“El
último mono”,
comedia dirigida por Joaquín
Mazón Lacasa (“La familia
Benetón”, “El casoplón”, “La
vida padre”) y protagonizada por el reconocido actor de monólogos y
series, ex policía municipal, Juan
Dávila (“Sabuesos”, “Las chicas del cable”) y Susana
Abaitua (“Un fantasma en
la batalla”, “Valle de sombras”, “Patria”) aborda, según la promoción de
la película, “con una mirada divertida, provocadora y actual las relaciones
entre mujeres y hombres en tiempos de redes sociales”; también leo que “combate
con humor el machismo y la machosfera”.
Con un guión de Joaquín Oristrell y Yolanda
García Serrano -ganadores de sendos Premios Goya al Mejor Guión Adaptado por la
excelente “La cena” (2025) y “Todos los hombres sois iguales” (1994), ambas
dirigidas por Manul Gómez Pereira- el reparto de “El último mono”, película que
“combina
comedia,
crítica social, tensión romántica y humor provocador”, se completa con Óscar Lasarte (“¿Es el enemigo? La película de Gila”), Conchi Espejo (“Valenciana”), Xavi Francés (“La cena”) y Paula García Sabio (“Sin gluten”).
El último mono”
es – según su director Joaquín Mazón Lacasa- una comedia que se ríe de la fauna
que se alimenta en las redes sociales del universo "Machosfera". La película observa con ironía los discursos
enfrentados de hoy, pero sobre todo celebra la posibilidad de entendernos desde
el humor”,
En “El último mono” –película de la que se podrán
criticar muchas cosas pero nunca la falta de actualidad- su protagonista Alejandro,
un hombre en torno a la cuarentena que triunfa en internet con su encendida
defensa del macho ibérico y sus polémicos consejos para llegar a ser “hombres
mejores”, se compromete, ante sus
fanáticos seguidores, a conquistar en tres días a Mariela, soltera, comediante autora
de un manual feminista y su máxima rival en las redes quien, aprovechando las
celebraciones del 8 de marzo (jornada internacional dedicada a la mujer
trabadora) se encuentra haciendo una gira promocional del libro con ayuda de su
cuñada, quien se ocupa de gestionar las citas y las entrevistas.
Mientras, en el
domicilio conyugal, un abnegado marido se
ocupa de cubrir las necesidades y los caprichos de los dos hijos pequeños de la
pareja (a los que, seguramente, en cuanto alcancen la edad de razonar, será
imposible explicar las “las tensiones ideológicas” y las evidentes
contradicciones del comportamiento de sus mayores, fiel reflejo de lo que
ocurre al otro lado de la puerta, en la “sociedad hiperconectada” que les ha
tocado en suerte vivir”).
Si la
comedia es, según su protagonista Susana Abaitua, la manera más bonita de
explicar las cosas, “El último mono” (1) tiene que ser una película bonita que, sin ninguna duda, será
un éxito veraniego destinado a espectadores capaces de captar todo lo que tiene
de ironía, parodia y provocación.
Y ahora
viene lo más difícil: pese a entender las buenas intenciones de guionistas y
director, a mi no me gusta escuchar tópicazos como que “todas las mujeres sin
lesbianas”, no disfruto asistiendo a una reunión de feministas rabiosas que odian
a la otra mitad de la humanidad, ni me siento capaz de reírle las gracias a un
tipo que –eso sí, con mucho humor inteligente- juega a acosar a una mujer para
ganar una apuesta. Deben ser cosas de la edad.
(1) “El
último mono” estará en la cartelera madrileña a partir de mañana, viernes 7 de
agosto 2026.

.gif)
No hay comentarios:
Publicar un comentario