domingo, 17 de noviembre de 2024

“Toda una vida”, naturaleza y vida en Austria siglo XX

“Cualquier lugar es bueno para ser feliz”

 


“Toda una vida” (Ein Ganzes Leben), simbiosis de vida y naturaleza y crónica del siglo veinte desde el punto de vista de un hombre al que la vida no ha tratado demasiado bien, es una película dirigida por Hans Steinbichier (“Winter Journey”, “El diario de Anne Frank”,  
“The unheard woman”)  y basada en el best seller homónimo de 2014 del escritor Robert Seethaler (también guionista y actor), un éxito de ventas en  el país traducido a más de cuarenta idiomas.

Su protagonista, el actor austriaco Stefan Gorski (“Un Noel imperial”) ha sido galardonado como Mejor Actor en los Premios Bávaros del Cine. Lre acompañan en el reparto August Zirner “Los años del Muro”,  “Forbidden Love”), Julia Franz Richter (“La maldición”, “Rubikon”), Andreas Lust (“Revancha”, “Casting”) y Robert Stadlober (“Summer Storm”, “Goebbels y el Führer”).

Nacido en los albores del siglo veinte, Andreas Egger es un huérfano que lleva una vida humilde acogido en casa de unos parientes en una modesta localidad de los Alpes austriacos, donde trascurre su adolescencia sin afectos y donde se le obliga a efectuar trabajos forzados. Lisiado por una paliza de su tío, al llegar a la mayoría de edad consigue alejarse de su tutela y, después de trabajar como leñador, participa  en la aventura de construir los primeros teleféricos que iban a abrir su valle a la modernidad, hasta que es reclutado por la Wehrmatch en la Segunda Guerra mundial  y enviado al frente del Este, en las montañas del Cáucaso, donde acaba en manos del ejército ruso.

Esta será la única vez que Andreas abandonará el valle  en las ocho décadas que duró su vida; una vida marcada por las dificultades, los conflictos y la violencia, con un corto paréntesis de romanticismo, amor y felicidad junto a Marie, la primera y única mujer de su vida, en la cabaña que se ha comprado en la cumbre de una montaña.

Pero Marie desaparece en medio de una tormenta de nieve.  El resto de su vida, a medida que pasa el tiempo se verá confrontado a la transformación del pueblo agrícola de montaña en otro mundo que gira en torno a una estación de ski llena de turistas,  Andreas vivirá el resto de sus días en una soledad que solo llena el recuerdo de su amor por Marie.

El otro auténtico protagonista de “Toda una vida” es la naturaleza, las inmensas montañas y los deprimidos valles de los Alpes.

 Su director, Hans Steinbichier, ha explicado: “Toda una vida” (1) es para mí un gran paso hacia adelante. La historia se revela como un drama y afecta a mis orígenes y raíces (...)Es una parábola sobre los temas polarizadores centrales de nuestras vidas: el amor y la muerte. Estos temas son un espejo de nuestra inquieta y auto-optimizada sociedad de la eficacia. El viaje del protagonista Andreas Egger fue para mí una experiencia existencial que ahora deseo compartir con espectadores de todo el mundo.”,

 

(1) “Toda una vida” se va a estrenar en los cines de Madrid el próximo viernes 22 de noviembre de 2024.



 


 



 

sábado, 16 de noviembre de 2024

“El artista del cristal”, animación paquistaní contra la guerra


Película declaradamente pacifista y antimilitarista realizada por los paquistaníes Usman Riaz y Mariam Riaz Paracha, seleccionada para representar a Pakistán en los Premios Oscar 2025, “El artista del cristal “ (The Glassworker) es el primer largometraje de animación enteramente dibujado a mano en Pakistán. Llega a los cines españoles después de exhibirse en el Festival de Cine de Annecy, la Sección Anima’t del Festival de Sitges y como parte del programa Seminci Joven de la Semana Internacional de Cine de Valladolid. 

Usman Riaz y el estudio Mano Animation Studios han creado la infraestructura necesaria para hacer realidad la primera película de animación de Pakistán que cuenta la vida de un joven soplador de vidrio y su formación a lo largo de los años, mientras su tierra atraviesa guerras y conflictos.

Tomas Oliver dirige la mejor fábrica de vidrio del país en la que ahora trabaja su hijo Vincent. Es una época de grandes tensiones y parece inminente la guerra, en la que no quieren participar. La llegada de tropas a su pueblo, al mando del belicoso coronel Lord Amano, propicia que Vincent conozca a Alliz, la hija del coronel, una  joven y talentosa violinista que frecuenta la Escuela de Música y tiene un prometedor futuro. Tomas, que siempre ha sido pacifista y está considerado un cobarde por sus vecinos, no acepta la amistad de los jóvenes que se ve constantemente puesta a prueba por los orígenes sociales y las diferentes formas de ver el mundo.

“El artista del cristal” es un precioso cuento con un punto de magia, que discurre entre la infancia de los dos niños que sueñan con ser artistas, cada cual en su especialidad, y un Vincent ya adulto. Situado al margen de la geografía y el tiempo, relata el cruce de los destinos de dos familias enfrentadas, sobre un fondo de patriotismo y compromiso militar, alternando momentos románticos con otros más dramáticos, hasta que poco a poco se impone “la cruel realidad”.

.Con las voces de reconocidos comediantes como Art Malik, Anjli Mohindra, Teresa Gallagher y Mina Anwar, Usman Riaz considera que la animación es un poderoso medio artístico para contar historias personales y tratar temas universales como el nacionalismo, las clases sociales o la libertad de pensamiento, “utilizando el vidrio como metáfora de la belleza y también de la fragilidad de la vida (…) La película celebra la arquitectura, la moda, el folklore y la cocina tradicional de Pakistán, ofreciendo una visión nueva y auténtica de la identidad y las tradiciones del país” (https://iamdesi.fr/) .

 

“El artista del cristal” (1) es una película maravillosa y también una analogía de la trayectoria de Pakistán como país. “Como paquistaní británico –dice Usman Riaz, su autor- he crecido viendo principalmente películas de animación occidentales y solo muy raramente he visto  representada mi cultura”.

 

(1) « El artista del cristal » se podrá ver en los cines madrileños a partir del próximo viernes 22 de noviembre de 2024.




“Las chicas de la estación”, retrato de una adolescencia invisible

 


 



Inspirada en hechos reales y estrenada en el pasado Festival de San Sebastián, la película “Las chicas de la estación”, sexto largometraje de la realizadora madrileña Juana Macías (”Planes para mañana”, “Embarazados”, “Fuimos canciones”, “El favor”. Ha dirigido también las series “Madres” y “Las abogadas”) cuenta la historia de tres adolescentes internadas en un centro de menores que caen en una red de prostitución.

 

“Las chicas de la estación” está inspirada en distintos casos mediáticos de menores tuteladas que acabaron prostituyéndose, así como en la violación grupal de una chica de 13 años, ocurrida en Mallorca en la Nochebuena de 2019, y cuenta con un elenco que encabezan las debutantes Julieta Tobio, Salua Hadra y María Steelman, seleccionadas en un casting que se celebró en toda España durante un año.

 

Jara, Alex y Miranda son tres adolescentes que han crecido en un centro de menores, bien porque fueron abandonadas o porque crecieron en familias problemáticas y en algún momento la ley las alejó de ambientes tóxicos e inapropiados.

Es el cumpleaños de Jara y quieren celebrarlo asistiendo a un concierto, pero no tienen dinero ni manera de conseguirlo. Hasta que se topan con una chica algo mayor, que también estuvo acogida en su mismo centro, y se mueve por el barrio reclutando menores a las que ofrece citas con adultos en los baños de la estación.

 

Poco a poco, y casi sin darse cuenta, acaban atrapadas en una red de prostitución que incluye la asistencia a fiestas privadas con adultos que abusan de ellas, lo que les permite comprarse ropa y zapatillas de marca. Ellas creen que mantienen el control y pueden dejarlo cuando quieran. Hasta que la violación múltiple de una de las chicas les obligará a volver a poner los pies en la tierra.

