.jpg)
Narges Mohammadi
Este domingo 10 de mayo de 2026, la activista iraní
Narges Mohammadi, Premio Nobel de la Paz 2023, ha quedado en libertad con fianza, y ha sido
ingresada en un hospital de Teherán « para quedar en manos de su propio
equipo médico ». Encarcelada en Irán desde el pasado mes de diciembre tiene
la salud muy deteriorada, según ha anunciado su fundación precisando que “se trata de una suspensión de la pena a
cambio de una importante fianza” y no de una libertad incondicional. No ha
precisado la cantidad pagada.
Narges Mohammadi, de 54 años, quien lleva más de
veinte años luchando en favor de los derechos humanos, contra la pena de muerte
y por los derechos de las mujeres, fue detenida el pasado 12 de diciembre en
Mashhad, por tomar parte en una ceremonia funeraria de homenaje a un abogado
que apareció muerto en su despacho, en
la que criticó a las autoridades religiosas iraníes. Desde que ingresó en la
cárcel de Zandian su estado de salud ha ido empeorando.
En la mañana del domingo su abogado, Mostafa Nili,
confirmo en sus redes sociales que Narges Mohammadi había sido trasladada en ambulancia a un hospital de Teherán, tras recibir « una
orden suspendiendo la ejecución de su pena por razones médicas”.
« La vida de Narges Mohammadi pende de un hilo »
ha manifestado en París su esposo, Taghi Rahmani, residente en la capital
francesa junto a los dos hijos mellizos del matrimonio. “Aunque actualmente se
encuentra hospitalizada por un fallo grave de su estado de salud, un traslado
temporal es insuficiente. En ningún caso debe volver a la cárcel en las
condiciones en que se encuentra ». La fundación de la activista ha
declarado que “es necesario asegurarse de que no volverá a la cárcel para
cumplir los dieciocho años que le restan de condena”.
Durante su estancia en la cárcel Narges Mohammadi ha
tenido dos presuntas crisis cardiacas, los pasados 24 de marzo y 1 de mayo. La última
es la que ha motivado su traslado de urgencia al hospital.
El comité de apoyo a Narges Mohammadi en París ha
asegurado que corre el riesgo de morir: ha perdido 20 kilos, tiene dificultades
para expresarse y está “irreconocible”, según su abogada parisina Chirinne
Ardakani, quien ha recordado los casos del disidente chino y también Premio
Nobel de la Paz Liu Xiaobo, fallecido en 2017 mientras se encontraba detenido y
hospitalizado, y el del opositor ruso Alexei Navalny, muerto en 2024 en una
colonia penitenciaria rusa.
El pasado jueves, diplomáticos estadounidenses habían
pedido a las autoridades iraníes que dejaran en libertad a Narges Mohammadi « para
que pudiera recibir el tratamiento que
necesita. El mundo es testigo », escribió en sus redes sociales Riley
Barnes, Secretario de Estado adjunto encargado de derechos humanos.
En los últimos veinticinco años, Narges Mohammadi ha
sido detenido y condenada varias veces por su lucha contra la pena de muerte y la
estricta obligación de llevar velo que tienen las mujeres iraníes. La anterior
detención se produjo antes del último y amplio movimiento de contestación del
poder, al que los ayatolás en el poder respondieron causando miles de muertos. En febrero pasado, los jueces añadieron seis
años más a la condena de Narges
Mohammadi por « atentado a la
seguridad nacional », y otro año y medio más por “propaganda contra el
sistema islámico” del país. En aquel momento, la activista llevó a cabo una
huelga de hambre de una semana, para reclamar el derecho a telefonear.
Alí y Kiana Rahmani, los dos mellizos adolescentes hijos
de Narges Mohammadi, que viven y
estudian en París junto a su padre, llevan diez años sin ver a su madre. Fueron
ellos quienes en diciembre de 2023 acudieron a Oslo para recibir el Premio
Nobel en nombre de su madre, que entonces también se encontraba en la cárcel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario