martes, 8 de enero de 2019

El Festival de Woodstock celebra cincuenta años este 2019

Jimi Hendrix en Woodstok 1969

El mítico festival de  Woodstock (verano de 1969), celebrado en un terreno fértil y desde entonces también mítico situado a 160 kilómetros al norte de Nueva York,  se dispone a celebrar las bodas de oro de su primera edición.

Renaciendo de sus cenizas, y en el que debe hacer el número cuatro de los festivales del mismo nombre (hubo reediciones con menos carisma en 1994 y 1999) será, según sus organizadores, la promotora de eventos musicales Live Nation,  “tres días de música, cultura, vida  y comunidad”, del 16 al 18 de agosto de 2019, en un lugar que está por determinar todavía: el Bethel Wood Center for the Arts, erigido en el emplazamiento de la primera edición no se ha  considerado  adecuado .

Imposible reproducir el programa de aquella primera edición, cuando los asistentes (mayoritariamente integrantes del movimiento hippie en pleno auge en Estados Unidos) tuvieron la fortuna de ver actuar en vivo a mitos del rock, la psicodelia o el blues, como Janis Joplin o Jimi Hendrix, ambos fallecidos pocos meses después, en 1970, a los 27 años. Pero no es descartable que acudan algunas leyendas todavía vivas, como Joan Baez, Santana, Crosby, Stills & Nash o Neil Young, que darían el necesario “toque vintage” y de prestigio al aniversario.


«El Gran baño» de Gilles Lellouche, cine popular ni tonto ni hortera


Comedia francesa que supone la incursión en la dirección del actor Gilles Lellouche (“Pequeñas mentiras sin importancia”), interpretada por Guillaume Canet (Rock & Roll”), Matthieu Amalric (“El gran hotel Budapest”), Virginie Efira (“Elle”)y Benoît Poelvoorde (“Coco”).

 En los pasillos de la piscina municipal, Bertrand, Marcus, Laurent, Thierry y los otros se entrenan bajo la relativa dirección de Delphine, una antigua estrella de la natación que ahora frecuenta las sesiones de alcohólicos anónimos. En plena crisis de los cuarenta/cincuenta, este grupo de hombres depresivos se siente útil cuando emprenden juntos la aparentemente absurda aventura de la natación sincronizada, una especialidad  hasta ahora reservada a las mujeres, que dará un sentido nuevo a sus vidas.

La conseguida mezcla de comedia y drama hace de “El gran baño” (La grande bagnade) una película popular y coral bien pensada, divertida, tierna, sensible, melancólica y un tanto irregular, en la que tiene un papel decisivo la elección de los cinco principales protagonistas. Si bien la primera parte acaba aburriendo un poco, la llegada de una nueva entrenadora ((Leïla Bekhti, “Un profeta”), una belleza  en silla de ruedas con un carácter extremadamente autoritario, consigue remontar la historia.

Ya definida por algún crítico como “un Full Monty a la francesa”, “El gran baño” es una película sobre algunos aspectos del malestar social más actual. No es difícil imaginar a estos cuarentones deprimidos formando parte de las manifestaciones de “chalecos amarillos”; como ellos, los protagonistas de esta película agridulce tienen dificultades económicas, padecen de soledad, desórdenes familiares, un trabajo que les genera fastidio y hasta sufrimiento. Quizá resulten hasta ridículos en su empeño por emular aquella “Escuela de sirenas”, hoy vieja y kistch,  que protagonizara Esther Williams en 1944; pero no es menos cierto que esa terapia coreográfica a la que se entregan resulta de lo más convincente.






lunes, 7 de enero de 2019

Egipto: Amal Fathy condenada a dos años de cárcel por defender los derechos humanos

Amal Fathy celebrando el cumpleaños de su hijo

Denunciar el acoso sexual en Egipto es un delito. Amal Fathy lo va a pagar con los dos años de cárcel a que ha sido condenada, informa Amnistía Internacional (AI) que esperaba poder celebrar la puesta en libertad de la joven. 

Un tribunal egipcio acaba de confirmar la condena de dos años de cárcel de la defensora de los derechos humanos y militante del Movimiento del 6 de abril Amal Fathy, que le fue impuesta por publicar en Internet, el 9 de mayo de 2018, un vídeo de 12 minutos de duración en el que acusaba a las autoridades del país de no luchar contra el acoso sexual, que ella misma ha sufrido.

