« No funciona nada en este ejercicio teatral que raya en lo minimalista, al estilo del cine de autor radical. Las escenas de la colonia penal, excesivamente estilizadas, rozan el ridículo. Pero sobre todo, el excelente grupo de actores que siempre hemos conocido por su moderación, se encuentra completamente desordenado». (Paris Match)
“Los miserables. El origen” ("Jean Valjean"), película escrita y dirigida por Éric Besnard ("La Primera Escuela", "Delicioso", "Pastel de Pera con Lavanda") narra la historia de Jean Valjean antes de convertirse en el héroe de la célebre novela de Víctor Hugo, protagonizada por Grégory Gadebois ("Delicioso", La Primera Escuela", "Las cosas sencillas") como Jean Valjean, y Bernard Campan ("Mentes maravillosas", "Una bolsa de canicas"); Alexandra Lamy ("La Primera Escuela", "Sobre ruedas"), e Isabelle Carré ("Delicioso"). “Antes de que hubiera un héroe hubo un hombre…Un
miserable”. Recreando las 150 primeras páginas de la novela “Los miserables”,
en una adaptación que muchos críticos han calificado de “demasiado escolar” (Télérama),
“Los miserables. El origen” (1) recrea
el momento en que Jean Valjean abandona el presidio tras cumplir una larga
condena por el robo de un pan –un Jean
Valjean roto, rechazado por todos, consumido por el odio, errante sin objetivo
que encuentra todas las puertas cerradas- y tiene que enfrentarse a
una sociedad que le rechaza y le empuja a seguir siendo lo que parece
destinado a ser: un hombre miserable. Solo y sin rumbo, en su camino aparecen el obispo Myriel, su hermana y su fiel sirvienta, quienes le ofrecen confianza y buenos sentimientos, algo que nadie más le ha ofrecido hasta entonces, y que le cuesta comprender. Valjean tendrá que decidir si acepta la oportunidad que se le ofrece y utiliza el dinero de la venta de los objetos robados al obispo para convertirse en un “hombre bueno”, o si continúa viviendo marcado por el resentimiento y la exclusión. El encuentro entre los dos personajes es toda una lección de ética que destaca “la importancia de los arquetipos y los dilemas morales, un apasionado discurso sociopolítico, la denuncia de la injusticia y la celebración de una mano tendida para revertir un destino (...)Aferrándose al arco narrativo de la redención, el director se inspira en los códigos de las películas del oeste para poner de relieve la dualidad que habita en el héroe” (ledevoir.com) El destino quiere que en cada generación de cineastas al menos un realizador (2) sienta la necesidad de contarnos todas, o alguna de la peripecias que jalonan la vida de Jean Valjean (3), mítico personaje con un pie en la ficción y otro en la realidad que, nacido en el lado equivocado de la historia, arrastra los estragos que le ha causado la vida en la novela “Los miserables”, obra-cumbre de la literatura gala escrita por Victor Hugo, poeta, dramaturgo, novelista y dibujante-romántico francés, que la literatura universal considera el más importante de los escritores en lengua francesa.Ahora, cuando el realizador francés Fred Cavayé anuncia que prepara otra adaptación para este mismo 2026, la versión de Eric Besnard, voluntariamente austera y centrada en una única noche, la que Valjean disfruta de la hospitalidad del obispo y da comienzo a la redención del personaje, peca de lentitud, de didactismo y de falta de tensión dramática, con el resultado de “rozar la caricatura en cada segundo con su voz en off omnipresente, su gama de colores voluntariamente grisácea y sus flashback intempestivos, dando al conjunto el mal sabor de una película de televisión en la hora de la siesta” (abusde cine.com). |
(1) “Los
miserables. El origen” estará en la cartelera madrileña a partir del viernes 27
de febrero de 2026.
(2) Los
actores que, en el cine y en la televisión, se han metido en la piel de Jean Valjean
superan las dos decenas: desde el primero, Maurice Costello, protagonista en
1909 de la versión muda firmada por el productor y director anglo-estadounidense
James Stuart Blackton, hasta este último que ha versionado Eric Besnard e interpreta
Grégory Gaudebois, a los que hay que agregar los actores Henry Krauss (1912),
William Farnum (1917), Gabriel Gabrio (1925), Harry Baur (1934), Freduich March
(1935), Gino Cervi (1948), Michael Rennie (1952), Jean Gabin (1958), Jean
Chrevrier (1961), Georges Gèret (1972), Richard Jordan (1978), Lino Ventura
(1982), Bernard Würinger (solo voz, versión animada1992), Jean-Paul Belmondo
(1995, verión de Claude Lelouch que trasladó la acción a la Segunda Guerra
mundial), Liam Neeson (1998), Gérard Depardieu (2000), Hugh Jackman (2012 y Dominic
West (2018)
(3) Jean Valjean es el personaje central de las
diferentes historias del fresco social de « Los miserables » de
Victoir Hugo. Su perfil psicológico cambia con el paso del tiempo y las
personas que conoce, lo que constituye “la prueba de la bondad universal y de
la capacidad de mejorar que poseen los seres humanos” (Wikipedia). Nació en 1769
en una familia de campesinos pobres en la que todos llevaban el mismo nombre: Su padre, Jean, era podador y murió al caerse de un árbol. Su
madre, Jeanne, murió de las consecuencias de una “fiebre de leche” mal curada.
De su educación se ocupó su hermana Jeanne. A la muerte de su cuñado, fue él quien tuvo
que encargarse de alimentar a una familia que contaba con los siete hijos de su
hermana (entre uno y ocho años). Sin saber leer ni escribir, ganaba 18 francos
diarios en la temporada de la poda; el resto del año se empleaba como sirviente
o encargado de los bueyes en las granjas
Cuando
tenía 26 años y la familia Valjean estaba pasando hambre a causa de la falta de
trabajo en invierno, Jean rompió el
escaparate de una panadería y cogió una hogaza de pan. El panadero le persiguió
y consiguió detenerle, a pesar de que había tirado el pan. Le condenaron a
cinco años de presidio que cumplió con el número 24601. Diferentes intentos de
fuga prolongaron la condena hasta diecinueve años.
El
último capítulo de “Los miserables” de Victor Hugo relata la inhumación de Jean
Valjean en el cementerio parisino del Père-Lachaise, en una tumba sin nombre y
apartada de las demás, “cerca de la fosa común, lejos del barrio elegante de
esta ciudad de sepulcros, lejos de todas esas tumbas de fantasía que exponían
ante la eternidad las horribles modas de la muerte, en un ángulo desierto, a lo
largo de un viejo muro, hay una piedra completamente desnuda..En ella no figura
ningún nombre …” (Los miserables, Parte V, Libro
IX, Capítulo 6: La hierba esconde y la lluvia borra).Tan solo,
hace ya muchos años, una mano escribió con lápiz estos cuatro versos que poco a
poco se fueron volviendo ilegibles, a causa de la lluvia y el polvo, y que
probablemente hoy se han borrado totalmente:
“Duerme. Aunque el destino le fue muy extraño,
Vivió. Murió cuando ya no tenía a su ángel;
La cosa simplemente sucedió por sí misma,
Como la noche se hace cuando el día pasa »
En
1840, Victor Hugo asistió a la detención de un hombre que había robado un pan.
Le conmovió profundamente ver a aquel pobre hombre que iba descalzo en
invierno.

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