miércoles, 26 de agosto de 2020

Berlinale: se crea el premio de interpretación « sin género »

Un cartel de la Berlinale 2021

Como una muestra de mostrar su sensibilidad, y la de toda la industria cinematográfica frente a las cuestiones de género, en su edición número 71 prevista en principio para febrero de 2021, la Berlinale, el Festival Internacional de Cine de Berlín ha decidido acabar con las distinciones « mejor actor/ mejor actriz », y en su lugar entregará premios “sin género”, según ha anunciado los organizadores este 24 de agosto de 2020, en un comunicado del que se hace eco, entre otros, France Culture, el boletín digital cultural de France Télévisions.

"La Berlinal –explica el comunicado que firman los directores de la Berlinale, Mariette Risenbeek, productora holandesa de 64 años,  y el periodista y escritor italiano Carlo Chatrian, de 48- ha reorganizado los premios que entrega el jurado. Los de interpretación se definirán sin mencionar el género. En lugar de premiar con los Osos de Plata al ‘mejor actor’ y a la ‘mejor actriz’ estos galardones se entregarán a ‘la mejor interpretación en un papel de protagonista” y  a la ‘mejor interpretación en un papel secundario”, tanto si se trata de actores como de actrices”.   

El festival alemán no es el primero en establecer premios sin distinción de género. En 2017, los MTV MOvie & TV Awards, que se entregan en Hollywood, convocaban un único Premio de Interpretación al que podían optar tanto actores como actrices, que finalmente ganó la británica Emma Watson por su papel en « La bella y la bestia ». 

Otra novedad de la próxima Berlinale –que se celebrará del 11 al 21 de febrero de 2021, y será presencial según los organizares que están poniendo en pie “un modelo híbrido” para el Mercado Europeo del Film  (EFM), evento comercial que se celebra al mismo tiempo que el certamen-- será la entrega del « Premio Oso de Plata del Jurado » que viene a sustituir al antiguo « Premio Alfred Bauer », llamado así por el nombre del primer director del festival, destinado a recompensar « la estética innovadora » de una obra. En el pasado mes de enero, la dirección de del certamen aprobó la retirada del nombre de Bauer del palmarés a causa de las revelaciones aparecidas sobre su pasado nazi.

Una investigación del semanario Die Zeit arrojaba «  nueva luz sobre el papel de Bauer en la política cinematográfica de los nazis ». Según la revista, que se apoyaba en minuciosas investigaciones efectuadas entre otros en los Archivos Nacionales,  Alfred Bauer (1911-1986), quien dirigió la Berlinale entre 1951 y 1976, fue “un alto responsable del organismo cinematográfico de propaganda creado por el ministro de Hitler Joseph Goebbels”. Miembro del partido nazi NSDAP, también fue « un ferviente S.A. », organización paramilitar, según los documentos legados por los propios nazis, e igualmente jugó un papel destacado en la vigilancia de actores, realizadores y otros profesionales de la industria del cine, durante el tercer Reich.  Al finalizar la Segunda Guerra Mundial –siempre según la información publicada en Die Zeit- se dedicó a borrar las huellas de su pasado nazi, llegando a hacer creer que había sido un firme opositor al nazismo.






lunes, 24 de agosto de 2020

Alexeï Navalny presenta « restos de envenenamiento » según los médicos alemanes



Alexei Navalny, Foto Wikipedia
El comunicado de los médicos alemanes del hospital de La Caridad de Berlín, a donde fue trasladado en coma el sábado 22 de agosto de 2020 el opositor ruso, que han encontrado “indicios de intoxicación por una substancia del grupo de inhibidores de la colinesterasa” (una enzima capaz de modificar la estructura de la acetilcolina, neutransmisor primordial en el funcionamiento de nuestro organismo, en la sangre y los tejidos), contradice el diagnóstico de los doctores rusos del hospital de Omsk que atendieron a Navalny en coma, tras el aterrizaje de urgencia del avión que le llevaba desde la localidad siberiana de Tomsk hasta Moscú, según información de las agencias internacionales que hoy publica, entre otros, el diario francés L’Obs (antes Le Nouvel Observateur).

Los médicos rusos –que al día de hoy siguen manteniendo su diagnóstico y declaran no haber recibido presiones-  aseguraron el 21 de agosto « no haber identificado ningún veneno ni en la sangre ni en la orina…No creemos que haya sufrido un envenenamiento », según declaró el vicedirector del hospital Anatoli Kalinitchenko.

