miércoles, 12 de agosto de 2020

The Bra, fábula poética del ferroviario y el sujetador


En un barrio pobre de Bakú, en Azerbayán, existe una vía de ferrocarril que pasa entre las dos filas de casas de una calle. Cuando las vibraciones de los railes anuncian la llegada del tren, un niño avisa silbando y en cuestión de segundos desaparecen las mesas, las sillas y las cuerdas con ropa tendida de los habitantes del barrio y, en una escena que se repite varias veces al día, el tren petrolero atraviesa el barrio de la capital de Azerbayán, lo que para Nurlan (magnífico el actor serbio Miki Manojlovic), el conductor del tren, es una diversión y también un reto.  Pero de vez en cuando no hay tiempo,  y la locomotora se lleva algunos de los objetos que se secaban al aire; entonces, Nurlan regresa a la calle para devolver a sus propietarios las prendas perdidas.

En el último viaje, la víspera de su jubilación, la locomotora arrastra, enganchado, un sujetador azul. Y Nurlan, como el príncipe encantador de la Cenicienta, irá, sujetador en mano,  en busca del pecho propietario de la prenda. El sujetador que deben probarse las mujeres de la calle es como el fantasma de un deseo inalcanzable, en realidad Nadur parece estar  buscando una mujer, una esposa que sustituya a la que le ha rechazado en su pueblo. La española Paz Vega, promocionada como protagonista, apenas tiene dos breves apariciones.

 Cuento poético prácticamente mudo del realizador alemán Veit Helmer, ejercicio de estilo cinematográfico que juega con los sonidos del vetusto barrio y del ferrocarril, con las arrugas y la mirada triste del viejo ferroviario, la delicadeza de su ayudante, el funámbulo Denis Lavant, y la belleza de los paisajes de Azerbayán. Una hermosa e improbable aventura que se resuelve en una serie de tarjetas postales y de coloreadas ilustraciones de redacciones escolares imposibles de olvidar.
https://www.qiota.com/assets/qiotasession.gif?ts=1596527434

lunes, 10 de agosto de 2020

Hong Kong: detenido Jimmy Lai, propietario de Next Media




El 10 d agoto de 2020, en aplicación de la recientemente aprobada Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong, la policía de la ex colonia británica ha detenido a siete personas “sospechosas de connivencia con fuerzas extranjeras”, a las que también acusa de fraude.

Entre los detenidos se encuentran el magnate de los medios de comunicación de la isla Jimmy Lai, de 70 años y otros directivos del grupo, cuyos periódicos han sido objeto de un detallado registro policial.

Los militantes pro-democracia de Hong Kong consideran esta ley como la respuesta del gobierno conservador y autoritario de Pekín a los meses de manifestaciones que sacudieron el territorio semiautónomo en 2019. El texto aprobado en la Asamblea Popular (Parlamento) china, que entró en vigor el pasado 1 de julio, da a las autoridades más poderes para reprimir cuatro tipos de delitos contra la seguridad del estado: la subversión, el separatismo, el terrorismo y la connivencia con fuerzas extranjeras, y acaba con el principio de “Un país, dos sistemas”  establecido en la retrocesión del territorio en 1997 que garantizaba a los hongkoneses, hasta 2047, una serie de libertades que no disfrutan los chinos continentales.

Jimmy Lai, a quien muchos militantes pro-democracia de la isla consideran un héroe por resistir frante al poder del Partido Comunista Chino (PCC) con sus dos publicaciones más emblemáticas, el tabloide diario Apple Daily  y la revista Next,  y a quien las autoridades chinas califican regularmente de “traidor” e “instigador de las protestas”,   fue conducido por la policía hasta la sede del grupo, en la zona industrial de Lohas Park, y en su presencia procedieron a identificar a todos los periodistas presentes y a registrar los locales de las redacciones.

Por otra parte, hace ya unos días que varios editores de Hong Kong se plantean la posibilidad de trasladar sus negocios a Taiwan, en teoría un “territorio independiente administrado por la República Popular de China desde 1949”, para que intelectuales y escritores de  la isla puedan seguir eludiendo la férrea censura del PCC y no les alcance la alargada sombra de la nueva Ley de Seguridad Nacional.  

Según la información publicada n el boletín cultural de France Télévisions, “el poder central chino no ha escondido nunca la hostilidad que siente por los libros irreverentes que salen de las imprentas hongkonesas. Nadie olvida las desventuras de cinco trabajadores de la editorial Mighty Current, especializados en títulos satíricos sobre la vida privada de los dirigentes chinos, que a finales de 2015 “desaparecieron” durante varios meses en manos de la policía china. A uno de ellos, llamado Lam Wing-kee, le autorizaron el regreso a su casa, ocho meses más tarde, con la condición de que regresara a Pekín con la lista de los clientes de la empresa; en lugar de eso, lo que hizo fue convocar una rueda de prensa y  denunciar lo que tanto él, como sus compañeros, estaban pasando “secuestrados”. En abril de 2019 se exilió a Taipei donde abrió una librería en el mes de abril.

