“Trofeos para todos”, comienza Libération, el diario faro de la izquierda francesa, su crónica urgente sobre el palmarés de la 79 edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, el más célebre de los muchos que se celebran anualmente en todo el mundo, que de momento sigue manteniendo un primer puesto seguido de los certámenes de Venecia, Berlín y San Sebastián.
Ese encabezamiento en este caso
significa que, a juicio del periódico, se han dado tantos premios ex aequo (“o
de ex-egos”) –los de dirección y mejor actriz y actor- que “en la ceremonia de
clausura, el escenario del Gran Théâtre Lumière tenía el aspecto de un andén de
estación de tren”, con mención especial para el discurso del polaco Pawel Pawlikowski ( realizador de “Fatherland”,
sobre el escritor Thomas Mann) que habló -“aturdido y quizá un poco vejado" por
tener que compartir su premio de dirección (con los Javis y “La bola negra”,
ndr)- de un «desastre».
Volviendo a los premios, la Palma de Oro de un festival colocado bajo el patrocinio de Telma y Louise -que han visto todo desde el cartel-homenaje que las muestra felices al volante del Ford Thunderbird 1966 que, por la celebérrima Ruta 66, las encamina hacia el drama que desaparece bajo el fundido en blanco final - ha sido para el rumano Cristian Mungiu por la película « Fjord », que dura dos horas y media y se rodó en Noruega.
Mungiu ya consiguió otra Palma
de Oro en 2007 por « 4meses, 3 semanas y 2 días », por lo que ha
entrado en « el muy cerrado club de cineastas" que han conseguido hacerse con el galardón en dos ocasiones, junto Francis Ford Coppola, Emir Kusturica, los hermanos Dardenne
y siete realizadores más.
El Jurado de la 79 edición del Festival de Cannes, celebrada del 12 al 23 de mayo de 2026, presidido por el realizador coreano Park Chan-wook (“Old Boy”), ha entregado unos cuantos Premios de Honor (al director neozelandés Peter Jackson, autor de la trilogia de “El señor de los anillos”, quien no se considera un “artista” sino un “cuentista”; a la actriz Barbra Stresand, ausente de la ceremonia por problemas de salud que le impidieron volar desde Estados Unidos, y al actor John Travolta –una sorpresa, en Cannes son habituales estos premios sorpresa que se reciben con cara sorprendida (presuntamente)- quien acudió acompañando a la película “Propeller One Way Night Coach" (Vuelo nocturno a Los Angeles) con la que se ha estrenado como director a los 72 años, quien agradeció el premio diciendo que “Es mejor que un Oscar”..
Además, la sección Quincena de Realizadores ha entregado la
Carroza de Oro –un homenaje al conjunto de su obra- a la directora francesa Claire Denis (“Chocolate”,
“Les Salauds”, “Le cri des gardes”). Y
la actriz estadounidense Julian Moore ha recibido el Premio Women in Motion,
sucediendo a Nicole Kidman en un galardón que distingue a las personalidades que « están
cambiando el papel de las mujeres en el cine y en la sociedad ».
Entre las 22 películas en competición en la
Sección oficial (más “Paper Tiger” de James Gray, incorporada posteriormente al
listado), figuraban tres con marchamo español: “Amarga navidad”, de Pedro
Almodóvar (que fuera de nuestro país se llama “Autoficción”), “El ser querido”
de Rodrigo Sorogoyen con un Bardem protagonista, y la premiada “La bola negra” de Los Javis.
Cannes no ha estado al margen
del contexto explosivo creado por las guerras que nos tienen en vilo. En las distintas
secciones paralelas se ha dado una
nutrida representación de cineastas iraníes: Rehearsals for a Revolution, de
Pegah Ahangarani, ha conseguido el Premio al Mejor Documental (recordemos que
el año pasado la Palma de Oro fue atribuida a Jafar Panahi por “Un simple
accidente”). También ha estado por allí Asghar Farhadi (ganador de dos Oscar),
presentando sus “Historias paralelas”, un drama parisino rodado en Francia con
los actores Isabelle Huppert,Virginie Efira, Pierre Niney y Vincent Cassel, que
la crítica acogió diciendo que “Farhadi es peor cuando trabaja fuera de Irán”.
En cuanto al genocidio de Gaza,
lo han recordado en sus intervenciones
los actores Javier Bardem y Mark Ruffalo, lo mismo que el realizador británico
Ken Loach, quien subió las empinadas escaleras de la alfombra roja apoyado en
dos bastones y apuntalado por su mujer, como siempre.
La Segunda Guerra Mundial sigue
siendo uno de los temas preferidos por los cineastas que optan por recordar la Historia: hasta tres películas de las presentadas en Cannes la han elegido como
tema central. Se han visto películas sobre el rescate de niños judíos, del General
De Gaulle en su etapa de resistente, del jefe de la resistencia Jean Moulin,
torturado por los nazis hasta quedar en coma, o sobre el régimen de Vichy , retratado
en “ Notre Salut”de Emmanuel Marre quien explica: “No solo estaban los nazis y los resistentes, también hubo personas
que se adaptaron, se dieron todos los matices. Es importante que miremos ese
pasado de frente.”.

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