 

Cine de denuncia social sobre los abusos y las violaciones de menores –con frecuencia objeto de opiniones encontradas de los muchos “analistas” que abundan en los programas televisivos-, aunque también es un canto a la amistad, no siempre desinteresada pero una forma de amor en fin de cuentas, en la que se echa en falta alguna referencia a las posibles secuelas que su comportamiento de adolescentes dejará en las adultas que acabarán siendo.

 

"Esta –escribe la directora, Juana Macías- es una película sobre una realidad durísima. Una realidad invisible o, mejor dicho, una realidad a la que nadie quiere mirar, y cuando se hace, se tiende a culpabilizar a las víctimas porque tienen problemas feos, porque se escapan de los centros, beben, se drogan… y rara vez se pone el foco en los abusadores".

"Es una historia donde hay dureza y denuncia, pero donde he buscado también que haya energía y belleza. La belleza de la amistad, de la esperanza, de la música, de la adolescencia, de los proyectos de vida llenos de ilusión, de la ingenuidad".

"En el fondo,
 "Las chicas de la estación" (1)  es una historia sobre la capacidad infinita del ser humano de resistir y florecer en las peores circunstancias. Estoy segura de que los espectadores, además de descubrir la vida de nuestras protagonistas, descubrirán las lecciones que solo pueden enseñar aquellos a quienes les han tocado las peores cartas en la vida y que, a pesar de eso, luchan cada día para mejorar su suerte".

 

Origen de la historia

El 8 de enero de 2020 aparece publicada en un diario de Mallorca la alarmante noticia de que  una menor de 13 años ha sido presuntamente violada por un grupo de chicos en Nochebuena.

La atención mediática ayuda a desvelar que, desde hace años, son muchas las menores tuteladas víctimas de abusos sexuales. La Policía lo sabía. Los educadores lo sabían. Parecía que ahora que la sociedad lo sabía las cosas iban a cambiar… Pero tiempo después de aquel escándalo, la situación sigue prácticamente igual. Los autores de la violación fueron condenados a un año de internamiento y 8.500 euros de indemnización para la víctima, pero la mayoría de denuncias continúan a la espera de juicio, los políticos siguen con acusaciones cruzadas y cada pocos meses leemos una nueva noticia que evidencia la ineficacia del sistema para proteger a las menores tuteladas de los abusos sexuales y las redes de prostitución. 

El “Caso Sana” en Madrid,  los 12 detenidos en Asturias  por explotar sexualmente a 5 menores de centros de acogida, o los adultos murcianos que abusaban  de menores,  son los últimos ejemplos, la punta del iceberg de un problema que tiene unas raíces demasiado grandes pero que no deja de asomar por las rendijas.
 

(1) “Las chicas de la estación” se va a estrenar en Madrid el próximo viernes 22 de noviembre de 2024



 


 

 

 



viernes, 15 de noviembre de 2024

“Piezas”, fragmentos del puzle que es nuestra sociedad


Las películas de sketches no son fáciles de hacer y  a “Piezas”, a pesar de resultar bastante entretenida y de la encomiable  interpretación de todos los actores, le falta un hervor.  

Opera prima de la actriz y escritora Pilar Ordoñez, avalada por los premios conseguidos en una decena de festivales internacionales –Moscú, Pakistán, Sudáfrica, Atenas, Malasia, Kerala, Nueva York,Moldavia,  Barcelona…-, aborda unas cuantas realidades incómodas que podemos encontrar en la sociedad actual; es verdad que  se trata de casos singulares, pero en absoluto son piezas de museo, a poco que nos empeñemos encontraremos un reflejo nuestro  en alguno de ellos.

El elenco está compuesto por  principiantes y consagrados, entre ellos Ariel Castro (“La senda”, “Los tres entierros de Melquiades Estrada”, Elisa Forcano (Zorra dorada”), Sofía Cortés, Natalia Llorente (directora de la compañía de teatro “Takikardia”), José Sabarga, Jorgelina Ferlise (peofesora de teatro y terapeuta artística), Paula Cortés, Laura Fité (Periodista y actriz), Fanny Condado “Mis queridos crímenes”, “Nos miran”) y la propia realizadora Pilar Ordoñez (“Las historias de Kronen”). Todos ellos dan vida a personajes complejos y desafiantes, algunos hasta más allá de lo previsible.

