martes, 24 de septiembre de 2019

“El papel de sus vidas”, comedia ligera sin más de Anne Giafferi


Una comedia más que apenas aporta nada a la cinematografía francesa, “El papel de sus vidas” (Ni une ni deux), dirigida por Anne Giafferi (“Ange et Gabrielle”), ha dado a la actriz Mathilde Seigner (“Vuelta a casa de mi madre) la oportunidad de hacer doblete, interpretar dos papeles, Julie y Laurette, esfuerzo que no es nuevo en la historia del cine, donde recibe el nombre alemán de doppelgänger (el doble, el sosias),  y que raramente se ha visto recompensado con el aplauso de la crítica.

Inspirada en un caso real ocurrido en Francia con dos gemelas de origen asiático separadas al nacer, una adoptada en París y la otra en Perpignan, que se encontraron en facebook. En “El papel de sus vidas” las dos mujeres se encuentran ya en la mitad de sus vidas cuando una,Julie, actriz que tras una operación de cirugía estética en la cara se encuentra imposibilitada para cumplir el compromiso de una película, tiene que recurrir a buscar una sosias que le sustituya temporalmente en el rodaje. La intervención del destino no es del todo casual, la sustituta es su hermana gemela, Laurette, una peluquera  que, por cierto, andaba buscándola conocedora del episodio que les había separado. Para añadir algún componente a la fábula, y proporcionar cierta fortaleza a la película, las hermanas tienen caracteres diametralmente opuestos.

Comedia sentimental ligera con pocas pretensiones explota varios temas de actualidad, como son el de las adopciones de gemelos (o mellizos) –que, según el parecer de muchos psicólogos de distintas escuelas, experimentan durante toda su vida la falta del “complementario”-. El de los secretos de familia  y  el papel de la educación en el desarrollo  de la personalidad. Fantasía bastante crítica con el papel de “la actriz”, voluble y caprichosa, y con la crueldad con que el mundo del celuloide se enfrenta a su envejecimiento, condenándola a papeles secundarios, e incluso de figuración.
Entretenida para una tarde de domingo lluvioso.




domingo, 22 de septiembre de 2019

Ramones: 40 años y reedición de un álbum mítico


«Aquel doble directo cambió el mundo. Si estás deprimido o pasa algo horrible, pones ese disco y vuelves a la vida por arte de magia” (Julián Hernández, Siniestro Total)

 
“It’s Alive” el álbum grabado en directo el 31 de diciembre de 1977 en un multitudinario concierto en el Rainbow londinense, convertido con el paso de los años en objeto de culto de sus seguidores, acaba de reeditarse en vinilo para celebrar a lo grande el 40 aniversario del que muchos expertos consideran “el mejor álbum en directo de la historia del punk”

“It’s Alive, grabado en 1977 y puesto a la venta en abril de 1979, son dos LP’s que contienen temas de los tres primeros álbumes de la banda de los cuatro “Ramone”,  grabados en el éxtasis de un concierto que acabó con el lanzamiento de todo tipo de objetos al escenario. 

1977, para sus fans que son legiones en todo el mundo (es difícil presenciar cualquier manifestación cívica sin que alguno de sus protagonistas no lleve una camiseta negra con las letras de “Ramones” impresas; hay quien dice que el grupo ha vendido más camisetas que discos), fue el año del reconocimiento oficial del movimiento punk, que incluye no solo música sino también moda (pelo largo, vaqueros y chupa de cuero) y, como todas las manifestaciones de rebeldía, actitud.

Los Ramones, que adoptaron este nombre como homenaje a Paul Ramone, un  pseudónimo utilizado por Paul McCartney en una serie de actuaciones de los Silver Beatles por Escocia en 1960, estuvieron prácticamente de gira durante los 22 años que duró la banda, y en 2002 fueron el primer grupo punk que entró en el Rock and Roll Hall of Fame. Una curiosidad es que 38 años después de publicado, el primer álbum del grupo, titulado “Ramones”, alcanzó en 2014 los 500.000 ejemplares de venta en Estados Unidos y fue premiado con el Disco de Oro.

En octubre de 2016, en el neoyorquino barrio de Queens se bautizó como “Ramones Way” la calle que se encuentra en la intersección de la 67 Avenue y la 110 Street, justo enfrente de la Forest  Hills High School, donde estudiaron los cuatro músicos (Johnny, Joey, Dee Dee y Tommy). No era la primera vez que la ciudad rendía homenaje al grupo: en 2003 se puso el nombre de Joey Ramone a una plaza de Manhattan.

En poco más de una época los cuatro Ramones abandonaron este mundo. En 2014, Tommy falleció a los 65 años de un cáncer del canal biliar. En 2004 había fallecido Johnny, a los 55 años,  de un cáncer de próstata; en 2002 fue la vez de Dee Dee, con 50 años, de una sobredosis de heroína. y un año antes murió Joey, con tan solo 49 años, de un cáncer linfático.



Hong Kong, episodio 16º de protesta prodemocracia

Manifestantes exhibiendo una pancarta contra los suicidios

En vísperas de las huelgas y los actos programados por ambas partes, el régimen comunista y los manifestantes pro-democracia,  para recordar dos fechas emblemáticas, - el 28 de septiembre, los cinco años del inicio de la revolución de los paraguas de 2014 para pedir el sufragio universal (reivindicación que continua vigente, y el 1 de octubre,  el 70 aniversario de la creación de la república Popular de China en 1949-, la policía y los manifestantes se han vuelto a enfrentar en las calles, el metro y el aeropuerto de Hong Kong, en este fin de semana, que hace el número 16 de las protestas. En esta ocasión las agencias internacionales destacan que se ha producida una rebaja en la intensidad  de los choques.

De nuevo la policía ha recurrido a los cañones de agua y los gases lacrimógenos contra los manifestantes que han levantado barreras y arrojado piedras en el pueblo de Tuen Mun, al noroeste de la capital, donde tambiñen se han producido numerosas detenciones. Por las redes ha circulado un vídeo que muestra a la policía arrojando gas pimienta, en el pueblo de Yuen Long, a un popular  hombre de 73 años, apodado “Tio Chan”, que les pedía que no siguieran reprimiendo a los manifestantes.

Este domingo, los mensajes de las redes sociales invitaban a los manifestantes a “poner a prueba” la capacidad de resistencia del aeropuerto de Hong Kong, el octavo del mundo, ocupando los edificios y los enlaces ferroviarios. En respuesta, las autoridades han reducido los enlaces –por tren y carretera- con el  aeropuerto,  han reforzado los controles policiales y han situado unidades antidisturbios ante la entrada principal del aeropuerto, que en 2018 recibió 74 millones de pasajeros (diez veces la población del territorio).

 Hong Kong se ha convertido en un ‘estado policial’ donde las fuerzas del orden, dirigidas por Pekín, tiene como única misión ahogar la protesta popular legítima », denunciaron el sábado poco antes de embarcar en un avión para Hong Kong tras ser recibidos en el Capitolio, en una entrevista con la Agencia France-Presse en Washington, los líderes del movimiento pro-democracia, el estudiante Joshua Wong, y la cantante y actriz censurada en China continental e icono del movimiento LGTBI Denise Ho, acompañados por Brian Leung, también estudiante y portavoz de la generación que “no tiene nada que perder”, y el único que actuó a cara descubierta en la toma del Parlamento el pasado 1 de junio, exiliado desde entonces en Washington, según pública el digital canadiense lapresse.ca. “De ciudad mundial moderna, Hong Kong se ha transformado en un estado policial en el que el gobierno se esconde tras las fuerzas de policía para negarse a ofrecer soluciones”.

La concentración pacífica en Tuen Mun, barrio cercano a China continental, de las primeras horas del sábado acabó degenerando y siguiendo el esquema clásico de todos los fines de semana. Un grupo de radicales arrancó y quemó las banderas chinas de una oficina del gobierno local. En un parque de la ciudad la policía detuvo a varios participantes en una manifestación. Por todas partes, los contestatarios levantaron barricadas y rompieron las barreras de seguridad. También arrojaron objetos a la vía férrea. La policía respondió con pelotas de goma y gases lacrimógenos. Por la noche, “algunos militantes continuaban jugando por las calles al ratón y el gato con la policía”, según lapresse.ca. 

El viernes 20, Amnistía Internacional (AI) acusó a la policía de Hong Kong de usar contra los manifestantes “tácticas insensatas e ilegales”, e incluso llegó a usar la palabra “tortura”. « Existen innumerables informaciones sobre actos de brutalidad », ha dicho Brian Leung en Washington. “Han corrompido a nuestra policía convirtiéndola en una herramienta personal que permite a Carrie Lam (gobernadora del territorio semi-autónomo) permanecer en el poder y abusar de él para torturar a la población”. Leung ha denunciado la « trampa » tendida por Carrie Lam, que propuso una plataforma de diálogo para poner fin a las  concentraciones. “Hace cinco años, cinco responsables estudiantiles iniciaron un diálogo con la señora Lam que desembocó en las denuncias contra cuatrocientos, dos de los cuales acabaron entre rejas ».

AI se ha sumado a la petición de los manifestantes de que se ponga en marcha una comisión de investigación independiente que estudie el comportamiento de la policía. En un encuentro con periodistas extranjeros, un responsable policial (que pidió respetar su anonimato) manifestó sus temores: “La violencia está alcanzando tal nivel que los agentes temen matar a alguien, o incluso morir”.

« Dadme la democracia o matadme ». Según el informativo digital francés  Mediapart esta frase,  que se encuentra con frecuencia escrita en las paredes de Hong Kong, ha empezado a ser interpretada al pie de la letra: ahora se ha sabido que el pasado 15 de junio, alguien que respondía al nombre de Marco L. se tiró del andamio de un inmueble del barrio de Admiralty, uno de los lugares más frecuentados del centro de la antigua colonia británica,  tras desplegar una banderola contra el proyecto de ley de extradición (retirada después según la propia Carrie Lam).  “Los suicidas de Hong Kong son erigidos en mártires de la causa democrática », titula su información Mediapart.

 




El dictador tunecino Ben Ali fallece en Arabia Saudí

Zine El-Abidine Ben Alí, dictador de Túnez

El ex presidente tunecino Zine El-Abidine Ben Alí, exiliado en Arabia Saudí desde 2011, cuando la « Revolución del jazmín », primer episodio de la “primavera árabe” le derrocó después de veintitrés años de presidencia represora y liberticida, ha muerto el 19 de septiembre de 2019, a la edad de 83 años y cuatro días después de que su país celebrara la segunda elección presidencial en libertad. Había sucedido en 1987 al padre de la revolución, Habib Burguiba. Será enterrado en La Meca.

Durante los veintitrés años de su régimen autoritario, marcado por la corrupción, la censura, la persecución política y la tortura, Ben Alí mantuvo excelentes relaciones con los gobiernos occidentales, que aplaudían los resultados económicos de su régimen, que hizo del dinar una moneda fuerte,  y su lucha contra el islamismo. Los revolucionarios (decenas de ellos murieron o resultaron heridos en los días de la insurrección) le acusaban de “haber instaurado la corrupción como divisa y el miedo como religión de Estado” (Ramsés Kefi, Libération).

Como tantos otros dictadores, Ben Alí se veía como presidente vitalicio y su retrato presidía todos los lugares públicos del país, hasta el punto de que circulaba el chiste de que “podía salir de la foto y llevarte con él”. Tuvo a la oposición de rodillas: en cualquier sitio había oídos para escuchar y dedos para denunciar.  “Su Rassemblement Constitutional Démocratique (RCD) era el partido único y los demás movimientos políticos o buenos amigos o desviados prófugos, encarcelados o amenazados de detención”.