« Esta sentencia es una parodia de justicia y debería pesar sobre la conciencia de las autoridades egipcias – dice AI en un comunicado-  El momento elegido para confirmar la sentencia es particularmente cruel ya que hace solamente unos días que Amal Fathy ha podido regresar junto a sus familiares ».

Amal Fathi, de 34 años,  fue detenida el 11 de mayo de 2018 junto a su marido, Mohamed Lotfy, ex investigador de AI y actual director de la Comisión Egipcia para los derechos y las Libertades. Unos policías irrumpieron en el domicilio de la pareja en El Cairo y se llevaron al matrimonio, y a su hijo de tres años, a la comisaría más cercana.  El marido y el niño quedaron en libertad tres horas más tarde mientras que la mujer ha permanecido en arresto preventivo preventiva hasta hace unos días en la comisaría de Maadi, un barrio del sur de la capital egipcia.

Para AI, “la condena por expresar pacíficamente sus opiniones constituye una afrenta a la libertad de expresión que sin embargo está garantizada en la Constitución egipcia”.
En junio de 2015, la policía impidió que Mohamed Lofthy tomara un vuelo a Alemania y le confiscó el pasaporte, que retuvo durante dos años.


“Roma” y “Bohemian Rhapsody” acaparan los mejores Golden Globes 2018


Empieza enero y empiezan también las ceremonias de entrega de los grandes premios cinematográficos. Mientras esperamos los inminentes resultados de los premio Feroz y Forqué aquí, en casa, la 76 ceremonia de los Golden Globes, considerada la antesala de los Oscar y celebrada la noche del 6 de enero de 2019, ha entregado sus codiciados galardones a dos películas estupendas: “Bohemian Rhapsody”, biopic de Freddy Mercury, fundador y voz del grupo Queen (“mejor película dramática”,  Rami Malek “mejor actor dramático”) y “Roma” (“mejor realizador” para  Alfonso Cuarón y “mejor película de habla no inglesa”).  

Aunque quizá la auténtica vencedora de estos Golden Globes, que con frecuencia son una especie de predictor de los Oscar y premian también series y películas televisivas,  haya sido la plataforma Netflix, productora de “Roma”, de la serie cómica "The Kominski Method" (premio para la mejor en su género), y de la serie dramática “Bodyguard” (Richard Madden mejor actor).
Este es el palmarés completo:
Cine:
·         Mejor película dramática: "Bohemian Rhapsody"
·         Mejor comedia o comedia musical: "Green Book"
·         Mejor actriz dramática: Glenn Close en  "La buena esposa"
·         Mejor actor dramático: Rami Malek en "Bohemian Rhapsody"
·         Mejor actriz de comedia: Olivia Colman en "La Favorita"
·         Mejor actor de comedia: Christian Bale en "Vice"
·         Mejor actriz secundaria: Regina King en "Si Beale Street pudiera hablar "
·         Mejor actor secundario: Mahershala Ali en "Green book"
·         Mejor realizador: Alfonso Cuarón por "Roma"
·         Mejor guión: "Green book"
·         Mejor plícula de habla no inglesa: "Roma" de Alfonso Cuaron
·         Mejor película de animación: "Spider-Man: New generation"
·         Mejor banda sonora original: Justin Hurwitz para "First Man: el primer hombre sobre la luna"
·         Mejor canción original: "Shallow" (Lady Gaga, Mark Ronson), en  “Ha nacido una estrella"
Televisión:
·         Mejor serie dramática: "The Americans"
·         Mejor serie comedia o comedia musical: "The Kominsky method"

viernes, 4 de enero de 2019

Asesinado un periodista comunitario en India

Amit Topno

Amit Topno, periodista comunitario adivasi (aborigen), habitante de la conflictiva región de Khunti, en el estado indio de Jharkhand, apareció muerto el 9 de diciembre de 2018 en la carretera que une Namkum con Doranda, a la altura de la ciudad de Ranchi, según la información publicada por Nupur Sondar en Video Volunteers (VV) y reproducido por el digital Global Voices en Français en su boletín de la primera semana de enero de 2019.
Miembro de  VV desde 2012, Amit Topno trabajaba también como reportero de Newscode y OK Times y, en los últimos meses, compaginaba el periodismo con la conducción de un vehículo de alquiler en la plataforma Ola Cab.