Ingresado en cuidados intensivos, en coma inducido y con protección policial, los médicos berlineses no han identificado todavía el veneno específico que le fue administrado –presumiblemente con un té que bebió en el aeropuerto de Tomsk- y están tratando a Navalny, de 44 años,  con “un antídoto”. El comunicado del hospital añade que es incierto el resultado del envenenamiento y sus secuelas a largo plazo” y que aunque de momento su estado “es grave, no se teme por su vida”.

Antes de conocerse el diagnóstico de los médicos del reputado hospital de La Caridad, el gobierno alemán, por medio del portavoz del gabinete de la canciller Angel Merkel, Steffen Seibert, ya había anunciado que era “bastante probable” que Navalny hubiera sido envenenado: “Se trata de un paciente que es bastante probable haya sido víctima de un ataque con veneno. La sospecha no es que Navalny se haya envenenando a sí mismo, sino que alguien le ha envenenado y el gobierno alemán se toma esta sospecha muy en serio”.




domingo, 23 de agosto de 2020

Opositores rusos: Alexei Navalny sigue en coma en Berlín



LLegada de Navalny en coma al hospital La Caridad de Berlín
Cuando se cumplen las primeras veinticuatro horas de la llegada, en un avión medicalizado fletado por la ONG Cinema for Peace, del opositor ruso de 44 años Alexeï Navalny al Hospital de la Caridad de Berlín, a donde fue trasladado en coma  –tras vencer la resistencia del gobierno ruso de Vladimir Putin y de los médicos del hospital de Omsk, donde fue atendido tras aterrizar de urgencia el vuelo que llevaba desde Tomsk, en Siberia occidental, a Moscú el viernes 21 de agosto de 2020-, su estado se considera crítico aunque estable.
Navalny, fue supuestamente envenenado con alguna sustancia añadida al té que tomó en el aeropuerto antes de subir al avión. Una versión que mantienen sus allegados y toda la oposición rusa, habituada a ver desaparecer a sus líderes envenenados por agentes de los servicios de inteligencia FSB (antigua KGB), tanto en el país como en el extranjero, y que han rechazado los médicos del hospital de Omsk, quienes tras impedir que nadie, ni siquiera su esposa Yulia, pudieran verle, hablaron de “hipoglucemia” finalmente lo diagnosticaron como “un problema de metabolismo”.
En el día transcurrido entre la llegada de Navalny al servicio de toxicología del hospital de Omsk y su salida para el de Berlín, el canal ruso de televisión Life difundió un vídeo grabado en el avión por un pasajero, en el que se oye gemir de dolor a una persona y se ve a los socorristas dirigiéndose hacia la cola del aparato. Por su parte, el canal Telegram 112 fue quién emitió las imágenes de Navalny trasladado en camilla desde el avión hasta la ambulancia que esperaba en la pista de aterrizaje. La información de la agencia estatal rusa Tass publicó la declaración del médico-jefe del hospital de Omsk, Alexandre Murakhovsky, de que “se encontraba en estado muy grave, inconsciente y conectado a un respirador artificial”.
Alexei Navalny, principal opositor de Vladimir Putin, quien le impidió presentarse a las últimas elecciones haciendo que le detuvieran por “malversación”, y emblemático luchador contra la corrupción de las élites, ha pasado varias veces por las cárceles rusas y ha sufrido varios ataques orquestados desde el poder. En 2017, cuando salía de su oficina en Moscú, le arrojaron a los ojos un producto antiséptico que estuvo a punto de dejarle ciego. En julio de 2019, mientras cumplía condena, tuvo que ser trasladado al hospital donde denunció haber sido “envenenado con un producto químico desconocido”, que los médicos calificaron de “reacción alérgica a alguna sustancia tóxica”.
El sábado 22, en Berlín, en una conferencia de prensa organizada por Jaka Bizilj,  fundador de Cinema for Peace, y Leonid Volkovel,  responsable del equipo de  Navalny, el director de la ONG aseguró haber llevado a cabo la “misión humanitaria” del traslado del político a Berlín por encargo de dos miembros del grupo musical de punk ruso Pussy Riot, mundialmente conocido por organizar performances artísticas prohibidas contra Putin, y por la defensa de los derechos de las mujeres. En 2011, tras un espectáculo considerado « profanatorio » en una iglesia ortodoxa, tres de las miembros del grupo fueron detenidas y un año más tarde condenadas a pasar dos –que no llegaron a cumplir- en un campo de trabajo por “vandalismo” e “incitación al odio religioso”. En 2018, otro de los miembros del grupo, Piotr Verzilov, fue hospitalizado en Berlín tras sufrir “un intento de envenenamiento en Rusia”.
 Cinema for Peace es una organización humanitaria alemana que se creó tras los atentados del 11 de Septiembre en Estados Unidos, con el objetivo de “influir a través de las películas en la percepción y la resolución de los desafíos sociales, político y humanitarios mundiales”. Desde hace 18 años, en el marco de la Berlinale (Festival Internacional de Cine de Berlín) organiza una gala en la que entrega recompensas a las actrices y los actores comprometido con la paz y la justicia.