 

La escalera de una vivienda puede dar mucho juego, detrás de cada puerta suele  aparecer un personaje con la mochila cargada de años, vivencias, dolores, frustraciones. “Piezas” presenta a nueve personajes cuyas vidas se entrelazan en momentos críticos. A través de las nueve historias,  como un espejo social,  “Piezas” denuncia temas universales que, aunque incómodos, son esenciales para comprender el momento actual de nuestra sociedad: xenofobia, aborto, anorexia, intolerancia, acoso sexual, papiloma humano, maltrato doméstico y violencia de género.

Ordóñez se pone por primera vez tras la cámara con una obra que trasciende las fronteras del cine convencional, para denunciar de manera transgresora lo que todos podemos ver a poco que nos fijemos. Son nueve piezas rodadas en plano secuencia y un final inesperado que unirá a todos los personajes.

La directora de “Piezas”  (1) explica que "siempre me ha interesado la crítica social porque, en muchos casos, la gente no se detiene a pensar por sí misma. Repiten lo que escuchan de su partido político, su religión o las tradiciones familiares. Mi objetivo es invitar a la reflexión sobre temas cotidianos que suelen ser incómodos y que, por lo general, preferimos no ver. Son verdades que creo necesario mostrar desde mi mirada. Después de 40 años dedicados a la interpretación, sentí que había llegado el momento de arriesgarme y dirigir un largometraje. Durante el confinamiento, esa necesidad creativa se intensificó y decidí lanzarme a ello, porque tenía mucho que expresar y el cine me ofrecía el espacio adecuado para hacerlo".
 

 



(1) “Piezas” se estrena en Madrid este viernes 15 de noviembre de 2024.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

“GLADIATOR II” : cuando todos los caminos llevaban al Coliseo


No soy muy amiga de las películas épicas pero en “Gladiator II” he visto una superproducción muy cuidada, una historia un poco farragosa pero que en realidad no importa, una descripción convincente de un sistema en ruinas que hace aguas por cada uno de sus poros, que se agota sin necesidad de que le empujen, y una interpretación que no siempre está a la altura del proyecto (por ejemplo, en el caso de la mujer). 

 Realizada -como el primer Gladiator de hace veinticuatro años ganador de cinco Oscar- por el británico Ridley Scott (legendario autor de éxitos planetarios como “Alien”, “Blade Runner”, “Napoleón” o “Todo el dinero del mundo”), en esta segunda, y probablemente no última entrega de la saga continúa la epopeya de poder, intriga y venganza ambientada en el sugestivo escenario de la Antigua Roma.

 Entre fidelidad y libertad histórica,  y fantasía digital en la creación de detalles (ejércitos, ambiente, vestuario…), Lucio - años después de presenciar como su tío asesinaba a su padre, el admirado general Máximo, fiel apoyo del emperador Marco Aurelio en cuyo nombre ha ganado batalla tras batalla- , quien siendo niño escapó de la destrucción de su familia, ha sido capturado  en el antiguo reino africano de Numidia por un traficante de esclavos que lo lleva a Roma, donde su talento guerrero le vale para engrosar el núcleo de gladiadores del Coliseo: toda  una delicia para los emperadores  Geta y Caracalla, pareja de histriónicos hermanos tiranos, y un entretenimiento para el pueblo romano habituado a los tratamientos a base de “pan y curco”.  

 Impulsado por una furia que tiene mucho de venganza, Lucio rememora su pasado y las glorias familiares para encontrar la fuerza que necesita  para devolver al pueblo la gloria perdida de Roma.