Ben Ali, militar de formación, llegó al poder el 7 de noviembre de 1987, prometiendo apertura política, tras conseguir que los médicos firmaran  declaraciones atestiguando que Burguiba, su antecesor que ya tenía 84 años y una salud delicada, no estaba en condiciones de gobernar.  En los primeros años ’90, tras unas legislativas en la que su poder se tambaleaba, Ben Alí acusó a los islamistas de actos violentos y puso fin a la pausa de tranquilidad y esperanza de la oposición, vendiéndose en el extranjero como el mal menor: el país, al que acudían los turistas en bandadas, era estable, bien educado y con resultados económicos aceptables. Se presentaba también como cazador de terroristas y de fanáticos religiosos.
En 2005, Ben Ali juró el cargo de Presidente por tercera vez tras un simulacro de elección en la que obtuvo más del 94% de los votos frente a « tres figurantes que ni siquiera tuvieron derecho a hacer campaña », y se confeccionó una ley de inmunidad a medida y para los gobiernos occidentales se convirtió en el aliado en la lucha del Bien contra el Mal (el terrorismo yihadista).

Al final de su reinado “su sistema ya no tenía nada que ofrecer”. En 2008 se rebeló Redeyef, ciudad minera del sudoeste de Túnez. “Los sindicatos denunciaron la corrupción, y las consecuencias del paro llevaron a la inflación. En las manifestaciones mataron a tres personas y detuvieron a decenas”. En 2011  se acabó la propaganda de la televisión oficial que “a todas horas emitía documentales de animales como si el país fuera un gigantesco parque de atracciones”. Los intelectuales se escondían en los cafés y las cáceles estaban llenas. Túnez sorprendió a todo el mundo con la primera revolución de la primavera árabe que luego se extendería hasta Siria.
El resto ya es la historia de ahora mismo. La justicia condenó a Ben Alí en rebeldía por abuso de poder y por los cientos de personas que murieron en los levantamientos populares. “Pero la clase política dirigente (incluidos los islamistas reprimidos en los años ’90 aliados a algunos colaboradores del partido único) jugó la carta del consenso: ‘Olvidemos y avancemos, las prioridades son otras”.
Nueve años después de la caída de Ben Alí, Túnez ha votado el 15 de septiembre de 2019 en su segunda elección presidencial en libertad, marcada por la baja participación y el desencanto. Dos candidatos entre los 24 que se presentaban, el independiente  Kais Saied, 61 años, profesor de leyes, y Nabil Karoui, 56 años, propietario de una cadena de televisión  y líder del partido Qalb Tunis (El corazón de Túnez), en prisión preventiva  desde el 23 de agosto de 2019 por presunta evasión de  impuestos y blanqueo de dinero, se enfrentarán en la segunda vuelta el próximo 6 de octubre. Para llegar hasta aquí, el “viejo profesor” Saied, quien ha dicho que la revolución de 2011 es “un tsunami todavía en marcha”, ha derrotado a  un ex presidente, dos ex primeros ministros y un ministro de Defensa.

Pero en la cuna de la primavera árabe han cambiado muchas cosas y casi nadie cree ya en los políticos. Bouderbala Nsiri, presidente de la Liga Tunecina de los Derechos Humanos (LTDH) en Sidi Bouzid, la ciudad donde empezó todo en 2011, constata “un desinterés por la cosa pública (…) la gente está decepcionada por la clase política y las promesas incumplidas ».  
En Sidi Bouzid, quizá más que en otros lugares de Túnez, apostaron fuerte por la revolución. Para el alcalde de la ciudad “las expectativas eran muy altas. Creíamos que con el derrocamiento del presidente habría trabajo y dinero para todos. Era un sueño”.  La inflación alcanza el 7%.
“Hicimos una revolución y nos ha matado de hambre, nos ha destruido », dice Wahid, vendedor ambulante de frutas y verduras como el primer mártir de la revolución de los jazmines, el joven Mohamed Bouzizi (también estudiante universitario), que se quemó a lo bonzo el 17 de diciembre de 2010, en señal de protesta porque la policía había confiscado su carossa (su puesto) por enésima vez.   En 2010 eran centenares los vendedores ambulantes ilegales en las aceras de la ciudad; hoy apenas queda media docena. La carossa , convertida en símbolo de la revolución como homenaje a Mohamed Bouazizi, prácticamente ha desaparecido de las calles.
Wahid votó en las primera elecciones democráticas de la historia de Túnez, en 2011, pero ahora se ha abstenido y  Mohamed Bouazizi  se ha convertido en un icono, “una especie de santo patrón que vela por la población de Sidi Bouzid. Su retrato gigante ocupa la fachada de correos, en la avenida principal de la ciudad que lleva su nombre ».
“Para que la revolución termine –declara al digital Slate Abdelhalim Hamdi, 40 años, licenciado en Historia, que no consigue encontrar trabajo- es necesario que obtengamos nuestros derechos económicos y sociales. Yo estuve diez años en paro con Ben Alí y llevo otros diez años en paro con la revolución. Los diferentes gobiernos que se han sucedido desde 2012, incluido el actual, jamás han querido dialogar con los movimientos pacíficos y civiles. Al contrario, intentan apagarnos utilizando la difamación y la criminalización de los militantes”. Aunque la Constitución tunecina garantiza el derecho de manifestación, en la práctica, hoy como ayer,  los activistas “son detenidos manu militari y juzgados como delincuentes”.



