miércoles, 7 de mayo de 2014

RCA: MSF pide a las partes en conflicto que condenen públicamente los ataques a civiles



Como respuesta a la masacre de Boguila y los repetidos ataques a la población, Médicos sin Fronteras (MSF) ha decidido reducir de momento el trabajo de atención médica humanitaria que lleva a cabo tanto en la República Centrafricana (RCA) como en los países limítrofes.

Tras el brutal asesinato, el 26 de abril de 2014, de 16 civiles, entre los que se encuentran tres trabajadores del personal humanitario de MSF en el hospital de Boguila, y en señal de protesta por una situación que dura ya demasiado tiempo, la organización ha decidido atender únicamente las urgencias en los próximos días, como forma de manifestar su indignación y también para poder llevar a cabo una evaluación de las condiciones en que trabajan sus equipos.

“Pedimos insistentemente al gobierno de transición de la RCA, y a todos los grupos armados, que condenen públicamente el odioso ataque”, ha dicho Arjan Hehenkamp, director general de MSF. “Pedimos a todos los grupos armados del país que asuman sus responsabilidades con la población que vive en los territorios que controlan y se comprometan públicamente a impedir que sus tropas cometan desmanes y respeten a los civiles, y a los trabajadores humanitarios. Igualmente, pedimos al gobierno de transición –apoyado por las fuerzas militares internacionales- que haga honor a sus compromisos en materia de protección de la población civil que más lo necesita”.

MSF hace pública su consternación porque ni el gobierno de transición de la RCA, ni los representantes de los grupos armados, hayan condenado todavía la masacre de Boguila, ni tampoco ninguno de los demás actos similares cometidos en el país.

“Atacar a MSF es atacar a uno de los principales actores médicos que hoy trabajan en el país y, en algunos casos, el único que proporciona asistencia sanitaria”, añade Arjan Hehenkamp. “Seguimos decididos a proporcionar a la población centroafricana la asistencia médica que necesita, en un contexto de gran carestía, pero los demás protagonistas de la situación tienen que asumir también las responsabilidades que reivindican”.

En el trascurso de los últimos 18 meses, los miembros de MSF han sufrido frecuentes manifestaciones de violencia, más de la mitad de las cuales han tenido lugar en la prefectura de Ouham, donde se encuentra Boguila. También han sido víctimas de ataques en el conjunto del territorio algunos empleados del ministerio de Sanidad, así como miembros de otras organizaciones humanitarias internacionales.

Desde hace más de un año, los civiles atrapados en el conflicto están padeciendo un nivel altísimo de violencia, junto a desplazamientos forzados y una crisis sanitaria sin precedente, todo ello en medio de la indiferencia de la comunidad internacional y de las fuerzas de mantenimiento de la paz.

MSF trabaja en el hospital de Boguila desde 2006, proporcionando asistencia sanitaria primara y secundaria a una población de 45.000 habitantes. Los equipos de MSF se encargan también de 7 ambulatorios de atención primeria, tratamiento del paludismo y reenvío de los casos graves al hospital. Cada mes reciben a entre 9.000 y 13.000 pacientes en consultar generales y tratan a entre 5.000 y 10.000 casos paludismo. MSF lleva trabajando en la RCA desde 1997. Actualmente cuenta allí con más de 300 miembros de su personal internacional y 2.000 empleados locales. Los equipos de MSD proporcionan también asistencia a los refugiados centroafricanos que han huido a Tchad, Camerún y la República democrática del Congo (RDC).

Campaña del integrismo iraní contra las “mujeres impúdicas”



Con la llegada de la primavera, la policía iraní se pasea por la calle vigilando la vestimenta de las mujeres, apoyando así con su presencia la campaña puesta en marcha en las redes sociales por varios grupos radicales que aseguran no piensan tolerar los “vestidos impúdicos” de las mujeres, informa la colaboradora Sanaz Iran (pseudónimo vidente) del canal internacional France 24.