 Fábula épica de corte shakespiriano sobre la esperanza y la nimiedad del poder en un régimen  decadente, última por el momento representante del género  “de romanos”  -casi tan hoolywoodiano como el western-, con 86 años cumplidos el director Ridley Scott ha elegido para este “Gladiator II” al actor irlandés Paul Mescal (revelación en la serie “Normal People”, “Aftersun”) como el gladiador estrella que da la réplica  a  Pedro Pascal (“Extraña forma de vida, Freaky Tales”), Denzel Washington (espléndido como Marcinus, un maquiavelo con péplum, jefe de los gladiadores del Coliseo), Joseph Quinn “Stranger Things”, “Juego de Tronos”), Fred Hechinger (“La mujer en la ventana”, serie “Fear Street”), Lior Raz (“Operación Final”), Derek Jacobi (“Hamlet”, “Enriue IV”) y Connie Nielsen, de nuevo en el papel de Lucila, la viuda del general  Máximo y madre del gladiador.

 Fascinante en su espectacularidad, con un presupuesto que –según distintos medios-ha superado los 310 millones de dólares, “Gladiator II” (1) ofrece casi todo lo que puede dar de sí  una pantalla gigante: batalla naval, decorados grandiosos, combates dantescos y una reflexión política sobre una época a la que no cuesta nada encontrar parecidos actuales: aquel Imperio romano puede tan bien encarnar la Alemania de los nazis como la URSS totalitaria e incluso lo que muchos pensamos que van a ser los próximos Estados Unidos bajo la sombra del negacionismo, el machismo y el imperio de la banda del rifle. Prácticamente lo mismo que explicaba el realizador  Francis Ford Coppola  ante la prensa que en el último Festival de Cannes asistía a la presentación de “Megalópolis”, su última película sobre un Nueva York futurista. “Hoy Estados Unidos es Roma. Está a punto de vivir la misma experiencia por las mismas razones que Roma perdió su República y se encontró con un Emperador”.

Hace casi 25 años, el consagrado cineasta Ridley Scott revitalizó y reinventó un género cinematográfico con “Gladiator”, una epopeya histórica que recaudó más de 465 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en la segunda película más taquillera del año 2000, que además catapultó a la fama a su protagonista, Russell Crowe. Candidata a 12 Oscar, ganó cinco incluido el de mejor película. Dos décadas después, Gladiator II vuelve a mostrarnos a un heroico guerrero que se enfrenta al poderío del Imperio Romano en nombre de la fuerza y el honor.

 “Al hacer una película de esta envergadura se desatan muchas emociones”, dice Scott Ridley.  Se vive con mucho estrés”.

El viaje que la película original recorrió hasta llegar a la gran pantalla comenzó hace más de 20 años, cuando el productor Douglas Wick recibió una fascinante investigación que describía cómo todos los caminos de la antigua Roma conducían al Coliseo. “Emperadores y esclavos, políticos y plebeyos vitoreaban el sangriento espectáculo con una entrega que podía cambiar literalmente el curso del imperio”, explica Wick.

Wick se puso en contacto con la productora DreamWorks, a quien le encantó la perspectiva de reinventar los péplum para una nueva generación, y el estudio compró la idea argumental, no desarrollada por escrito, del guionista David Franzoni. Wick desarrolló un borrador con DreamWorks y a continuación presentaron la idea a Scott. Y el resto es historia.

 

 

(1) “Gladiator II”  puede verse en los cines de Madrid a partir del viernes 15 de noviembre de 2024.




martes, 12 de noviembre de 2024

“Las Margaritas”, un grito de inconformismo en la Checoeslovaquia comunista

“Sátira punk y desenfrenada que revolucionó la Nueva Ola checoslovaca”




Hay  algo de mecánico, algo como de juguete de cuerda, en las dos Marías –Marie I y Marie II- un personaje desdoblado en « Las Margaritas », película experimental  anarquista y feminista, realizada en 1966 como un anticipo  de “la primavera de Praga” por la dibujante, modelo y cineasta checoeslovaca Vera Chytilová (“Hablemos de otra cosa”, “El alma tiránica”, “Garantía de momentos placenteros”, “Expulsión del paraíso”)  -una de las representantes  de la vanguardia que anunciaba la estética punk con veinte años de adelanto,  quien prefiere definirse como individualista cuando, ignorando los códigos morales de la época provoca en el espectador una cierta forma de “malestar mezclado con el placer transgresivo de asistir a un desorden catártico” (www.lebleudumiroir.fr) , que ahora se reestrena restaurado en 4K.