Las Ley de Seguridad Nacional ha servido para agravar el clima de miedo generalizado en el territorio semiautónomo, al extender sus competencias a distintos sectores. Por ejemplo, escuelas y bibliotecas han recibido la orden de revisar sus colecciones de libros y retirar los títulos que puedan infringir la ley, como es el caso de los textos de militantes pro-democracia como el líder del movimiento Joshua Wong.

Breakazine, publicación trimestral sobre los problemas sociales de Hong Kong, ha anulado la publicación del número de julio 2020, y sus directivos no están seguros con respecto al de octubre, que se encuentra en preparación “por falta de certezas sobre a nueva legislación”.

Liu Gi, director y propietario de la editorial Aline Publishing,  domiciliada en Taipei, ha explicado a France Télévisions que cada vez son más los autores hongkoneses que llaman a su puerta, y entre ellos el colectivo de Our Last Evolution, que recurrió a él en junio de 2020, antes de la promulgación de la Ley. Para Liu Gi estamos ante un cambio histórico no exento de ironía: « Cuando Taiwan se encontraba bajo la ley marcial, los libros prohibidos aquí se publicaban en Hong Kong y se metían de contrabando en Taiwan. La historia se repite al revés », y cita el ejemplo del libro titulado « Umbrella Uprising », sobre las manifestaciones.


sábado, 8 de agosto de 2020

«¡Que suene la música!», excelente comedia británica


I
nspirada en el fenómeno global de “los coros de esposas de militares”, en el Reino Unido, por aquí no teníamos idea de su existencia, esta deliciosa y emotiva historia, basada en hechos reales,  es una de esas películas que te hacen sentir bien, que te ponen un sonrisa en la cara. “!Qué suene la música!” (Military Wives) se centra en un grupo de mujeres inglesas, esposas de militares, algunos de ellos en la guerra de Afgaistán, que forman un club de canto. A medida que se van conociendo y surgen lazos de amistad, la música y el día a día transforman sus vidas.  lazos inesperados de amistad, la música y las risas transforman sus vidas, ayudándose mutuamente a superar los temores por los seres queridos en combate.

Estamos en Yorkshire, en 2011. Los soldados de la guarnición de Flitcroft se van en misión una zona peligrosa. Para olvidar su angustia, las mujeres deciden crear un coro que dirige la austera Kate barclay, esposa del coronel. Kate, Laura, Annnie y las demás conseguirán llevar su coro hasta el mítíco Royal Albert Hall londinense, donde protagonizarán un concierto inolvidable.

Dirigida por Peter Cattaneo (“Full Monty”) y protagonizada por Kristin Scott Thomas ("El paciente inglés", "Cuatro bodas y un funeral"), Sharon Horgan ("Catastrophe", "Noche de juegos") y Jason Flemyng ("El curioso caso de Benjamin Button", "Lock & Stock"), y un escogido reparto coral, es una película muy entretenida y emocionante, una delicia en tiempos borrascosos como los que atravesamos, que demuestra el poder catártico de la música. El hecho de que sea una película plenamente conseguida se debe no solo a la dirección de Cattaneo, que no puede defraudar, sino también a la sinceridad de las actrices, así como al equilibrio casi perfecto entre humor y tragedia.

La red coros Military Wives, que ha inspirado esta emocionante historia, está compuesta por 75 grupos corales, en el Reino Unidos y en el extranjero.

«Papicha, sueños de libertad»: oda a los sueños de las mujeres argelinas


”Papicha”, película  que no ha podido estrenarse en su país consiguió ser candidata a los premios Oscar por Argelia gracias a que se trata de una coproducción con Francia.
Mientras tanto, la llegada al largometraje de la documentalista Mounia Meddour  ha conseguido los Premios César de la Academia francesa a la Mjor Opera Prima y a la mejor actriz revelación para Lyna Khoudri, el Premio del Público y el Premio Pilar Miró a la mejo dirección en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI) y tuvo un estreno mundial largamente aplaudido en el último Festival Internacional de Cannes.
“Papicha” es una palabra argelina que  se refiere a “una mujer joven, divertida y liberal”; la película está basada en la historia de la realizadora, nacida en Argelia y trasladada a los 18 años a vivir en Francia, debido a la guerra.
Inevitablemente, Papicha nos remite a anteriores experiencias con adolescentes, como la película turca “Mustang” y “Las Vírgenes suicidas” de Sophia Coppola. La acción se sitúa en la Argelia de los años ’90. Nedjma (Papicha) es una estudiante universitaria que intenta que la guerra civil que empieza a extenderse por todo el país no le impida seguir con su vida normal, salir de noche con su mejor amiga, Wassila,  y vender los vestidos que confeccionan en los baños de las discotecas. Mientras más presiona el conservadurismo ambiental, Papicha decide organizar con sus amigas un desfile de moda en la Universidad, desafiando las normas establecidas.