La campaña, que lleva ya varias semanas en Internet, está basada en una serie de fotos de mujeres cuyo «comportamiento es indecente». Entre ellas, la de una joven iraní conduciendo una moto, «lo que no es ilegal pero sí poco corriente en el país”. Acusan a la joven de provocar un accidente al “distraer” con su comportamiento a otros conductores.

Otra fotografía muestra a una joven con el pecho descubierto, caminando por una calle de Karaj, ciudad situada al oeste de Teherán. Aunque parece un tanto dudosa la autenticidad de la fotografía, ya que ningún otro medio de comunicación del país se ha hecho eco de un caso tan insólito, ya ha aparecido un imán local que, desde una página web local, atribuye el comportamiento de la chica a “la influencia negativa de la cultura occidental”.

La campaña en las redes se completa con una serie de carteles murales. En uno de ellos, una mujer que cubre su cabeza con un velo es comparada a un automóvil de lujo protegido con una funda; la que, por el contrario, enseña el pelo –como hacen muchas iranés- es comparada a un coche de gama baja. Lo mismo que, en otro poster, la mujer que no va enfundada en una túnica negra que le cubre de pies a cabeza es comparada con un pistacho sin cáscara. Si no fuera el reflejo de una actitud mucho más que machista, integrista, reaccionaria y fundamentalista, que desprecia a las mujeres y las considera seres de “gama baja”, sería para reírse con el carácter realmente naif y desfasado de los ejemplos buscados para denunciar lo que se considera “conducta inmoral” de las mujeres iraníes (nada, por supuesto, acerca de los hombres corruptos, violadores y asesinos de esas mismas mujeres).

Como no podía ser menos, el gobierno ultraconservador iraní apoya esta campaña de su ala más derechista y radical; el 28 de abril de 2014, el ministro del Interior, de quien depende la policía religiosa, anunció un plan especial para combatir la vestimenta indecente en las calles; aunque no se conocen los detalles del plan, el canal France 24 recuerda que la policía religiosa iraní tiene la costumbre de interpelar, y en ocasiones detener, a las mujeres que llevan abrigos ajustados, mallas o pantalones cortos, sandalias, las uñas pintadas e incluso los velos sueltos.

jueves, 1 de mayo de 2014

India: K. Padmarajan record de perdedores




158 veces candidato, ninguna victoria

En el capítulo de curiosidades para aburridos puentes de mayo, y a la misma altura que el veraniego monstruo del lago Ness, ahí va el record de “perdedores” vivos en materia de elecciones, el indio K. Padmarajan, quien se ha presentado 158 veces en los últimos veinticinco años, sin ganar en ninguna de las ocasiones. El pasado 29 de marzo de 2014 presentó por última vez (lo que le ha valido ingresar el libro indio de los records) su candidatura a las legislativas en Dharmapuri, estado de Tamil Nadu (sur de India), previstas para el miércoles 7 de mayo. Antes que él, su compatriota Kaka Joginder Singh, fallecido en 1998, había conseguido el impresionante record de 300 candidaturas, todas fracasadas.

“Nunca me he presentado para ganar. El resultado me es indiferente”, asegura el eterno candidato, quien según algunos medios indios es homeópata y según las agencias internacionales “comerciante” propietario de un taller de reparación de ruedas de bicicletas.

Fue en 1988 cuando el hombre decidió concurrir por primera vez a una elección legislativa, en aquel momento “para demostrar que la ambición no es un privilegio en una sociedad de castas donde solo algunas familias participan en el reparto de la tarta”. Fue también su primera derrota. En estos veintiséis años ha gastado algo más de un millón de rupias (unos 15.000 euros) en la financiación de sus campañas. El mejor resultado lo consiguió en 2011, cuando sacó 6.273 votos en las elecciones parlamentarias de su estado natal, el Tamil Nadu.