Ya hemos comentado que Navalny no es en absoluto el primer opositor de Putin contra el que se atenta presuntamente en un intento de envenenarle. El diario francés Le Monde recuerda que en los anteriores casos de envenenamientos acontecidos en Rusia « jamás se ha llegado al fondo en las investigaciones » y que solo se han podido confirmar los sucedidos en el extranjero, aunque los expertos están de acuerdo en que “el envenenamiento político es una vieja práctica rusa”. El boletín diario de France Télévisions se hace eco de cinco casos probados.

El 4 de marzo de 2018 aparecieron dos personas inconscientes en un banco de la ciudad de Salisbury, en el Reino Unido: “Se trataba de  Sergueï Skripal, de 66 años, et su hija Yulia, de 33. Ambos habían estado expuestos a venenos desarrollados secretamente por las autoridades soviéticas durante la guerra fría. Se recuperaron tras permanecer hospitalizados varias semanas.  Sergueï Skripal era un espía doble, reclutado a principios de la década de 1990 por los servicios secretos británico, el célebre M16, cuando trabajaba en la dirección general de Inteligencia del estado mayor ruso. En 2010, el presidente ruso Medvedev intercambio a Skripal y otros tres agentes dobles por una decena de agentes secretos rusos instalados en Estados Unidos y desenmascarados por el FBI. Desde entonces vive en el Reino Unido ».

El segundo caso es el de Alexandre Litvinenko, antiguo agente de la KGB « quien animaba a luchar contra la corrupción en el FSB”, al que finalmente los servicios de contraespionaje rusos, al mando de Vladimir Putin desde 1998, expulsaron acusado de corrupto. Litvinenko se exilió en Londres y en noviembre de 2006 tomó un té en un restaurante londinense con dos antiguos miembros de la KGB. Pocos días después fue hospitalizado y murió tres semanas más tarde. En su estómago se encontró polonio 210, un metal radiactivo extremadamente potente, que también estaba en la tetera del restaurante. En la carta que escribió a modo de testamento decía: “Ha llegado el momento de decir algo de los responsables de mi actual estado (…) Vladimir Putin, podréis silenciar a un hombre pero los gritos de protesta del mundo entero resonarán en vuestros oídos durante el resto de vuestra vida. Que Dios os perdone por lo que habéis hecho no solo a mí, sino también a Rusia y a su pueblo”.

En 2015, el opositor ruso Vladimir Kara-Murza, de 38 años, vicepresidente de Open Russia, un movimiento que tiene como objetivo “construir y reforzar la sociedad civil rusa” y que en las últimas legislativas apoyaba a jóvenes opositores,  ingresó en cuidados intensivos con un “fallo renal agudo. En su sangre encontraron en proporciones anormales manganeso, cobre, mercurio y zinc”. Un año más tarde, de nuevo tuvo un fallo renal, y esta vez los médicos le encontraron “substancias tóxicas desconocidas”. Kara-Murza fue un amigo muy cercano de Boris Namtsov, Vice-primer ministro de Boris Yeltsin, asesinado en 2015.

« En plena campaña de la presidencial ucraniana, el 5 de septiembre de 2004, Viktor Iouchtchenko se sintió enfermo. Hospitalizado en Austria, regresó a Ucrania con el rostro desfigurado y lleno de cicatrices. Denunció haber sido envenenado y los médicos diagnosticaron que había ingerido dioxina en una cantidad diez mil veces superior a la tolerada, que le atacó al hígado, el conducto digestivo, el páncreas y la piel. La investigación llegó hasta los servicios secretos rusos (…) En enero de 2005, Viktor Iouchtchenko fue elegido presidente de Ucrania”.  

En septiembre de 2018, cuando asistía al juicio de dos miembros del grupo Pussy Riot por desobediencia a la policía, Piotr Verzilov, un activista ruso-canadiense- conocido por invadir el terreno de juego en 2018, durante la Copa del Mundo en Rusia-, se sintió enfermo. Pocos días más tarde “perdió la vista”, no podía hablar y no reconocía a su compañera. Hospitalizado en Moscú fue trasladado después al Hospital de la Caridad de Berlín, donde le diagnosticaron envenenamiento por “substancia desconocida”. Se curó en una decena de días. En declaraciones posteriores al periódico alemán Bild, Piotr Verzilov dijo que podía deberse a que “estaba trabajando en un proyecto de película con el periodista Alexandre Rastorgouïev, asesinado el 30 de julio de 2018 junto con otros dos periodistas en Centráfrica, donde investigaban la presencia de mercenarios rusos”.


jueves, 20 de agosto de 2020

Un grupo de acreedores canadienses compra en subasta el Circo del Sol



Cartel de uno de los últimos espectáculos del Circo del Sol
Tras varios meses de incertidumbre, a causa de su enorme endeudamiento agravado por la pandemia del Covid-19, la célebre compañía canadiense del Circo del Sol (https://aqui.madrid/el-circo-del-sol-acepta-la-oferta-de-compra-de-sus-acreedores/) ha pasado a manos de un grupo de una docena de acreedores capitaneado por el fondo de pensiones Catalyst Capital Group.
Según distintos medios de comunicación canadienses, la suya – de 1.200 millones de dólares  (unos mil millones de euros)- ha sido la mejor de las ofertas presentada en la subasta celebrada la tarde del pasado 18 de agosto de 2020, y ha reemplazado la oferta que la compañía había aceptado a finales de pasado mes de junio, efectuada por los fondos estadunidenses TPG y chinos Fosun, así como la   Caisse de dépôt et placement de Québec (entidad equivalente a nuestras Cajas de Ahorros)La operación debe todavía recibir el visto bueno de la justicia canadiense en las próximas semanas. 
En un correo electrónico enviado a la Agencia France-Presse, que hoy reproducen los diarios franceses,  el director general de Catalyst, Gabriel de Alba, asegura que el resultado de la subasta “es bueno para el Circo, sus empleados, sus artistas y sus colaboradores…Ahora que queda atrás los recientes pasos en falso de la compañía, tenemos que concluir rápidamente la peració y apoyar a la compañía para que reavive la magia y el talento artístico que han hecho del Circo del Sol una marca mundial emblemática.
La llegada de la pandemia cogió a la empresa Circo del Sol, creada en Québec en 1984, con 44 producciones en marcha, diseminadas por los cinco continentes, lo que motivó que el 95% de sus trabajadores -4.679 acróbatas y técnicos- se encontraran en marzo de 2020 en paro técnico; la mayoría fueron despedidos dos meses más tarde, en junio, cuando la compañía, prácticamente en quiebra,  solicitó la protección de los tribunales.
El grupo presidido por el fondo Catalyst –que garantiza el mantenimiento de la sede social del Circo del Sol en Montreal durante al menos los próximos cinco años- va a inyectar en la empresa una cantidad de entre 300 y 375 millones de dólares





Alexei Navalny, opositor de Putin, hospitalizado con sospechas de envenenamiento

Alexei Navalny

Alexeï Navalny, activista ruso contra la corrupción y uno de los principales opositores del presidente ruso Vladimir Putin, se encuentra hospitalizado « en cuidados intensivos », según el mensaje escrito por su portavoz, Kura Yarysh,  en Twitter este jueves, 20 de agosto de 2020.

Según esta fuente, Navalny se sintió mal durante un vuelo Siberia-Moscú , perdiendo el conocimiento inmediatamente después, lo que hace que su círculo más íntimo sospeche que se trata “de un envenenamiento”. El avión hizo un aterrizaje de urgencia en Omsk, para que el activista pudiera recibir atención médica.

Navalny, que ha pasado varias temporadas en la cárcel por organizar manifestaciones « prohibidas » contra la corrupción en las esferas de poder del país y contra Putin, ya fue objeto de un intento de envenenamiento en 2019, cuando se encontraba detenido: “Evidentemente –escribe Yarmisdh en su tuit- han vuelto a hacerle lo mismo. Sospechamos que le han envenenado con algo mezclado en el té ».


miércoles, 19 de agosto de 2020

“El glorioso caos de la vida”, la adolescencia triunfante


No quiero hacerte daño"
"Entonces no hagas esto"

La historia que nos cuentan en « El glorioso caos de la vida ( Babyteeth) », basada en la obra de teatro del homónima de la australiana Rita Kalnejais, está lleno de momentos importantes, de espontaneidad y de sentido del humor. Todo junto la convierten en una emocionante película sobre unos adolescentes muy concretos y sus pulsiones, y marca el debut en la realización de la también australiana Shannon Murphy, hasta ahora conocida por su dirección de series televisivas.

"El glorioso caos de la vida » es el relato de un momento en la vida de cuatro personas muy diferentes enfrentadas a "lo inesperado”: el cáncer, el amor, el sentimiento de pérdida…Los personajes aciertan, se equivocan, se excusan por sus errores, siempre transmitiendo el mensaje de que la vida, en cualquiera de sus formas, merece ser vivida.

