hecho un gesto “de provocación y hostilidad contra la nación islámica” al trasladar su embajada.

El presidente turco Erdogan, ultraconservador islamista y candidato a su propia sucesión en las elecciones anticipadas del próximo 24 de junio, en su discurso de apertura de la cumbre comparó el trato que el estado hebrero reserva para los palestinos de Gaza con la persecución a la que el estado nazi sometió a los judíos : “No existe diferencia alguna entre las atrocidades sufridas por el pueblo judío en Europa hace setenta y cinco años y la brutalidad que padecen nuestros hermanos en Gaza”.


viernes, 18 de mayo de 2018

Ecuador retira a Assange las « medidas de seguridad suplementarias »

Assange en el balcón de la embajada de Ecuador en Londres

Tras unas revelaciones del diario británico The Guardian sobre el espionaje recíproco entre el fundador de Wikileaks, Julian Assange, y la embajada de Ecuador en Londres, donde lleva refugiado desde junio de 2012, un portavoz oficial ha anunciado que a partir de ahora Assange « tendrá las mismas medidas de seguridad » que las que rigen en las embajadas ecuatorianas de todo el mundo, informa el digital francés L’Obs,  retirándole  por orden del presidente de la República de Ecuador, Lenin Moreno, las medidas suplementarias adoptadas por el gobierno de Rafael Correa.

Según la información que publicó The Guardian, resultado de una investigación llevada a cabo junto con el digital Focus Ecuador, que citaba documentos de la inteligencia ecuatoriana, el gobierno de Quito ha destinado 5 millones de dólares, en un operativo llamado “Operation Guest” (quedespués cambió el nombre por “Operation Hotel”),  en principio para proteger y apoyar a Julian Assange, pero que posteriormente se amplió a una vigilancia sistemática de sus menores “hechos y gestos” mediante la instalación de videocámaras y el control previo de cualquier persona que le visitara.

La misma información afirmaba que “él también había espiado”, entrando en el sistema informático de la embajada, creando su propio acceso a Internet por satélite e interceptando comunicaciones “oficiales y personales”.

El creador de Wikileaks ha desmentido la información del Guardian, anunciando que va a demandar al periódico por “difamación”.

En febrero de 2018, el presidente Lenin Moreno, que sucedió a Correa en mayo de 2017, reiteró la promesa de continuar protegiendo a Assange. Un mes después, la embajada le cortó la comunicación con el exterior.

Pese a que el pasado 13 de febrero la justicia sueca levantó la orden de detención contra Julian Assange, la policía británica sigue manteniendo que le detendrá apenas ponga un pie fuera del edificio de la embajada ecuatoriana, respondiendo a la orden de extradición emanada de la justicia estadounidense, que en 2010 le acusó de robar secretos militares y documentos diplomáticos.


Túnez: algunas asociaciones defienden el derecho a no ayunar durante el Ramadán


En una carta abierta dirigida al presidente Béji Caïd Essebsi, al Parlamento, al jefe del gobierno Youssef Chahed y al poder judicial,  un grupo de asociaciones tunecinas de defensa de los derechos humanos, entre las que se encuentran la Liga Tunecina de Derechos Humanos, la Asociación tunecina de mujeres demócratas y varias asociaciones de defensa de las minorías,  piden que “proteja la libertad de conciencia y religión”, autorizando que se pueda comer o fumar durante el Ramadán, que comenzó ayer, 17 de mayo de 2018. 

En 2017, cinco personas fueron condenadas a un mes de cárcel por fumar en público durante la temporada del ayuno, según el diario francés Le Monde « a causa de unas leyes imprecisas sobre las buenas costumbres y algunas circulares que son de hace varias décadas”, como la que ordena el cierre de los cafés durante el Ramadán que se remonta a 1981, y que cada año hace que se repitan las  detenciones y condenas.

Hace un año, a un diputado que preguntó sobre la vigencia de esta normativa, el ministerio de Interior le respondió en un correo electrónico justificando el cierre “para no molestar a quienes ayunan y no provocar atentados”.

Lamentando la respuesta oficial, las organizaciones firmantes de la carta piden a las autoridades “que cesen todos los atentados a las libertades individuales”, garantizadas en la Constitución de 2014.

Aunque en Túnez no existe ninguna ley que prohíba comer o beber en público durante el Ramadán, lo cierto es que la mayoría de cafés y restaurantes cierran, o tapan los escaparates durante el día. Con el hastag  #fater, quienes no siguen el ayuno intercambian en las redes sociales información sobre los lugares que permanecen abiertos.

El 12 de mayo de 2017, el tribunal cantonal de Bizerta, en el norte del país, condenó a un mes de prisión, por “atentado a las buenas costumbres”, a un hombre que fumó un cigarrillo en público. El mismo tribunal, condenó el 1 de junio de ese año, a cuatro jóvenes, también a un mes de cárcel, por “ultraje público al pudor”,  por comer en un jardín público en el mes del ayuno. Al día siguiente, la policía detuvo a dos artistas en Sousse, en el este del país, cuando encontró una botella de vino en el maletero de su coche.


jueves, 17 de mayo de 2018

Movilización internacional en favor de Liu Xia, poetisa china viuda de Liu Xiaobo

Liu Xia con su es`poso Liu Xiaobo

Por iniciativa del Pen Club estadounidense y Amnistía Internacional (AI), 28 intelectuales franceses y americanos difundieron por internet, el 16 de mayo de 2018, unos vídeos en los que aparecían leyendo poemas de Liu Xia, informa el diario francés Le Monde. Entre los firmantes figuran el Premio Nobel de Literatura 2003, John Maxwell Coetzee, y el escritor disidente chino Ma Jian, exiliado en Londres. Por su parte, AI ha puesto en marcha en, en tweeter el hastag #FreeLiuXia

La iniciativa forma parte de una campaña internacional que tiene como objetivo  conseguir que las autoridades chinas dejen en libertad  a la poetisa Liu Xia, de 57 años, viuda del disidente Liu Xiaobo, en situación de residencia vigilada desde que su esposo consiguió el Premio Nobel de la Paz en 2010. Liu Xiaobo fue condenado en 2009 a once años de cárcel por “subversión”, por firmar un llamamiento a favor de la democracia en China, y falleció en 2017, a los 62 años, a consecuencia de un cáncer contraído mientras se encontraba en la prisión.

En una carta abierta, publicada el lunes 14 de mayo en el diario Le Monde, cuarenta mujeres, entre ellas la filósofa Elisabeth Badinter y la ex ministra de Cultura Aurélie Filipetti, pedían al presidente chino, Xi Jinping la libertad de Liu Xi: “En nombre de nuestra común humanidad, pedimos que le permita disfrutar finalmente de todas las libertades que están formalmente garantizadas en la constitución china”.

Según fuentes del periódico, la poetisa habló hace un par de semanas con el escritor disidente chino Liao Yiwu, que reside en Alemania, y le dijo que dispuesta a  “dejarse  morir” si las autoridades siguen prohibiéndole salir del país. Preocupados ante estas noticias, cinco diplomáticos destinados en China –un alemán, un británico, un francés, un canadiense y un representante de la Unión Europea- intentaron el viernes 11 de mayo visitar a Liu Xia en su domicilio, donde permanece estrechamente vigilada desde 2010, pero les fue impedida la entrada. Después, el gobierno de Pekín ha pedido a los diplomáticos extranjeros que “respeten la soberanía” de la justicia del país.