sábado, 21 de septiembre de 2019

Colombia: exguerrilleros de las Farc convertidos en creadores de moda


« La paz no es una paloma » (slogan impreso en una camiseta del desfile).


Moda y Paz en "Pazarela" de Colombia
Una decena de maniquíes, estudiantes y exguerrilleros de las FARC (fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, marxistas, creadas en 1964), desmovilizados en 2016 cuando su organización firmó unos acuerdos de paz y entrega de las armas con el gobierno de Juan Manuel Santos, presentaron el 17 de septiembre de 2019 una colección de moda – Pazarela- creada “en una de las 26 zonas de reincorporación de los antiguos combatientes de lo que fue la más poderosa rebelión armada de todo el continente americano” (France Televisions).
Arrinconada ya la ropa de camuflaje y las cananas, este grupo de antiguos guerrilleros apuesta por la moda para reinsertarse en la sociedad civil colombiana, creando una ropa llena de colorido que incluye “mensajes de  “paz “. “El desfile tiene como objetivo mostrar la ropa que confeccionamos y demostrar a Colombia nuestro compromiso con la paz”, ha declarado el antiguo rebelde  Gonzalo Beltrán a pesar del anuncio, efectuado por el número dos de las FARC, Iván Márquez, y otros excomandantes, de retomar las armas argumentando que el gobierno ha “traicionado el pacto”. 

"Estamos cumpliendo", las maniquíes han desfilado enarbolando pancartas con eslóganes: "Para la paz todo, para la guerra nada" o “La moda es un acto político”. Otras exhibían las consignas en la ropa que llevaban.

La diseñadora y politóloga Angela Maria Herrera, trabaja con un grupo de una treintena de exguerrilleros de la zona de Icononzo desde la transformación en las FARC en partido político: “Nuestra ropa –ha dicho a France Télévisions- lleva mensajes de paz. Algunas prendas han sido confeccionados excombatientes pero las han cortado víctimas de la violencia, por lo que también hablan de reconciliación”.  

 EL desfile « Pazarela » (juego de palabras entre paz y pasarela), que tuvo lugar en la Universidad Privada de los Andes en vísperas de este 21 de septiembre de 2019, Día Mundial de la Paz,  quiere reiterar el compromiso de una mayoría de antiguos guerrilleros con el acuerdo. “Esta ropa la hemos hecho nosotros, hombres y mujeres que apostamos por la paz, que hemos dejado el fusil, hemos dicho no a la guerra y así queremos continuar -manifestaba la modelo Milena Reyes, vestida con un vestido de flores y equipada con una pancarta: "Implementación del acuerdo ya"- Somos estilistas, diseñadores de la guerrilla” . Milena Reyes, como otros muchos, quiere pasar página y la moda le parece una oportunidad.  


Comienza la huelga mundial por el clima: 5000 citas en una semana

Manuela Martín, "Mei", actvista de Fridays for Future España, 16 años

En vísperas de la Cumbre del Clima de la ONU,que está teniendo lugar en Nueva York, millones de personas han participado este viernes, 20 de septiembre de 2019, en la protesta global contra el cambio climático. Los escolares - de Sydney à Séul, pasando por Manila, Bali, Tokyo o Bombay- de la zona de Asia-Pacífico  han dado el pistoletazo de salido de este nuevo  "Friday for Future" planetario, han faltado a clase siguiendo el ejemplo de la joven activista sueca Greta Thunberg, para participar en la “huelga de la escuela por el clima” destinada a aumentar la presión sobre los gobernantes y las empresas –“los adultos”-  para que adopten medidas drásticas que frenen el aumento de la temperatura global provocado por las actividades humanas.