Milla ( Eliza Scanlen, “Mujercitas” ) y Moses ( Toby Wallace, “The Society”, Premio Marcello Mastroiani el Mejor Actor Joven) se conocen en una estación y entre ellos se produce una conexión inexplicable. La chica tienen 15 años, viste uniforme escolar y luce una melena larga y rubia. El chico es mayor, tiene un descuidado aspecto de vagabundo y le pide dinero. Milla  le da un cheque y Moses le dice que es demasiado. Después, Milla hace novillos, pasa el día con Moses, encantada con su nuevo amigo que le corta la melena,  y acaba invitándole a comer y llevándole a su casa.

Los padres de la niña, el psiquiatra Henry  ( Ben Mendelsohn, “Robin Hodd”, “Captain Marvel”) ) y la pianista Anna ( Essie Davis, “La joven de la perla”, « Assassins Creed » ), se sienten desconcertados ante la llegada de los adolescentes: por una parte es su niña, todavía tiene un diente de leche, y carece de experiencia con los chicos; pero también es una enferma, padece  un cáncer, y sus padres se sienten desarmados ante sus conatos de adolescente rebelde (cuando la madre dice “ese chico tiene problemas”, Milla responde “yo también”). Si de una parte consideran que no es una buena influencia para su hija, de otra no pueden ignorar que el nuevo amigo le ha devuelto las ganas de vivir que estaba perdiendo a causa de la enfermedad. Y eso es bueno.


Y así, la comedia dramática de Milla y Moses sigue adelante evitando los muchos tópicos en que podría caer la historia del primer amor de una adolescente fuera de lo habitual. Los padres no tienen valor para hacer lo que creen que deberían, impedir que su hija siga viendo al chico, aceptan la amistad como inevitable y toda la historia se va sucediendo en un mundo muy real pero también lleno de ternura, en el que juega un papel importante el carisma y la química de los dos actores jóvenes que han encontrado el punto justo para evitar caer en el melodrama cáncer/adolescencia, que hacen un uso muy inteligente de sus miradas y que utilizan la circunstancia vital que atraviesan para aprender, crecer, incluso cambiar porque “el amor es siempre una experiencia revolucionaria”, un milagro, y no dejéis que nadie os diga lo contrario.

No es fácil salir bien parada de un romance adolescente. La directora de “El glorioso caos de la vida” lo ha conseguido en esta historia que habla de amor, de incertidumbre y de duelo, y en paralelo habla también de dependencia, de deseo, de crisis…Una sabia combinación agridulce que se estrena en las salas comerciales el 21 de agosto de 2020.





jueves, 13 de agosto de 2020

"Little Monsters”, jugando no dan miedo



Ganadora del Oscar 2014 a la Mejor Actriz Secundaria en “12 años de esclavitud”, la también realizadora mexicana Lupita Nyong'o protagoniza “Little Monsters” comedia de terror que, como su título indica, va de niños y monstruos –en este caso zombies- pequeñitos, por lo que la historia que dirige el polifacético australiano Abe Forsythe (“Down Under”) es de las que no dan mucho miedo, aunque los pequeños griten como los niños saben hacerlo. La película llega a los cines madrileños el 14 de agosto de 2020.

“Little Monsters”, que tuvo su estreno mundial en la pasada edición del prestigioso Festival de Sundance y que en nuestro país ha hecho el recorrido de los mejores encuentros del género,  arramblando con un buen puñado de galardones en el Festival Nocturna de Madrid –mejor actriz, mejor guión y Premio del Público-, nos cuenta la historia de Dave, antihéroe clásico, un “músico fracasado, egoísta e irresponsable”, enamorado de Miss Caroline, una de las maestras de su sobrino Félix, que se ofrece voluntario para acompañar a la clase en la excursión escolar a una granja vecina (“un parque de atracciones rural”).

 Cuando de una base militar cercana se escapa un virus que desencadena una invasión de zombies, Miss Caroline –como un remedo de Guido, el personaje al que da vida Roberto Begnini en “La vida es bella”- decide presentar la amenaza a los niños como se tratara de un juego educativo, y evitar así que se asusten.

Mezcla híbrida de comedia y película de horror, « Little Monsters » es un entretenido cuento veraniego, un combate lúdico  por el que desfilan militares sobradamente incompetentes, una clase completa de niños encantadores –a algunos los zombies les parecen “muy falsos”-, una mezcla inteligente de humor políticamente incorrecto y suspense, y un romance que consigue abrirse camino pese a que las circunstancias parecen estar en su contra.