“Iconoclasta, rompedora y divertidísima”, esta obra de arte tan actual hoy como en 1966 le costó a su directora siete años de censura de las autoridades comunistas que aplastaron la Primavera en un país que también estaba desdoblándose, camino de convertirse en las dos repúblicas de Chequia y Eslovenia. 

Protagonizada por las debutantes  Jitka Cerhová e Ivana Karbanová, “Las Magaritas” es un grito de refrescante  nihilismo lanzado a los cuatro vientos por dos jóvenes “depravadas” que se llaman Marie y que se visten de manera irreverente frente al conformismo autoritario de la sociedad que les rodea. Dos chicas incontrolables,  excesivas, muy vitales que, en el ambiente gris plomo que escondía el telón de acero, matan su aburrimiento aprovechándose de circunspectos “hombres maduros que las invitan a saciar su glotonería, saboteando espectáculos públicos y haciendo añicos todo lo que les pasa por la cabeza en una odisea cada vez más desenfrenada (…) de resistencia al patriarcado”. Hombres mayores a los que después dejan plantados sin posibilidad de reclamación, salvo que se arriesguen a poner al descubierto unas intenciones severamente sancionadas por la moral imperante.

“Cuando empecé a preparar “Las Margaritas”- explicaba Vera Chytilová muchos años más tarde- tenía la impresión de que con frecuencia las películas eran teatro filmado y no buscaban impresionar visualmente al espectador. El encuentro con Ester (Ester Krumbachová, guionista, decoradora, realizadora y artista plástica considerada una de las musas de la Nouvelle Vague checoeslovaca) fue esencial para mí. Entonces comprendí que cada escena debía concebirse de manera semántica, con un cierto sentido”.

Con “Las Margaritas”, tercer largometraje de su carrera, segundo de ficción,  Chytilová retrata el estado de un país depravado “un mundo tan opresor como libertario, atascado entre el deshielo y la Primavera de Praga”, en el que dos arquetipos de jóvenes atrevidas “engañan su aburrimiento organizando su suicidio social” (Estelle Bayon, analista, terapeuta y escritora, autora de “Le cinéma obscène”, editorial Champs visuels).

La importancia de esta película inclasificable es en primer lugar histórica, relato de una generación desilusionada, inconformista, que sueña con la libertad y rechaza el patriarcado, que se niega a ser invisible e ignorada, que se ofrece en espectáculo mediante la provocación, el desorden, el escándalo, los juegos y el absurdo, hasta alcanzar la autodestrucción.

Pero tiene también una importancia plástica en secuencias animadas que transfiguran la realidad de las dos jóvenes como Alicias en un país de las maravillas donde todo es hermoso: las dos Marie se divierten maquillándose, poniendo muecas, bailando un foxtrot en un club…pero también destruyendo el mundo sin sentido, quemando el decorado , destrozando los alimentos, cortando las revistas, las sábanas y los cuerpos.

En “Las Margaritas” (1), Vera Chytilová “evoca diferentes cinematografías, tanto la comicidad anárquica de los Hermanos Marx como el montaje arbitrario de un Jean-Luc Godard (pienso en “Pierrot le Fou”), la bulimia de un Marco Ferreri (“La Grande Bouffe) o el recurso al juego de un Jacques Rivette (“Céline et Julie vont en bateau”)” (www.bande-a-part.fr).

Vera Chytilova ocupa un lugar destacado en la historia del cine checo. Vanguardista, feminista, libertaria, rebelde, censurada… Nacida en 1929 y fallecida en 2014, realizó catorce largometrajes entre los que destaca “Las Margaritas”, prohibido en su día por el gobierno checoeslovaco, calificado de obra maestra vanguardista y película mítica precursora de la Primavera de Praga. A diferencia de otros cineastas que optaron por emigrar (Milos Forman, por ejemplo), Vera Chytilová se quedó en el país luchando para poder continuar haciendo cine.