La autopsia encontró disparos en su cuerpo pero ningún signo de  lucha. Habían desaparecido su coche, su teléfono y su carnet de identidad, pero no le habían quitado el dinero, lo que ha llevado a la policía a dictaminar que se trata de un asesinato premeditado ejecutado por un profesional.

Topno investigaba sobre problemas locales, tales como la extracción de arena, la venta de alcohol de contrabando, los derechos de su etnia, el tráfico de seres humanos, y otros asuntos de actualidad. Su último artículo publicado trataba sobre el Pathalgadi, un movimiento que reivindica el derecho a la autonomía de los estaos de Jharkhand y Chhattisgarth, creado en 1996.

Además de periodista comunitario,  Topno era también un activista social, organizaba proyecciones de reportajes, dirigía reuniones en su pueblo, ayudaba a sus vecinos a redactar demandas o a entrevistarse con funcionarios, y trabajaba para que se pudieran exigir responsabilidades a la administración. Sus vecinos le recuerdan como una persona valiente y servicial. En una entrevista que le hicieron en 2014, dijo: “Jharkhand es una tierra atrapada en una espantosa tormenta. Su pueblo está pillado en una tempestad constituida de hambruna, conflictos y pobreza. Soy el jefe de mi pueblo y estoy cansado de ver morir a mis gentes”.

El 14 de diciembre pasado, en una marcha silenciosa para protestar por el asesinato de Amit Topno, en la que participaron líderes de movimientos sociales, activistas, periodistas, estudiantes y miembros de la red VV, distintos participantes denunciaron las frecuentes amenazas y el acoso que padecen los periodistas y activistas en Jharkhand.
India ocupa el lugar número 14 en el Index Mundial de la Impunidad  que publica anualmente el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), asociación sin ánimo de lucro fundada en 1981 en Estados Unidos, que tiene como objetivo observar y denunciar los abusos que se cometen contra los medios de comunicación y los periodistas, y promocionar la libertad de presa en el mundo. 



jueves, 3 de enero de 2019

“Razzia” de Nabil Ayouch, cuando Marruecos parece ir marcha atrás


“¿Qué importa la fe si les arrebatáis los sueños?”

Retrato colectivo de un país esbozado a partir de cinco personajes pertenecientes a minorías oprimidas (una mujer, un homosexual, un judío, una adolescente y un maestro bereber), “Razzia”, del realizador franco-marroquí Nabil Ayouch (“Mektoub”, “Los caballos de dios”, “Much Loved (2015), prohibida en Marruecos)”, nos habla de integrismo, patriarcado, tabúes, tradiciones y sueños imposibles; de cinco destinos que se cruzan en algún momento, cinco casos emblemáticos que sufren la represión, la “razzia” de  los islamistas ultras que invaden todos los sectores de la sociedad.

En un paralelismo entre los años 1980 y 2015, dos épocas significativas en la historia de Marruecos, de un poblado en las montañas del Atlas a las calles de Casablanca, el realizador hace una lectura crítica de la evolución político-social y las numerosas represiones de las libertades que se suceden  continuamente en el Marruecos actual donde bajo una capa ligera de aparente modernidad perviven costumbres y tradiciones opresoras.

Como en un trabajo de patchwork,  la película empieza con unas  secuencias de una escuela del Atlas donde a un maestro bereber  se le obliga a explicar las materias en árabe a unos niños que solo hablan la lengua local. Extranjeros (saudíes, sitios y egipcios) están reemplazando a los profesores y dando a los niños una visión del mundo pasada por el prisma religioso del salafismo… y continúa con imágenes de manifestaciones en Casablanca contra la reforma de la Ley de la herencia, en 2015, cuando una multitud de hombres y mujeres protestaban contra la igualdad de derechos tras la victoria electoral de los islamistas; y de manifestaciones de estudiantes que denuncian que ni sus títulos académicos, ni haber “aprendido francés” como les recomendaban sus dirigentes, les sirve para encontrar un trabajo acorde con sus conocimientos (Es la cruz de las últimas generaciones en gran parte del mundo).