Un retrato feminista lleno de energía y frescura en un país en que el cine tiene dificultades para abrirse camino ya que su principal enemigo es el integrismo religioso. Em los años 90, las libertades individuales de las mujeres argelinas corrían serio peligro, enfrentadas como estaban al patriarcado y al terrorismo. Partiendo de esta realidad, Mounia Meddour –que entonces tenía 20 años- sitúa a sus personajes, con una trama simple, frente a las distintas posturas sobre la obligación de llevar velo, las reticencias a permitir que las mujeres cursen estudios superiores y, sobre todo, la injusta manera con que tienen que pagar su libertad. 


viernes, 7 de agosto de 2020

“¡Que suene la música”, excelente comedia británica




Inspirada en el fenómeno global de los coros de esposas de militares”, en el Reino Unido, por aquí no teníamos idea de su existencia, esta deliciosa y emotiva historia, basada en hechos reales,  es una de esas películas que te hacen sentir bien, que te ponen un sonrisa en la cara. “!Qué suene la música!” (Military Wives) se centra en un grupo de mujeres inglesas, esposas de militares, algunos de ellos en la guerra de Afgaistán, que forman un club de canto. A medida que se van conociendo y surgen lazos de amistad, la música y el día a día transforman sus vidas.  lazos inesperados de amistad, la música y las risas transforman sus vidas, ayudándose mutuamente a superar los temores por los seres queridos en combate.

Estamos en Yorkshire, en 2011. Los soldados de la guarnición de Flitcroft se van en misión una zona peligrosa. Para olvidar su angustia, las mujeres deciden crear un coro que dirige la austera Kate barclay, esposa del coronel. Kate, Laura, Annnie y las demás conseguirán llevar su coro hasta el mítíco Royal Albert Hall londinense, donde protagonizarán un concierto inolvidable.

Dirigida por Peter Cattaneo (“Full Monty”) y protagonizada por Kristin Scott Thomas ("El paciente inglés", "Cuatro bodas y un funeral"), Sharon Horgan ("Catastrophe", "Noche de juegos") y Jason Flemyng ("El curioso caso de Benjamin Button", "Lock & Stock"), y un escogido reparto coral, es una película muy entretenida y emocionante, una delicia en tiempos borrascosos como los que atravesamos, que demuestra el poder catártico de la música. El hecho de que sea una película plenamente conseguida se debe no solo a la dirección de Cattaneo, que no puede defraudar, sino también a la sinceridad de las actrices, así como al equilibrio casi perfecto entre humor y tragedia.

La red coros Military Wives, que ha inspirado esta emocionante historia, está compuesta por 75 grupos corales, en el Reino Unidos y en el extranjero.

https://youtu.be/xM1lfCkyuTM

"Color out of space", cuando el color que cae del cielo hace daño



Cine de horror auténtico, “Color out of space” es la adaptación cinematográfica de uno de los relatos escritos por el maestro del género H.P. Lovecraft,  y está escrita y dirigida por Richard Stanley ("Hardware: programado para matar", "Dust evil").

Protagonizado por Nicolas Cage ("Leaving Las Vegas", "Mamá y papá) , la película, una auténtica pesadilla familiar,  ha hecho un recorrido bastante completo por los principales festivales internacionales de cine fantástico y de terror y se estrena en España este 7 de gosto de 2020. Junto a Cage, protagonizan “Color out of space” la británica Joely Richardson ("El Patriota"), Q'orianka Kilcher ("El nuevo mundo") y la joven actriz Madeleine Arthur ("Big Eyes"). 

Los Gardner se mudan a una granja remota de Nueva Inglaterra. Están ocupados adaptándose a su nueva vida cuando un meteorito se estrella en su patio. El misterioso aerolito parece derretirse en la tierra, infectando el terreno con un color brillante de otro mundo. Para su horror, la familia descubre que esta fuerza alienígena está mutando gradualmente cada forma de vida que toca... incluido ellos.

Hacía veintisiete años, desde “Dust devil”,  que el realizador sudafricano Richard Stanley no dirigía un largometraje. Desde su fallida “La isla del Dr. Moreau » (1996), se había dedicado a la realización de documentales y a la escritura de guiones para otros. Así que esta película sale de un punto y seguido en la carrera de un realizador interesante que tiene incorporado a Lovecraft en su imaginario personal.