"Somos el futuro y merecemos algo mejor  -declaraba en Bangkok Lilly  Satidtanasarn, una escolar de 12 años apodada “la Greta Thunberg de Tailandia” por su lucha contra los residuos plásticos- Los adultos solo hablan pero no hacen nada. No queremos más excusas ». 

En una semana de denuncia y reivindicaciones climáticas, que concluirá con una manifestación gigantesca en Nueva York,  están previstos más de 5.000 eventos en todo el planeta. Anticipándose a la cita, el jueves 19 de septiembre de 2019, grupos de jóvenes se concentraron ante el Parlamento suizo con una pancarta, en la que se leía “ Es la cuenta atrás final. Quedan 16 meses”. 

El martes 17, una concentración de militantes celebraba los “funerales de la Tierra” coincidiendo con el comienzo de la Semana de la Moda en Londres: “Hemos organizado una procesión fúnebre que ha comenzado en Trafalgar Square y ha terminado en The Strand, la sede de la Fashion Week. Lloramos por el planeta, por la naturaleza, por los animales y las personas que sufren y seguirán sufriendo, y por las vidas que se han perdido en esta crisis medioambiental”, explicaba en un telediario Sara Arnold, activista del grupo Extinction Rebellion. 

En Alemania, donde Angela Merkel ha presentado un plan de choque para reducir las emisiones de gaz de efecto invernadero, el pasado fin de semana los activistas se manifestaron en el Salon del Automóvil  de Francfurt, bloqueando la entrada: “Tenemos que abandonar los transportes individuales. Por el bien público tenemos que dejar atrás eso de lo más grande, más rápido, más lejos. El transporte público es bueno y cuesta mucho menos”.

En París, una niña de 12 años de nombre Jeanette, se ha sumado a la manifestación acompañada de su padre, Fabrice: “Es mi cumpleaños y he pedido venir, la situación me entristece, estamos en la mierda y hacemos cualquier cosa” (Euronews).

El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó el jueves 17 de septiembre  la declaración del estado de emergencia climática en España. La propuesta, impulsada por Unidas Podemos a través de una moción consecuencia de interpelación urgente, que fue defendida por el portavoz de Medio Ambiente del grupo confederal y diputado de Equo Juan López de Uralde, quedó aprobada  por 311 votos a favor y 24 votos en contra. Se reconoce así que España se encuentra también en una «situación de emergencia», activando de este modo cierta situación de «riesgo» para poder reacciones y abordar cambios en materia climática.

La declaración, sin embargo, no especifica ninguna medida concreta, sino que “establecería un marco, independiente de cualquier partido y de quien gobierne, donde se pone el cambio climático como una prioridad en las políticas del país de manera transversal”.  Con ella, “España reconoce que las políticas contra el cambio climático tienen que condicionar todas las decisiones institucionales”.

Todos los partidos han votado de forma favorable salvo VOX,abiertamente negacionista (de esto como de la violencia de género o las víctimas del franquismo, entre otras muchas cuestiones). “El 97% de los científicos y científicas del clima, y virtualmente toda la literatura científica, confirman la idea de que los seres humanos están causando el cambio climático. Respecto a esto quiso hablar López de Uralde durante la defensa de la moción: “El cambio climático es real y está aquí. Es ciencia. Y cualquiera de los grupos que lo niegan, sentados en este Congreso, puede intentar buscar datos que rebatan lo que la comunidad científica ha probado sobradamente” (La Marea).

Un total de 20 países han declarado ya la emergencia climática con una población total asociada de 224 millones de habitantes

La semana de huelgas por el clima finalizará con la del viernes 27 de septiembre -mientras en la Cumbre del Clima de la ONU estarán reunidos un centenar de jefes de estado y de gobierno- y la primera Cumbre de la Juventud sobre el Clima, el sábado 28, a la que van a asistir Greta Thunberg y medio millar de jóvenes europeos, asiáticos, africanos y del norte y el sur americano.