Estudió filosofía y arquitectura antes de ingresar en la famosa Academia de Cine de Praga (FAMU), donde se convirtió en la primera mujer que estudió dirección en la Escuela de Cine y Televisión. Desde el inicio de su carrera, su obra se caracterizó por la provocación, la crítica a los clichés formales de la institución cinematográfica, y por reflejar fuertes valores éticos personales. Las mujeres y su posición en la sociedad son algunos de los temas centrales de una obra que incluye largometrajes, documentales y episodios de televisión, siempre con un estilo personal y crítico. Tras la Revolución de Terciopelo en 1989 se incorporó como profesora a la Academia de Cine de Praga, y en 2005 pasó a encabezar el Departamento de Dirección.

(1) “Las Margaritas” llegará a las pantallas madrileñas el próximo viernes 15 de noviembre de 2024.




lunes, 11 de noviembre de 2024

“Los últimos románticos”, sobre las segundas oportunidades


“Los últimos románticos / Azken erromantikoak”,
 segunda película dirigida por David Pérez Sañudo (Ane) protagonizada por Miren Gaztañaga (“El guardián invisible”,”Ane”),  Maica Barroso (“Matadero”, “Camino”) y Erik Probanza (“Ane is mising”, “The Chapel”), tuvo su estreno mundial en la pasada edición del Festival de San Sebastián, en la Sección Nuevos Directores.

 
“Los últimos románticos / Azken erromantikoak” es la adaptación de la novela homónima escrita por Txani Rodríguez, ganadora del Premio Euskadi de Literatura y uno de los libros  más vendidos de los últimos años (editado por Seix Barral). La adaptación de la novela a la gran pantalla es obra de Marina Parés y David Pérez Sañudo,  ganadores con “Ane” del Goya al Mejor Guion Adaptado, a la Mejor Actriz Protagonista y a la Mejor Actriz Revelación (Jone Laspiur).
 

Irune, una mujer insegura, solitaria e hipocondriaca cuyo hobby consiste en convertir cualquier trozo de papel en figuras, con frecuencia flores y pajaritas   muchas veces animadas, trabaja en una fábrica de papel situada en las afueras de un pueblo industrial del norte de España. Su vida se limita a un reducido círculo de conocidos: sus compañeros de trabajo, una vecina con la que comparte algo parecido a una amistad y un vendedor de billetes de Renfe a quien consulta horarios de trenes que nunca toma. Su frágil equilibrio estalla cuando se detecta un bulto en un pecho, lo que coincidirá con un conflicto laboral en el que se ve implicada. Es entonces cuando su vida toma un giro inesperado, ofreciéndole la oportunidad que, quizás sin saberlo, siempre había estado esperando.

Con Gernika como escenario perpetuamente nublado  y rodada en euskera, “Los últimos románticos / Azken erromantikoak “ (1)  es una película nostálgica sobre las segundas oportunidades, una historia de superación, compañerismo y amor, que también reflexiona sobre la enfermedad, la explotación laboral,  las relaciones familiares de padres e hijos, la incomunicación (que desde Antonioni es un leit motiv en todas las películas pesimistas que tratan sobre la condición humana) ,  y sobre la impresión que tenemos de “los otros”.

Para el realizador Pérez Sañudo, quien ha señalado la dificultad que tuvieron para etiquetar la película,  "hay algo que tiene que ver con el concepto de lo romántico que es muy complejo. Es una de esas palabras, como cultura o democracia, que tiene tantas aristas difíciles de afrontar. Por un lado, es algo que tiene que ver con una relación de amor. Entendíamos que la película tiene algo que ver con la idealización del otro, pero también con la idealización y la mitificación de un espacio, de un territorio, de un lugar que ya no vuelve, de una época pasada. Y ahí empezamos a entender qué tipo de película queríamos hacer y qué significaba hacer una película romántica”.

 

(1) “Los últimos románticos”se estrena en Madrid el próximo viernes 15 de noviembre de 2024.

 

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