Siguiendo con este sistema de contraponer imágenes de ayer y de hoy, Nabil Ayouch nos explica que han cambiado muy pocas cosas –quizá le moda sea el aspecto que presenta mayores avances- y que, en contra de lo esperado por progresistas y reformistas, Marruecos se hunde en un autoritarismo galopante que impone el integrismo religioso, y que está provocando una insoportable atmósfera de presión social con sus inevitables secuelas de desigualdades, terrorismo, miseria.

En el desfile de situaciones conocemos también al joven cantante homosexual que quiere ser “el Freddy Mercury marroquí” y al que acosan sus vecinos de la Medina; a la mujer que rechaza su embarazo ante el temor de que sea una niña porque “Marruecos no es país para mujeres”; a la adolescente que se descubre tendencias lésbicas y pretende combatirlas ofreciéndose a su compañero de instituto “como regalo de cumpleaños”; y al adulto judío, propietario de un restaurante, perteneciente a una minoría cada vez menor y más despreciada en el proceso de arabización y nacionalismo a ultranza que está destruyendo los pequeños logros sociales conseguidos en los últimos años del siglo XX. En todos los casos late el fenómeno de la “desposesión : la que tuvo lugar en las escuelas de las montañas hacía mucho tiempo que se estaba repitiendo  en los hogares,  donde padres y maridos se han convertido en amos que dictan el comportamiento justo” (Frédéric Strauss, Télérama).

“Razzia” pretende ser una película comprometida y muy didáctica de principio a fin, con la elección de personajes intencionadamente representativos de una situación, una clase, un estatus.




martes, 1 de enero de 2019

"El collar rojo " de Jean Becker, melodrama de guerra con perro


“Cuando la guerra no mata a los hombres los destroza por dentro” (Nicolas Schaller, NouvelObs)

 “El collar rojo” ("Le collier rouge"), de Jean Becker ( hijo de Jacques Becker,uno de los grandes cineastas franceses, "Unos días para recordar", "La fortuna de vivir",  "Conversaciones con mi jardinero"), basada en la novela del mismo nombre de Jean-Christophe Rufin, quien ha colaborado con el director en el guion, es  una historia del primera guerra mundial con un perro increíble como protagonista, aunque no es así como se promociona: la versión oficial habla de tres personajes. Un juez militar, un soldado, héroe condecorado que espera su sentenia en el calabozo de un pueblo, y una campesina que espera la resolución del caso. Y, en medio, un perro que es la clave del drama. 

En un pueblo pequeño, en el verano de 1919, un soldado condecorado con la Legión de Honor por su valentía en la contienda que acaba de finalizar (Nicolas Duvauchelle, “Te Wedding Planner”, “Polisse”), espera en  el calabozo de un cuartel desierto una sentencia, que puede ser de varios años, al tiempo que se niega a ver a la mujer que ama y su perro cesa de ladrar día y noche apostado frente a la puerta. No lejos de allí, una chica enamorada que trabaja sus tierras (Sophie Verbeeck, « Marussia », « Parenthèse »), lee a los clásicos y tuvo un romance con el soldado, vive pendiente de su futuro. El tercer personaje es el juez (François Cluzet, “Intocables”, « No se lo digas a nadie », « Médecin de campagne »), un aristócrata al que la guerra ha hecho dudar de sus principios. El incidente que motivó la detención y el juicio del soldado no se revelará hasta el final.

El centenario del armisticio de 1918, que puso fin a la Primera Guerra Mundial, ha dado origen a la producción de unas cuantas películas para que la memoria no olvide una conflagración como nunca había ocurrido antes y como no volverá a repetirse jamás, con sus trincheras encharcadas, sus enfrentamientos cuerpo a cuerpo entre soldados armados con bayonetas, sus tanques que pasaban por encima de minas que estallaban y con todos aquellos miles de heridos que en los años siguientes pedían limosna en  las calles de Europa, ciegos o con las piernas amputadas, y cuya tragedia provocó el nacimiento de los primeros movimientos antimilitaristas y pacifistas. “El collar rojo” es la última que nos llega de Francia, después de “Au revoir là haut” y “Les Gardiennes”.

“El collar rojo” aprovecha  un caso de conciencia para hablarnos del horror de la guerra y sus distintas caras. Un sencillo drama sentimental, muy bien interpretado y muy bien filmado en un ambiente vintage,  con escenas de combate, bastantes flash-back y acertada descripción de una Francia traumatizada.