Con algunas excepciones notables, como los ultraconservadores  y xenófobos presidentes de estados Unidos y Brasil –Donald Trump y Jair Bolsonaro- la mayoría de dirigentes del mundo suscriben la idea de que estamos ante una urgencia climática. Otra cosa bien diferente es la forma en que se plantean hacerle frente, e incluso si por lo menos se lo plantean.

La cara visible de la denuncia, la activista sueca Greta Thunberg, a los 16 años se ha convertido en el icono de la lucha contra el cambio climático, generando “tanto esperanzas como controversia, dando voz a una generación preocupada por su futuro (…) Su combate comenzó en agosto de 2018, cuando empezó a faltar a clase los viernes para apostarse a las puertas del Parlamento sueco con un cartel y la consigna ‘Huelga escolar por el clima”.  (El País).

Según la última conclusión de los científicos independientes mandatados por la ONU, para tener alguna posibilidad de frenar el calentamiento global a 1,5ºC (en relación con las cifras del siglo XIX), sería necesario que el mundo entero fuera “neutro en carbono” en 2050.



“Thanks for the Dance” álbum póstumo de Leonard Cohen


« The Goal », una balada acústica intimista es la primera canción que se conoce del álbum póstumo de Leonard Cohen, “Thanks for the Dance” (Gracias por el baile), que el sello discográfico Columbia/Legacy sacará al mercado el próximo 22 de noviembre de 2019, una fecha muy cercana al aniversario de su muerte.

La noticia de la publicación del álbum póstumo del cantautor canadiense, uno de los más emblemáticos y representativos de la mejor música del siglo XX, se produce la víspera de la edición de tres sellos de correos que el 21 de septiembre  se presentarán en el Museo de Bellas Artes de Montreal y que, con tres imágenes diferentes del artista, recordarán tres períodos de su carrera.

«No puedo abandonar mi casa», canta Cohen con su caracteística voz rota (I can’t leave my house), acompañado por u piano y una guitarra acústica. “Or answer the phone/ I'm going down again/ But I'm not alone ».

Según la revista RollingStone, con una duración de poco más de un minuto, y más parecido a un poema declamado que a una canción al uso, escuchar « The Goal » es lo más parecido a presenciar una actuación del canadiense fallecido a los 85 años el 7 de noviembre de 2016, en Los Ángeles, pocos meses después de publicar el que sería el 14 y último álbum de su carrera: “You Want It Darker”.

Sitee meses después de la muerte, su hijo Adam –pianista, compositor y cantante de rock-  se aisló en un garaje de su casa convertido en estudio, en la misma calle donde vivía Leonard Cohen, para trabajar una vez más con él  Del último álbum quedaban algunos fragmentos grabados, poca cosa más que la voz. Leonard había pedido a su hijo que concluyera este trabajo, Adam –recuerda el comunicado que anuncia la publicación del álbum- ha respetado la voluntad de su padre con enorme fidelidad.

. “Lo que más me ha conmovido –ha dicho el hijo del cantautor, Adam Cohen- es la reacción de quienes la han escuchado. Han dicho ‘Leonard está vivo’. Componiendo y arreglando la música sobre sus palabras hemos conseguido que destaquen sus principales características, que estemos lo más cerca de él que es posible ».

Además de su hijo, otros artistas -Beck, Damien Rice, Feist, Rixchard Reed Parry (de Arcade Fire), Bryce Dessner (de The National) y el compositor Dustin O’Halloran tocando el piano- han participado en la elaboración del álbum que contiene las canciones:  “Happens to the Heart”, “Moving On”, “The Night of Santiago”, “Thanks for the Dance”, “It’s Torn”, “The Goal”, “Puppets”, “The Hills” y “Listen to the Hummingbird”.  También han colaborado las corales Cantus Domus y Shaar Hashomayim,  la orquesta Stargaze y el compositor Patrick Watson.

Adam Cohen lleva muchos años colaborando  con numerosos artistas, entre ellos el gran músico español Javier Más, que con su laúd acompañó a Leonard Cohen en sus actuaciones en las últimas ocho giras mundiales.