Sin embargo, el resultado no es todo lo convincente que será de desear, especialmente por lo que respecta a los actores, todos ellos parecen no creerse ni lo que hacen ni lo que dicen, lo que nos lleva a la conclusión de que tampoco el director se cree lo que tiene entre manos. Y también, que en realidad da lo mismo.

Recorriendo el espacio que va de la Ciencia-Ficción al Horror, el resultado es mediocre -pese a los intentos del realizador por recrear el universo Lovecraft y al esfuerzo de fidelidad al relato inicial a la hora de escribir el guión- seguramente también por la evidente falta de medios. Pese a todo, la película es un ejemplo del amor a un género, el fantástico (hay varios guiños a distintos clásicos), en el que Richard Stanley va a reincidir (ya está preparando la adaptación  de otro Lovecraft, “La abominación de Dunwich”).

Imposible hablar de “Color out of space” sin dedicar unas líneas a Nicolas Cage, protagonista de esta película y de varios cientos más, seguramente el más prolífico de los actores estadounidenses actuales, es rara la semana que no encontramos una película suya en algunos de los canales de televisión. Y normalmente se trata de películas malas (que, según muchos enterados, se  ve obligado a interpretar para saldar sus millonarias deudas con el fisco).

En ésta, “aparentemente en plena forma, para lo mejor y para lo peor” (lebleudumiroir.fr), no se entiende bien que le pasa ni que quiere, su interpretación es siempre imprevisible, en todo momento parece estar a punto de estallar y cuesta creer que de él dependa una familia aterrorizada.



jueves, 6 de agosto de 2020

Argelia: piden 4 años de cárcel para el periodista Khaled Drareni

El lunes 3 de agosto de 2020,  la fiscalía de Argel ha pedido cuatro años de cárcel para Khaled Drareni, periodista independiente argelino de 40 años, detenido el 27 de marzo de 2020 por escribir sobre las manifestaciones del movimiento pro-democracia Hirak, palabra que en árabe significa movimiento y designa al movimiento ciudadano que lleva más de un año movilizando a la oposición argelina.

La petición fiscal para Khaled Drareni, director del informativo digital “Casbah Tribune” y corresponsal del canal público francés TV5 Monde y de Reporteros sin Fronteras (RSF) en Argelia, es una muestra de cómo “el régimen se está encarnizando  con este periodista” al que acusa de “incitación a una aglomeración no armada y de atentado a la integridad del territorio nacional”, escribe en el diario francés Libération Hala Kodmani.

El diario cuenta también que el pasado 30 de junio, Pierre Audin –hijo del célebre matemático francés y militante por la independencia argelina Maurice Audin, detenido durante la batalla de Argel, desaparecido y declarado fallecido en 1957, a los 25 años de edad- y el secretario general de RSF Christophe Deloire, miembros de un comité de personalidades internacionales que apoya a Drareni y pide su libertad inmediata, publicaron una tribuna conjunta en el diario Le Monde, asegurando que “hay que liberar a Khaled Drareni por fidelidad a los ideales de la independencia argelina… en nombre de los ideales de todos cuantos tuvieron que luchar por su libertad y pusieron en peligro su vida frente al colonialismo”.  

Khaled Drareni que declaró el 3 de agosto en el juicio por videoconferencia desde la cárcel, dijo al juez que no había hecho otra cosa que su trabajo y que  « como periodista libre e independiente, he cubierto las manifestaciones de Hirak pero también las favorables al gobierno. Es mi deber hacerlo”.

 

El pasado 16 de marzo, diez días antes de que le detuvieran, había escrito en su cuenta de Twitter : « Yo no soy un político ni un líder de Hirak, soy un periodista libre que cubre las marchas para mostrar a los argelinos y al mundo esta revolución excepcional. Por el bien de todos, suspendo mi cobertura desde mañana. Volveremos más fuertes que antes ».

 

En los últimos días del mes de junio de este 2020, y a pesar de las medidas de confinamiento para evitar la propagación de Covid-19, de nuevo los militantes y simpatizantes de Hirak han vuelto a manifestarse en las calles, como ya lo hicieron en los meses de febrero/ marzo de 2019, exigiendo el fin de la corrupción del estado, un “estado civil y no militar” y un rechazo a las nuevas autoridades nombradas por el presidente Abdelmadjid Tebounne, en el poder desde el 19 de diciembre de 2019 con una abstención record en el país. Las redes sociales una vez más han dado testimonio de la actuación de la policía, que practicó cientos de detenciones y disolvió a los manifestantes con gases lacrimógenos.