martes, 27 de octubre de 2026

"TIEMPOS DE ILUSIÓN" : para dar marcha atrás al tiempo

 


 

“No le falta nada para hacernos revivir (a los mayores) o descubrir  (a los más jóvenes) la atmósfera, que parecería de otro tiempo, de los años  atrapados entre mayo 68 y el Gen Z ». (Laurence Houot, France Télévisions)

 

 


La pareja de actores franceses Camille Cottin (“La biblioteca de los libros rechazados”)  y Louis Garrel (“Soñadores”)  interpreta, con inteligencia y humor, en la película « Tiempos de ilusión » (« Juste une illusion ») a los Dayan, unos padres muy parisinos de una generación que en la década de 1980 asistió a profundo cambios sociales.

Otra pareja, la de los realizadores Olivier Nakache y Eric Toledano (autores de éxitos inolvidables como « Intocable », « Samba », « C’est la vie »  o  « Especiales »), ha mezclado ficción y  recuerdos personales de una adolescencia –la última antes de que las continuadas novedades tecnológicas invadieran completamente nuestras vidas, obligándonos a depender del  algoritmo incluso cuando estamos durmiendo-para la película que hace pocas fechas clausuró la sección “Perlas” del Festival de San Sebastián y que ambos han dedicado a sus respectivos padres..

En “Tiempos de ilusión”,  que es un cuento de iniciación, una historia del paso –la zancada, diría yo- de la infancia a la edad adulta encontramos también a Pierre Lottin (“El Extranjero”), otro de los actores que forman parte del cine de nuestra vida, y al joven Simon Boublil en el papel de Vincent, el chico que vive encantando una época de descubrimientos, dudas y primeras experiencias, compartidas con más de una generación sentada en los patios de butacas europeos.

En forma de comedia a la italiana y con la ternura y la nostalgia reconocibles en quienes tuvieron una infancia feliz,  Nakache y Toledano –que saben lo que es crecer en una de esas cités  de las afueras de París, albergues de extranjeros y pieds-noirs- firman con humor la comedia agridulce de una familia de la banlieue  de clase media y origen judío y árabe que, a mediados de la década de los ’80, intenta encontrar su sitio en un mundo que se está transformando.

Mientras el adolescente Vincent, tímido y un poco  patoso,  que está dejando de ser un niño pero todavía no es un adulto, se enfrenta a las incertidumbres propias de sus trece años sobre la familia, la amistad, la religión o la identidad, sus padres descubren que tampoco ser adulto es ninguna  garantía de encontrar respuestas. De hecho, exactamente igual que el alumno que no se atreve a enseñar la prueba de sus malos resultados escolares,  el padre de esta familia oculta a su mujer y a sus hijos  que hace meses que le han despedido del trabajo, por lo que cada mañana se pone la gabardina, coge la cartera y abandona el hogar de camino hacia ninguna parte.

En cuanto a Vincent, al tiempo que reclama a su hermano mayor Arnaud (Alexis Rosenstiehl) espacio en la habitación que comparten, se prepara para la ceremonia iniciática de su Bar Mitzvá y vive su primera experiencia amorosa con Anne-Karine (Jeanne Lamartine), compañera de clase que tiene un padre  racista.  

“A los trece años –explicó el realizador Eric Toledano en una entrevista- todavía se piensa en cambiar el mundo. Estamos atrapados entre la infancia y la edad adulta. Luego llega un día en el que uno pierde su inocencia (…)Todos nuestros recuerdos reaparecieron faculmente: las primeras sensaciones amorosas, l olor de la casa, las ilusiones de la infancia (…)Al principio pensamos llamar a la película ‘la nostalgia del futuro’. Porque es el período de la existencia en que empezamos a perder nuestras ilusiones. Y también porque la película rinde homenaje a la mayor de todas las ilusiones, la magia del cine”. El cine –dice- es sin duda la más bella de las máquinas para viajar en el tiempo.  

Con una “mezcla de benevolencia y crítica social, de ingenuidad y lucidez”, “Tiempos de ilusión” (1) reflexiona -al ritmo de música  de la época y con el apoyo de decorados y objetos emblemáticos, como cintas de vídeo, cassettes de audio, viejos ordenadores y modelos familiares de Renault y Citroen-  sobre temas políticos y algunos de los retos de aquellos años ’80 que hoy están  recobrando actualidad, como los avances de la ultraderecha, los problemas de la droga, el futuro incierto  o la preocupación por el Sida.

 

(1) “Tiempos de ilusión” se estrena en los cines de Madrid el viernes 30 de octubre 2026.




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