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“No le falta nada para hacernos revivir (a los mayores) o descubrir (a los más jóvenes) la atmósfera, que parecería de otro tiempo, de los años atrapados entre mayo 68 y el Gen Z ». (Laurence Houot, France Télévisions) |
La pareja de actores franceses Camille Cottin (“La biblioteca de los libros rechazados”) y Louis Garrel (“Soñadores”) interpreta, con inteligencia y humor, en la película « Tiempos de ilusión » (« Juste une illusion ») a los Dayan, unos padres muy parisinos de una generación que en la década de 1980 asistió a profundo cambios sociales.
Otra pareja, la de los realizadores Olivier Nakache y
Eric Toledano (autores de éxitos inolvidables como « Intocable », « Samba »,
« C’est la vie » o « Especiales »), ha mezclado ficción
y recuerdos personales de una
adolescencia –la última antes de que las continuadas novedades tecnológicas
invadieran completamente nuestras vidas, obligándonos a depender del algoritmo incluso cuando estamos durmiendo-para
la película que hace pocas fechas clausuró la sección “Perlas” del Festival de
San Sebastián y que ambos han dedicado a sus respectivos padres..
En “Tiempos de ilusión”, que es un cuento de iniciación, una historia
del paso –la zancada, diría yo- de la infancia a la edad adulta encontramos
también a Pierre Lottin (“El Extranjero”), otro de los actores que forman parte
del cine de nuestra vida, y al joven Simon Boublil en el papel de Vincent, el
chico que vive encantando una época de descubrimientos, dudas y primeras
experiencias, compartidas con más de una generación sentada en los patios de
butacas europeos.
En forma de comedia a la italiana y con la ternura y la
nostalgia reconocibles en quienes tuvieron una infancia feliz, Nakache y Toledano –que saben lo que es crecer
en una de esas cités de
las afueras de París, albergues de extranjeros y pieds-noirs- firman con humor la comedia agridulce de una familia
de la banlieue de clase media y origen judío y árabe que, a
mediados de la década de los ’80, intenta encontrar su sitio en un mundo que se
está transformando.
Mientras el adolescente Vincent, tímido y un poco patoso, que está dejando de ser un niño pero todavía
no es un adulto, se enfrenta a las incertidumbres propias de sus trece años
sobre la familia, la amistad, la religión o la identidad, sus padres descubren
que tampoco ser adulto es ninguna garantía de encontrar respuestas. De hecho, exactamente
igual que el alumno que no se atreve a enseñar la prueba de sus malos
resultados escolares, el padre de esta
familia oculta a su mujer y a sus hijos que hace meses que le han despedido del trabajo,
por lo que cada mañana se pone la gabardina, coge la cartera y abandona el hogar
de camino hacia ninguna parte.
En cuanto a Vincent, al tiempo que reclama a su
hermano mayor Arnaud (Alexis Rosenstiehl) espacio
en la habitación que comparten, se prepara para la ceremonia iniciática de su Bar Mitzvá y vive su primera experiencia
amorosa con Anne-Karine (Jeanne Lamartine), compañera de clase que tiene un
padre racista.
“A los trece años –explicó el realizador Eric Toledano
en una entrevista- todavía se piensa en cambiar el mundo. Estamos atrapados
entre la infancia y la edad adulta. Luego llega un día en el que uno pierde su
inocencia (…)Todos nuestros recuerdos reaparecieron faculmente: las primeras
sensaciones amorosas, l olor de la casa, las ilusiones de la infancia (…)Al
principio pensamos llamar a la película ‘la nostalgia del futuro’. Porque es el
período de la existencia en que empezamos a perder nuestras ilusiones. Y
también porque la película rinde homenaje a la mayor de todas las ilusiones, la
magia del cine”. El cine –dice- es sin duda la más bella de las máquinas para
viajar en el tiempo.
Con una “mezcla de benevolencia y crítica social, de
ingenuidad y lucidez”, “Tiempos de ilusión” (1) reflexiona -al ritmo de música de la época y con el apoyo de decorados y
objetos emblemáticos, como cintas de vídeo, cassettes de audio, viejos
ordenadores y modelos familiares de Renault y Citroen- sobre temas políticos y algunos de los retos
de aquellos años ’80 que hoy están recobrando actualidad, como los avances de la
ultraderecha, los problemas de la droga, el futuro incierto o la preocupación por el Sida.
(1) “Tiempos de ilusión” se estrena en los cines de
Madrid el viernes 30 de octubre 2026.

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